Los resultados permitieron llegar a las siguientes conclusiones:
El rango de edad que mayor uso hace de Facebook, es el de aquellos usuarios que van desde los 19 a los 21 años de edad.
El número de contactos que los usuarios tienen no es proporcional a la frecuencia de uso de Internet. Es decir, no es necesario tener muchos contactos para usar Facebook con mayor frecuencia.
Existe una relación directa entre el porcentaje de usuarios que tiene Facebook y el porcentaje de quienes tienen acceso a Internet desde su casa. Lo que podría asociarse a la restricción de uso de Facebook que las universidades hacen en la mayor parte de los computadores que están en sus campus. De esta manera los estudiantes si quieren acceder a esta red social deben hacerlo, en la mayoría de los casos, desde sus casas.
La frecuencia de uso de Facebook es en su mayoría a diario. Lo cual pone de manifiesto que entre este grupo de usuarios el uso de este espacio ocupa una parte de su rutina virtual.
35%
21% 34%
4% 7%
¿Cuáles son las aplicaciones
más usadas con los contactos
que sólo conoce a través de …
Origen de contactos:
A pesar de que Facebook puede llegar a ser un espacio que permite establecer relaciones con personas que se conocen sólo a través de este medio, la mayor parte de los encuestados respondió que sólo agregan personas con las cuales poseen algún nivel de vinculación en su vida cotidiana, fueron muy pocos quienes respondieron que tenían más amigos virtuales que amigos que de hecho conocían de su colegio, universidad o familiares.
Se encontró que esta tendencia puede tener justificación en las respuestas que los encuestados dieron en la última pregunta de la encuesta42, se encontró que la mayor parte de los encuestados afirmaban no aceptar como amigos a personas completamente desconocidas. Argumentaban que aceptar a un desconocido era como revelar su mundo privado y que debido a que no existía ninguna clase de vínculo con estas personas no era posible agregarlos pues no tenían confianza para dejarlos ver su “mundo”.
Realizando una comparación con el modelo de red que es Facebook (red libre de escala), se pude afirmar que una de las razones por las cuales esto sucede, es el fenómeno de rich get richer (véase página 30) el cual afirma que una red de usuarios se teje siempre dentro de personas que tienen enlaces en común, lo que quiere decir que este tipo de redes de usuarios se expande únicamente entre personas afines, conocidas directamente o conocidas de conocidos.
El agregar a una persona desconocida permitiría un vínculo hacia otras redes, lo que implica una apertura hacia otro tipo de personas, cosa que como muestra la encuesta no sucede en el caso de la mayor parte de los usuarios, lo que sustentaría la idea de que Facebook realmente sí es una red libre de escala. Aunque hubo excepciones que se acercan más a los propósitos que el creador de Facebook tiene como consigna, “un mundo más abierto y más conectado”, el caso de respuestas
42 ‘Comente brevemente qué diferencias encuentra entre su interacción con aquellos contactos que conoce y
como: “acepto personas desconocidas por igual que a los conocidos por qué me gusta compartir mis gustos musicales e intercambiar links de videos y de páginas de juegos gratuitos online”.
Sin embargo, tan sólo cuatro personas respondieron que no les importaba aceptar desconocidos. Estas cuatro personas aseguraban que su interacción con personas desconocidas era mayor, comentando en perfiles, por medio del Messenger instantáneo que ofrece la página y sobre todo en aplicaciones como Ilike, la cual permite comparar e intercambiar gustos musicales, ver las fechas de conciertos de los artistas preferidos, enviar canciones y videos, realizar quizzes que miden el conocimiento musical, etc.
Otra respuesta común sobre la interacción con los contactos desconocidos, fue que antes de decidir si los agregaban les enviaban mensajes para saber si tenían algo en común, o para “ recordar de pronto si alguna vez conocí a esa persona”, sí la persona que realizaba la petición de amistad era aceptada, la interacción con este tipo de contacto era bastante limitada, era de tipo “espía”, tan sólo se concentraba en observar los contenidos del nuevo contacto (mirar quiénes son sus amigos, observar los contenidos que publica) pero sin comentarlos; esto porque “no existe ningún tipo de confianza como para realizar los comentarios”.
En general se observó que la interacción con contactos desconocidos era casi nula debido a la falta de vinculación en escenarios cotidianos, como la universidad, el colegio, la familia, etc. Mientras que con los contactos con los que existe ese tipo de enlaces, con los que hay una historia, una experiencia cotidiana en común, no se tiene pudor a la hora de realizar comentarios a las fotos publicadas. Es más, según los encuestados, la aplicación de las fotografías es la más usada pues “permite complementar la información sobre los eventos que se compartieron, pues se recuerda y se comenta lo que pasó en ese momento”.
Esta diferencia en la interacción entre los usuarios conocidos y no conocidos (o usuarios conocidos a través de la red), muestra que Facebook es una “extensión” de la vida social cotidiana de la mayoría de los encuestados, es un espacio del cual el usuario se apropia de tal manera que termina siendo una extensión de su vida cotidiana y social ya que realizan las mismas acciones pero en otro espacio, si no fuese una extensión de sus vidas diarias a los usuarios encuestados no les preocuparía que un desconocido visitara su perfil y comentara sus fotos, se enterara de qué viajes ha realizado o de quiénes son sus mejores amigos. Incluso el mismo lema de Facebook define esta situación: “Facebook te ayuda a comunicarte y compartir con las personas que conoces”.
Lo que logra Facebook es hacer visible para el resto del círculo de contactos las acciones que se realizan para interactuar con las personas, como lo es el comentar fotos, el decir que se está pensando; sin embargo no todo el contenido es visible ya que el usuario tiene el poder de decisión sobre que publicaciones mostrar a todos sus contactos y cuáles no.
Lo privado en este espacio virtual es lo “que se quiere resguardar del ojo público. Mientras que lo público es aquello que se construye alrededor de un tema en común de tipo global, lo que no necesita de vínculos afectivos para ser compartido, en ultimas es el usuario el que regula su contenido, como en la vida offline el usuario decide que contar y que no.
. Los resultados de la encuesta arrojaron las primeras pistas sobre los usos que los usuarios dan a Facebook como espacio de interacción virtual, sin embargo y debido al método elegido las respuestas de los usuarios fueron muy concretas y superficiales, lo que impidió que el análisis arrojara conclusiones más contundentes, por lo cual después de aplicar la encuesta se procedió a seleccionar cinco encuestados para realizar un seguimiento mucho más personal y presencial para indagar sobre de cómo se apropian de Facebook y de cómo este ayuda a configurar las experiencias cotidianas.
Las directrices para realizar esta segunda parte del estudio de caso especifico, fueron encontradas en la obra de Christine Hine, “Etnografía virtual43”, a pesar de
que en algunas conferencias la autora ha dejado la pregunta sobre si la etnografía virtual es la misma etnografía pero aplicada a Internet, Hine ofrece algunas luces que pueden dar pistas sobre cómo se puede abordar el estudio de las practicas en internet.
La etnografía tradicional consiste es una técnica de investigación usada por sociólogos, en donde el investigador se sumerge en el mundo que estudio por un tiempo determinado y toma en cuenta, relaciones, actividades y significaciones que se forjan entre quienes participan en los procesos sociales de ese mundo44.
La etnografía virtual no es algo tan diferente de este modo de observar el mundo, solo que aquí se hace especial énfasis en tres aspectos fundamentales para poder lograr un verdadero encuentro con el otro.
Primordialmente al realizar etnografía virtual hay que observar con detalle las formas en que se experimenta el uso de la tecnología, pues “el agente de cambio no es la tecnología en si misma sino los usos y las construcciones de sentido alrededor de ella45”.
Hay que tener en cuenta también que como Internet es un espacio sin ubicación cartográfica, aquí el tiempo y el espacio se vuelven categorías vacías, el sentido entonces de la etnografía virtual es aproximarse a las experiencias que los sujetos tejen en torno a esta tecnología llamada Internet.
De los 200 encuestados se seleccionaron 5 de manera aleatoria, estos cinco individuos fueron notificados a través de Facebook de la cita, a la vez se les preguntó cuál era el lugar más común desde donde revisaban Facebook, la
43 Hine, Christine, “Etnografía virtual”, [en línea] disponible en:
http://mail.google.com/mail/?shva=1#search/etnografia+virtual/1246ea94b15944cb , recuperado: octubre de 2009
44
Ibid
45
respuesta de los cinco fue en la casa, por lo que el sitio donde se realizó el seguimiento fue en sus respectivas viviendas.
La sesión de seguimiento fue dividida en dos partes, la primera era de observación, los encuestados navegaban y yo los observaba tomando atenta nota de lo que hacían y realizando preguntas acerca de las acciones realizadas; la segunda parte consistió en una ronda de preguntas acerca de la experiencia en Facebook.
La sesión de cada uno iniciaba abriendo el explorador de Internet, les pedí que hicieran lo que normalmente hacen cuando ingresan a Internet, los cinco personajes coincidieron en que lo primero que se revisaba era el correo electrónico, lo último que se revisa es Facebook o los espacios de interacción y socialización, los que se conocen como Dominios Multi Usuario, este orden de navegación dentro del grupo de usuarios, está regido por criterios personales en donde se contraponen el ocio al trabajo, la actividad académica al entretenimiento. Uno de los usuarios dijo que dejaba la exploración de Facebook cuando ya había terminado sus deberes pero sin importar esto siempre lo hacía.
Después de revisar el correo, y si no se están demasiado atareados, los usuarios abrían Facebook, allí algunos de los usuarios pensaban que el orden para explorar por este sitio estaba pre determinado por la misma página, pues consideraban que las alertas en rojo que salen al lado inferior derecho, y los botones resaltados de la parte superior de la página indicando que hay un mensaje nuevo o que hay una acción en la cual el usuario está involucrado es lo primero que se mira. Mientras que para otros usuarios el diseño de la página no determinaba en ninguna forma el orden que se usaba para revisar el Facebook, este respondía a un orden de carácter personal.
El tiempo de permanencia en Facebook para cada usuario dependía de lo que les pareciera interesante, este criterio era totalmente subjetivo pues a cada usuario le interesan cosas muy diferentes, eso dependía de la personalidad de cada cual, por
ejemplo una de las encuestadas está muy comprometida con los movimientos que buscan conservar el medio ambiente, y era aficionada de la fotografía de animales y paisajes, ella exploraba Facebook más tiempo si algunos de sus contactos publicaban contenidos relacionados con sus temas de interés. Sin embargo afirmaban también que les parecía una buena oportunidad de revisar como está la vida de los demás, si han viajado recientemente, si alguien terminó una relación. Respecto al supuesto inicial al aplicar la encuesta, de que las personas actuarían con recelo en presencia de alguien que les estuviera observando, mi papel de observadora participante no interfirió en la actividad de los encuestados, por el contrario terminaron dando una explicación de cada uno de sus movimientos y comentando cosas sobre las personas que comentaban, o las fotos que ponían y contando anécdotas sobre sus experiencias en Facebook.
Este punto me parece digno de resaltar porque las experiencias en Facebook no son tan privadas como parecen, es más, este hecho quebró la premisa inicial de que la privacidad es algo crucial para interactuar en Facebook.
Con uno de los usuarios no tuve mucha suerte monitoreando sus acciones en este espacio, pues no tenía mucho que ver, en sus palabras, Él decía que Facebook lo usaba única y exclusivamente para ver cosas que no le hicieran perder el tiempo, “no pierdo tiempo poniéndome a ver la vida de todo el mundo”.
La palabra ver, fue muy nombrada en este seguimiento, los usuarios hablaron de ver a los demás y de que me vean a mí, alguno incluso uso una metáfora sobre la vitrina comercial que tienen los almacenes para vender sus mercancías, de esa manera perciben el estar en Facebook. Los usuarios consideran que este es un espacio propicio para “vender” una imagen de lo que son, o de lo que quieren ser, o de lo que quieren aparentar.
Esta opción de construir una identidad en este espacio, o de crear una nueva, mostrar la propia o tener múltiples identidades en línea, “es posible gracias a que Internet elimina los signos sociales de contexto”46, como la mirada, los gestos, la entonación, la raza etc., no por esto otras categorías de la construcción de identidad como las características de género, nacionalidad, ocupación dejan de ser importantes, es más los perfiles en Facebook se basan en estas categorías para permitir a los usuarios crear sus perfiles, sus identidades.
Según los usuarios encuestados, la ausencia de signos sociales de contexto, sobre todo del contacto visual y la entonación vocal, crean la sensación de estar protegidos para comunicar ciertas cosas que de otro modo no serían comunicadas. Cuando a los usuarios se les preguntó sobre la razón por la cual tenían Facebook, hubo una constante en los cinco encuestados , nunca pensaron en abrir una cuenta en Facebook, fue algo que más bien hicieron por “obligación social”, el uso de este espacio inicio porque a sus correos electrónicos llegaban invitaciones casi a diario de otras personas que se unieron a esta red, al iniciar la apropiación de este espacio de interacción, no veían la utilidad de tener una cuenta, solo cuando empezaron a agregar A otros usuarios y a interactuar con ellos, encontraron una razón lo suficientemente valiosa para mantenerse activos ahí.
Al realizarle la pregunta central a cada usuario acerca de si pensaba que era un espacio de interacción o no, los cinco usuarios entrevistados afirmaron que lo era, aclarando que la interacción en este espacio es “impersonal”, pues los usuarios siguen considerando que la presencia física de las personas con las que interactúan como un factor importante para desarrollar interacciones más completas.
La otra pregunta importante era sobre la diferencia entre interactuar por medio de Facebook y en otros espacios, la respuesta, aunque sin coincidir con la opinión
46 Hine, Christine.”Etnografía virtual”, [en línea] Disponible en:
http://books.google.com.co/books?hl=es&lr=&id=CZkG-
7lYWbgC&oi=fnd&pg=PA7&dq=%22Hine%22+%22Etnograf%C3%ADa+virtual%22+&ots=ic8xg- D4K6&sig=iYWag0Z-uQZ5g_lc6l58Y2c-qJs#v=onepage&q=&f=false Recuperado Octubre de 2009
anteriormente mencionada acerca de lo “impersonal” de este espacio, fue que no existe una diferencia real entre interactuar por medio de Facebook y en otros espacios pues el objetivo de interactuar o de comunicar algún mensaje se cumple en este espacio virtual, sin embargo, encuentran diferente el hecho de que este espacio es un espacio informal que no se presta para realizar acciones más formales, como comunicarse con el jefe o informar acerca de un suceso trágico para una familia. A pesar de que se encontraron diferencias entre los encuestados había muchos puntos en común respecto a las razones y los usos por las cuales empezaron a usar Facebook.
Hay un componente personal que influye en cómo se configura la apropiación de Facebook, sin embargo hay puntos en común entre los usuarios elegidos, que se presume son coincidencias por el rango de edad. (19-22 años).
5. CONCLUSIONES GENERALES:
En el desarrollo de este trabajo se observó que la oposición desde donde generalmente se comprende lo virtual, (virtual como irreal/ real) no es cierta ya que las experiencias vividas en espacios virtuales son parte de la vida del hombre y tienen impacto en su ámbito social y personal.
También se concluye que realmente no existe una diferencia entre la forma como se realiza la interacción virtual y la interacción no-virtual. La interacción en los espacios virtuales, como Facebook, sigue las formas de interacción que los usuarios tienen en su vida diaria, incluso Facebook a modo de metáfora nombra las diferentes aplicaciones en relación con la vida social de las personas en espacios diferentes a los virtuales, como lo es el perfil, el home u hogar que es desde donde se parte para explorar los demás perfiles o actividades diarias, el comentar las fotos, etc. Lo que cambia es el soporte o el medio por el cual se realiza y se generan nuevas posibilidades como la interacción en tiempo real o en rangos de tiempo elegido.
Este soporte lo que permite es que la interacción se haga visible y que se publique a los ojos de los demás un completo registro de todas las acciones que se realizan con los “amigos” o contactos.
Los procesos de virtualización no son exclusivos de las tecnologías modernas.
El uso de los espacios virtuales no desplaza a los usos de los espacios tradicionales de interacción, Facebook según los usuarios entrevistados termina por complementar la interacción tradicional, pues debido a la visibilidad que otorga este espacio se puede añadir elementos como estar al tanto de los movimientos de los demás, conocer gustos que por lo general no hay tiempo para conocer en las interacciones cotidianas.
Facebook es un espacio de interacción virtual, pues es el resultado de la virtualización de las formas tradicionales de interacción en las redes de interacción se construye a partir de relaciones, enlaces y vínculos.
La estructura reticular de Internet, el modelo libre de escala, es la misma estructura de Facebook y de las redes tradicionales de amigos.
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