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CAPÍTULO 3. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS

3.1 Análisis por técnicas

3.1.2 Análisis de la observación no participante

Las observaciones (Ver anexo # 4) se desarrollan en diferentes momentos docentes (clase práctica, talleres, conferencias, seminarios y trabajos finales) de los estudiantes de 1ro a 4to Año de Comunicación Social. En todos los casos, se procede mediante grabaciones de video, estudiadas y procesadas posteriormente en el SPSS® V.15.0 para Windows® Vista®.

En cada grupo se interviene en tres ocasiones, con el fin de identificar los elementos más representativos dentro de las categorías de análisis del Paralenguaje (modificadores diferenciadores, onomatopeyas) y la quinésica (gestos ilustradores y posturas), evidenciadas en los estudiantes.

La mayoría de las intervenciones se realizan intencionalmente en los momentos evaluativos debido a que favorecen la participación oral de los alumnos.

La estratificación por grupos ayuda en la búsqueda de puntos coincidentes y divergentes entre los años. De esta forma, resulta más demostrativo el análisis y se comprueba si existe una evolución de un año a otro. Todos los porcientos representados son resultados de las sumatorias de las observaciones por cada uno de los años.

Primer Año

En la identificación de los modificadores diferenciadores dentro del paralenguaje se constata, en un 100% de los estudiantes observados, la existencia de un predominio en la utilización de la risa.

En el caso del uso de las interjecciones, en un 45% de los alumnos existe una preponderancia de ¡eh!, un 25% emplea ¡hm!, otro 25% utiliza ¡ah! y solo un 5% menciona ¡ve!.

La mayoría de los estudiantes observados acostumbran a mantener objetos entre las manos durante sus exposiciones, evidenciado así en un 28.6%; de los casos, mientras que el 19% se coge la muñeca con una mano; un14.3% se coloca las manos en la cara y un mismo porciento se toca el pelo. Las siguientes manifestaciones se aprecian con menor frecuencia el 9.5% se mantiene con los pulgares en contacto; y el resto se toca la barbilla, se pone las manos en los bolsillos y acostumbra a taparse la boca, constatado en un 4.8% en cada caso. Por consiguiente, los gestos más representativos en los estudiantes observados son: mantener objetos entre las manos, cogerse la muñeca con una mano y colocarse las manos en la cara.

Con respecto a la identificación de los emblemas ilustradores más utilizados, se observa en un 53.8% de los estudiantes la costumbre de denotar espacialmente el objeto referenciado; en un 30.8% apuntarlo y en el 15.4% restante ilustrar su tamaño.

Un 19.1% de los estudiantes, durante las observaciones, mantiene la cabeza hacia un lado; el 14.9% se aprecia en una posición encogida; un 12.8% mantiene las piernas cruzadas y una misma cantidad de estudiantes se observan rígidos; en un 10.6% se observa la cabeza hacia abajo, las manos entrelazadas y un pie delante y otro detrás, respectivamente.

El 2.1% del resto de los estudiantes mantiene la cabeza hacia arriba y una misma cantidad coloca los brazos en forma de jarra, pone todas las manos hacia abajo y cruza los tobillos.

Evidentemente existe un predominio de algunas posturas adoptadas por los educandos durante los espacios docentes, dentro de las que se encuentran la cabeza hacia abajo, el cuerpo encogido, las piernas cruzadas, y el cuerpo rígido.

Todas ellas constituyen una muestra de tensión, inseguridad, desconfianza y negatividad.

Como se aprecia en las observaciones anteriores, los estudiantes del primer año de comunicación social apelan frecuentemente a la risa y a las interjecciones ¡eh!,

¡hm! y ¡ah!. Acostumbran a mantener objetos entre las manos, se cogen la

muñeca con una mano y se colocan las manos en la cara. Dentro de los emblemas ilustradores más utilizados la denotación espacial del objeto referenciado sobresale en la generalidad de los alumnos.

Segundo Año

En las observaciones del segundo año, el 100% de los estudiantes utiliza más la risa como modificador diferenciador.

La interjección ¡eh!, se utiliza con mayor frecuencia en el segundo año de comunicación, corroborado en el 87.5% de los alumnos observados; solo el 12.5% restante utiliza ¡hm!.

Los gestos más empleados por los educandos del segundo año son: mantener objetos entre las manos, evidenciado en un 77.8%; frotarse el ojo y tocarse el pelo, expresado por un 11.1% en ambos casos.

El 75% de los alumnos observados en el segundo año realiza una denotación espacial; mientras que el 25% restante utiliza el emblema ilustrador ¡no lo sé!, tanto con las manos, como con los ojos virados hacia arriba.

De las posturas asumidas por los estudiantes durante las observaciones sobresalen en un 31.8% la posición encogida, el giro de la cabeza hacia un lado y el cruce de piernas, en cada caso; solo un 4.5% coloca los brazos en jarra.

Por consiguiente, en el segundo año de comunicación social existe un predominio de la risa. Los alumnos recurren al uso de las interjecciones ¡eh! y ¡hm!, con un predominio en la primera. Los tres gestos más empleados son: mantener objetos entre las manos, frotarse el ojo y tocarse el pelo. En su mayoría los estudiantes realizan una denotación espacial del objeto al que hacen referencia. Las posturas

más observadas en estos educandos son: la posición encogida, el giro de la cabeza hacia un lado y el cruce de piernas.

Tercer Año

El 100% de los estudiantes observados en el tercer año utiliza la risa como el modificador diferenciador más reiterativo.

Las interjecciones más usadas son: ¡eh!, pronunciada por un 83.3% de los alumnos y ¡ah!, expresada por un 16.7%.

Un 20% de los observados se coge la muñeca con la mano; otro 20% pone los pulgares en contacto; el siguiente 20% se frota las manos; otro 20% se pone las manos en la cara y un último 20% se toca el pelo. Como se demuestra anteriormente, en los estudiantes del tercer año existe un equilibrio en la utilización de los gestos, de tal forma que todos los mencionados son descritos respectivamente como los más representativos en este año.

Hacer una denotación espacial constituye el emblema ilustrador más explotado por el 60% de los observados en el tercer año; el 40% restante se divide a la mitad en las acciones de apuntar al objeto e ilustrar el tamaño.

Respecto a las posturas asumidas por los alumnos analizados, el 23.8% adopta una posición encogida; un 19% se mantiene con la cabeza hacia un lado; el 14.8% coloca los brazos en jarra y un 14.3% cruza las piernas. El resto mantiene la cabeza hacia arriba; la baja; lleva las manos hacia abajo y realiza un cruce las piernas o de tobillos, lo que es expresado por un 4.8% de los alumnos en cada caso.

A partir de las descripciones anteriores se manifiesta la utilización masiva de la risa por parte de los estudiantes del tercer año de comunicación social. La mayoría de los educandos se observan empleando la interjección ¡eh! y con menos frecuencia ¡ah!.

Los estudiantes acostumbran, en mayor medida a realizar una denotación espacial y en menor medida apuntan al objeto referido e ilustran su tamaño. Las posturas que más se observan en estos sujetos son: encogida, la cabeza hacia un lado, los brazos en jarra y el cruce de piernas, las cuales pueden estar patentizando estados de inseguridad, atención, desagrado y desconfianza.

Cuarto Año

En el cuarto año los estudiantes no emplean ningún modificador diferenciador durante el desarrollo de las observaciones.

De los alumnos observados en el cuarto año el 45.5% acostumbra a decir ¡eh!; un 18.2% usa ¡ve! y el resto utiliza ¡hala!, ¡ah!, ¡hm! y ¡en fin!, evidenciado en todos los casos, por un 9.1% de los sujetos. Como se aprecia, las últimas cuatro expresiones resultan poco representativas del lenguaje no verbal de los estudiantes de este año.

Para un 33.3% de los estudiantes el gesto de frotarse las manos resulta acostumbrado; el resto se coge la muñeca con la mano; pone los pulgares en contacto; se coloca las manos en la cara y se tapa la boca, expresado en un 16.7% en cada caso.

Con respecto a los emblemas ilustradores, el 83.3% de los alumnos prefiere hacer una denotación espacial; mientras que el 16.7% acostumbra a ilustrar el tamaño del objeto referente.

Durante las observaciones el 25% de los estudiantes se mantiene en una postura encogida; el 20% coloca la cabeza hacia un lado; el 15% estira las piernas; un 10% tiene la cabeza hacia arriba y una misma cantidad de estudiantes cruza las piernas. El resto se mantiene rígido, con la cabeza hacia abajo, con todas las manos hacia abajo o con los tobillos cruzados, manifestado en un 5% en cada uno de los casos.

De forma general, en el cuarto año no se utiliza ningún modificador diferenciador. Las interjecciones más usadas por los estudiantes son ¡eh! y ¡ve!

respectivamente. El gesto que más se observa es el de frotarse las manos, y en menor medida los siguientes: cogerse la muñeca con la mano, poner los pulgares en contacto; colocarse las manos en la cara y taparse la boca.

En la totalidad de los sujetos observados, se patentizan posturas encogidas; de cabeza inclinada hacia un lado, de piernas estiradas, de cabeza hacia arriba y de piernas cruzadas; lo que deja entre dicho estados de inseguridad para algunos y de seguridad para otros, además de desconfianza, interés y atención.

A partir de las observaciones realizadas en cada año se aprecia como el modificador diferenciador más utilizado por los estudiantes de primero a tercer año es la risa, mientras que en el cuarto año no se emplea ninguno. En este caso se evidencia un paso de avance en los alumnos del último año analizado, ya que no necesitan hacer modificaciones a su discurso como alternativa ante una situación de nervios u olvido del contenido.

La interjección más observada en los estudiantes, desde primero a cuarto año, es

¡eh!. Con el análisis de este indicador se patentiza un excesivo uso de las

interjecciones mencionadas, relacionado en la mayoría de los casos con un escaso vocabulario de manera general, y técnico específicamente, y en otros con un dominio escaso del contenido.

Tanto en primero como en segundo año, los estudiantes mantienen objetos entre las manos; mientras, que en tercer año se cogen la muñeca con la mano, se ponen los pulgares en contacto, se frotan las manos, se ponen las manos en la cara y se tocan el pelo; y en el cuarto año predomina el de cogerse la muñeca con la mano.

Los alumnos observados, de primero a cuarto año, realizan denotación espacial durante su discurso. De esta forma los estudiantes intentan demostrar, a través de gestos, lo que les resulta imposible comunicar mediante las palabras.

Las posturas coincidentes en los cuatro grupos son la posición encogida, el giro de la cabeza hacia un lado y el cruce de piernas. Con la primera se denota un estado

de tensión, contrariado por el cruce de piernas, que alude a la desconfianza e inseguridad. Por el contrario, con la inclinación de la cabeza hacia un lado, se evidencia interés y atención por lo que se está tratando en el momento dado.

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