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Alimentos recomendables

A continuación se relacionan algunos alimentos reco- mendables, crudos, frescos o integrales.

Productos lácteos: leche fresca, yogurt, queso fres- co, cuajada y mantequilla.

Cereales enteros o copos: harina de trigo, avena, cebada, centeno, maíz, arroz, mijo, germen de trigo.

Frutas: siempre bien maduras, bien lavadas y de la época.

Hortalizas: ensaladas (trocitos o ralladas), lechuga, cebolla, tomate, berro, etc.

Verduras: hervidas al vapor o fuego lento con poca agua, no cocidas demasiado para que no pierdan el sabor y las propiedades. Ejemplo: zanahoria, remola- cha, nabos, etc.

Frutas secas: almendras, avellanas, nueces, semillas de girasol, maní, ajonjolí (crudo o sin tostar, triturados o mojados, en pastas para untar), pasas, ciruelas se- cas, dátiles (sin azúcar).

Legumbres: adecuadamente cocidas. Ejemplo: gar- banzos, frijoles, lentejas, chícharos, soya y sus derivados.

Condimento: aceite de oliva, aceite de girasol, plan- tas aromáticas, tomillo, orégano, menta, albahaca, ajo, levadura de cerveza, jugo de limón, naranjas, etc.

Alimentos no recomendables: productos de paste- lería elaborados con harina blanca, grasa animal, azúcar blanca, mermeladas, conservas, leche condensada, café, refrescos artificiales, bebidas alcohólicas, cho- colate, grasa de cerdo, embutidos, grasas recalentadas, productos cargados de aditivos químicos.

Sal: es necesaria para el funcionamiento adecuado de nuestro organismo, pero para algunas enfermedades es dañina, se requieren 2 g de sal (cloruro de sodio) en la dieta normal, pero hay productos elaborados o aditi- vos que ya contienen sal, por lo que es necesario tener en cuenta su proporción; se debe orientar el uso de la sal marina, ya que ésta contiene más elementos, como por ejemplo, magnesio y oligoelementos que la hacen mejor que las que se extraen de las minas.

Para lograr disminuir o sustituir la sal en algunos pacientes, se pueden usar algunos productos o espe- cies aromáticas que mejoran la calidad y sabor de los alimentos, como por ejemplo, el ajo, perejil, albahaca, romero, menta, laurel, tomillo, anís, comino, pimienta y nuez moscada.

Azúcar: es muy usada en la elaboración de muchos alimentos, aunque es mejor utilizar el azúcar turbina- da, melaza o miel, ya que el azúcar blanca cuando se refina pierde nutrientes; en su estado inicial contiene vitaminas y minerales, que pierde al ser procesada, por lo que no se debe consumir en exceso, ya que perturba el equilibrio entre el calcio y el fósforo, y pue- de alterar el equilibrio ácido-básico. Por lo que recomendamos no abusar del consumo de dulces u otros productos derivados.

Consumo de agua: como tal es importante, ya que tiene un papel primordial en el mantenimiento de la normalidad de la digestión, asimilación, circulación y eliminación de desechos tóxicos. La recomendación es ingerir entre 6 y 8 vasos de agua al día.

Lo que no se debe hacer es consumir el agua duran- te las comidas, ya que ello atenta contra una adecuada masticación, además de disminuir la acción de los ju- gos gástricos; sin embargo, ingerirla inmediatamente antes o después de los alimentos facilita la digestión. Hay pacientes que han mejorado sus digestiones pe- sadas con solo ingerir agua después de las comidas.

Almidones: se encuentran en cereales como el maíz, avena, cebada, trigo y arroz, y en otros productos como la papa, boniato, yuca y plátano verde. Estos cereales se consumen elaborados previamente.

Carne: aunque no somos carnívoros, nuestro orga- nismo tiene condiciones para digerirla; ésta es una fuente muy importante de nutrientes, pero su uso ex- cesivo es perjudicial.

Huevos: contienen un alto nivel nutritivo, su consumo excesivo puede provocar enfermedades como el aumen- to del colesterol, o la aparición de alergias; es mejor consu- mir la yema que la clara, e ingerirlas cocidas no fritas.

Masticación: el proceso digestivo se da inicio en la boca, donde se realiza la trituración de los alimentos. Para lograr una adecuada salud los alimentos deben ser bien masticados; se orienta que este mecanismo se realice entre 20 y 30 veces. Si se mastica adecua- damente y sin rapidez se evitarán enfermedades digestivas y digestiones lentas. Se recomienda no in- gerir líquidos durante las comidas, esto se hace antes o después, ya que los líquidos evitan que los alimentos sólidos se hagan una papilla y disminuyen la concen- tración de los jugos gástricos. Otro aspecto de importancia es una buena salud dental para lograr una adecuada masticación.

Es importante incluir en la dieta alimentos crudos, vegetales y frutas. Se conoce que una forma de regu- lar el estreñimiento es ingiriendo alimentos que contengan fibras insolubles, celulosas que están en los cereales y muchos vegetales y frutas.

Debemos tener presente que la dieta debe contener frutas, vegetales, semillas y cereales integrales que aportan gran parte de los nutrientes requeridos. Mu- chos de los aminoácidos se encuentran en vegetales como la zanahoria, repollo, coles, maíz, pepinos, be- renjenas, papas, plátanos, soya, nueces, ajonjolí, maní y semilla de girasol.

Grasas y lípidos: se clasifican en sólidos como la manteca y líquidos como los aceites. Están relaciona- dos con muchas enfermedades, ya que el organismo

no puede sintetizar algunos ácidos grasos, provocando la hipercolesterolemia, obesidad y otros; hay ácidos grasos que son esenciales para el ser humano, estos son: el ácido linoléico y el ácido linolénico.

Ácido linoléico: se encuentra en los aceites de las semillas y en los tejidos de animales terrestres.

Ácido linolénico: esta grasa esencial se encuentra en las partes verdes de los vegetales y en las semillas de algunos frutos. Algunas de las funciones de las gra- sas esenciales utilizadas por el organismo son: - Constituyen la estructura de las neuronas.

- Forman un importante componente en las células de las retinas.

- Son imprescindibles para la membrana celular, de- pendiendo de estas su calidad.

- Forman parte de los componentes elásticos de las arterias.

- Participan en la síntesis de prostaglandinas. - Regulan el metabolismo del colesterol.

Como vemos, a partir de cada ácido graso esencial se produce un mecanismo en cadena que permite una adecuada sintetización de los derivados para lograr un adecuado funcionamiento en el organismo.

No todas las grasas son iguales, es más dañina la grasa de cerdo que un aceite industrial. Las grasas pueden ser saturadas o no saturadas, formadas por las moléculas llamadas ácidos grasos. Las que tienen doble enlace de carbono se llaman no saturadas o insatura- das, y los ácidos grasos que carecen de doble enlace se nombran saturadas.

Las grasas no saturadas o insaturadas se caracteri- zan por ser líquidas a temperatura ambiente. Sin embargo, las saturadas son sólidas y se adquieren de los animales, aunque pueden ser producidas por la in- dustria, como por ejemplo, la manteca margarina. El consumo de las grasas saturadas puede causar mayor riesgo para la salud, como son las enfermedades car- díacas, accidente vascular encefálico, mayor incidencia de cálculos biliares, obesidad e hipercolesterolemia. Las dietas ricas en grasas tienen relación con el cáncer, infartos y otros.

Recomendaciones

- Reducir el consumo de carnes y los productos que de ella se derivan, como: jamón, salchichas, mortadellas, etc., ya que tienen un alto grado de ácidos grasos saturados.

- Evitar ingerir alimentos fritos.

- Preferir los aceites que se obtienen en frío, de semi- llas oleoginosas, de cereales integrales y de vegetales verdes.

- Disminuir el consumo de azúcar.

- Es importante vigilar el ingreso adecuado de calorías, proteínas, lípidos y glúcidos.

- Tener en cuenta que la dieta debe tener un pH normal, o sea debe contar con productos alcalinos como los vegetales y acidificantes como las carnes y almidones. Lo ideal seria planificar la dieta del paciente de acuer- do con el pH de la orina.

La acidez dietética se elimina por la piel y los riño- nes. Si el organismo no logra eliminarla afectaría rápidamente la salud.

Otra de las secreciones corporales que varía su pH con la dieta es la saliva. Cuando el pH de la saliva es ácido facilita la erosión del tejido y las caries, y si es alcalino es protector.

La dieta adecuada es importante en el tratamiento de las enfermedades. Ejemplo: cuando los pacientes pade- cen de virosis a repetición mejoran con una dieta al- calina, o sea con abundantes vegetales, verduras y frutas. No se trata de que la dieta sea totalmente alcalina.

El profesor Rafael García Chacón en su libro Dieto- terapia habla de los alimentos ácidos y alcalinos reactivos y su influencia en el mantenimiento de una adecuada salud.

Otro aspecto que tiene gran importancia son las com- binaciones de los alimentos, ya que por lo regular comemos de acuerdo con las preferencias; en ocasio- nes ocurren trastornos digestivos, por lo que es importante combinar adecuadamente los alimentos.

Dentro del grupo de alimentos mal combinados se encuentran las proteínas, los vegetales, los cereales y las carnes.

Uno de los alimentos más difíciles de combinar son los almidones, ya que éstos combinan mal con carnes, frutas cítricas y dulces; otros almidones, sin embargo, combinan bien con las hortalizas.

Dentro de las combinaciones incorrectas que más conocemos se encuentran el café con leche y la carne con papas. Los alimentos que mejor combinan con to- dos, son los vegetales.

Combinaciones básicas recomendadas