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2. Los Recursos Naturales en la nueva geopolítica sudamericana

2.2. Impacto ambiental y agua

2.2.2. Reservas de agua

2.2.2.1. Amazonía

La Amazonía es una rica región en recursos biológicos y una gran fuente de agua dulce, con una extensión aproximada de 6 millones de kilómetros cuadrados (Quagliotti, 2010), bien podría ser considerada el heartland de América del Sur (de Pieri, 2011). Algunos países, tienen parte de esta zona dentro de sus fronteras. Con el futuro descrito por Klare

denota la importancia estratégica de la Amazonía para toda la región y más aún por la creciente importancia que

ha venido adquiriendo América del Sur para el interés internacional”. Marcia Graf (2007: 1), por su parte, afirma

que las tensiones “[...] van desde su uso, propiedad y derechos sobre el mismo; que de continuar y/o agravarse las mismas, incrementarán los conflictos, a la postre, a corto plazo”. A su vez, G. Castro (2005) muestra diferentes cifras: “Después de la Segunda Guerra Mundial, entre los años 1948 a 2002, se registraron 1.831 interacciones y conflictos provocados por el agua. Todo parece indicar que la incorporación del recurso natural agua como recurso económico será el detonador de los mayores conflictos en el mundo durante el siglo XXI.”

88 Hernardo Bernal (2006), de hecho, afirma que aún no se han valorado todas las fuentes hidrográficas de la región, la cual además de la Amazonía hay otras cuencas hidrográficas, nieves perpetuas en forma de glaciares, hasta los propios acuíferos; lo que lleva a ver a América del Sur como poseedora de mayores reservas de recursos hídricos del planeta.

89 Al ser América del Sur una de las regiones con mayor disponibilidad de agua, se vuelve un objetivo para producción de alimentos, consumo humano, entre otras actividades, presentándose un escenario de venta de agua a países con menos disponibilidad del bien (Montaño, 2009).

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(2013), la Amazonía se vuelve una zona importante, realmente vital, que debe ser protegida por sus propios poseedores. 90 Es importante conocer las características de esta zona y su importancia geopolítica.

José Cadena (2011) da un breve concepto de la zona:

el 60 por ciento de la biodiversidad mundial está concentrado en la Amazonía y su importancia en términos de explotación y gestión se mide por su aporte a la genética y biología molecular, que llevó al repunte de la industria farmacéutica occidental, después de sufrir en 1980 un gran receso (Cadena, 2011).

Una de las riquezas principales de la Amazonía es el agua y sus reservas. Brasil es el país con mayor presencia y posesión territorial en la Amazonía91 y es el que más ha manejado el tema. Brasil comparte la posesión de la Amazonía con Guayana, Suriname, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; sus acciones en esta zona, tienen repercusiones para los otros y viceversa. En este sentido, la Organización del Tratado de Cooperación Amazónico,

OTCA (2002), creada por Brasil, Bolivia, Colombia, Venezuela, Guyana, Perú y Suriname, es uno de los pocos esfuerzos por proteger este bien regional de forma conjunta. La conformación de este tipo de organizaciones internacionales encierra intereses políticos o económicos, como también de seguridad.

La geopolítica ha demostrado cómo la protección de un bien de tales características determina la supervivencia presente y futura de un país y en este caso, de una región.92 Un hecho relevante en la cooperación por preservar el recurso se dio en 2004 cuando se incluyó a la OTCSA como organismo que contribuiría al desarrollo de la Comunidad Amazónica

90 No obstante, en la Conferencia de Rio de 1992 se estableció que los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos, algo que podría atentar en algunos casos, con la conservación de la zona

91 La Amazonía representa el 61% de la extensión territorial brasileña (Quagliotti, 2010)

92 Gómez (2006) dice que el Amazonas: “Es el receptáculo natural del crecimiento de los países anteriormente citados, además de haberse constituido en el único gran espacio, relativamente vacío, que permite la consolidación acelerada de un nuevo ecúmene desarrollado natural o artificialmente a través de masivas migraciones y, que junto con la tecnología necesaria, podrá en muy corto plazo explotar sus inmensos recursos edáficos, fitológicos, zoológicos y del subsuelo con el fin de sostener y desarrollar una población de más de cien millones de habitantes sin ningún tipo de dependencia externa. Esta fue la motivación de los alemanes con su invasión al Brasil en 1942, y en la actualidad motiva a las grandes potencias del mundo”.

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Sudamericana. Esto denota la relevancia que en este siglo ha cobrado la necesidad de proteger estos recursos y, sobre todo, la voluntad política para que cualquier proyecto de conservación, avance. Este tipo de acuerdos es reciente, responde a las circunstancias actuales, y tiene una limitada perspectiva de futuro para América del Sur. Uno de los mayores impulsores del tema, ha sido Venezuela, que tiene sus intereses políticos y económicos en la región, desde el MERCOSUR, mientras Colombia también quiere ingresar, demostrando así que la cuestión amazónica pasa a tener un mayor peso en las preocupaciones sub continentales (Cadena, 2011).

Es evidente la relevancia que tiene la Amazonía para la región. Sobre todo, al saber que los elementos analizados no son solamente político - militares sino también, como Buzan et al. (1998) afirman, de índole económica, social y ambiental, ampliando de esta forma el concepto de defensa más allá de su contenido tradicional. Además de las disputas por recursos hídricos y biológicos, la Amazonía también enfrenta otro problema: el tráfico de drogas, lo que genera problemas de defensa del área evitando su desestabilización, la pérdida de control territorial por parte de los países involucrados. La Amazonía juega un papel fundamental en el proceso de cooperación e integración regional, sobre todo para el acceso a recursos únicos en el mundo.

La política de los países involucrados en la Amazonía, deberá estar enfocada en demostrar la voluntad para la aceleración y continuación de varios programas destinados a generar conciencia del tema como un asunto regional antes que individual. En este aspecto, el Estado llamado a liderar el proceso es Brasil. Sin embargo, Brasil no ha mostrado mucho interés en actuar regionalmente, lo que en cierta manera, limita el accionar de los demás países.

La conservación y adecuado manejo del tema de la Amazonía puede ser un punto muy

fuerte de potenciación de la región en pos de conformar la “zona de paz” que la UNASUR

busca crear. De hecho, en el Plan de Acción del CDS de 2013 se contempló la creación de “un

grupo de trabajo para la gestión y monitoreo de áreas especiales utilizando los recursos del

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2013). Este hecho denota la importancia que cobra esta región como tema de seguridad a nivel regional.

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