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7. RESULTADOS Y ANÁLISIS

7.1. SENSIBILIDAD Y CAPACIDAD ADAPTATIVA (DIAGNOSTICO RURAL

7.1.5. Análisis para Identificar la vulnerabilidad Económica a la Variabilidad y el Cambio

En el factor de sensibilidad económica, referente a la pérdida de capacidad productiva, se evidencia que la vereda de Tierras Nuevas ha sido la más afectada, este aspecto es de gran importancia, pues la población es en su totalidad rural, depende de la agricultura y ganadería, y su territorio presenta una disminución de la capacidad del suelo, afectando la producción y con ellos los ingresos de la familia, dado que encarece el cultivo porque necesita abonos, pesticidas o más tiempo para su cosecha. Además de una disminución de rentabilidad, porque los precios deben mantenerlos al valor de otros productores.

Por otra parte la sensibilidad de la población de Tierras Nuevas y Marta de Caña es alta para las afectaciones por amenazas climáticas, en este caso la comunidad ha evidenciado como, con una temporada invernal o una sequía, que hoy día, son más intensas y prolongadas que hace unos años han afectado sus modos de sustento , según la misma población, han perdió cultivos, ganado, equinos y aves; muchas veces han tenido que vender el ganado a precios bajos para no perder la inversión por completo, también han tenido que dedicar tiempo de trabajo al transporte de agua en las sequias, afectándose aún más la calidad de vida. (Ver Anexo C- 7)

En el factor de adaptabilidad Económica, se tejen dos componentes, el primero la capacidad productiva pecuaria por ganadería, como se dijo anteriormente, es esta sección de la economía familiar, la que se encuentra más estable en el mercado, además de ser la que genera una mayor rentabilidad. Para este caso la adaptabilidad es media en Tierras Nuevas y Buenos Aires y baja para Praderas y Mata de Caña ( ver Anexo C- 8), es decir que, para estas últimas dos veredas es más difícil habituarse o acomodarse ante afectaciones climáticas porque sus medios de sustento no son tan estables económicamente; el otro componente es la accesibilidad a créditos, siendo una capacidad baja en todas las veredas, lo que impide la iniciación de un proyecto productivo a pequeña, mediana o gran escala, pues la comunidad no cuenta con los recursos.

relacionando ambos (sensibilidad y adaptabilidad económica), da como resultado una vulnerabilidad media para Tierras Nuevas y baja para las demás como se observa en la Tabla 13, este resultado está influenciado principalmente por la disminución de la capacidad productiva del suelo, esto quiere decir que frente a una amenaza climática o frente al cambio climático, la vereda económicamente más afectada seria Tierras Nuevas porque sus suelos son los que han perdido capacidad productiva, seguido por Mata de Caña.

Tabla 13. Vulnerabilidad Económica Vulnerabilidad Vereda Sensibilidad Económica (medios de acceso al suelo y grado de afectación por amenazas

climáticas capacidad Adaptativa (productividad y créditos) Vulnerabilidad Económica Económica Tierras Nuevas 79,17% 37,50% 41,67% medio Praderas 43,75% 25,83% 17,92% bajo Mata de Caña 62,50% 28,13% 34,38% bajo

Buenos

Aires 40,48% 35,71% 4,76% bajo

Promedio

General 56,47% 31,79% 24,68% bajo

Fuente: Autora. 7.1.5.1. Vulnerabilidad económica por veredas

7.1.5.1.1. Tierras Nuevas

La vulnerabilidad económica es media en Tierras Nuevas, siendo la mayor de las veredas estudiadas, esto debido a la sensibilidad alta causada por el grado de afectación a sus medios de sustento frente al cambio climático, como sequias o inviernos fuertes, que han provocado grandes pérdidas económicas y a la alta susceptibilidad percibida frente a la pérdida de capacidad productiva del suelo; pues han observado en los últimos años que sus cultivos no dan los mismos rendimientos que años anteriores, una de las razones por la cuales han observado este cambio en la capacidad productiva se debe a que, esta es la vereda con mayor porcentaje de habitante con más 50 años viviendo allí.

7.1.5.1.2. Praderas

En la vereda de Praderas, la vulnerabilidad económica es baja, porque la capacidad productiva del suelo no se ha visto afectada en gran proporción, no obstante su capacidad adaptativa es baja, pues no cuentan con acceso a créditos, su economía se basa principalmente en la agricultura y dadas las condiciones de las vías, sus productos son sensibles a devaluación porque cuesta más el transporte hacia la ciudad de Valledupar, que el producto en sí mismo, además no cuentan con diversidad de productos, ni se involucran en otras áreas como la piscicultura, avicultura, entre otros.

7.1.5.1.3. Mata de Caña

económica, sin embargo, presenta una alta sensibilidad frente a sus medios de vida en caso de una amenaza climática; al igual que en Praderas, sus productos de cosecha se ven afectados por el estado de las vías, que generan pérdidas económicas y productivas, por esto, es importante mejorar y alargar la vía que comunica a Mata de Caña, pues la vía se encuentra construida hasta uno de los límites de la vereda y el resto de la misma sólo tiene caminos de herradura.

7.1.5.1.4. Buenos Aires

Esta es la vereda, con menos vulnerabilidad económica, esto se debe a su capacidad adaptativa por productividad y acceso a créditos, pues es la vereda con mayor proporción de ganado; aunque cabe resaltar que en la sensibilidad económica por la afectación a amenazas climáticas es baja; esta puede ser mayor, dado que los encuestados en su mayoría tienen poco tiempo de residencia en la zona y finalmente no pueden tomar decisiones sobre los predios o el mismo ganado.

7.1.6. Análisis general para la determinación de la sensibilidad y capacidad adaptativa ambiental.

7.1.6.1. Medios de Acceso al Recurso Hídrico 7.1.6.1.1. Acceso a fuente de agua:

En toda la zona de estudio, perteneciente a la microcuenca Garupal y Diluvio, la dinámica es la misma, ambas van al rio Cesar, en cuanto al acceso de agua como se observa en la Gráfica 20, en la comunidad de Tierras Nuevas, el 62.5% se abastece de manantial, 16.67% de quebrada y 20.83% de caño; en Mata de Caña, la población que toma agua de manantial es del 75% y el restante del rio Garupal. En Paraderas cuentan con menos nacimientos de agua, por ello el 62.5% del abastecimiento proviene del rio Diluvio, de manantiales tan solo un 12.5% y un 18.75% de pozos; en Buenos Aires, como se encuentra cuenca más abajo, de manantial solo se toma un 9.52%. de pozo un 38.1% y de

rio un 52.38%, lo cual no es muy saludable; según la misma población, su sabor, se siente un poco ácido; siendo esta población la más sensible a sequias y vulnerable ante el desabastecimiento.

Gráfica 20. Fuente de agua disponible por vereda

Fuente: Autora

7.1.6.1.2. Sistemas de Drenaje.

Solo el 2.6% afirma tener sistema de drenaje (Tierras Nuevas), el resto de la población no tiene ningún sistema de drenaje, deben cargar el agua desde el punto de acceso hasta sus viviendas.

7.1.6.1.3. Tratamiento al Agua para Consumo

A nivel general, 96% de las comunidades encuestadas no cuentan con algún tratamiento del agua para el consumo. El 4% restante se realizan la colación del agua, para eliminar partículas grandes y adición de cloro, además de hervirla.

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

Tierras nuevas Praderas Mata de Caña Buenos aires

Fuente de agua disponible por vereda

quebrada rio pozo Manantial caño

7.1.6.2. Saneamiento Básico Ambiental. 7.1.6.2.1. Tratamiento de Aguas Residuales.

En ninguna de las veredas hay algún tipo de tratamiento de agua residuales, pues no hay ni acueducto, alcantarillado ni recolección de basuras.

7.1.6.2.2. Existencia de pozo séptico.

Del porcentaje de viviendas sin unidades sanitarias el 82% de la población no tiene pozo séptico, el 18% restante de viviendas cuentan con pozo séptico, debido a esto, la sensibilidad en la comunidad es alta. Lo cual genera impactos negativos en la salud humana, contaminación en la fuente de agua superficiales y subterráneas. A nivel de vereda el 50% de Buenos Aires posee pozo séptico, por ello sería la población menos sensible por este ítem, seguido de Tierras Nuevas con un 9%, Praderas con un 7% y Mata de Caña 0%.

7.1.6.2.3. Manejo de Residuos Sólidos.

Gráfica 21. Prácticas de manejo de Residuos Fuente: Autora 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

entierra Compostaje Recicla Incinera Bota al aire libre

Recoge Empresa

Prácticas con el manejo de basura

Dado que el 100% no tiene acceso a servicio de recolección de basuras como se observa en la Gráfica 21, se realizan prácticas inadecuadas como incinerar la basura (82%), botar la basura al aire libre (37%), lo cual genera efectos en la salud humana por la contaminación del aire y el medio ambiente.

La vereda más sensible es Buenos Aires, dado su contexto cultural, pues hay una alta migración de habitantes, que impide tener un proceso adecuado de educación ambiental, ya que el 95% de esta comunidad incinera sus basuras, el 0% las entierra o las recicla y tan solo el 5% hace compostaje.

7.1.6.3. Medios De Acceso Al Recurso Suelo.

7.1.6.3.1. Percepción de Pérdida sobre la Capacidad Productiva del Suelo.

En la zona de estudio, predominan los suelos MVAf2 que son suelos moderadamente profundos y superficiales, bien drenados, reacción moderadamente ácida, saturación de bases media y fertilidad natural alta (IGAC, 2009). A nivel de finca y vereda el 94% considera que se ha perdido capacidad productiva, siendo más evidente en Praderas y Mata de Caña con un 100%, además señala efectos adversos sobre las formas actuales de producción agrícola y ganadera, debido a la perdida de materia orgánica, y la degradación de la estructura del suelo y sus nutrientes, asociada con la pérdida de la capacidad productiva del suelo.

7.1.6.3.2. Existencia de Procesos de Erosión y/o Deslizamientos.

Los procesos de erosión y/o deslizamientos identificados por las familias encuestadas representan que un 46% de la población de Tierras Nuevas han tenido problemas de erosión o deslizamiento en su finca, mientras que las otras veredas han tenido un promedio del 20% de problemas de deslizamiento o erosión en sus fincas. Resultados parecidos se observan a nivel veredal, pues el 70% considera que han existido estos problemas en su vereda, sobre todo sobre las vías, dejándolos

incomunicados, para las demás veredas el 30% en promedio considera que su vereda ha presentado estos problemas. Algunos factores que contribuyan a estos procesos, incluyen alta precipitación, ángulo de la pendiente, cambio de vegetación, y deforestación entre otros, y pueden generar impactos adversos incluyendo la degradación del suelo.

7.1.6.3.3. Tipo de Terreno.

Dentro del área de estudio toda el área de trabajo se encuentra en zona de montaña y se evidencia en las encuestas, pues el 57,89% de los predios se encuentran en zonas pendientes, 36,31% en zonas onduladas y menos del 6% se encuentra en zona plana. Los predios con terrenos pendientes pronunciadas y ondulados son más susceptibles a procesos de degradación del suelo y erosión, por ello hay que enfatizar un trabajo de seguimiento en estos terrenos, para prevenir una desertificación en algunos años.

7.1.6.3.4. Pérdida Capa Vegetal.

A nivel de finca y de vereda, el 90% de la población encuestada ha notado una pérdida de la capa vegetal, algunos factores que generan presión son los cambios en los usos del suelo según la cobertura vegetal, incluyendo: la deforestación, la ganadería extensiva, la agricultura la extracción de madera para leña; la vereda que más ha percibido este cambio es Praderas, seguido por Mata de Caña y Tierras Nuevas, mientras que en la vereda de Buenos Aires, sucede un fenómeno de no conocimiento, pues llevan menos de 1 año viviendo en la zona.

7.1.6.3.5. Prácticas Culturales de Siembra.

Como se puede observar en la Gráfica 22 el 40% de la población incluye en sus prácticas para cultivo la quema del terreno, para despejarlo y hacer más fácil su cultivo, principalmente lo hacen a finales de la sequía, para sembrar días antes de que empiece la época de lluvias, según sus conocimientos provenientes de vivir varios años allí; esta práctica va relacionada con la realización de guardarrayas

(construcción de una barrera contra en fuego, limpiando entre 3 y 5 m alrededor del predio a quemar para impedir que se propague el fuego) con un 29%, nótese que el porcentaje de las personas que hacen ambas practicas es distinto, por esta razón en las épocas de verano, cuando se producen incendios, son en su mayoría de origen antrópico.

Gráfica 22.Prácticas de cultivo Fuente: Autora

Otra práctica realizada por la comunidad es el denominado pudre y tumbe, en estos casos la comunidad a fin de no quemar, pica los residuos del anterior cultivo y lo deja pudrir en el mismo terreno, quienes lo realizan dicen que hay que cambiar los tiempos de cultivo, pues la descomposición de la materia orgánica es más lenta que la quema, y por ello esta práctica hay que hacerla con planificación, pero dicen que, una de las ventajas es que el suelo se abona y no requiere de abonos. Otra de las prácticas es el tranco perdido, es decir, debido a las condiciones topográficas de la zona, con altas pendientes, no se cultiva por surcos, sino en donde mejor se puedan acomodar.

abono 7% guardaraya 29% ninguno 7% fumigación 5% cultivos agroforestales 0% tranco perdido 3% siembra artesanal 1% quemas 40% compostaje 1% tumba y pudre 7%

Con esta práctica se pierde mucho terreno, quienes han sembrado en surcos dicen que a pesar de ser más lento el momento de la siembra, han aprovechado el doble el terreno (donde sembraban 5000 unidades de maíz, pueden sembrar hasta 10000).

7.1.6.4. Medios de Acceso al Recurso Bosque. 7.1.6.4.1. Existencia de Bosques.

Dentro del proyecto, área de estudio se evidencia según las encueta que el 88.17% cuenta con bosques dentro de sus predios, de las veredas encuestadas el 100% de Tierras Nuevas cuenta con bosques, y así se evidencia en las visitas de campo, pues es la que se observa con mayor vegetación, seguido por Praderas, con el 93.75%. Luego Mata de Caña con el 71.43%, done se ha observado el mayor compromiso de la población por cambiar los hábitos de siembra y ha aumentado la costumbre de construir guardarrayas, según lo dicho por los mismos pobladores, así como se han disminuidos los incendios. Y finalmente Buenos Aires con el 71.43%, es la vereda con mayores zonas deforestadas.

7.1.6.4.2. Relación entre Bosque

Del porcentaje que afirma la presencia de bosques un 74.55% dice que son parches de bosque, que están fragmentados, y los que se encuentran conectados son aquellos relacionados con las márgenes hídricas; en la vereda de Tierras Nuevas, el 83.33% son bosques fragmentados y el restante son bosques conectados, en Praderas, el 81.25% son fragmentados y un 12,5% conectados; en mata de Caña, el 81.25% son fragmentados y el 6.25% están conectados y para Buenos Aires el 52.38% están fragmentados y el 19.05% están conectados.

7.1.6.4.3. Existencia de Programas de Conservación.

En el proyecto de estudio hay programas de conservación, sin embargo los resultados obtenidos no son tan similares unas con otras veredas, pues como se observa en Gráfica 23, en Tierras Nuevas, el 85% está en un programa de conservación o sabe de un programa de conservación, en Praderas el 43,75%, en Mata de Caña un 93, 75% dice estar en un programa de conservación y el 23.81% en la vereda de Buenos Aires.

Gráfica 23.Existencia de programa de conservación por veredas Fuente: Autora

7.1.6.4.4. Programas de Reforestación e Introducción de Vegetación.

Los programas de reforestación, al igual que el de conservación, se mantienen en la misma relación, primero Tierras Nuevas, con un 87.5%, Mata de Caña con un 81.25%, a Praderas de 31.25% y finalmente la última vereda Buenos Aires con 14.29%

7.1.6.5. Existencia de Áreas de Conservación Privada, Áreas protegidas de carácter público. Dentro del área de proyecto no se encuentra ninguna área protegida o de conservación y fuera del proyecto, se encuentra cerca la Sierra Nevada de Santa Marta y entre las reservas privadas se encuentra el Eco parque los Besotes, de la población tan solo el 3,89% identifica algunas de las dos anteriores. 0% 20% 40% 60% 80% 100%

Tierras nuevas Praderas Mata de Caña Buenos aires

existencia de programas de conservación

7.1.6.6. Prácticas de Manejo de Conservación.

Se observa que la mayor parte de la población no realiza ningún tipo de práctica para conservación, en promedio el 55% no realiza ninguna acción para conservación y tan solo el 13% reforesta, esta proporción de reforestación está en la vereda de Tierras Nuevas.

7.1.7. Análisis para Identificar la vulnerabilidad Ambiental a la Variabilidad y el Cambio Climático.

7.1.7.1. Valoración del índice de vulnerabilidad por acceso al recurso hídrico.

La sensibilidad ambiental frente al acceso del recurso hídrico es bajo, para todas las veredas (ver Anexo C- 9), aunque los mayores valores se registran en Buenos Aires es decir que todas las veredas cuentan con disponibilidad de agua bien sea por manantiales, quebradas o ríos; sin embargo, cabe anotar que, en este aspecto de acceso al recurso hídrico, no se tuvo en cuenta en ninguna de las preguntas la sensibilidad de acceso al agua frente a sequias, pues es ese caso, la sensibilidad seria mayor.

En cuanto a la capacidad adaptativa frente a al acceso del recurso hídrico, también es baja (ver Anexo C- 10), pues no cuentan con ningún tipo de sistema de drenaje en ninguna de las veredas es decir que, las veredas no cuentan con ningún tipo de mecanismo o sistema que les permita almacenar agua frente a una emergencia o suceso climático y por ende les sería más difícil acoplarse a cambios bruscos de clima, a excepción de unas pocas fincas en Tierras Nuevas.

Por esta Razón la vulnerabilidad frente al cambio climático en el acceso al recurso hídrico es baja, y para Tierras Nuevas da como resultado un valor negativo como se observa en la Tabla 14, es decir tiene una mayor capacidad adaptativa que sensibilidad y esto está relacionado con su ubicación pues es la vereda en la cual hay más nacimientos de agua.

Tabla 14.

Vulnerabilidad Ambiental Frente al recurso hídrico

Vulnerabilidad Vereda ambiental (Acceso Sensibilidad

al recurso hídrico)

Capacidad adaptativa ambiental (acceso al

recurso hídrico)

Vulnerabilidad ambiental frente al recurso hídrico

Ambiental Tierras Nuevas 4,17% 9,09% -4,92% bajo Praderas 9,38% 0,00% 9,38% bajo Mata de Caña 0,00% 0,00% 0,00% bajo Buenos Aires 38,10% 0,00% 38,10% bajo Promedio General 12,91% 2,27% 10,64% bajo Fuente: Autora

7.1.7.1. Valoración del índice de vulnerabilidad por acceso al recurso Suelo.

La sensibilidad ambiental frente al acceso del recurso suelo es medio, para todas las veredas menos Tierras Nuevas que tiene una sensibilidad (ver Anexo C- 11), que es la vereda que reporta mayor pérdida de cobertura vegetal, procesos de erosión y deslizamientos. Para este caso, el valor reportado es alto por las altas pendientes que masifican el problema de erosión, sumado a una falta de práctica de conservación de suelos, en cambio para las demás veredas es una sensibilidad media dado que sus predios son de menor pendiente y cuentan con menor ganadería; esto quiere decir que frente al acceso del recurso suelo Tierras Nuevas podrá soportar en menor medida los cambios climáticos.

En cuanto a la capacidad adaptativa frente al acceso del recurso suelo, es alta para Tierras Nuevas y Mata de Caña (ver Anexo C- 12), pues cuentan con procesos de conservación y reforestación de los bosques, además de reservas de bosques (parte del predio que ellos reservan para bosques); y capacidad adaptativa media para Praderas, pues no cuentan con procesos de reforestación; en este

caso, la comunidad dice que el proceso de reforestación con Paisajes Rurales y PNUD solo se realiza en Tierras Nuevas y una finca de Praderas, y para Buenos Aires es baja, se evidencia una alta degradación del recurso suelo, es decir que una baja capacidad adaptativa en este aspecto implica una dificultad mayor para acoplarse a cambios en las condiciones climáticas, pues al no tener bosques no hay mecanismos de recuperación de suelos ni generación de microclimas.

Por esta Razón la vulnerabilidad frente al cambio climático en el acceso al recurso suelo es baja

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