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ALCANCES Y POTENCIALIDADES DE UNA PRÁCTICA DE PERIODISMO EN LA CÁRCEL*

*Proyecto radicado en la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Escuela de Ciencias de la Información, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Córdoba. Período: 2009-2010 Fundamentación

Esta investigación se enmarca en un trabajo que el equipo lleva adelante desde el año 2002 en el Establecimiento Penitenciario Nº 2 de barrio San Martín de la ciudad de Córdoba y se desarrolla como práctica de extensión universitaria, con el aval de la Escuela de Ciencias de la Información de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Las actividades de este espacio están orientadas, fundamentalmente, a la elaboración de producciones periodísticas y la realización de acciones de comunicación dentro de la cárcel. El taller funciona en el Área Educación del penal, como una actividad de educación no formal. A través del presente proyecto, se propone analizar las estrategias de comunicación que se ponen en juego entre personas que permanecen en situación de encierro en una cárcel y que comparten un espacio educativo no formal que apuesta a la generación de vínculos horizontales y solidarios. Si se considera que las prácticas autoritarias, individualistas y burocráticas predominan como ejes estructurantes de las relaciones entre los presos, la creación de espacios para la comunicación adquiere un particular interés. Cabe preguntarse si en un ámbito atravesado por acciones violentas y deshumanizantes es posible inaugurar nuevos modos para que los sujetos puedan reconocerse a través de la palabra y el diálogo. En este marco, se pretende indagar sobre las instancias de comunicación que posibilitan a los presos reflexionar sobre su contexto, condiciones de vida y expectativas, y transmitir su experiencia a otros pares desde códigos comunes. Marco conceptual

Hablar sobre la situación de encierro de las personas en las cárceles implica, necesariamente, analizar los mecanismos de funcionamiento penitenciarios y el modo en que operan. Consiste en reflexionar sobre “los espacios y los tiempos en el adentro, sus efectos sobre la vida cotidiana y sobre la subjetividad de los presos, sus estrategias de adaptación y de resistencia” (Nari y Fabre, 2000:23). De acuerdo con el análisis de Erving Goffman, es posible considerar a la cárcel como una “institución total”, que presenta las siguientes características generales:

Primero, todos los aspectos de la vida se desarrollan en el mismo lugar y bajo la misma autoridad única. Segundo, cada etapa de la actividad diaria del miembro se lleva a cabo en la compañía inmediata de un gran número de otros […] Tercero, todas las actividades diarias están estrictamente programadas, de modo que una actividad conduce en un momento prefijado a la siguiente, y toda la secuencia de actividades se impone desde arriba, mediante un sistema de

Director

Lic. Natta, Pablo Ariel

Codirectora

Lic. Juárez, Fernanda

Equipo de investigadores

Lic. Barrionuevo, Diego; Lic. De Elejalde, Griselda.

normas formales explícitas, y un cuerpo de funcionarios. Finalmente, las diversas actividades obligatorias se integran en un plan racional, deliberadamente concebido para el logro de objetivos propios de la institución (2007:19-20).

En términos de resultados es difícil explicar la existencia de una institución que en más de doscientos años no ha demostrado que puede cumplir con el objetivo que enuncia, “ya que los índices de reincidencia de las personas que han sufrido la prisión continúan siendo altos, y la comisión de delitos no se ve disminuida por el uso de la cárcel como castigo” (Gauna, Lescano y Segovia, 2004:34). Para Michel Foucault, las prisiones no solamente no logran transformar a un delincuente en un individuo obediente y respetuoso de las leyes, sino que la estadía en las cárceles produce el efecto contrario. “La prisión no ha sido al principio una privación de libertad a la cual se le confiriera a continuación una función técnica de corrección; ha sido desde el comienzo una ‘detención legal’ encargada de un suplemento correctivo, o también, una empresa de modificación de los individuos que la privación de libertad permite hacer funcionar en el sistema legal. En suma, el encarcelamiento penal, desde el principio del siglo XIX, ha cubierto a la vez la privación de la libertad y la transformación técnica de los individuos” (Foucault, 2002:235).

En este contexto, es que nos importa indagar sobre el disciplinamiento que establecen las palabras y sus alcances. Según Jorge Huergo la noción de disciplinamiento señala la «organización racional de la vida social cotidiana, a la que se considera irracional o no racional” (Huergo y Fernández, 2000:4). Es el Estado, a través de la institución penitenciaria, el encargado de dotar de racionalidad a un individuo para “reinsertarlo” al mundo social. Es así como se introduce el concepto de “tratamiento” que implementan las áreas técnicas del servicio penitenciario.

En el transcurso de nuestra experiencia observamos que en el discurso de los presos aparecen de manera recurrente términos y expresiones propias del ámbito jurídico y del sistema penitenciario para autorreferenciarse. Así, para referirse a sí mismos y a su situación, reproducen palabras como, por ejemplo, “tratamiento”, “interno”, “desviación”, “reinserción”, “progresividad”, “irrecuperable”, “enfermo” “conducta”, “fase”. La mayoría de estos conceptos derivan de la propia ley de ejecución de la pena privativa de libertad (Ley 24.660) en vigencia en nuestro país desde 1996.

En esta propuesta, el análisis del lenguaje ocupa un lugar central, en tanto se lo comprende como mediación entre el sujeto y el mundo que lo rodea (su entorno). “Lenguaje y realidad se vinculan dinámicamente” (Paulo Freire, 1981:1), y es en ese vínculo dialéctico donde se ponen en juego las lecturas del mundo y las representaciones. Algunas ideas de la pedagogía crítica aportan en esta línea de interpretación. De acuerdo con Peter McLaren y Henry Giroux:

El lenguaje opera como sitio de lucha entre diferentes grupos que por diversos motivos controlan sus fronteras, significados y ordenamientos. Pedagógicamente, el lenguaje proporciona las auto-definiciones con las que las personas actúan, negocian diversas posiciones subjetivas y emprenden un proceso de nombrar y renombrar las relaciones entre ellas mismas, los otros y el mundo (1998:49).

Por lo anterior, a los fines de nuestra investigación, la comunicación no es considerada como un conjunto de herramientas o “un simple medio” (ya sea un boletín, un CD para radio o una revista), sino como mediación entre las prácticas sociales y culturales (Martín Barbero, 1987). Por ende, desde esta visión se pone en juego una matriz sociocultural que, en muchos casos, es negada a los presos -en especial por el servicio penitenciario- y que tiene que ver con sus rasgos identitarios, formas de relacionamiento, códigos y modos de estructurar su cotidianeidad. Objetivos generales

- Indagar sobre las potencialidades y alcances de una práctica de comunicación en la cárcel basada en la generación de vínculos horizontales y solidarios.

sujetos privados de la libertad. Objetivos específicos

- Identificar cuáles son las estrategias de comunicación que producen un mayor impacto en los procesos organizativos dentro de la cárcel. - Analizar las condiciones de producción de un discurso crítico entre los presos que dispute el sentido hegemónico de los conceptos de seguridad, delito, castigo y reinserción social.

- Reconocer de qué manera se construyen acuerdos y se toman decisiones dentro del grupo de presos durante la elaboración de producciones colectivas.

- Conocer las representaciones de los presos acerca del trabajo, la familia, los derechos y la situación de encierro. - Identificar de qué modo se plasman las marcas identitarias en los textos periodísticos y dibujos de los presos. Metodología

El trabajo de investigación se realiza bajo los parámetros de la metodología cualitativa, orientados a la búsqueda de sentidos y significados que se generan, particularmente, entre un grupo de presos que comparte un espacio educativo. En este caso, el modelo de investigación-acción es considerado el más adecuado, precisamente, por la presencia simultánea del equipo investigador en la coordinación del taller de periodismo en la cárcel y la realización del presente proyecto. En este sentido, se pretende arribar a la construcción de un conocimiento basado en la reflexión de los propios sujetos de la investigación, que responda a los intereses y demandas del grupo y contemple la producción colectiva de un saber acerca de la realidad de los protagonistas (Yuni y Urbano, 2005) .

El acceso permanente al establecimiento penitenciario y las posibilidades de establecer contacto de manera regular con el grupo de reclusos son consideradas ventajas iniciales por parte del equipo para poder observar a las personas en su vida cotidiana, analizar los documentos que producen y participar en instancias colectivas e individuales. El lenguaje, en este caso, adquiere un lugar central para poder comprender los procesos de interacción, la construcción de significados y el otorgamiento de sentidos en el contexto de una práctica educativa (Yuni y Urbano, 2005). En este marco, se espera comprender a las personas en su propio contexto, y acceder a dicho conocimiento a través de distintas herramientas metodológicas como: descripción etnográfica, observación participante, entrevistas grupales en situación, entrevistas en profundidad, rastreo bibliográfico, registro de datos y análisis de textos. la planificación, la acción, la observación y la reflexión son los cuatro pilares fundamentales del proceso (Yuni y Urbano, 2005).

Grado de avance

En la primera etapa, el trabajo se orientó especialmente a la búsqueda, recopilación, lectura y organización de materiales vinculados con el planteo teórico-metodológico del proyecto.

Este proceso comprende el rastreo de obras y autores que reflexionan, en primer orden, sobre la problemática de la cárcel, la seguridad y el delito en la sociedad contemporánea; en segundo lugar, sobre la articulación comunicación/cultura/derechos y, por último, sobre cuestiones vinculadas con la identidad y la subjetividad.

En el primer grupo de textos seleccionados, sobresalen las obras de autores con amplio reconocimiento y trayectoria en el análisis de temáticas vinculadas con el poder, el control social y las distintas formas que adopta el castigo en la sociedad actual, como Michel Foucault, Erving Goffman, Ulrick Beck, Loïc Wacqant, David Garland y Jhon Pratt, entre otros. Por otra parte, se profundizó en la lectura y el análisis de la producción desarrollada por intelectuales e investigadores argentinos que trabajan específicamente sobre aspectos relacionados con el delito, la violencia urbana y la problemática carcelaria desde diversos enfoques y disciplinas como el derecho, la psicología social, la criminología, la sociología y la antropología. Entre ellos, puede citarse a Gregorio Kaminsky, Gabriel Kessler, Raúl Salinas, Daniel Míguez y Alcira Daroqui.

En el segundo grupo, se encuentran incluidos algunos textos que, de algún modo, abordan la articulación entre comunicación, cultura y derechos, y otros en los que se analizan las potencialidades de ciertas experiencias y procesos de comunicación que promueven la horizontalidad y la participación de sectores populares. En este aspecto, se rescatan los recorridos teóricos que proponen autores latinoamericanos como María Cristina Mata, Rossana Reguillo, Germán Rey, Jesús Martín Barbero, entre otros.

En tercer orden, se presenta un conjunto de obras que focalizan su atención en el debate acerca de la identidad y la subjetividad en la sociedad actual. Estas lecturas atienden particularmente a una de las preocupaciones centrales del proyecto, a saber: la temática de la comunicación como dispositivo de poder, en su interrelación con las nociones de identidad y subjetividad. Concretamente, en la investigación se plantea una doble interrogación. Por un lado, acerca de los modos en que los reclusos van internalizando formas de nombrarse y de referirse a ellos mismos, a partir de la aplicación y el uso de términos generalmente vinculados a la “anormalidad”, la “desviación” y el castigo. Por otro, acerca de las prácticas comunicativas orientadas a recuperar la subjetividad y expresividad de los reclusos y su capacidad de alterar esas nominaciones y contribuir a la problematización o puesta en tensión de algunas representaciones asociadas a los individuos privados de su libertad. La búsqueda y sistematización de documentos de orden jurídico y legal, así como de informes que dan cuenta de la realidad carcelaria de nuestra provincia y nuestro país, fue otra de las tareas encaradas en este período. El trabajo se centró, por un lado, en la recopilación de leyes nacionales, decretos provinciales y reglamentos internos referidos a la ejecución penal. Puntualmente, se relevaron los textos correspondientes a la Ley de ejecución de la pena privativa de libertad Nº 24.660 que rige desde 1996 en Argentina y sus modificaciones; la Ley provincial Nº 8812, sancionada en Córdoba en 1999; y el decreto reglamentario provincial Nº 1293/2000 donde se establecen las condiciones de aplicación del tratamiento penitenciario para los internos condenados con sentencia firme alojados en establecimientos dependientes del Servicio Penitenciario Provincial. Además, se incluyó el decreto provincial Nº 344/08 que “ordena, adecua y actualiza” el texto del decreto anterior y establece en un anexo unificado los siguientes reglamentos: “de disciplina de los internos”; “de comunicaciones de los internos”; “de la prisión domiciliaria”; de la progresividad y del programa de prelibertad”; y “del trabajo para los internos”. A los fines de contemplar el período analizado en la presente investigación, también se incorporó el decreto provincial Nº 342-08 a través del cual se declaró la emergencia carcelaria en todo el territorio provincial en marzo de 2008. El manual informativo elaborado por la Jefatura del Servicio Penitenciario para las personas que ingresan a las cárceles provinciales se sumó a este conjunto de archivos.

En esta exploración, se incluyeron además algunas normas internacionales como el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes ratificado por la Argentina el 15 de noviembre de 2004 (junto con el proyecto de ley para la implementación del “Mecanismo Nacional de la Tortura”, aún sin aprobación en el Congreso Nacional) y otras disposiciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en materia de prevención del delito y justicia penal.

Por otra parte, se recopilaron informes emitidos por distintas organizaciones sociales en los que se advierte sobre la crítica situación carcelaria que atraviesa el país durante la etapa analizada y la sistemática violación a los derechos humanos que se produce en los establecimientos penitenciarios provinciales y federales. Entre otros, sobresalen los trabajos tituladas Colapso del sistema carcelario (2005) y Políticas de

seguridad ciudadana y justicia penal (2004) del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Informe anual sobre violaciones a los derechos humanos en los lugares de detención de la Provincia de Buenos Aires (2009) elaborado por el Comité contra la Tortura y el Comité Provincial por la Memoria (Buenos Aires).

A nivel local, se compilaron documentos elaborados por la Comisión Intersectorial de Observación y Seguimiento de la Situación Carcelaria en Córdoba y los trabajos presentados en el encuentro organizado por los alumnos del Programa Universitario en la Cárcel (PUC/UNC) durante las Jornadas a Puertas Abiertas en Conmemoración de los 10 años de la sanción de la ley Nacional 24.660 (año 2006), así como las conclusiones del Primer Encuentro Anticarcelario en Córdoba organizado por la Coordinadora Antirrepresiva de esta ciudad (año 2010).

De modo específico, se incluyó información sobre la situación de las personas viviendo con VIH/SIDA en contextos de encierro, producida tanto por organismos nacionales como internacionales, tales como: ONUSIDA, Consejo Internacional de Organizaciones con servicio en SIDA, CELS, entre otros. Estos datos son de relevancia para el proyecto, ya que una de las líneas de trabajo del Taller de Periodismo en el penal de San Martín fue “el apoyo a la prevención y el control del VIH/SIDA en personas privadas de la libertad” en el marco de las actividades que fomenta el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.

Considerando que el Taller de Periodismo se inscribe dentro de la cárcel como una práctica educativa, también se realizó la búsqueda de información vinculada con la educación en contextos de encierro, a los fines de poder contextualizar esta experiencia. Así, se reunió una serie de documentos emitidos por la Red Latinoamericana de Educación en Contextos de Encierro (Redlece) y, de manera particular, se analizó la obra titulada “Mapa regional latinoamericano sobre educación en prisiones. Notas para el análisis de la situación y la problemática regional”, coordinada por Hugo Rangel y editada en 2009 por el Centre International d’Études Pédagogiques (CIEP). Asimismo, se relevó información del Programa Nacional “Educación en Contextos de Encierro”, dependiente de la Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación de la Nación; y algunos documentos específicos sobre la actividad extensionista emitidos por la UNC, como: “Pautas y criterios para la realización de prácticas extensionistas universitarias en la cárcel” (2008) y “Pronunciamiento de la UNC sobre la función de extensión de las Universidades Públicas Nacionales realizado en el marco del Tercer Foro de Extensión” (2009).

Además, se examinaron datos del Sistema Nacional de Estadísticas en Ejecución Penal (SNEEP) perteneciente a la Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.

Por otra parte, se recopiló información sobre programas, grupos y organizaciones que trabajan en cárceles y se puso en marcha un relevamiento y organización de los registros, producciones y materiales que dan cuenta de la experiencia del Taller de Periodismo (procesos no concluidos). En función del trabajo realizado, se redefinieron los plazos en un nuevo cronograma, con vistas a completar el proceso de escritura del trabajo. Las etapas previstas son las siguientes:

- Revisión de aspectos teóricos y metodológicos. - Construcción de categorías de análisis

- Sistematización de la información: análisis específico de entrevistas y materiales producidos en el marco del taller. - Análisis de las prácticas de comunicación y educación en contextos de reclusión a partir de las categorías elaboradas. Bibliografía

Foucault, Michel: Vigilar y Castigar. Nacimiento de la prisión, Editorial Siglo XXI, Buenos Aires, 2002 (1º edición 1975).

Sao Paulo (Brasil), 1981.

Gauna, Rossana; Lescano, Marcela y Segovia, Marysel: Relatos a la intemperie, Córdoba, Ferreyra Editor, 2004.

Goffman, Irving: Internados. Ensayos sobre la situación social de los enfermos mentales, Editorial Amorrortu, Buenos Aires, 2007 (1º edición 1970).

Huergo, Jorge y Fernández, María Belén: De la escolarización a la comunicación en la educación en Cultura escolar, cultura mediática, Editorial Intersecciones, La Plata, 2000.

Martín Barbero, Jesús: De los medios a las mediaciones. Comunicación, Cultura y hegemonía, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 1987. McLaren, Peter y Giroux Henry: Desde los márgenes. Geografías de la identidad, la pedagogía y el poder, Homo Sapiens, Rosario, 1998. Nari, Marcela y Fabre, Andrea. (compiladoras): Voces de Mujeres encarceladas. Cuatro artículos de investigadoras sobre problemáticas de género y encierro carcelario, Editorial Catálogo, Buenos Aires, 2000.

LA LECTURA DE LA HISTORIA. LOS DISCURSOS DE CÓRDOBA:

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