VIDEOKERATOSCOPIA PROYECCIÓN Bogan et al Rabinowitz et al Naufal et al.
2.3.5.2. Aplicaciones clínicas de la topografía corneal
Desde su introducción a mediados de la década de 1980 el topógrafo se constituyó en un instrumento superior para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades corneales, permitiendo un reconocimiento de patrones y de colores, facilitando la distinción entre una topografía normal y una anormal.
La topografía corneal permanece como una herramienta importante en la practica (clínica), se utiliza para conocer la curvatura de la córnea y poder detectar en ella patologías, cuantificar sus aberraciones, planificar determinadas cirugías y adaptar lentes de contacto [14].
Entre algunas de sus utilidades e indicaciones podemos citar las siguientes [14]:
Valoración pre y postoperatoria de pacientes sometidos a cirugía refractiva: la detección de queratocono es de particular importancia en pacientes que planean una cirugía refractiva porque es contraindicación para la cirugía. La topografía corneal es útil en la evaluación de los efectos y estabilidad de todos los procedimientos refractivos
Evaluación del astigmatismo irregular especialmente después de una queratoplastía penetrante donde la topografía es muy valiosa para la detección del astigmatismo postoperatorio, y planear la retirada de la sutura.
Seguimiento de las úlceras y cicatrización corneal postraumática. Midiendo la irregularidad de la córnea con el topógrafo podemos determinar la proporción de pérdida de agudeza visual atribuible a una úlcera o defecto epitelial situado en el eje visual o cercano al mismo [13].
Adaptación de lentes de contacto: La topografía corneal es especialmente valiosa en la adaptación de superficies corneales complejas (por ejemplo después de queratoplastia penetrante, y en caso de queratocono).
Estudio de la calidad de la película lagrimal.
Valoración pre y postoperatoria de los anillos corneales intraestromales.
Cirugía de catarata después de cirugía refractiva: Permite calcular la lente intraocular cuando no es posible obtener los valores preoperatorios. Se usa el valor más plano de la cornea central, o medir un promedio de los valores topográficos alrededor de la zona central (3 mm).
Figura 2.29. LOS CAMBIOS EN LA CORNEA DESPUÉS DE LA CIRUGÍA REFRACTIVA.
Las aplicaciones clínicas más importantes de la topografía son la detección de las patologías corneales: específicamente queratocono y otras degeneraciones.
A. Enfermedades ectásicas de la córnea y cambios inducidos por lentes de contacto:
La topografía corneal computarizada a menudo suministra evidencia de enfermedad ectásica, antes de que haya un adelgazamiento significativo de la cornea, o signos en el examen con la lámpara de hendidura.
En la degeneración de Terrien se nota aplanamiento del perfil corneal y un astigmatismo alto contra la regla. En el pterigion se observa un astigmatismo a favor de la regla causado por un aplanamiento focal de la córnea por la cabeza del pterigion (la mayoría están localizados en el meridiano horizontal). Este astigmatismo puede ser inducido por tracción mecánica del pterigion o la retención de la película lagrimal adyacente a la cabeza del pterigion.
Aunque el queratocono y la degeneración marginal pelúcida son distrofias corneales ectásicas, los patrones topográficos son muy diferentes. La topografía de la degeneración marginal pelúcida se caracteriza por un contorno muy curvo en la córnea periférica prelimbar, con áreas de alto poder dirigidas en forma radial hacia el centro, desde los meridianos oblicuos inferiores. Este patrón típicamente sugiere una mariposa o una configuración de una C perezosa. Además existe un área de aplanamiento justo debajo del centro de la córnea generando una refracción con astigmatismo alto contra la regla [14].
El patrón topográfico típico del queratocono se caracteriza por un poder central alto, una córnea inferior curva, una amplia diferencia entre el poder del ápex corneal y el de periferia, y a menudo disparidad entre el poder central de las dos corneas de un paciente dado. Mientras podemos ver valores de K centrales y en la zona medio-periférica muy altos con la periferia extrema plana en el queratoglobo, y en este caso la curvatura hace máxima en una zona de inflexión medio-periférica donde está el máximo adelgazamiento.
Figura 2.30. QUERATOGLOBO.
Figura 2.31. DEGENERACIÓN MARGINAL PELÚCIDA.
B. Queratocono o moldeado corneal “corneal warpage”:
En los candidatos de cirugía refractiva los cambios inducidos por lentes de contacto son una anormalidad topográfica común en esas personas, y esta condición es frecuentemente confundida con un queratocono [24].
Harnstein fue el primero en observar los cambios en la forma de la córnea por el uso de las lentes de contacto y lo llamó “warpage”. [14]. Otros autores usaron este término para defender los cambios topográficos relacionados con las lentillas. Los cambios son muy frecuentes con el uso de las lentes de contacto rígidas y toman más tiempo en resolverse (entre tres semanas y unos meses en casos severos).
Por otra parte, los cambios por lentes de contacto blandas se resuelven a los tres o cuatro días de descontinuar su uso en general (pocos tardarán unas semanas hasta que los patrones topográficos sean normales). Estos pacientes son asintomáticos, y usan las lentillas muchas horas sin problemas, pero algunos comentan que no pueden aguantar las lentillas o que la agudeza visual ha disminuido.
Los signos topográficos incluyen astigmatismo central irregular, pérdida del aplanamiento progresivo normal de la córnea, del centro a la periferia, y una correlación entre la posición de reposo del lente de contacto en la córnea y el patrón topográfico.
Un patrón topográfico relativamente frecuente y que hace dudar sobre su etiología es el que muestra en las topografías de los usuarios de lentes de contacto sobre todo las rígidas con años de utilización. Ese patrón es compatible con la existencia de un queratocono o de una deformación corneal inducida por lentes de contacto. En estos casos, el valor de la excentricidad corneal (e) ayuda a su clasificación. Esos patrones con valores de e más bajos de lo normal (< 0.35) suelen ser debidos a un moldeado corneal “corneal warpage”, mientras que esos patrones con valores de e normales o más elevados (>0.55) indican presencia de queratocono.
Ante cualquier cambio en la topografía es mejor suspender el uso de los lentes, monitorizando la topografía hasta que haya un patrón normal y estable.
Figura 2.32. QUERATOCONO.
2.4. QUERATOCONO
2.4.1. SOSPECHA DE QUERATOCONO