ESCRIBIR Y ORALIZAR EN LA UNIVERSIDAD
ALGUNAS SUGERENCIAS PARA EXPONER-EXPLICAR EN PÚBLICO
1. Prepará tu exposición. Los oradores con mucha experiencia desarrollan la capacidad de improvisación; los menos experimentados necesitan “entrenarse” en esta habilidad superando desa os y sorteando dificultades. Una de las causas del miedo escénico es el bajo grado de dominio del tema a tratar. Por lo tanto, es importante consultar las fuentes necesarias para poder sen rse seguro. Existe una máxima de la oratoria que dice: “no se habla de lo que no se sabe”.
2. Pensá en la situación de discurso. Los oradores más entrenados inves gan las caracterís cas del auditorio para construir una estrategia que se adecue a sus intereses. Por ejemplo, en la situación de examen, tu auditorio está integrado por el profesor que dicta la materia, alguien a quien conocés en el rol de docente, por lo tanto podés imaginar el modo en que podrías dirigirte a él o a ella con empa a. Esto incluye: la selección de la bibliogra a sugerida por él, el alcance del tema que desarrollarás, el po de vocabulario que emplearás - seguramente preferirás un lenguaje más formal que el que usás con tus compañeros o con tus seres queridos e incluirás palabras de uso técnico que solo empleás en el ámbito académico. Esto supone adecuar el lenguaje a la situación de discurso.
3. Bosquejá tu disertación. Evitá memorizar automá camente las ideas de los autores. Diseñá un torbellino de ideas, un mapa conceptual o alguna forma gráfica que te permita
retener en la memoria a largo plazo el orden y las posibles relaciones entre los conceptos. Si se trata de una exposición-explicación, tené en cuenta la estructura en cuatro partes:
a) presentación: recordá que el primer momento está des nado a despertar el interés y llamar la atención del auditorio.
b) planteo: proponé la/s pregunta/s que responderás a lo largo de tu exposición-explicación. c) desarrollo: prepará con empo tus recursos. Inves gá el alcance de los conceptos y elegí las definiciones más claras para explicarlos; no improvises los ejemplos, construí analogías, paráfrasis que te permitan sinte zar las ideas de los autores con tus palabras.
d) cierre: dale conclusividad a tu exposición a través de una enumeración de ideas principales desarrolladas. También podés mencionar otros aspectos del tema que pueden seguir indagándose, o bien, seleccionar una cita vinculada con el tema tratado.
4. Ensayá tu presentación. Una vez tengas armado el bosquejo, intentá explicarte a vos mismo lo que sabés cuantas veces sea necesario. Algunos entrenadores en oratoria aconsejan hacerlo frente al espejo. Si no te inhibe esa técnica, podés prac carla; si no te resulta, pedile a un amigo que te escuche y que te dé su opinión. Es importante tener en cuenta tanto el aspecto verbal como el no verbal:
a) En el aspecto verbal pensá: ¿pude desarrollar todo lo planificado? ¿se comprendió mi explicación? ¿fui claro, breve, conciso? ¿surgieron mule llas (este, o sea, ¿sí?, ¿no? Interjecciones -ehhh-) ¿fue adecuado el léxico que usé de acuerdo con la situación (formal/informal/técnico)? ¿qué estrategias u licé? ¿fueron suficientes/efec vas? ¿qué otros recursos podría implementar para tratar de explicarme mejor? ¿cómo fue tu manejo del
empo? ¿te faltó? ¿te sobró? ¿Cómo podrías ajustarte más a él?
b) En el aspecto no verbal pensá: ¿qué postura mantuve sentado o parado? ¿qué comunicaban mis gestos? ¿fui poco/demasiado expresivo con los gestos de la cara? ¿moví con naturalidad las manos o hice gestos involuntarios, producto de los nervios? ¿puedo intentar controlar esas conductas involuntarias o inconscientes? ¿hablé con un volumen medio o marcadamente alto/bajo? ¿el ritmo verbal fue rápido, medio o lento? ¿hubo monotonía en la voz? ¿cómo podría evitarlo? ¿qué emociones o sensaciones comunicaban los tonos de la voz? ¿qué sería lo adecuado para esa situación?
5. Reflexioná después de hablar en público. No importa la nota que hayas sacado en un examen, o cómo sientas que te haya ido después de hablar en público: siempre es aconsejable reflexionar sobre cómo funcionó la comunicación con los demás y entender por qué te sen ste cómodo/incómodo, seguro/inseguro. La reflexión sobre la propia prác ca puede darte muchas claves para mejorar tu performance de orador, siempre y cuando la mirada autocrí ca te permita reconocer lo posi vo y lo que puede mejorar. No te aporta la crí ca destruc va ni autocomplaciente.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Marc, Edmond; Picard, Dominique (1992): La interacción social. Cultura, Ins tuciones y Comunicación. Barcelona, Paidós.
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ACTIVIDADES PARA PONER EN PRÁCTICA EL ESTUDIO,