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Los antecedentes | 152 |

Las numerosas aproximaciones técnicas, conceptuales y taxonómicas, en el campo de la “Economía Verde” tienen antecedentes que se remontan a más de treinta años. Ya en el año 1978 la OCDE publicaba un primer acercamiento a la relación entre empleo y medio ambien- te que ampliaría en 1997. Este informe presentaba un marco analítico para medir los efec- tos, positivos y negativos, de las políticas ambientales sobre el empleo a largo y corto pla- zo.

En 1997 la Comisión Europea elaboró la Comunicación "Medio ambiente y empleo: cons- truyendo una Europa sostenible". Este documento daba continuidad a otra iniciativa ante- rior, de 1993, en la que ya se hacían referencias al valor del medio ambiente como genera- dor de nuevos yacimientos de empleo.

En 1999, la OCDE y Eurostat publicaron una tabla en la que se definían las categorías de empleo verde. En este documento se define eco-industria como el conjunto de activida- des dirigidas a la producción de bienes y servicios para medir, prevenir, limitar, minimizar o corregir el daño medioambiental sobre los recursos naturales. Incluye tecnologías, pro- ductos y servicios que reducen el riesgo medioambiental y minimizan la polución y la uti-

lización de los recursos. La Comisión Europea dio un paso más en el año 2000 con la publicación del documento “Los empleos verdes en el punto de mira de la Unión Euro- pea”.

En el año 2004, la OCDE, elaboró otro documento sobre esta misma cuestión, “Empleo y medio ambiente: una evaluación”, ampliando así los anteriores trabajos de la organiza- ción. Este documento se concentra en los impactos de la generación de empleo ambien- tal en el conjunto de la economía y de la capacidad de las políticas de cambio climático para generar empleo.

En España el Ministerio de Trabajo, a través del Instituto Nacional de Empleo, demuestra su interés por estas cuestiones y su incidencia sobre el mercado de trabajo y publica en 2006 el estudio denominado “Estudio marco sobre sectores y ocupaciones ambientales”. A este estudio le seguirán, en 2008, “Situación y tendencias del empleo medioambiental en España” y “Perfiles de las ocupaciones medioambientales y su impacto sobre el empleo”.

Estas variadas iniciativas confluyeron en el “Informe Económico del Presidente del Gobier- no” que se publica en 2009 y en el cual el Gobierno de la Nación formalizó su posición, incluyendo en el Informe un capítulo dedicado a esta temática. En este Informe se desta- ca que “El conjunto de actividades económicas relacionadas con esta transformación, cono- cida como la Economía Verde, abarca por tanto la práctica totalidad de nuestro sistema económico sin que existan criterios precisos que permitan determinar su contorno”. Pre- cisa, además, que esta trasformación llevará asociada generación de actividad económica tanto en sectores instrumentales para la protección del medio ambiente como en los sec- tores tradicionales que deberán adaptarse.

Al año siguiente, 2010, se publicó el Informe “Empleo Verde en una Economía Sostenible” elaborado por la Fundación Biodiversidad y el Observatorio de la Sostenibilidad en Espa- ña. Este informe responde a una iniciativa del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino con la finalidad de conocer mejor los planteamientos de generación de empleo vinculados con las actividades ambientales, así como analizar las nuevas oportunidades que emergen para afrontar los retos del cambio global donde la crisis climática ocupa un lugar destacado.

Este mismo año, 2010, la Escuela de Organización Industrial (EOI), con la Fundación OPTI, tomando como punto de partida el documento “Environmental Goods and Services Sec- tor. A data collection Handbook” elaborado por Eurostat en 2009, publica el Informe denominado “Green Jobs 2010. Empleo verde en España”, en el cual se aborda nueva- mente la delimitación, clasificación y caracterización de la Economía Verde.

La clasificación Green Jobs 2010 recoge trece subsectores que se corresponden en gran medida con los identificados por Eurostat. Esta clasificación considera de forma indepen- diente los servicios ambientales a las empresas y entidades, la educación y la formación ambiental, y el sector de las administraciones públicas por la importancia que pueden tener en la Economía Verde española.

ños en delimitar y acotar el concepto y el ámbito de la Economía Verde quedan como referentes, puesto que en el artículo 2 de la Ley 02/2011 de Economía Sostenible se espe- cifica que se debe entender por economía sostenible: “un patrón de crecimiento que con- cilie el desarrollo económico, social y ambiental en una economía productiva y competiti- va, que favorezca el empleo de calidad, la igualdad de oportunidades y la cohesión social, y que garantice el respeto ambiental y el uso racional de los recursos naturales, de forma que permita satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”.

En este mismo año, 2011, el PNUMA ha publicado el documento “Hacia una economía ver- de: Guía para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza - Síntesis para los encar- gados de la formulación de políticas”, que tiene un claro componente de orientaciones para la intervención. No obstante, es preciso recordar que este organismo de Naciones Unidas está muy centrado en el apoyo a las políticas de los países más desfavorecidos, cuyas situa- ciones económicas no son asimilables a las europeas.

La última aportación en España a esta serie de aproximaciones científico-técnicas y de polí- tico-institucionales es un trabajo promovido por el Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR), con el patrocinio de la Fundación CONAMA y la European Climate Fundation, rea- lizado por Albert Cuchí y Meter Sweatman, y denominado “Una visión-País para el sector de la edificación en España”. En este trabajo se aborda el importante asunto de la adapta- ción de un parque de diez millones de viviendas, constituyendo así un nuevo sector pro- ductivo de vivienda, con el objetivo de conseguir una reducción sensible del consumo ener- gético y la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.