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ANÁLISIS DE LA RELACIÓN ENTRE ALGUNAS PRÁCTICAS RELIGIOSAS Y EL

Alrededor de las tres prácticas religiosas que se han analizado se pueden manifestar diferentes formas de esoterismo, aunque en un distinto nivel. Sin embargo, se destacan los casos de la devoción a Santa Marta y a María Auxiliadora, en donde es posible ubicar el fin utilitario así como la manipulación de la credulidad y la ignorancia, que suelen ser comunes en el esoterismo, como lo señalan autores como Askevis y Jahoda.

En el caso de la devoción a Santa Marta se expresa un caso particular en el que personas que sienten una devoción eminentemente religiosa por la santa pueden ser manipuladas debido a al grado de angustia y desesperación que generan sus problemas que requieren de una solución milagrosa. En la parroquia se les brinda la esperanza a través de su fe religioso; sin embargo, mucho quieren reforzar esa esperanza con algo más, lo cual reciben de las prácticas esotéricas, en otro lugar. No basta con la oración y la fe en la santa para que interceda ante Dios para la resolución de sus problemas; por lo que ceden ante la ―ampliación‖ de la fuerza o del poder que se supuestamente se les brinda por medios esotéricos anexados a lo religioso, por fuera de la órbita de la parroquia.

Según Askevis37 en la fe religiosa hay implícita una creencia; pero en el esoterismo se trata de una credulidad, o sea una amplia facilidad para creer. Las personas se dejan envolver en argumentos que aprovechan su fe religiosa para incorporar aspectos de superstición, como ocurre con algunos casos en la devoción a Santa Marta. Dicho autor considera que para que se adjunte el factor esotérico al religioso se requiere que prevalezca el factor emocional al racional en las personas. De allí que sea relativamente fácil convencer a personas que emocionalmente pueden ser vulnerables debido a la angustia o presión que les

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genera la situación por la que atraviesan. Esta situación proviene del interés utilitario de quien promueve la anexión del factor esotérico, lo que le auspicia ―vender‖ sus productos y servicios aprovechando que el desespero de los devotos lo hace irracionales, de manera no comprenden que se están apartando de lo que inicialmente se plantea como una práctica religiosa.

Sin embargo, hay autores como Cherstereton, citado por Munilla,38 que señalan que la creencia en supersticiones se origina principalmente en la debilidad o ausencia de la creencia en Dios. Desde esta perspectiva, las personas que siguen los rituales esotéricos a Santa Marta, pueden tener una gran debilidad en su fe religiosa, y esto es lo que los hace vulnerables y crédulos. En este sentido, se podría asumir que no se puede dar una verdadera articulación de lo religioso con lo esotérico, sino que la presencia de esto último tiende a manifestar la carencia de lo primero.

Puede ser algo claro que quien tiene su fe religiosa suficientemente arraigada, no precisa de otras creencias, y menos cuando van en un sentido diferente al aspecto religioso. Esto se podría verificar al preguntarle a un devoto que va exclusivamente a la iglesia de Santa Marta, quien podría señalar que su fe religiosa le basta y le sobra. Pero por otra parte, al indagar en quien considerándose católico asiste al ritual esotérico, defenderá su fe religiosa pero argumentará la existencia de ―otras‖ fuerzas en el mundo que intenta aprovechar. Es entonces cuando se puede concluir que para que religiosidad y esoterismo puedan presentarse en un devoto al mismo tiempo, debe mediar como señalan los autores referidos, la ignorancia, que favorece la credulidad, y/o la debilidad emocional, que facilita ser manipulado al no usarse suficientemente la razón. Esto

38 Munilla, José Ignacio (Mons.). El auge del esoterismo. Consultado en: http://www.mscperu.org/biblioteca/1esoterismo/esoterismoauge.htm

lo refuerza Munilla cuando señala que ―la crisis de la razón es la que ha provocado el debilitamiento de la fe‖.39

Con referencia al caso de la devoción a María Auxiliadora por parte de los sicarios de Antioquia, la situación tiene algunos elementos comunes con la devoción a Santa Marta, aunque otros son evidentemente diferentes. En ese contexto los jóvenes se encuentran en un estado emocional marcado por la necesidad y por el miedo; la necesidad que les impulsa a salirse de la ley y de la moral, y el miedo que se origina en la situación de riesgo que depara la violencia en que deben vivir. Es esa circunstancia lo que auspicia que se desborde la ética social. Su arraigo religioso se mantiene, pero el marco de valores diferentes que les provee la subcultura del narcotráfico se sobrepone a lo que indica la moral cristiana. Por ello, le rezan a la Virgen como buenos cristianos, pero matan al prójimo olvidando los mandamientos.

Producen una adaptación a su conveniencia de creencias, valores y fe religiosa, la cual se sale de los cánones originales y verdaderos de la práctica religiosa. Y en ese ámbito, se generan rituales que no contempla la iglesia por ser opuestos a los actos de la fe y la moral cristiana. Es allí en donde se expresa un elemento emocional poderoso que es implícito a la superstición, pues lleva a influir en la conducta del individuo40. Como en el caso de la devoción a Santa Marta, el estado emocional, la presión por lo económico y el miedo por el ámbito de su actividad criminal, les conduce a desviar la práctica religiosa hacia la práctica esotérica.

Esto se manifiesta en el sentido pragmático de su actuación: la forma de utilización de los escapularios para tener éxito en sus crímenes, y el rezo de las balas para que lleguen a donde deben llegar. En esos momentos se

39 Ibíd., 2.

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creanespacios a donde no llega la religiosidad, y se realizan acciones que son evidentemente supersticiones que ya nada tienen que ver con la fe religiosa. Se puede decir entonces que en la devoción a la ―Virgen de los Sicarios‖ se parte de una práctica religiosa pero se termina en una de carácter esotérica. Aunque este de por medio la oración, la imagen y la evocación de María Auxiliadora, los actos son supersticiosos o esotéricos; por lo tanto ya no hay una práctica religiosa pura, o simplemente, ya no hay una práctica religiosa.

Jahoda41 plantea que los conocimientos que se apartan de lo que se acepta convencionalmente (religioso, científico, estético, etc.), al ser negados con otro tipo de creencias, implican entrar en el terreno de la ignorancia en que se mueve la superstición. Se puede señalar entonces que el seguimiento de elementos esotéricos, aunque se amparen o se apoyen en elementos y/o contextos religiosos, manifiestan una condición de ignorancia; por ello, se puede considerar en el caso de los sicarios de María Auxiliadora, es esa condición la que los conduce a crear, recrear y multiplicar creencias que emplean la religión de manera utilitaria, para situaciones que en realidad ya dejan de ser prácticas religiosas.

Se puede decir que en los casos de las devociones de Santa Marta y de María Auxiliadora, la relación entre los religioso y lo esotérico consiste en que se emplea la fe como principio o como base, pero la adición del factor supersticioso surge por aspectos como la ignorancia, el miedo, la necesidad, la presión o la desesperación; en donde lo emocional merma la condición racional de las personas. De esta manera se abre paso la posibilidad o susceptibilidad para creer que lo religioso se extiende a límites que en realidad no lo son. A esto se agrega que hay personas que se aprovechan de tal debilidad, para vender sus objetos o sus servicios esotéricos con un falso perfil religioso.

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Si tener el dramatismo de los casos anteriores, el de la devoción al Señor de los Milagros, como en muchas otras prácticas religiosas, puede tener algunas cosas en común con ellos. Una de ellas es que en determinadas circunstancias las fronteras entre lo religioso y la superstición pueden a veces no ser suficientemente claras y delimitadas. Esto ocurre con determinadas oraciones, rituales y simbolismos que congregan elementos de ambas esferas, y que la subjetividad de quien los realiza o utiliza determina la creencia que se impone sobre el carácter de lo que hace42.

El caso que se mencionaba anteriormente, acerca de una camándula que se elabora con la piedra ojo de gato es una muestra acerca de dicha fusión. Se trata de un objeto de simbología religiosa que se ―refuerza‖ con la incorporación de otros con significado esotérico, es un claro ejemplo que expresa tal fusión, la cual abre la posibilidad de que se legitime o valide ante el creyente lo esotérico, al estar integrado con lo religioso. Sin embargo, los casos en los que la adición del elemento esotérico se orienta a la manipulación del devoto para que sus creencias se dirijan en un sentido diferente al religioso, son las que principalmente deben ser censuradas y corregidas en lo posible.

En tal sentido, puede considerarse que las causas del involucramiento del esoterismo en la religiosidad tienen que ver en gran medida con algunas deficiencias de la acción eclesial. Al respecto, Poblete43 plantea que las verdades de la fe católica que hacen referencia a la vida después de la muerte: la existencia del cielo, infierno, purgatorio, la inmortalidad del alma, la resurrección de la carne, el juicio final, entre otros, son temas que han dejado de predicarse porque en muchos sentidos resultan incómodas, o porque se piensa que no responden al lenguaje del hombre moderno. Por ello, el hombre actual se plantea esas inquietudes y preguntas legítimas, pero por fuera de la Iglesia Católica, con lo que

42 Munilla. José Ignacio (Mons.). El auge del esoterismo (en línea). 2. Consultado en: http://www.mscperu.org/biblioteca/1esoterismo/esoterismoauge.htm

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las tendencias esotéricas encuentran un vacío qué llenar en las personas. Y en muchos casos se articulan con la religiosidad para generar una percepción de mayor verdad o legitimidad en sus planteamientos. En tal sentido, en el siguiente capítulo se analiza la acción pastoral frente a tales situaciones.

CAPÍTULO II

DEFICIENCIAS EN LA EVANGELIZACIÓN QUE PRODUCEN LA CONFUSIÓN

En el anterior capítulo se han abordado una serie de casos en los que se manifiesta la relación que pueden tener algunas prácticas religiosas con diversas expresiones de esoterismo, sincretismo, etc. En el presente capítulo se intenta mostrar cómo las causas de dichas relaciones que los cristianos hacen en su práctica religiosa pueden residir en una serie de deficiencias en la evangelización que llevan a que no se presente, en tales casos, una experiencia religiosa auténtica.

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