promoción de la igualdad de género y el empoderamiento
14 ALENTAR A LOS HOMBRES A QUE PARTICIPEN EN CUESTIONES DE SALUD
REPRODUCTIVA E IGUALDAD DE GÉNERO Los cambios de los conocimientos, las actitudes y el compor- tamiento de hombres y mujeres constituyen una condición necesaria para el logro de una colaboración armoniosa entre hombres y mujeres. El hombre desempeña un papel clave en el logro de la igualdad de los sexos, puesto que, en la mayo- ría de las sociedades, ejerce un poder preponderante en casi todas las esferas de la vida, que van de las decisiones personales respecto del tamaño de la familia hasta las decisiones sobre políticas y programas públicos a todos los niveles. Es fundamental mejorar la comunicación entre hombres y mujeres en lo que respecta a las cuestiones relati- vas a la sexualidad y a la salud reproductiva y la comprensión de sus responsabilidades conjuntas, de forma que unos y otras colaboren por igual en la vida pública y en la privada.
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sus actitudes y sus comportamientos. Además, algunos de los cambios más duraderos se obtienen cuando los hombres colabo- ran con otros hombres y niños varones a fin de promover la igualdad de género y potenciar el papel de la mujer.
A partir de 1995, las instituciones nacionales e internacio- nales de desarrollo han cambiado de paradigma y han pasado de “la mujer en el desarrollo” a “género y desarrollo”. Esa transición refleja el reconocimiento de que la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer sólo podrán lograrse a condición de que los hombres estén activamente involucrados en el cuestionamiento de las estructuras patriarcales y, más personalmente, cuando sus propias relaciones de poder con las mujeres sean objeto de cambio3 7
. El marco de “género y desarrollo” ha revelado que los hombres también tienen dife- rentes enfoques y experiencias acerca de la igualdad de género y que hay grupos de hombres que están interesados en transfor- mar las relaciones de género, respondiendo no solamente al interés de la mujer, sino también al suyo propio. El marco de
género y desarrollo también ha ayudado a poner de manifiesto las relaciones de poder entre los hombres: si bien los hombres no sufren el grado de dominación a que están sometidas algunas mujeres, el orden masculino puede tener consecuencias perjudi- ciales para los hombres que no se ajustan a los estereotipos.
En octubre de 2007, académicos, responsables políticos y profesionales que asistían a la conferencia “Politización de la masculinidad: Más allá de lo personal” confirmaron que pese al marco de género y desarrollo, se sigue categorizando a hombres y mujeres de maneras contraproducentes: “Sigue predominando el discurso de: “Los hombres como problema, las mujeres como víctimas” ... Ambos [puntos de vista] se basan en ideas preconcebidas que raramente son cuestionadas. Además, es necesario que la actual labor sobre hombres y masculinidad ya no se limite a la manera en que los hombres actúan en ámbitos personales, y considere cuestiones más amplias de las relaciones de poder y los aspectos básicos de la equidad, como la igualdad de remuneración y de prerro- gativas, la representación política y los cambios en las instituciones que sostienen el orden de género: tal vez un determinado hombre esté dispuesto al cambio, pero la estructura institucional o la cultura de su grupo de pares lo impulsa en la dirección opuesta”3 8
.
Varios profesionales hablan de su labor en instituciones problemáticas:
Tratar de crear una conciencia crítica en los hombres en zonas pobres (Sudáfrica)
Mbuyiselo Botha:“Contamos con una manera innovado- ra y creativa de llegar a los hombres ... vamos a los shebeens
[bares locales]. Son lugares muy importantes debido a que es allí donde están arraigadas las nociones de masculinidad. Primeramente logramos que el propietario nos admita … y luego preguntamos a los clientes si podemos conversar con ellos acerca de lo que significa ser un hombre. Se obtienen diversas respuestas. En un caso, un joven dijo: “Todas las mujeres son unas brujas”. Entonces le pregunté: “¿Usted quiere decir que hasta su madre es una de esas brujas?” El joven dijo que sí, pero el diálogo fue filmado y difundi- do por la cadena nacional de televisión, de modo que cuando regresó a su casa, ¡su madre lo echó!”
Promover la conciencia política sobre cuestiones de género y masculinidad (Nicaragua)
Patrick Walsh:“Hemos formulado una estrategia para la intervención en las comunidades, que consiste en trabajar con los hombres en el marco de sus propias comunidades. Los hombres viven en esas comunidades, conviven con las mujeres, con sus familias; no son personas aisladas. Como Las tradiciones pueden subsistir en ámbitos modernos, pero a veces se necesitan
recordatorios.
© Sven Torfinn
parte de ese concepto, ofrecemos un curso de capacitación para 20 a 25 hombres de la comunidad, quienes asisten a un taller de un día de duración diez veces por año, para darles espacio a fin de que reflexionen y analicen las cuestiones desde sus propias perspectivas y experiencias. En los talleres hay una lógica temática, pues se trabaja inicialmente sobre lo que significa ser hombre y ser mujer, y cuáles son las caracte- rísticas de la masculinidad y la feminidad en la sociedad nicaragüense; después hablamos de todo lo atinente al traba- jo que realizamos, el trabajo que realizan las mujeres y el valor que se le da; pasamos después a considerar el poder y la violencia; seguidamente, consideramos la sexualidad … Al cabo, terminamos promoviendo procesos de desarrollo y crecimiento personal para los hombres, comenzando con el análisis de género … posibilitando que los hombres conside- ren los denominados atributos femeninos y vean que se trata de características humanas, valores humanos y posibilidades humanas que nosotros los hombres también podemos adop- tar como parte de nuestra masculinidad”3 9
.
7. Sortear los obstáculos en las culturas en procura de la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y los derechos humanos requiere que se adopten enfoques reflexivos, críticos e integrales.
De conformidad con el consenso mundial logrado en la CIPD, el UNFPA se ha comprometido a atacar desde sus raíces algunas de las formas más generalizadas de discrimina- ción por motivos de género en los ámbitos público, privado e íntimo: falta de equidad con respecto a la salud reproductiva; violencia por motivos de género; discriminación económica; y prácticas tradicionales nocivas. Para la estrategia programática del UNFPA es importante que colabore no sólo con los gobiernos, sino también con organizaciones locales y personas que han estado propugnando el cambio. Por ejemplo, en Mauritania, las parteras locales quebraron la cultura de silen- cio que durante mucho tiempo había rodeado a la violación sexual y que con frecuencia redundaba en que se encarcelara a las víctimas y que los perpetradores siguieran en libertad. El UNFPA apoyó la recopilación de estadísticas sobre la violencia
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sexual y el establecimiento de un centro para responder a las necesidades de las sobrevivientes. El UNFPA ayudó a que esas cuestiones pasaran de los espacios privados a los espacios públicos, creando consenso entre los imanes locales, los jueces, la policía, los funcionarios gubernamentales y los miembros del público acerca de la necesidad de proteger a las mujeres contra la violencia sexual. Esas intervenciones han conducido a una notable reducción en la incidencia de la violación sexual y a cambios evidentes en las actitudes con respecto a la violación sexual, así como a la recopilación de datos de buena calidad al respecto4 0
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En Etiopía, el UNFPA apoya el proyecto Berhane Hewan, que imparte educación a las adolescentes para ayudarlas a evi- tar el matrimonio precoz. Aun cuando las leyes etíopes prohí- ben el matrimonio antes de los 18 años, el matrimonio precoz es una práctica cultural de antigua data que suele redundar en problemas de salud reproductiva, entre ellos, fístula obstétrica, o en muerte derivada de la maternidad. Las oportunidades de educación son importantes porque ofrecen a las niñas una diferente percepción de ellas mismas y de su potencial. También conduce a introducir cambios en las percepciones de la comunidad, porque las familias están involucradas en la planificación y la ejecución del proyecto educacional4 1
. Las políticas culturales son controvertidas y puede ser difícil lograr un consenso. Por lo siguiente, al apoyar la ampliación de los medios de acción de la mujer en países tan diversos como Nicaragua, el Chad, Viet Nam y la República Democrática Popular Lao, el UNFPA ha colaborado con diversos agentes culturales: desde organizaciones confesionales (como el Grupo de Asociaciones Islámicas para Cuestiones de Población y Desarrollo, en el Níger), hasta asociaciones tradicionales (por ejemplo, la Asociación de Líderes Tradicionales Africanos) y redes de poblaciones indígenas (por ejemplo, Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas, Región Sur, entidad coordinada por otra organización de indígenas—
Chirapaq—en el Perú), el UNFPA utiliza la lente cultural para asegurar la aceptación y el compromiso locales en cuestiones que incluyan la igualdad de género y la salud reproductiva. Las intervenciones de esos tipos están logrando cambios duraderos.
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