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Aprendizaje basado en problemas (ABP) una metodología pertinente para la

In document MARTHA SOFÍA GONZÁLEZ RIVAS (página 57-66)

2. OBJETIVOS

4.2.2. Aprendizaje basado en problemas (ABP) una metodología pertinente para la

Actualmente en la práctica pedagógica relacionada con la Ciencias naturales se forman nuevas estrategias para mejorar los procesos educativos, como necesidad de adaptar metodologías a la realidad y al contexto de los estudiantes. Estos procesos “…surgen a partir del desarrollo de las nuevas tecnologías llevadas al aula y, con ello, la integración de nuevos contenidos…” (Colorado-Ordoñez, 2016, p. 149).

Lo anterior expone la necesidad de estrategias didácticas que permitan al estudiante ser el protagonista de su aprendizaje, es aquí donde el aprendizaje basado en problemas (ABP), como herramienta pedagógica cobra relevancia.

El aprendizaje basado en problemas (ABP), ha sido una estrategia didáctica desarrollada para fomentar la relación del estudiante con el contexto, esta fue diseñada por la Universidad de McMaster, de Ontario-Canadá, para promover solución de problemas a través de grupos pequeños o reducidos de trabajo (Ruíz-Cerillo, 2017), teniendo una aceptación importante desde la especificidad de diversas disciplinas.

Además, este autor también se refiere a esta estrategia metodológica como un mecanismo de integración que se basa en el fomento de la reflexión, el análisis en torno a actividades de cooperación y la solución de problemas (Ruíz-Cerillo, 2017). Desde el ABP, los estudiantes son

52 participes de su propio proceso de aprendizaje, desde el abordaje de problemas significativos contrastados con su realidad.

La tarea principal del ABP, de acuerdo con Gorbaneff (2006) se asocia con la formulación o el planteamiento de problemas, desde este punto se puede motivar la atención de los estudiantes, para que estos puedan comprender profundamente los conceptos que se desarrollan.

Este enfoque metodológico basado en la solución de problemas, ha sido reconocido por sus aportes didácticos en la enseñanza y el aprendizaje, siendo considerado por diversos autores en sus investigaciones (Cornejo-Aparicio et al., 2020; Hincapié et al., 2018: Navarro y Zamora, 2014; Ruíz-Cerillo, 2017).

Desde las características de este enfoque de enseñanza-aprendizaje, el estudiante es un elemento activo y auto-generador de conocimiento (Hincapié et al., 2018), esto ocurre porque en este proceso de construcción se analizan las situaciones problemáticas, ajustando los elementos para facilitar el desarrollo de soluciones a partir de la información relevante y la comprensión de los fenómenos ocurridos o contextualizados.

Sobre lo anterior Cornejo-Aparicio et al. (2020) establece que el Aprendizaje Basado en problemas, crea un escenario en el que los alumnos son conscientes del proceso y edifican el propio saber.

Al respecto, Villalobos-Delgado et al. (2016) al referirse al método de aprendizaje basado en problemas también comenta que:

53 Esta metodología, cambia el rol del alumno, de receptor pasivo a un papel activo, responsable y autónomo y también cambia el papel del profesor, de transmisor de conocimientos, a orientador y guía, que aporta el apoyo y la ayuda apropiados; adicionalmente, posibilita integrar y comprender conocimientos de diferentes áreas. (p. 561)

Desde esta perspectiva, el Aprendizaje Basado en Problemas aporta transformaciones importantes en dos vías, respecto a los procesos pedagógicos, en primer lugar influye positivamente en las formas como el estudiante aprende, pero además en segundo lugar, también interviene en las formas como el docente enseña, siendo un elemento didáctico de gran valor para la enseñanza y el aprendizaje de las Ciencias de la naturaleza.

Después de las consideraciones anteriores, es pertinente establecer que sobre el aprendizaje basado en problemas es necesaria “…la observación del proceso por parte del maestro. Así mismo puede ser útil un ejercicio de autoevaluación y coevaluación por parte de los alumnos que los ayude a reflexionar sobre su desempeño en el trabajo colaborativo, al mismo tiempo que les brinde una retroalimentación por parte de sus compañeros de equipo” (Ruíz- Cerillo, 2017, p. 159).

Sobre la importancia de esta metodología basada en la solución de problemas, Méndez- Urresta et al. (2017) también establece:

El Aprendizaje Basado en Problemas constituye uno de los planteamientos más modernos para el desarrollo de los alumnos durante el proceso educativo en todos los niveles, su aplicación puede ser el método que sienta las bases para los cambios cualitativos necesarios en la tarea educativa que la sociedad demanda. En

54 una sociedad globalizada las transformaciones y cambios obligan a nuevos retos en la educación, por lo que esta metodología puede ser una de las alternativas válidas. (p. 22- 23)

El Aprendizaje Basado en Problemas, es una herramienta valiosa y frecuentemente utilizada para la adquisición de competencias y conocimientos relacionados con el conocimiento científico en Ciencias naturales (Aguado y Campo, 2018; Colorado-Ordoñez, 2016; Cornejo- Aparicio et al., 2020; Hincapié et al., 2018; Villalobos-Delgado et al., 2016), esta permite que el estudiante pueda interactuar en diferentes espacios y lugares con los que se pueden complementar las temáticas desarrolladas en las clases.

Sobre esta metodología, basada en problemas, autores como Olivares & Heredia (2012) dejan por sentado que esta es una estrategia didáctica que es utilizada comúnmente para desarrollar diversas competencias, evidenciando mejores resultados en comparación con otras estrategias utilizadas. En este sentido, la metodología de Aprendizaje Basado en Problemas permite la indagación y el estudio de diversos fenómenos a partir del trabajo consiente del estudiante.

Sobre estos aspectos, autores como Aguado & Campo (2018), De Alda (2015) y Guerrero-Flórez, 2019) destacan al Aprendizaje Basado en Problemas como una de las estrategias más importantes para el desarrollo de competencias de carácter científico en los estudiantes. Esta metodología es fundamental para que los estudiantes desarrollen la capacidad de enfrentarse a problemas que pueden ser solucionadas desde un abordaje sistemático y contextualizado, que las ciencias naturales pueden ofrecer.

55 Así mismo, sobre las características de la metodología del aprendizaje basado en problemas, autores como Paredes-Curin (2016), establecen que en esta los procesos de aprendizaje deben estar centrados en el estudiante, a partir de la formación de grupos pequeños, en estos procesos la labor del docente parte de ser un facilitador de sus estudiantes, todo esto fundamentado en la problematización de los aprendizajes, como estrategia para la adquisición de habilidades asociadas a la resolución de problemas.

Por su parte autores como Morales-Galicia (2008) establecen que el ABP es una estrategia que “…promueve el autoaprendizaje, la adquisición de habilidades y actitudes motivando a los participantes a disfrutar del aprendizaje mediante la estimulación de creatividad y responsabilidad en la apropiación de problemas que son parte de su entorno (p. 42-43). Esta estrategia de enseñanza-aprendizaje incorpora elementos activos, trasformadores y de apropiación del conocimiento por parte de los alumnos.

Así mismo, Exley & Dennick (2007) consideran que este enfoque problémico, se forma como un proceso activo en donde la cooperación de los estudiantes y el profesor juegan un papel de crucial importancia en el proceso de aprendizaje. Esto implica que el estudiante presente cierto nivel de independencia relacionada con la apropiación del conocimiento, no obstante es la autonomía y la articulación para trabajar en equipo la que le permite desarrollar habilidades y competencias en el escenario educativo. En este sentido, “La eficacia del ABP depende de la capacidad del aprendizaje cooperativo que permite sintetizar lo aprendido y conectar los nuevos conocimientos con el marco de comprensión que se está edificando en el grupo” (Gorbaneff, 2006, p. 245).

56 Dentro de los procesos desarrollados en las Ciencias naturales el Aprendizaje Basado en problemas, como estrategia didáctica exige al sujeto que aprende el hecho de poder abordar los problemas de una manera compleja, y así recurrir a diversas fuentes de información para poder desarrollar su proceso de formación, además este enfoque pedagógico de enseñanza-aprendizaje puede ser utilizado en diversas unidades didácticas como elemento de transformación.

En este sentido, la puesta en marcha del Aprendizaje Basado en Problemas, resulta una estrategia pertinente en los procesos aprendizaje, pero también en los de enseñanza, a partir del análisis de vivencias, teorías relacionadas y conceptos emitidos en las sesiones de clase de Ciencias naturales, para que luego estos conocimientos sean aplicados en la realidad natural del contexto de cada estudiante.

4.2.3. Unidades didácticas como escenario de planeación en la enseñanza de las Ciencias Naturales.

Para el abordaje de este apartado es necesario conceptualizar algunos elementos relacionados con las unidades didácticas, en relación con este tema diversos autores han consignado en sus estudios la importancia de estas unidades en los procesos de planeación en diversas áreas y disciplinas (Couso, 2013; Gamboa-Graus y Fonseca-Pérez, 2018; Fuentes- Hurtado y González-Martínez, 2019), así como en la enseñanza de las Ciencias naturales (Camero y Ochoa-De Toledo, 2005; Casado, 1992; Lozano, 2016; Velásquez-Mosquera & López, 2011).

Sobre la planeación, Cantó-Doménech et al. (2017) establecen que en muchas ocasiones, este ejercicio se ha convertido en una actividad de escasa utilidad, debido a la falta de apropiación del docente y a las pocas estrategias adecuadas para su desarrollo, pasando a ser una

57 actividad tediosa, sistemática y sin el sentido real de planear lo que los estudiantes deben desarrollar.

El proceso de planeación es necesario para afrontar de la mejor manera los procesos que los estudiantes deben desarrollar respecto a su aprendizaje, sin embargo, la planeación debe tener un enfoque didáctico claro y pertinente de acuerdo con los saberes del docente y las necesidades de aprendizaje de los estudiantes.

En este caso, autores como Cantó-Doménech et al. (2017) sugieren la implementación y el desarrollo de unidades didácticas como estrategia para afrontar estas dificultades, debido a que estas permiten que los docentes puedan plasmar sus ideas y conocimientos, pero además, por medio de esta estrategia también se pueden indagar las competencias que los estudiantes desarrollan.

Desde sus perspectivas particulares, De Alda (2015) expone en sus estudios, desde datos cualitativos y cuantitativos, la importancia de la planificación de unidades didácticas, fundamentados desde el abordaje y comprensión de los distintos fenómenos que ocurren en las ciencias naturales.

Por su parte, autores como Álvarez-Tamayo (2013) al referirse a las unidades didácticas establece que: “estas se entienden como una unidad de trabajo relativa a un proceso de enseñanza-aprendizaje, articulado y completo” (p, 118). Las unidades didácticas tienen como objetivo o función principal desarrollar distintos aprendizajes, los cuales pueden ser abordados desde temáticas particulares.

En este mismo sentido, Fernández-Espada (2009) considera que la Unidad didáctica tiene la función principal de servir como un elemento que agrupa los contenidos en un tiempo

58 específico para el desarrollo de los conocimientos. Sobre lo anterior, este autor también considera que respecto a estas unidades, su objetivo es que se garanticen una planeación científica de todos los aspectos que se realizan dentro del aula de clases (Fernández-Espada, 2009).

De acuerdo con Shulman (citado por (García-Franco y Garritz-Ruiz, 2006), la unidad didáctica corresponde entonces con un instrumento que es utilizado para desarrollar la representación de ideas de acuerdo con ilustraciones, explicaciones, ejemplos y demostraciones más adecuadas y pertinentes para abordar las temáticas y conceptos a trabajar, de tal forma que estos sean más comprensibles y fáciles para los demás.

Por su parte autores como Guarnizo-Losada et al. (2015) al referirse a las unidades didácticas establecen:

Esta estrategia permite la integración de varios elementos, tales como la profundización en los conocimientos científicos, la incorporación de hallazgos didácticos, la propia experiencia práctica de los profesores y estudiantes, los referentes normativos, los contenidos de enseñanza, el enfoque didáctico y la evaluación de los aprendizajes. (p. 33)

De esta forma, la unidad didáctica, cumple con el objetivo fundamental de poder garantizar dentro del espacio educativo toda la planificación de los conocimientos, sistematizándolos de tal manera que esto permita la asimilación y el aprendizaje de los estudiantes.

59 En este sentido, la unidad didáctica se convierte en una estrategia a considerar por parte de los docentes del área de Ciencias naturales, debido a su gran valor y pertinencia en los procesos relacionados con la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias. La planificación de este tipo de unidades se constituye en un referente inmejorable para la preparación de las sesiones de aprendizaje, en el marco pedagógico y didáctico del aprendizaje desde las competencias de carácter científico (García-Franco y Garritz-Ruiz, 2006).

El diseño de la unidad aporta de forma significativa en diferentes aspectos, sobre esto, autores como Velásquez-Mosquera & López (2011) destacan que entre otros, la resolución de problemas es uno de los aspectos esenciales para desarrollar competencias asociadas a la investigación. Estos hechos hacen parte de los procesos inherentes al desarrollo de competencias en las Ciencias naturales.

La planificación de las unidades didácticas desde el área de Ciencias naturales, parte de métodos y modos de actuación que se utilizan en la actividad científico – investigativa siguiendo las tendencias educativas que se proponen en la actualidad. Estos elementos enriquecen los procesos asociados a las prácticas de enseñanza y aprendizaje y forman parte importante de la tarea docente.

Esto debido a que la planeación de unidades didácticas de aprendizaje, forma parte de una línea de trabajo y sirve como guía para que obtenga el éxito académico a partir de la solución de los problemas planteados.

En este sentido, las unidades didácticas puede ser aplicada como respuesta a dificultades diversas, relacionadas con la planificación de los aprendizajes, “…derivadas de los métodos de enseñanza y la falta de herramientas didácticas, lo cual afecta el desarrollo del pensamiento

60 crítico, las competencias científicas del área de ciencias naturales y la educación ambiental (González-Cardona y Morales-Pinzón, 2020, p. 76).

El diseño de unidades didácticas de aprendizaje y la utilización de metodologías asociadas a la solución de problemas en el área de Ciencias naturales, se convierte en un proceso que promueve el análisis crítico en los estudiantes, ya que los lleva a tomar conciencia de los aprendizajes, vivenciando su aplicación en la realidad natural relacionada con su contexto inmediato.

De esta forma, el estudiante puede asimilar mejor la información, relacionarse en diversos contextos y a la vez generar nuevos conocimientos a partir de sus propias experiencias de aprendizaje.

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