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5. RESULTADOS

6.3 ANÁLISIS ESTRUCTURAL DE LA FAMILIA GALATHEIDAE

El Atlántico occidental tropical tiene una historia compartida con el Pacífico oriental lo cual se sustenta por la presencia de especies en común o cercanamente emparentadas de distintos grupos de organismos marinos (Salaza-Vallejo, 2000). Las especies profundas son las que en la actualidad pueden demostrar la historia de los océanos con sus amplias distribuciones. En la distribución de las especies profundas de la familia Galatheidae, al igual que las especies de aguas someras, se encontró una mayor riqueza en el Caribe que en el Pacífico oriental tropical. Se ha postulado que el Caribe presenta una plataforma continental mucho más amplia y variable y con mayores rasgos geológicos, lo que probablemente genera ambientes óptimos, a distintas profundidades, para el asentamiento de una mayor cantidad de especies de más géneros. Además, el Caribe ha experimentado una compleja historia geológica en la que los organismos han tenido varios patrones de colonización y extinción por causa del enfriamiento del océano en la glaciación del Pleistoceno. Desde el cierre del pasaje marino en Panamá hace aproximadamente tres millones de años, la región experimentó cambios intensos de temperatura en sus aguas y en el nivel del mar, causando la migración y extinción de algunas especies. De igual manera la generación de diversos tipos de ambientes, puede ser el responsable de los procesos de especiación en la región. La menor cantidad de especies y géneros en el Pacífico se puede atribuir a la estrecha plataforma continental con ambientes más homogéneos y menor mezcla de masas de agua (Brown y Lomolino, 1998).

En cuanto a la abundancia de especies en el mar Caribe se presentaron altas abundancias de algunas especies al norte, lo que se puede atribuir a los fenómenos marcados de surgencia en la Guajira que generan una alta productividad con condiciones favorables para la supervivencia de algunas de las especies como Munida pusilla. Por otro lado temperaturas más altas y los patrones de corrientes superficiales, influyen en las poblaciones de especies como Munida stimpsoni, Munidopsis erinacea, Munidopsis bradleyi y Munidopsis longimanus, con mayores abundancias en las ecorregiones Darién y Archipiélagos coralinos, en la zona sur.

En el Pacífico no se pueden realizar comparaciones entre sur y norte pues los muestreos fueron realizados en las ecorregiones norteñas, sin embargo del género Munida: M. gracilipes, M refulgens y M. obesa, fueron recolectadas en altas abundancias de manera conjunta, lo que se puede atribuir a la amplitud de la plataforma, la cual puede generar más hábitats propicios para estas especies (Eslava, 1992). Las altas abundancias, en ambos océanos, se puede deber a los hábitos omnívoros de los galatéideos.

Los ensamblajes faunísticos en el Caribe colombiano mostraron una clara segregación de los ensamblajes de galatéideos por profundidad. Por una parte especies de hábitats restringidos se presentaron en bajas abundancias presentando características particulares y preferencia por hábitats específicos. Por un lado, Munida pusilla a 70 m fue recolectada en la parte norte del Caribe colombiano asociada a corales, de esta especie también fue recolectado un macho en el Cabo de la Vela en la Guajira por la expedición “Velero III” reportada por Haig en 1976 a 40 m, probablemente en el mismo tipo de hábitat. Esta especie pequeña tiene un rango batimétrico bastante somero pues ha sido recolectada entre los 33 y 135 m de profundidad lo que la hace típica de ambientes someros (Williams, 1984). De igual manera Munidopsis platirostris, aparentemente pueda tener un hábitat restringido siendo recolectada en zonas donde se encuentran corales de profundidad

(208 m), esta especie se ha recolectado por cruceros extranjeros en zonas donde prevalecen rocas, algas y restos coralinos, los cuales parecen servirle de refugio (Mayo, 1974).

Tanto en el Caribe como en el Pacífico se observaron especies del género Munida con características sintópicas, compartiendo los mismos ambientes y recolectadas en gran número, como por ejemplo M. evermanni y M. flinti (150 m) en el Caribe, y M. gracilipes y M. mexicana (180 m) en el Pacífico. De estas, M. flinti ha sido recolectada también en altas abundancias junto con Munida forceps y Munida irrasa en Brasil y Uruguay, presentando la característica de sintopía al no desarrollar competencias aparentes por espacio ni alimento entre ellas (Melo-Filho, 1992; 1997).

Los análisis multivariados para el Caribe colombiano permitieron postular que los ensamblajes de galatéideos parecen estar más determinados por los factores ecológicos generados a partir de las masas de agua, por ejemplo la surgencia en la zona norte hacia la ecorregión Guajira, patrones locales de corrientes superficiales, y principalmente por variables como temperatura, salinidad y la saturación de oxígeno. Es importante recalcar que las características oceanográficas y los patrones de corrientes provocan diferencias de temperaturas hasta de 5°C de temperatura a 150 m de profundidad a lo largo del Caribe colombiano lo cual puede generar variaciones en el tiempo de desarrollo en las larvas, y la morfología en los adultos, llegando a generar una estructuración poblacional en las especies de la familia. La temperatura tiene un efecto antagónico en el crecimiento de los ejemplares y por ende en su ciclo de vida, ya que si aumenta el número de mudas en los organismos pero disminuye el periodo entre mudas, llevando a mantener las tasas de crecimiento bajas a altas temperaturas (Hartnoll y Attrill, 2001 ).

En general, las especies de galatéideos, a excepción de Munida pusilla y Munidopsis platirostris especies someras de hábitats restringidos, parecen no verse afectadas en su distribución por el tipo de sustrato. Esto se puede atribuir al hecho que las especies han desarrollado hábitos gregarios y características fisiológicas las cuales les permiten aprovechar cualquier tipo de alimento presente sin importar el tipo de facie o tamaño de grano donde se encuentren. En el Caribe se recolectaron en todos los tipos de sustratos establecidos y en otras expediciones las especies han sido recolectadas en arena gruesa, arena lodosa fina, fondos arcillosos, con conchas, entre otros (Melo-Filho, 1992; Romero et al., 2004).

Finalmente, los resultados obtenidos a partir de los galatéideos no sustentan la zonación por ecorregiones en Colombia ya que dicha zonación está fundamentada en características de las zonas costeras y de las masas de agua hasta los 200 m de profundidad. Los galatéideos por presentarse en aguas más profundas como la mayoría del género Munidopsis, no son buenos indicadores de esta zonación o los factores ambientales que determinan una zonación en el mar profundo del Caribe y el Pacífico colombiano no han sido identificados, resultando en una inapropiada caracterización de las regiones del talud continental. La identificación de barreras zoogeográficas es aún más difícil y se posee menos información al respecto, además los patrones identificados en este trabajo no evidencian plenamente la existencia de una barrera al intercambio de organismos entre provincias cercanas.