2. El Interaccionismo Simbólico
2.2. Antecedentes: el Pragmatismo y la Gestalt
.- Las dos grandes influencias del Interaccionismo Simbólico en su gestación en la Escuela de Chicago son el pragmatismo norteamericano y la Escuela de la Gestalt. .- Para el pragmatismo, corriente de pensamiento inaugurada por John Dewey, Charles S. Peirce y William James, resultan claves los conceptos de utilidad e interés: la realidad no se da fuera del sujeto, sino que se configura para él a partir de su interacción con ésta.
.- El individuo, por tanto, define el mundo en función de su experiencia de éste, reforzando los aspectos y procesos que se demuestran útiles y relegando aquellos que no resultan equilibrados conforme a las expectativas y costes de realización.
.- Esta concepción implica asumir que la mente, el sujeto y el mundo no son ‘realidades estáticas’, sino más bien procesos que interactúan constituyéndose entre sí.
.- El énfasis pragmático en que el mundo es en función de cómo lo vive y cómo lo define el sujeto que interactúa con él marcará a la Escuela de Chicago y planteará la importancia del régimen simbólico en la interacción con el mundo: los signos, en definitiva, permiten una definición de los objetos que determinará nuestra interacción con ellos. Junto con los signos, la otra gran fuente de interés para la Escuela de Chicago serán las redes de relaciones afectivas y su influencia motivacional.
.- La Escuela de la Gestalt incide exactamente en el mismo punto: el de la necesidad de tener en cuenta el punto de vista del sujeto para comprender tanto a éste como a su definición del mundo.
.- La Escuela de la Gestalt surge también en el primer cuarto del Siglo XX, de la mano de Max Wertheimer y Wilhelm Wundt, como movimiento de respuesta frente al conductismo mecanicista en Psicología. Para la Gestalt (literalmente, ‘configuración’ o ‘totalidad’) el estudio de la percepción de las formas es el punto de partida para la constitución de su leit motiv: el todo es más que la suma de sus partes.
.- No percibimos las formas como la integración de un conjunto de elementos, partiendo primero de la percepción de éstos, para después agregarlos. Al contrario, la percepción de la forma consiste más bien en la aprehensión activa de una totalidad diferenciada (en la contraposición con el fondo) que luego podemos desglosar en componentes. Un excelente ejemplo de las tesis gestálticas lo constituye el reconocimiento de rostros: cuando reconocemos una cara como familiar, percibimos la totalidad, y sólo después de su reconocimiento podemos afirmar que los ojos, la boca o la nariz evocan tal o cual similitud.
.- La importancia del sujeto y la concepción de la percepción como un proceso activo implican toda una serie de factores de incidencia en la percepción:
- La motivación
- El contexto
- Las instrucciones previas
- Las experiencias y expectativas asociadas
- La cultura
- La singularidad individual
.- La atención a estos factores de incidencia será recogida por la Escuela de Chicago y los estudios posteriores en psicología social como base del condicionamiento motivacional.
.-Sobre el trabajo de diversos autores de la Gestalt, se ha propuesto una suerte de
catálogo de leyes perceptivas: a) Ley de la proximidad
La proximidad entre elementos contribuye a la constitución de una forma b) Ley de la semejanza
La semejanza entre elementos contribuye a la constitución de una forma c) Ley de la conclusión de figuras
La percepción de la forma incluye la clausura o conclusión de figuras incompletas o inacabadas
d) Ley de la continuidad
Las figuras dispuestas conforme a una línea recta o una curva abierta tienden a ser percibidas como parte de una misma forma
e) Ley de la simetría
Los elementos integrados conforme a una organización simétrica son percibidos como componentes de una misma forma
f) Ley de la pregnancia
La percepción de la forma tiende a aislar aquellas composiciones más sencillas y esquemáticas, con mayor equilibrio y armonía.
g) Ley de la contraposición figura/fondo
La selección del fondo determina la selección de la figura y a la inversa.
.- La importancia de la Gestalt es decisiva en el plano conceptual: contribuyó a la atención creciente sobre los procesos individuales y su relación con el entorno social que desarrollaría la psicología social y el constructivismo; contribuyó también al refinamiento de las relaciones lógicas entre estructura y organización que desarrollaría la Teoría de los Sistemas Complejos; y, en suma, contribuyó a una revisión cuestionadora del mecanicismo no sólo de los procesos perceptivos, si no, por extensión, también de los procesos interpretativos.
.- También en el plano de las aplicaciones la Gestalt ha sido decisiva, contribuyendo a la sistematización de procesos y estrategias relacionados con el arte, la expresión plástica y el diseño.
2.3. El Interaccionismo Simbólico:
.- Para el Interaccionismo Simbólico, pues, el significado constituye el nexo de unión entre el sujeto humano y el mundo, tanto como entre el individuo y la colectividad. .- En 1937, Herbert Blumer acuña el término Interaccionismo Simbólico para articular una serie de investigaciones y trabajos teóricos dirigidos a la crítica del conductismo watsoniano y al énfasis de la relevancia de la significación en la articulación de las conductas.
.- La conducta del individuo está en directa relación con su medio social. Si para el conductismo mecanicista el individuo era una ‘caja negra’ de la que sólo se podían considerar los aspectos observables de la conducta (‘conducta externa’), para Blumer y Mead el individuo constituye la clave para la explicación del substrato social de las conductas y, por ello, prestarán especial atención a las ‘conductas internas’ en las que el significado resulta determinante.
.- Obsérvese que el Interaccionismo Simbólico plantea una solución sociológica al dilema típicamente psicológico (conductista) de la ‘caja negra’: el acceso a las ‘conductas internas’ se realiza sobre la base del estudio de las interacciones simbólicas, esto es, de fenómenos de comunicación social.
.- Así, de acuerdo con Blumer, los supuestos de partida del Interaccionismo Simbólico serían los siguientes:
a) Los sujetos humanos actúan sobre los objetos de su mundo y en relación con otros sujetos a partir de los significados que éstos tienen para ellos
b) Los significados son producto de la interacción social (esencialmente, de los procesos sociales de comunicación). La comunicación, por tanto, resulta esencial tanto en la constitución del individuo como en (y debido a) la producción social de sentido. Para Mead, por ejemplo, en coherencia con Peirce, el signo es el objeto material que desencadena el significado y éste, el indicador social que interviene en la construcción de la conducta.
c) Los significados se reproducen y transforman en los procesos interpretativos, en los cuales el sujeto selecciona, organiza y articula los significados en función de la situación comunicativa y de sus expectativas y propósitos.
d) La distinción entre conducta interna y conducta externa implica la presuposición de que el individuo es también capaz de interactuar consigo mismo (formación del yo social autoconsciente).
e) Los grupos y la sociedad se constituyen sobre la base de las interacciones simbólicas de los individuos al tiempo que las hacen posibles en su forma específica.
.- Los procesos humanos de interacción con el entorno y con los otros, aparecen, pues, fundamentalmente caracterizados por su naturaleza simbólica. Para los autores del IS, el símbolo permite al hombre responder activamente a la realidad que le rodea (Cfr. Ritzer, 2001:274), trascender el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato.
.- El símbolo, por tanto, hace posible (Ibid):
- La relación con el mundo material
- La relación con (y la constitución de) el otro
- La relación con (y la constitución de) uno mismo
- La ampliación de la percepción del entorno
- El incremento de la capacidad para la resolución de problemas
- La capacidad para la imaginación y la fantasía así como, en general, para el acceso a una realidad no sensorial.
.- De forma general, podemos resumir las aportaciones globales de IS como sigue:
- Frente a la consideración de lo social como una imposición determinante, el IS lo concibe como el marco de la interacción simbólica de los individuos
- Frente a la preferencia por la observación externa en el laboratorio, el IS adopta una observación participante capaz de dar cuenta del punto de vista del sujeto
- Frente a la consideración de la comunicación como un intercambio de instrucciones cognitivas, el IS la concibe como el proceso social por antonomasia a través del cual se constituyen simultánea y coordinadamente los grupos y los individuos.