4. LA POLÍTICA DE SEGURIDAD DE LA INDIA
4.3 ANÁLISIS DE LA POLÍTICA DE SEGURIDAD DE LA INDIA
El conflicto de Cachemira es la consecuencia directa del desequilibrio de poder entre India, China y Pakistán, lo cual genera una sensación de inseguridad en la región asiática. La estructura del Sistema Internacional ha limitado las opciones entre los tres Estados en sus relaciones mutuas. Debido a que Pakistán ha sido, y es más débil, estas restricciones han sido más graves para Pakistán, que para la misma India.
El desequilibrio entre la India y Pakistán es tan grande y tan evidente que no requiere mucha elaboración comprender distinciones. India es más poderosa en casi cualquier definición de disparidad. Tiene casi diez veces la población de Pakistán; de hecho, la minoría musulmana de la India (que representan sólo alrededor del 14 por ciento de la población de la India) es tan grande como toda la población de Pakistán. La economía de la India es seis veces mayor que la de Pakistán. También es mucho más ampliamente industrializada, e incluye una base
industrial de defensa que es la más grande en el mundo, entre los países en desarrollo. Aunque el poderío industrial de Pakistán no es despreciable, pues posee una industria de defensa amplia y diversa, está superada por la India. El tamaño de la economía india también le permite cumplir con su carga de defensa más fácilmente, en relación del Producto Nacional Bruto (PNB). Sin embargo, en términos absolutos, esto no ha hecho una gran diferencia para el desequilibrio entre los dos países: los presupuestos de defensa de la India han sido varias veces el mismo durante años comparables.
Por último, la India tiene una fuerza militar que es el doble del tamaño de la de Pakistán. El ejército británico dividió en dos el territorio, siendo que dicha proporción no ha cambiado mucho en las últimas cinco décadas. Sin embargo, incluso esta relación no ilustra completamente la diferencia. En general, el ejército de la India también tiene una ventaja cualitativa. Por ejemplo, la mayor parte de la flota de tanques pakistaníes se compone de vehículos chinos T-59s y M-48/60s, mientras que la de la India lo hace con tanques americanos Vintage. De manera similar, a excepción de sus tres docenas de aviones F-16 estadounidenses, la Fuerza Aérea de Pakistán vuela aviones casi obsoletos. Aunque una parte de la fuerza militar de la India se dedica a la frontera noreste con China, esto afecta sólo ligeramente el desequilibrio militar entre la India y Pakistán. Por ejemplo, sólo siete por ciento de soldados están en las fronteras.158 También, aunque el ejército está
involucrado en una serie de operaciones de contrainsurgencia interna, estas tareas son cada vez más entregadas a las diversas fuerzas paramilitares. En pocas palabras, el desequilibrio de poder entre la India y Pakistán está a favor de la India, mientras que con respecto a China, se encuentra en desventaja.
Por esta razón, los esfuerzos de equilibrio de poder de Pakistán han sido más frenéticos que los de la India. Pequeños cambios adversos en el balance han
158 OXFORD. The Miltary Balance. Calculated from figures provided in International Institute of Strategic Studies, 1996/97. Oxford: Oxford University Press. 1997. pág. 159 – 160.
afectado mucho más a Pakistán; así, dicho país ha respondido con mayor energía a los cambios en los alineamientos internacionales de la India.159
Por eso Pakistán tiene una de las siguientes dos formas para hacer frente a su amenaza cercana: Una, generar un contrapeso contra tales agresores, ya sea con sus propias capacidades (de equilibrio interno) o mediante la unión de ideas afines con Estados contrarios (equilibrio externo). O dos, seguir los lineamientos del país agresor, sobre todo para evitar convertirse en una víctima, pero a veces también para recibir cooperación.
Generar contrapeso es a menudo la opción preferida, ya que se supone que los Estados quieren mantener su autonomía. Pero la agresión es a veces inevitable, sobre todo en los casos donde hay poca capacidad para el equilibrio interno y no hay opciones creíbles para el equilibrio externo. Los Estados pequeños con vecinos poderosos por lo general, se encuentran en una situación de este tipo: no son lo suficientemente fuertes para protegerse a sí mismos, ni son capaces de atraer a los demás poderes para hacer el equilibrio en su beneficio.160 Dichos
Estados tienen más posibilidades con la opción de aliarse, que estar solos en el Sistema Internacional.
Las decisiones estratégicas de Pakistán reflejan una combinación de las opciones de balance: por un lado, utiliza gran parte de sus recursos internos, probablemente más de lo prudente, invirtiéndolos en defensa, por otro, establece alianzas con otras potencias, principalmente con Estados Unidos y China.
159 WALT, Stephen M. The Origins of Alliances (Ithaca: Cornell University Press, 1987), chapter 2. On 'internal' and 'external' balancing, see Kenneth N. Waltz, Theory of International Politics. Reading, Mass.: Addison-Wesley, 1979), p. 168.
160 Las grandes potencias, por supuesto, se alinean con los pequeños países en ocasiones. Pero en tales casos, el pequeño país tendrá algún atributo que los hace lo suficientemente atractivo para la gran potencia, como, por ejemplo, un lugar de importancia estratégica (Bélgica antes de las guerras mundiales, es un buen ejemplo), o un recurso estratégico (el petróleo de Kuwait, por ejemplo). Las grandes potencias rara vez asumen la carga de equilibrio de poder a un pequeño país distante y sin dichos atributos.
El Neorrealismo explica el conflicto entre India y Pakistán como consecuencia de la estructura del Sistema Internacional en el sur de Asia. El gran desequilibrio de poder entre la India y Pakistán restringe ambos Estados, pero sobre todo a Pakistán a tomar decisiones autónomas. Este desequilibrio también significa que la India tiene un mayor margen para el error; Pakistán no puede permitirse el lujo de cometer errores.
Otra implicación de esta visión neorrealista, de la influencia estructural entre India, China y Pakistán, es que la resolución de los conflictos, en particular el de Cachemira, es poco probable que conduzca a la paz, ya que una resolución de este tipo, cualquiera que sea la forma o medida que se adopte, no alterará la base estructural de poder en la región. Una vez más, esto no quiere decir que no existan otras buenas razones para buscar una solución a estos conflictos, aunque el panorama sea poco esperanzador por la confluencia de factores entre: grupos islamistas, choque de tropas entre países, y la disputa de las fronteras incluyendo China con su hegemonía.
Por otro lado, las alegaciones de Pakistán en decir que Cachemira es el centro de la disputa y que la resolución de la misma conducirá a una era de paz y cooperación, no tiene poco mérito. Incluso si la disputa de Cachemira se resuelve con satisfacción, Pakistán no renunciará a sus esfuerzos de equilibrio de poder en la región, porque es una constante de los Estados a nivel mundial, siendo que la consecuencia será un continuo conflicto con la India. Conjuntamente, la presencia de China impulsará a India a asumir medidas para no sentirse vulnerable ante un país que ostenta poder económico y militar, y que tarde o temprano hará mucho más evidente su necesidad de expansión.
Pero ¿Significa todo esto que la India, Pakistán y China estén condenados al conflicto respecto a Cachemira? Dada la improbabilidad de un cambio radical en la
estructura de poder del sur de Asia, es difícil imaginar que cese el conflicto entre India y Pakistán. Sin embargo, tres escenarios se pueden sugerir para poner fin al conflicto.
El primer escenario se daría con un cambio estructural, es decir, que surgiera una amenaza común para India y Pakistán, que les obligue a aliarse. Aunque esto podría parecer difícil de imaginar, este tipo de amenazas comunes se han presentado durante décadas. Por ejemplo, en 1959, Ayub Khan propuso unirse en defensa contra China, lo que Nehru rechazó.161 También a principios de la década de 1980, la India sugirió que Pakistán trasladase sus fuerzas hacia la frontera con Afganistán, y al parecer se comprometió a no tomar ventaja de la debilidad resultante de Pakistán, especialmente con el tema de Cachemira. Una amenaza seria y suficientemente peligrosa para ambos países estuviesen obligados a abordar esta opción.
La segunda opción que no sería estructural, sería que India desarrollara armamento nuclear para enfrentar la inseguridad que debe afrontar y que les genera sus vecinos, China y Pakistán, y que desde una perspectiva realista y neorrealista, referente a las dinámicas de poder, resultan factibles para afrontar sus diferencias.
Las armas nucleares tienen el potencial de neutralizar; un Pakistán nuclear puede convertirse en un peso de equilibrio para las relaciones con India, sin dejar de lado las implicaciones que tendría también para India en el juego de poder regional. El emplazamiento de armas nucleares puede por lo tanto, conducir a la paz en el subcontinente.162 Sin embargo, existe un peligro con la nuclearización abierta: las
161 JAWAHARLAL NEHRU, Sarvepalli Gopal. A biography. vol. 2, 1947-1956. Cambridge, Mass: Harvard University Press. 1979. pág. 188.
162 En un debate en (New York: W. W. Norton & Company, 1995). Devin Hagerty manifestó que las armas nucleares han desempeñado un papel importante, en la amortiguación de los riesgos de la creciente crisis en 1988 entre la India y Pakistán. Ver Devin Hagerty, "La disuasión nuclear en el
armas nucleares pueden convertirse en una fuente adicional de inseguridad, si, por ejemplo, la India y Pakistán se involucran en el enfoque de la disuasión nuclear que Estados Unidos y la Unión Soviética dedicaron durante el período de la Guerra Fría. Primeros pronunciamientos de la India sobre su doctrina nuclear sugieren sabiamente una estructura de fuerza de disuasión mínima y una doctrina de represalia asegurada. Pero la moderación de la India en este ámbito podría erosionarse, si, por ejemplo, Pakistán se compromete a igualar o superar la capacidad del armamentismo indio. Sin embargo, la ineficiencia de armas nucleares de Pakistán, respecto a las indias, es una constante preocupación. El tercer escenario tampoco es estructural. Es un cambio en la estrategia de India para enfrentar a China y Pakistán como amenazas. Como se sugirió anteriormente, muchos de los vecinos más pequeños de la India, como Bangladesh, han optado por encontrar un balance de poder con países más poderosos, pero estos intentos ante la presencia de India fracasaron porque estos Estados tenían poca capacidad de equilibrio interno y no podían atraer a los poderes externos para asumir ese balance o apoyo. Por ejemplo, la posición de Pakistán no es tan débil como parece, pero tampoco es lo suficientemente fuerte como para lidiar a India. Al igual que otros vecinos de la India, los esfuerzos de Pakistán en el equilibrio externo también han sido por lo general infructuosos, por más que haya optado por el apoyo de China.163 Por esta razón, en caso de que
Pakistán decida, como otros vecinos de la India, buscar alianzas como la mejor estrategia para sopesar a la India, se daría paso a un cambio fundamental en la naturaleza de las relaciones entre India y Pakistán,164 pues estarían en juego sur de Asia: El crisis en 1998 la India y Pakistán," Seguridad Internacional. (Invierno 1995-1996): pags. 79 y 114.
163 SHERWANI. (11) pp. 67. Vertzberger suggests that the Chinese position was at least partly motivated by the desire to extricate itself from the pressures for support of both India and Pakistan. See. Vertzberger. Enduring Entente. pág. 4 – 5.
164 BARNDS, William J., India, Pakistan and the Great Powers. New York: Praeger Publisher. 1972. pág. 203, 211.
terceros Estados que alivianarían los conflictos, con la paz y la cooperación como corolario lógico en primera medida.
Finalmente, desde la perspectiva realista y neorrealista, el origen del conflicto entre India, Pakistán y China por Cachemira, se encuentra fuertemente vinculado al balance natural del poder que estos tres países ostentan en la región. La solución requiere que se establezca un cambio en este desequilibrio de poder o un cambio hacia la alianza entre ellos o con terceros países por estrategia. Aunque estos tres Estados opten por alguna de estas medidas, es altamente probable que continúe en la región y en especial para India, una sensación de inseguridad que la impulsará a armarse para no permitir más golpes a su integridad territorial, como se ha observado en los dos anteriores capítulos.
5. CONCLUSIONES
La Política de Seguridad de la lndia se liga directamente con el proceso armamentista que ha emprendido, dada la legitimidad y claras evidencias, en cuanto a la serie de amenazas que ha tenido que enfrentar, desde tiempos antiguos, como los del Imperio Mogol y la penetración del Islam en tierras indias. Su deseo de independencia fue el resultado de un sentimiento nacionalista en contra de la colonización británica, que unida a las tensiones entre los hindúes y los musulmanes, llevó a que los territorios indios británicos obtuvieran su independencia en 1947, período que vio a una de las mayores migraciones o éxodos masivos jamás registrados en es la historia moderna.
Como consecuencia de la colonización británica, la partición de la India, en 1947, en dos Estados, Pakistán, con mayoría musulmana, e India con hindú, dio nacimiento a un Pakistán débil institucionalmente y gobernado por militares, y a una India democrática, rasgos que llevaron a un nuevo escenario de tensión entre ambos. La disputa por el territorio de Jammu y Cachemira, fue la materialización de dicha tensión y el punto de quiebre de la problemática entre India y Pakistán, conflicto al que se anexaron China y grupos insurgentes islamistas, en pro y en contra de la independencia de la región.
El dominio de Pakistán comprendía dos áreas geográficas y culturalmente separadas, al este y al oeste, con India en el medio. Dada la ventaja de poder político por parte de Pakistán Occidental, la parte oriental decidió levantarse en contra de esta desigualdad que traía una explotación económica, y optar por independizarse, hecho que fue respaldado por la India y se logró en 1971, escenario que propició el aumento de las tensiones entre los dos vecinos.
La aparición de grupos insurgentes islamistas fue el resultado de las diferencias por Cachemira entre los Estados, siendo estos grupos los nuevos protagonistas de las luchas armadas en contra de la dirigencia india y su intento de control en la región.
Definida la problemática de seguridad de la India, su política de defensa se estructura bajo las determinantes políticas, económicas, tecnológicas y militares. Sus fuerzas Armadas, Guardia Costera, Fuerza Aérea y Marítima, se encargan de concretar la política de seguridad en acciones en pro de la protección de su soberanía nacional y territorial, ante las amenazas regionales.
Su armamento aumenta progresivamente a partir del 2007, hasta llegar a ser en el 2011, el mayor importador de armas del mundo, según el YearBook del 2013, del Stockholm International Peace Research Institute, SIPRI.
India realiza su lanzamiento exitoso del misil Agni-5 el 18 de Abril de 2012 y el 15 de septiembre del 2013, con alcance suficiente para llegar a todos los puntos del territorio chino, lo que evidencia una alarma para este país asiático en cuanto a su seguridad y a su asenso como potencia económica y militar. La República Popular China además ha reconocido el peligro que le represente India, siendo una potencia nuclear ilegítima. Ha intentado frenar el programa nuclear indio, sin embargo, no ha tenido el suficiente respaldo de los vecinos de su región, lo cual le ha despejado a India su camino para continuar sin obstáculos en ese aspecto. La Teoría del Neorrealismo y Realismo en términos generales, explica que el uso de la fuerza es legítimo para los Estados. Cada uno vela por su interés nacional y supervivencia, en medio de un ambiente de desconfianza, y un Sistema Anárquico, donde el poder se manifiesta en lograr que el otro haga lo que se quiere, a través de esfuerzos internos, como el incremento de su capital
económico, su fuerza militar, y también de esfuerzos externos como el refortalecimiento de alianzas.
Se estima el poder entonces por medio de la comparación de las capacidades
entre los Estados, que para el neorrealista Kenneth Waltz, “asumen sus asuntos a la sombra de la violencia”, pudiendo utilizar la fuerza en cualquier momento, ante
lo cual, todos deben estar preparados para “hacer lo mismo o vivir a merced de sus vecinos más vigorosos en el aspecto militar… Entre los Estados, el estado natural, es el de la guerra”, afirma Waltz, Estados cuyas conductas se orientan a
ampliar el grado de control y en lograr su autosuficiencia mayor”.165
Se observa el interés de India en sopesar su presencia en el Sistema Internacional y en consecuencia, tener un mejor posicionamiento como Estado en la región y dentro del mismo Sistema Internacional. El poder juega como un medio (no como un fin), a través del cual se logra ese posicionamiento más alto para el Estado, como lo argumenta el neorrealista Kenneth Waltz, a través del poder militar, social, económico o político.
India ha pasado a ser un nuevo protagonista en esta región, a través del incremento de importación de armamento como estrategia de disuasión ante China y Pakistán, por el conflicto en Cachemira, choques con grupos separatistas y su soberanía en el Océano Índico. Además, ha incrementado sus relaciones de cooperación con Estados Unidos, Japón, Malasia, Filipinas, Singapur e Indonesia. El potencial de participación económica de India y su política de seguridad depende tanto de la evolución estructural y de la adaptación a los regímenes internacionales, como de la estabilidad regional, el crecimiento económico y la estabilidad política interna.
165 WALTZ, Kenneth (1979). Teoría de la Pollítica Internacional. Estructuras Políticas. 1979. pág. 119 – 148) y. Órdenes Anárquicos. Grupo Editor Latinoamericano. 1979. pág. 151 - 189).
India, estrechamente relacionada con el concepto de "Balance de Poder", se
enfrenta con el "poder de dependencia”, tal como lo subraya el creciente comercio
internacional y la economía. Liberada de las limitaciones estructurales de la Guerra Fría, está optando hoy por construir alianzas políticas y económicas estratégicas a nivel bilateral, regional y mundial, para que se le proporcione a través de éstas, seguridad, y en gran escala invertir un alto presupuesto para equiparse con armamento contra sus rivales más cercanos, en especial para el caso de Cachemira y grupo armados islamitas en la región.
China continúa su avanzada expansionista con un fuerte carácter bélico, mientras que Pakistán sigue aumentando el contrapeso que le genera India, con la financiación de grupos islamistas, y por otro lado con alianzas, en particular con China. Conjuntamente, el tema nuclear es una alerta latente en una región caracterizada por fuertes disparidades.
El fin de la Guerra Fría, debió haber facilitado una nueva relación política entre la India y su vecino Pakistán, que actualmente siguen aferrados en un conflicto causado por el aumento y la amenaza del terrorismo en la región.166 Su política
exterior hoy es una muestra de contraste donde por un lado tiene resultados positivos ante la lucha contra los insurgentes y grupos armados islamistas, pero por otro lado, aún queda sin resolver el tema fronterizo con Pakistán y China.167
India, como una potencia emergente, está negociando dos diferentes espacios: El primero, sus aspiraciones cambiantes, y el segundo su persecución a surgir como un actor importante en el escenario internacional, que se ve obstaculizado por las limitaciones impuestas por la política mundial y sus propios desafíos internos, en un mundo hoy, más libre y conectado, donde las barreras se han vuelto más