CAPÍTULO 1: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Y METODOLÓGICA SOBRE LAS
1.5. Análisis del desarrollo del Turismo en Cuba
El desarrollo del turismo en Cuba comenzó a experimentar un fuerte auge cuando, debido a las consecuencias que trajo para la Isla el Período Especial, se decidiera apostar por este sector para convertirlo en uno de los motores impulsores de la economía en el país. Desde sus inicios la modalidad más demandada ha sido el Turismo de Sol y Playa, dadas las características climatológicas y geográficas que presenta el territorio cubano, pero con el paso del tiempo se ha incrementado el desarrollo del turismo alternativo (Brundenius C., 2003).
“El turismo, en el transcurso de los años ha mostrado un desarrollo sostenido, se ha convertido en el sector más dinámico de la economía cubana, absorbiendo
17 aproximadamente una cuarta parte de las inversiones efectuadas en el país” (Gutiérrez y Gancedo, 2007, p.2).
Las nuevas tendencias en los estudios sobre el turismo internacional, lo encauzan como una forma de la movilidad de la población mundial. En este ámbito, Cuba tiene a su disposición un mercado turístico natural, consistente en una población residente en el exterior y una importante demanda turística para el país (Perelló y Llanes, 2015).
Según una publicación de Martínez G. (2018) el crecimiento sostenido del arribo de visitantes extranjeros a los destinos turísticos en el mundo oscila entre el 3,5% y el 4%, en Cuba, al cierre de 2017 se alcanzó un 16,2%, la cifra no sólo representa un registro histórico para la Isla, sino que marca la diferencia con respecto a los demás países del Caribe.
Las potencialidades del destino Cuba hicieron del 2017 el mejor año para el turismo en el país hasta esa fecha. Se alcanzó la cifra histórica de más de 4 millones de visitantes, aun cuando el contexto estuvo marcado por eventos meteorológicos, que afectaron sobre todo la cayería norte de la Isla (Martínez G., 2018).
Según declaró a la prensa Michel Bernal, director comercial del Ministerio de Turismo de Cuba, entre los mercados emisores hacia la Isla, Canadá continúa en el primer puesto, seguido de los cubanos residentes en el exterior, y luego se sitúan Francia, Reino Unido, Italia, España y Alemania, y tributan con mucha fuerza también Rusia, México y Argentina (Martínez G., 2018).
Según las cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), desde el año 2000 hasta la fecha, la actividad turística en Cuba ha evolucionado favorablemente, incrementando el número de habitaciones disponibles, así como su oferta turística para poder acoger satisfactoriamente al número creciente de visitantes que cada año visitan la Isla (ONEI, 2018).
La nueva etapa del desarrollo de la actividad turística en Cuba exige transitar de un modelo de desarrollo litoral-hotelero y una política oligopólica; hacia un modelo intensivo e inclusivo, con énfasis en una política que haga corresponder la diversificación de la oferta con la nueva demanda, y su autentificación en una relación coherente con la identidad cultural nacional de los productos turísticos, tanto en su conjunto como en sus numerosos componentes de lo público y lo privado, lo que equivale a la necesidad de una nueva
18 concepción de la actividad turística en términos de destino integral y no sólo de un conjunto de productos poco o nada diferenciados (Perelló, 2017).
Ante este escenario, la participación activa de la oferta no estatal, deberá jugar un rol protagónico en la relación entre la oferta y la demanda, sobre todo en actividades tan importantes como el alojamiento turístico.
1.5.1. Alojamiento turístico en Cuba
La actividad del alojamiento tiene un lugar protagónico tanto en el sector público como en el sector privado individual en Cuba, el cual constituye un renglón de ingresos clave en el aporte económico territorial y nacional, dinamiza la oferta turística al aumentar las capacidades de alojamiento, ofrece la tan necesaria personalización del servicio al cliente y contribuye al desarrollo local de los territorios (Alfonso, 2017).
Es importante aclarar que, en Cuba, se utiliza la Norma Cubana para la clasificación por categorías de los establecimientos de Alojamiento Turístico (NC: 127, 2014), pero dicha norma, se refiere al alojamiento estatal, pues en el país no se han establecido, aun, categorías para el sector no estatal de alojamiento turístico.
El escenario turístico en Cuba, se ha beneficiado del aumento en el número de visitantes que llegan a la Isla y la distribución de la infraestructura de alojamiento (ONEI, 2018). “En este sentido, se conoce que los territorios turísticos de mayor desarrollo de capacidades de alojamiento se han concentrado en las zonas costeras mostrando una voluntad por el turismo de sol y playa” (Perelló, 2016).
Sin embargo, según las cifras publicadas por la ONEI (2018), en el año 2017 las pernoctaciones de turistas internacionales en entidades de alojamiento del sector estatal decayeron en un 8,74% mientras que las correspondientes al sector no estatal de alojamiento crecieron en un 18,39%. Estas cifras muestran que, el sector no estatal del alojamiento está experimentando un crecimiento más acelerado, lo que según Barnet (2018), puede deberse a los precios más asequibles y la personalización del servicio que ofrecen estas entidades a los visitantes.
“En Cuba, la creciente oferta de alojamiento privado-individual en los principales destinos turísticos nacionales origina un incremento de la calidad y la sostenibilidad de los productos turísticos tradicionales” (Alvarez et al., 2017, p.74).
Actualmente, Cuba está inmersa en un proceso de actualización del modelo económico del país y se han expuesto nuevas leyes y lineamientos donde se establecen los
19 basamentos legales que regularán el papel que representa el sector privado del alojamiento en el país (Febles, 2018).
Según la actualización de los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021 aprobados en el Séptimo Congreso del PCC, “la actividad no estatal en alojamiento, gastronomía y otros servicios, se continuará desarrollando como oferta turística complementaria a la estatal”. (Lineamiento 262/2016) Por otro lado, en el Capítulo 2: La propiedad sobre los medios de producción, del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030, aprobado también en dicho Congreso, se definen las condiciones del contrato de arrendamiento, y en correspondencia con esto, el artículo 22 de la actual Constitución de la República de Cuba reconoce como una de las formas de propiedad en el país, la privada.
1.6. Análisis de los procedimientos para el diagnóstico de las relaciones entre los