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LAS “ADOLESCENCIAS” EN LOS CONTEXTOS LOCALES 1 Definiciones de la adolescencia

EL EMBARAZO DURANTE LA ADOLESCENCIA EN LAS MIRADAS DE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS

3. LAS “ADOLESCENCIAS” EN LOS CONTEXTOS LOCALES 1 Definiciones de la adolescencia

3.1 Definiciones de la adolescencia3.1 Definiciones de la adolescencia 3.1 Definiciones de la adolescencia3.1 Definiciones de la adolescencia

Al comenzar las entrevistas se solicitaba a los informantes que precisaran a qué sujetos se referían cuando utilizaban el término adolescencia y cuáles consideraban que eran los principales problemas que enfrenta esta pobla- ción en sus respectivos contextos. En términos generales se observó que ésta no resultó una tarea sencilla para los funcionarios entrevistados.

Con respecto a la definición de adolescencia, la gama de respuestas fue amplia, incluyendo tanto las definiciones técnico-operativas de la OPS/OMS –que subsumen la experiencia de todos los jóvenes de una franja etaria bajo el rótulo ‘adolescentes’– como posturas que relativizaron la posibilidad de ofrecer respuestas unívocas.

5 A los fines de resguardar la confidencialidad y evitar la posible identificación de los informantes, no hemos incluido datos sobre sexo y edad. En los testimonios, se consigna solamente el sitio de procedencia del entrevistado de modo de reflejar, en cierta medida, las diferencias entre los contextos.

“No se los puede definir biológicamente, es una construcción cultural.” (Rosario)

“No me animaría a poner edades fijas, sino períodos o sea hasta que ellos se constituyen en responsables de sí mismos, constituyen una familia y hacerse cargo de ella.” (Salta)

“Hasta los 20–21 a menos que haya algo, como el embarazo, que haga ‘crisis’ antes.” (Catamarca)

La gran mayoría señaló los 10-11 y los 19-20 como edades límites. En algu- nos casos, el extremo inferior fue señalado como los 13-14 años y el superior adelantado hasta los 16-17 o postergado hasta los 23-24. Prácticamente no se mencionaron criterios biológicos ni psico-evolutivos para definir los límites inferior y superior. Sin embargo, este último criterio era utilizado con cierta frecuencia como explicación de por qué no es adecuado que un adolescente tenga hijos, sin quedar en claro cuándo el proceso de maduración está lo suficientemente avanzado para hacerse cargo ‘adecuadamente’ del cuidado y crianza de los hijos.

No obstante la variabilidad en las definiciones existe consenso en que el embarazo, o más específicamente llevarlo a término y asumir el rol materno es una divisoria de aguas entre la minoridad y la adultez. Esta ruptura es explicada por algunos funcionarios como un fenómeno normal, socialmente determinado, en tanto otros lo califican como ‘precocidad’ casi patológica.

Entre algunos entrevistados primaron las generalizaciones que afirmaban que en última instancia, independientemente de su extracción social, los jó- venes comparten el atributo de ser sujetos incompletos que aún no tienen la capacidad de asumir responsabilidades, fundamentalmente las vinculadas con la maternidad/paternidad. De allí que el embarazo constituya una desvia- ción individual con respecto a un desarrollo ‘normal’ que debe atravesar toda persona.

La mayoría, en cambio, optó por “contextualizar el carácter problemático del embarazo”, indicando la existencia de más de una adolescencia, con per- files y necesidades muy diferentes. Preguntados acerca del perfil de las jóve- nes que se embarazaban, predominaron las referencias a “chicas” de secto- res pobres y marginales.

“En cuanto al perfil de este grupo mayoritariamente tiene que ver con niñas, jóvenes que no han completado su escuela primaria, un porcentaje importante o mayoritario proviene de estrato socio–económico muy bajo de barrios periféricos de esta ciudad o de zonas rurales de la provincia.” (Chaco)

Aunque el embarazo en la adolescencia puede darse en todos los sectores sociales, los funcionarios tendían a asociarlo a la población objetivo de sus áreas: las jóvenes beneficiarias de políticas sociales. Cuando utilizan la expre-

sión ‘mamá adolescente’, refieren casi exclusivamente a las jóvenes de secto- res pobres, ya que en los estratos medios –según los relatos– es muy frecuen- te que el embarazo no llegue a término.

A lo largo de las entrevistas pudimos identificar cuatro criterios, no siem- pre explícitos, a través de los cuales se segmentaba el gran conjunto ‘adoles- cente’: nivel socio-económico, lugar de procedencia/residencia,6 nivel cultu-

ral y edad. En base a ellos, los entrevistados construyen el perfil y las trayec- torias de vida de tres grupos de jóvenes. Nos valdremos de la propia termino- logía utilizada por ellos para referirnos a cada uno de los tres grupos: (a) las niñas madres, (b) las adolescentes embarazadas de sectores medios y (c) las mamás jóvenes de sectores populares. La existencia o no de problemas, como consecuencia del embarazo, es distinta en los tres grupos.

Inclusive variará la preocupación –entendida como ansiedad y percepción de la necesidad de ‘hacer algo’ según el grupo.

“En lo personal lo que vi me duele. ¿Por qué me duele?, [porque] soy mamá y tengo hija adolescente, más allá de mi profesión, y veo esa, ese crecimiento de la vida en otra vida que todavía no está preparada para administrar su propia vida.”(Catamarca)

En términos generales, la mirada está centrada en las menores de 15 años, a las cuales en muchas ocasiones se alude con el término de ‘niñas madres’ o ‘niñas teniendo niños’, independientemente de su condición socioeconómi- ca, y en las adolescentes de sectores medios –independientemente de su edad. Mientras que en estos dos grupos el embarazo ‘no debería ocurrir’ en virtud de no estar preparadas ni biológica ni psicológicamente, en el caso de las jóvenes de sectores populares el núcleo problemático se vincula más con las condiciones sociales en las que tiene lugar el embarazo, que con el embarazo en sí. Cabe recordar que la gran mayoría de los embarazos corresponden pre- cisamente a este grupo de jóvenes.

3.2 Situación de los jóvenes en las provincias 3.2 Situación de los jóvenes en las provincias3.2 Situación de los jóvenes en las provincias 3.2 Situación de los jóvenes en las provincias3.2 Situación de los jóvenes en las provincias

A continuación, para contextualizar sus opiniones respecto del embarazo y la maternidad, describiremos cuáles son –desde la óptica de quienes tienen la responsabilidad de definir e implementar las políticas sociales– las condi- ciones de vida y los principales problemas que afrontan los jóvenes. La pre- sentación permitirá apreciar cómo los funcionarios van vinculando las distin- tas problemáticas al fenómeno del embarazo.

6 Los entrevistados espontáneamente distinguieron entre los jóvenes “del inte- rior” y los de la ciudad. Mientras que algunos informantes caracterizaron a los pri- meros como más ‘aniñados’, otros los describieron de manera inversa (casi ‘adul- tos’). Esto incidiría en la posibilidad de ejercer ‘adecuadamente’ la maternidad/ paternidad.

A modo de introducción, cabe consignar que algunos entrevistados tien- den a enfatizar aquellos rasgos que serían comunes a todos los adolescentes. “En cuanto a la problemática en general del adolescente es un poco la búsqueda de identidades que tienen, no es cierto, ese desequilibrio pro- pio de la edad.” (Chaco)

“Me parece que tiene que ver con una característica adolescente, que es lo fortuito, digamos…, lo efímero, lo ocasional, o ‘ya fue’, y ahí quedó el embarazo, porque bueno, también uno puede pensar que ya fue esa músi- ca, o ya fue esa relación.” (Buenos Aires)

“Sabemos que el adolescente naturalmente se cree omnipotente, de que a él no le va a pasar estos problemas, el problema le ocurre a los otros, tiene una pequeña omnipotencia propia de la edad ... eso crea una espe- cie de, una irresponsabilidad característica de, especialmente, la primera etapa de la adolescencia. Entonces empiezan a advertirse, a desarrollarse sus sentidos y no toman precauciones, no toman las precauciones debi- das y ya se encuentran con el embarazo no deseado.” (Misiones) Otros, en cambio, advierten que existen diferencias según el sector social de pertenencia.

“Eso varía de acuerdo a sectores con distintas realidades socioeconómicas ... [pero] en sí, la problemática atraviesa todos los sectores en cuanto a las dificultades para asumir ciertas responsabilidades.” (Salta)

“Yo creo que son problemas comunes y son distintos en… el adolescente del interior que el adolescente de Capital [...] creo que son problemáticas totalmente distintas y giran en torno, más bien, a la falta de oportunida- des que tienen los jóvenes, hoy, de insertarse ya no laboralmente, porque eso en muchos casos ha quedado muy, muy afuera de las posibilidades de la mayoría de los jóvenes, sino de insertarse desde el punto de vista edu- cativo, sobre todo desde el punto de vista social.” (Catamarca)

“El nivel de penetración del problema (la falta de acceso a la escuela) en cada estrato social ... es diferente.” (Chaco)

Los entrevistados identificaron una serie de problemas; básicamente, en orden de importancia, el consumo de alcohol, el uso de drogas, el embarazo no planificado, la violencia y la exclusión.

“Como sociedad... no estamos ofreciendo modelos de autoridad que impli- quen un claro conocimiento de los límites que necesitan. Ellos indican esto con conductas que no son apropiadas porque hacen daño, se hacen daño a sí mismo; tenemos muchos problemas de alcohol, de adicciones.” (Salta)

“El problema del consumo excesivo de alcohol que existe en este momen- to, no tan entendido (como) el tema de drogas y no tan promocionado pero que existe.” (Chaco)

“Lamentablemente lo que hace unos años no se veía en Catamarca que eran los chicos sentados en la calle tomando una cerveza, hoy es muy habitual ... no sé si es un problema de los chicos o es un problema de los adultos.” (Catamarca)

“Los problemas que tienen que ver con sexualidad o con embarazo ado- lescente son mucho más desde el punto de vista numérico en los niveles sociales inferiores o en los grupos más pobres por algún tipo de resolu- ción al problema que tienen los niveles sociales con mayor poder adquisi- tivo, llegando eventualmente a solucionar el tema del embarazo a través del aborto.” (Chaco)

Algunos comparten la idea de que la falta de atención por parte de los adultos está vinculada con los problemas específicos antes mencionados. En otras palabras, cualquiera sea el sector del que provengan, los jóvenes se estarían criando sin referentes que les puedan transmitir valores.

“El problema de los adolescentes de nuestra ciudad, y quizás en general de todos los adolescentes, es la falta de contención familiar, la falta de la presencia de la familia, en cada una de las cosas, de los jóvenes.” (Chaco) “Bueno, los chicos... aprenden generalmente en la calle, son muy pocos los chicos que reciben información directa de los padres o de algún adul- to, generalmente aprenden todo en la calle.” (Misiones)

“Yo creo que el hacinamiento es un factor clave ... y por supuesto, tam- bién [la] cada vez más frecuente, desligada que tienen los padres... del cuidado de los chicos.” (Catamarca)

Esta situación generaría una ausencia de autoridad y la consiguiente falta de límites, lo cual resulta peligroso cuando se trata de sujetos caracterizados como carentes aún de las herramientas para gobernar con responsabilidad sus vidas.

“Creo que es una época de múltiples tentaciones. No me refiero a tenta- ciones al pecado, sino que me refiero a una sobre-estimulación al adoles- cente como sujeto de consumo. Y como sujeto expuesto a libertades que para la etapa de maduración del adolescente, de pronto no sería un co- mún denominador con lo necesario para su formación.” (Salta)

La violencia es referida como otro de los problemas críticos. A modo de ejemplo, un testimonio que trasunta una cierta ambigüedad, en tanto los

jóvenes aparecen como víctimas y a la vez como potenciales victimarios. “Entrevistado: Nosotros vemos que los jóvenes han tenido un cambio muy importante en su forma de convivencia en el medio, en su protagonismo y creemos que está inmerso permanentemente en un ambiente de violencia. Entrevistador: ¿Por qué cree que se produjo ese cambio?

Entrevistado: No podemos decir que ellos sean generadores de violencia pero están inmersos en un ambiente de violencia y esto los hace cada vez más vulnerables a los jóvenes.” (Catamarca)

La violencia de la que los adolescentes son víctimas se expresa de diversas maneras que van desde el maltrato doméstico, físico o psíquico, pasando por la violencia callejera a la violencia institucional. A su turno, la violencia está asociada estructuralmente a un sistema de género que pone a las mujeres en una situación de mayor vulnerabilidad y puede conducir, merced al abuso sexual, a un embarazo. El embarazo, a su vez, puede dar lugar a más violen- cia: maltrato, rechazo y abandono de los padres y de la pareja de la joven cuando se enteran que está embarazada. En todo caso los jóvenes, y en espe- cial las mujeres, son presentadas como inmersas en un ambiente violento y como sumamente vulnerables.

“Y tenemos también una gran cantidad de niñas que son embarazadas por abuso.” (Catamarca)

“Indudablemente el embarazo entre los 10 y 14 años habría que ver qué pasa con la violencia, la coerción, el abuso.” (Rosario)

Es interesante resaltar que el abuso es principalmente referido a los estra- tos bajos, habitantes de las zonas marginales o rurales, mientras parece que- dar invisibilizado en las capas medias y altas urbanas. Para el primer grupo, la “cadena de causalidad” va de la pobreza, al hacinamiento, de allí al co- lecho y finalmente a las relaciones sexuales intergeneracionales. Para mu- chos funcionarios estas relaciones en los estratos bajos estarían atravesadas por pautas culturales y no siempre serían producto de la coerción y el abuso –volveremos a este punto más adelante.

“Quizás tengamos que hacer una investigación de que todas estas emba- razadas adolescentes muy menores, digamos un rango de 12,13,14 años, comenzar a hacer un análisis, que hay muchas chicas, especialmente del interior, que ese primer embarazo se debe o no a un abuso sexual. Esta es una situación muy, muy, muy frecuente en el interior de la provincia.” (Catamarca)

“Al abuso sexual, dentro de la relación, o sea, lo ven como algo normal, natural hasta que se lo habla, y ahí empiezan con los ‘click’, a darse cuen- ta.” (Chaco)

Lentamente los distintos problemas fueron siendo referidos a una matriz común, la situación de fuerte crisis social y exclusión, real o potencial, que determina, no sólo en el caso de los jóvenes, la desesperanza y la incertidum- bre respecto del futuro.

“Creo que todo está relacionado con la crisis social.” (Salta)

“No tienen un proyecto de vida personal donde puedan trasladar la ener- gía que tienen.” (Salta)

“En los barrios en los que estamos trabajando es un problema reconocido como el prioritario la desocupación, como un problema que [se] instala en el conjunto de la comunidad pero que fundamentalmente vulnerabiliza más aún a los jóvenes y tal vez se exprese con mayor violencia en ellos esta imposibilidad de articular un proyecto, de imaginar un proyecto futu- ro con las manifestaciones que en cada comunidad y en cada grupo esto pueda producir: desde la violencia como una forma vincular hasta el abu- so de sustancias como últimamente el alcohol, pero también otro tipo de sustancias, que por otro lado su venta se instala como una estrategia de supervivencia.” (Rosario)

La vulnerabilidad que se dice ‘propia’ de la inmadurez de los adolescen- tes se potencia por la situación de marginalidad en la que vive una importan- te proporción de los adolescentes y jóvenes.

“En cualquier etapa de la vida vos te preguntás ‘¿para dónde voy?’. Imaginate [en] un adolescente ... es una pregunta muy grosa... pregun- tarles por una idea de progreso ...ni siquiera la pregunta tengo como una meta ... Entonces es complicado esto … no es lo mismo decir ‘¿qué me va a tocar mañana?’ cuando llegaste a tu casa y más o menos tu ropa está ordenada y tu vieja te pudo hacer, o tu abuela o quien te cuida, un plato de comida. Y otra cosa es ‘¿qué va a pasa mañana?’ cuando ni tengo para… mate cocido.” (Buenos Aires)

La situación de pobreza extrema está asociada, según los entrevistados, a la pérdida de capital simbólico que contribuye a la reproducción de la situa- ción de vulnerabilidad. Esto se refleja en el siguiente testimonio, que presen- ta un claro sesgo etnocéntrico.

“El problema mayor es la ignorancia. El porcentaje de jóvenes que no sa- ben leer ni escribir es impresionante. Nosotros tenemos casos de adoles- centes que por recomendación de su mamá vinieron a Posadas para traba- jar en algún lugar y era impresionante las chicas no conocían la escoba, no conocían cómo usar un detergente y mucho menos los artefactos eléc- tricos. Mucha, mucha ignorancia.” (Misiones)

Luego de haber mencionado como problemas prioritarios el consumo de alcohol, la violencia, el abandono y la exclusión, los funcionarios menciona- ron el embarazo y dos problemas estrechamente asociados: el aborto y la mortalidad materna, a los que nos referiremos en el próximo apartado.

Muy pocos informantes mencionaron espontáneamente el VIH-sida y las infecciones de transmisión sexual. Preguntados acerca de esto, algunos ma- nifestaron que se trata de un problema y otros que se vislumbra como un problema a futuro.

“Tenemos un altísimo nivel de sífilis en la provincia [...] Y estamos tam- bién con la terrible consecuencia de un altísimo índice de sífilis congénita al nivel de países africanos más pobres. Muchas veces manifestar estas cifras a veces no es muy bien visto por ciertas autoridades que con una visión un poco estrecha y corta piensan que cómo es posible que durante su gestión tenga sífilis [...] De más está decir que también nos enfrenta- mos con otro problema mucho más grave que es la infección por HIV- sida.” (Misiones)

“Entrevistador: ¿En esta zona, el sida es un problema?

Entrevistado: Sí ... Lo estamos viendo de manera creciente y lamentable- mente a veces lo diagnosticamos después que tienen el hijo y después que han dado el alta.

Entrevistador: ¿En la provincia se te ocurre que puede llegar a ser un pro- blema el sida?

Entrevistado: Creo que es el gran problema del futuro, sí.” (Tucumán) 4. EL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA: ¿UN PROBLEMA? ¿PARA QUIÉN? ¿POR QUÉ?

4.1 ¿Está aumentando el embarazo en la adolescencia? 4.1 ¿Está aumentando el embarazo en la adolescencia?4.1 ¿Está aumentando el embarazo en la adolescencia? 4.1 ¿Está aumentando el embarazo en la adolescencia?4.1 ¿Está aumentando el embarazo en la adolescencia?

Los funcionarios difieren en su percepción acerca de la magnitud del em- barazo de adolescentes y si ha variado o no en los últimos años. En términos generales señalan que la tasa se ha incrementado en las menores de 15 años mientras que se mantendría estable entre las jóvenes de 15 a 19 años.

“El embarazo en la adolescencia es un problema serio en la provincia de Catamarca ... La tasa de embarazo en la adolescencia se mantiene estable por lo menos en los últimos 5 o 6 años con quizás el agravante de que en el último año se ha encontrado un incremento del embarazo en la adoles- cencia precoz, esto es entre mujeres menores de 15 años que han triplica- do el número en relación a años anteriores.” (Catamarca)

“El embarazo adolescente numéricamente mantiene valores similares a los de hace veinte años.” (Chaco)

“Esta situación se va agravando año tras año.” (Chaco) “Es una situación que se mantiene constantemente.” (Chaco)

En tanto algunos entrevistados apoyan sus aseveraciones citando infor- mación estadística o resultados de investigaciones, otros desconfían de las cifras oficiales.

“Creo que es mucho más alto de lo que se difunde... Creo que en estos últimos cinco años tengo la sensación de que se dio una explosión en los embarazos adolescentes.” (Salta)

4.2 El embarazo en la adolescencia: ¿Es un problema? ¿Para quién? 4.2 El embarazo en la adolescencia: ¿Es un problema? ¿Para quién?4.2 El embarazo en la adolescencia: ¿Es un problema? ¿Para quién? 4.2 El embarazo en la adolescencia: ¿Es un problema? ¿Para quién?4.2 El embarazo en la adolescencia: ¿Es un problema? ¿Para quién?