¿Por qué el arte de contexto?
4.3. ARTE EN CONTEXTOS DE SALUD EL HOSPITAL • Aclaraciones previas.
No es lo mismo arte en contexto que arte de contexto No es lo mismo arte en contextos de salud que arteterapia.
Como veremos más adelante el gran antecedente en cuestiones de arte en contextos de salud viene del mundo anglosajón donde ha adquirido una profesio- nalización y generado todo un campo de conocimiento. De la misma manera podríamos decir que el “Art Based on Community”, del que hemos hablado al explicar las diferentes prácticas artísticas contextuales, también tiene sus grandes redes en EEUU y en muchas ocasiones se entremezclan, puesto que en realidad parten de un mismo propósito.
El concepto arte y salud es un concepto importado del mundo anglosajón “Arts & Health”. En España, donde estas cuestiones empiezan a tener una cierta notorie- dad ahora, aunque sin una articulación clara, no está aún implantado un término de esas características. Si realizamos una búsqueda en internet por “Arte y Salud” lo más probable es que nos encontremos ese término ligado a la reciente Cátedra Arte y Salud creada por DKV en la Universidad Politécnica de Valencia, en cambio son decenas de entradas las que podemos encontrar a través de la búsqueda “Arts & Health”.
arte de contexto de salud. el hospital
Ahora bien, antes de continuar conviene aclarar que es diferente hablar de arte en contextos de salud, que hablar de “arte de contexto” en contextos de salud, el arte de contexto al que nos podemos referir también como arte de participación o arte colaborativo o arte social es un modo más del arte, como lo pueda ser la pintura, la escultura, la fotografía, etc.. Con estos antecedentes y como ocurre con el resto de las prácticas artísticas de intervención social, que bien podemos llamar prácti- cas de producción cultural, surge la cuestión de las evidencias y de las eficacias. Este, que ya es un problema en general cara a las instituciones, es un problema aún mayor cuando las prácticas son en un contexto de salud, y mucho mayor aún cuando son motivo de una investigación.
Dadas las características de las prácticas artísticas que son objeto de este trabajo y las cuestiones que plantean, creemos necesario diferenciar estas y desarrollar el discurso de su efectividad fuera del discurso concreto de Arte y Salud, que tienen más que ver con las evidencias desde un punto de vista médico fundamentalmen- te. Es necesario entender las prácticas artísticas contemporáneas desde lo que son, desde sus objetivos, sus procesos y aportaciones, por que desde ahí es desde donde se podrá entrar en su valoración y afrontarlas como una investigación y aprovechar sus potencialidades. Por ello es necesario hablar del desarrollo del arte en el contexto de salud y de como se han desarrollado y se están desarrollan- do fuera y dentro de España, para encontrar el sitio adecuado, se trata de darles sentido como un acercamiento específico a un problema, a una situación o senci- llamente a una cuestión de interés.
Si el arte de contexto cumple unas finalidades que tienen que ver con la transfor- mación de la realidad y el despertar de posibilidades, que en definitiva implican una mejora y que repercutirán en la calidad de vida, esa misma función es también efectiva para el contexto de la salud. No obstante esta es una cuestión a debate incluso en los países con más tradición en este sentido, (Broderick, 2011).
Cuando nos referimos a arte de contexto a prácticas colaborativas contemporá- neas, estamos hablando de otros resultados. Son acciones que además de cumplir su función específica en el hospital están generando otro tipo de conocimiento u otros modos de conocer, moviéndonos en ese espacio transdisciplinar, que no debería quedarse únicamente enmarcado en el contexto salud. Es por tanto una parte más del arte y una parte más del contexto salud, que implica un continuo traslado de dentro a fuera y viceversa. El arte puede ser una actividad vinculada a la comunidad, al contexto específico y plantea la posibilidad de colaborar en la construcción de una alternativa colectiva que participe activamente en los proce- sos de transformación social.
Nombrar lo que hacemos ayuda también a que los agentes con los que se trabaja, en este caso la institución, entiendan lo que estamos haciendo. Cuando esa colaboración no es con otro artista, si no con profesionales de otras áreas,
también es importante entender esto, en la medida que pueda haber un reconocimiento de las aportaciones.
Queda la última cuestión la de arte y el arte-terapia., una vez inmersos en el contexto de salud, debemos aclarar. No es lo mismo Arte en contextos de salud, que Arte-terapia y conviene detenerse en definir qué papel desempeñan uno y otro para de ese modo esclarecer el sentido de cada una y en todo caso encontrar los espacios comunes.
Tal y como se define en la Asociación Española Profesional de Arte-terapeutas, la Arte-terapia es una profesión asistencial que utiliza la creación artística como herramienta para facilitar la expre- sión y resolución de emociones y conflictos emocionales o psicoló- gicos. El arte-terapia se practica en sesiones individuales o en pequeños grupos bajo la conducción de un arte-terapeuta. Para trabajar como arteterapeuta es necesario haber concluido satisfac- toriamente un Master universitario en Arte terapia reconocido por la ATE (Asociación Profesional Española de Arte-terapeutas).
A pesar de esta clara definición, a la hora de la verdad la cuestión es más escurridiza. Una experiencia interesante en este sentido, de definir qué es qué y además aporta la intención de encontrar espa- cios comunes y de colaboración es precisamente una investigación llevada a cabo entre una artista y un arte-terapeuta en Irlanda, en un proyecto denominado “On the Edge of my Sky”.
La intención del proyecto (que fue financiado por el Arts Council) era investigar sobre la naturaleza de lo que es un trabajo de artista en un contexto social o de salud y la del arte-terapeuta en la misma situación. Casi dos años de investigación trajeron algunas conclu- siones, entre otras, la diferencia de aproximación al arte de uno y de otro, la independencia del artista, la cualidad del arte de cuestionar lo que se hace, el artista trabaja con participantes el arte-terapeuta con pacientes o clientes, etc..
El Arts Council de Irlanda (2003) por su parte, reconoce que para el artista la primera intención es el arte y no la terapia, los efectos terapeúticos que su actuación pueda tener son un bonus, un extra. En la mayor parte de estas afirmaciones y definiciones se entiende el arte, sea de participación o no, como el lugar donde finalmente hay un objeto. Pero podemos hacer un traslado de intenciones y decir que para el arte de contexto, la prioridad es el contexto,
Working on the Edge: The Role of an Artist and Art Therapist in Healthcare October 23, 2012
arte de contexto de salud. el hospital
conocerlo, actuar en él y generar mejoras que repercutirán en la calidad de vida. Esto por supuesto tiene efectos terapéuticos secundarios, pero tiene más que ver con ofrecer aportaciones globales, aunque sea en pequeños grupos, aprendizaje y conoci- miento.
• Perspectivas histórica y sociológica del hospital.
Un hospital es, sobre todo, un lugar en el cual los miembros de la comunidad pueden obtener servicios destinados a devolverles la salud. El hospital moderno es también un lugar de enseñanza, un centro de aprendizaje de futuros médicos, cirujanos y otros profe- sionales. Al mismo tiempo, el hospital es, con frecuencia, un centro de investigación donde se amplía el conocimiento científico de las enfermedades. De ahí los Hospitales Universitarios. En sentido sociológico el hospital moderno es una gran y compleja organiza- ción, con una jerarquía de status y roles, derechos y obligaciones, actitudes, valores y fines, de relaciones. Podemos decir que una realidad de carácter político, económico, social y cultural, pero sobre todo por encima de todo es un lugar donde hay personas. El hospital al menos en Europa, nace para acoger a los pobres, a los extranjeros a aquellos que no tienen donde ir, entre los que se incluyen los enfermos. Si atendemos a su etimología “hospitalis” tiene que ver con la casa que acoge y está directamente relaciona- do con la institución religiosa, aquella que tiene como deber acoger a los débiles, acompañarlos y cuidarlos.
El hospital ha estado asociado a la pobreza y a la muerte hasta hace apenas un siglo. La idea de hospital como servicio público en el sentido que lo concebimos hoy en día es aún más reciente. Para entender algunas cuestiones, costumbres, tópicos, deficiencias, etc. es interesante reflexionar sobre el hecho de que muchas de ellas son el producto y la reminiscencia de esa historia.
En un principio el hospital no es un lugar de enfermos si no un lugar de acogida en el que también se atiende a los enfermos y en que la aparición del médico es ocasional. La mayor parte de los cuidados son impartidos por religiosos, que son los que tienen el conocimiento, pero además el deber del cuidado y la caridad. A grandes rasgos, hasta el Renacimiento el dominio sobre el hospital es religioso. Es a partir del Renacimiento cuando entran en juego los poderes públicos que empiezan a adquirir conciencia de la responsabilidad de asumir la salud pública, lo que no significa a priori grandes cambios en el funcionamiento y concepción interna
Marta Garcia Cano 29 de enero a la(s) 12:33 · MODO TESIS: Y la salud, ¿Qué es la salud? Me gusta · · Dejar de seguir esta publica- ción · Compartir · Promocionar Noelia Antúnez del Cerro ¿Ausencia de enfermedad? 29 de enero a la(s) 12:34 · Ya no me gusta · 1 Teresa Muñoz Jajaja, Martita el modo tesis te va a volver la cabeza del revés 29 de enero a la(s) 12:58 a través del celular · Ya no me gusta · 1 Chari Camara Bevia la salud es equilibrio interior 29 de enero a la(s) 13:18 · Ya no me gusta · Ana García Ciriza. Una cosa muy valiosa si es buena... 29 de enero a la(s) 13:40 · Ya no me gusta Paloma Manzanera El poder hacer todo lo que quieras sin que te duela nada... 29 de enero a la(s) 14:30 · Ya no me gusta
del hospital, puesto que se asume el modelo religioso establecido en el que permanece el concepto de caridad cristiana como fin último. De hecho durante la edad media y con motivo del creci- miento de las ciudades, se construyen numerosos hospitales financiados por monarcas, nobles, burgueses y lo hacen desde la misma perspectiva, el cuidado a los pobres. Las clases favorecidas son asistidas por el médico en su casa y el médico aunque acudirá cada vez con más frecuencia al hospital no se instala en este. En definitiva desde una perspectiva política el hospital que surge de la Edad Media era esencialmente un instrumento de la sociedad para aliviar el sufrimiento, para disminuir la pobreza, para erradicar la mendicidad y para ayudar a mantener el orden público ( Rosen. G. 1985).
Pero no es hasta el siglo XVII cuando la relación del médico con el hospital comienza a ser más intensa, los hospitales comienzan a tener médicos permanentemente y el hospital comienza a enten- derse también como un lugar de estudio. El hecho de convertir el hospital en lugar de estudio de la enfermedad trajo consigo avan- ces científicos y estos trajeron a su vez un deterioro en las mejoras del cuidado y la atención a los enfermos.
En esta nueva relación del médico y de la medicina, del enfermo y el servicio con el hospital, fue adquiriendo cada vez mayor impor- tancia el enfoque científico, ligado a la eficiencia y la duda acerca de la efectividad de las prácticas de cuidado.
Navarro, (2005) describe así la situación en cuanto al hospital y asistencia médica en la segunda mitad del siglo XIX. La enferme- dad seguía siendo un azote para la clase trabajadora, mientras que las disponibilidades asistenciales estaban condicionadas por la dinámica de los intereses profesionales médicos, asimilados a la clase burguesa.
Los avances desde el punto de vista científico y de organización habían sido muy grandes, pero el concepto de hospital no. El hospital sigue siendo el lugar de los pobres, los ricos son atendidos en sus casas. Es a principios del siglo XX cuando se da un cambio radical y se construyen hospitales para atender a todas las clases sociales. A partir de ahí, en ocasiones se produce un hecho inver- so, por ejemplo parir en un hospital se convierte en un privilegio de los más privilegiados, mientras que los pobres lo siguen haciendo en su casa, claro que en este aspecto entran cuestiones culturales, pero también económicas. El hospital se consolida en un centro de
Paloma Manzanera Y a mi comentario se podría añadir...¿qué es el dolor?...¿todo el mundo tiene el mismo umbral del dolor? 29 de enero a la(s) 14:35 · Me gusta Edgardo Donoso para estudiar la relación entre las representaciones que socialmente nos permitimos sobre la salud y el poder que estas representaciones ejercen sobre la vida de las personas no debe- ríamos dejar fuera a Michel Foucault 29 de enero a la(s) 14:58 · Ya no me gusta · 1 Marta Garcia Cano . Os quiero 29 de enero a la(s) 15:12 · Me gusta · 2
diagnóstico, estudio y tratamiento, rodeado además de la más avanzada tecnología para ello.
Navarro, (2005) y otros autores como Turnes (2009) distinguen a grandes rasgos lo que podemos establecer como tres etapas: una de dominio religioso que llega hasta el renacimiento, otra en que se produce una secularización, en la que el poder económico más allá del eclesiástico interviene de manera activa y por último la intervención del Estado y el despliegue de la sanidad pública, que por ejemplo aquí en España hizo su mayor despliegue a partir de los años 60.
En este pequeño recorrido sobre el hospital, nos interesa espe- cialmente lo que con el enfermo como persona tiene que ver. Observar cómo el concepto de hospital está estrechamente ligado a un sistema económico y a una consideración de clase social de la que quedan residuos y que afecta a la forma en que nos enfrentamos a este tipo de instituciones y a las relaciones que en él se establecen.
En la actualidad nadie duda de que el hospital es el mejor sitio donde uno puede acudir cuando está enfermo, pero en realidad cuál es la visión que tenemos de él. Al hacernos esta pregunta, también nos preguntamos cómo entendemos la enfermedad, la salud, la organización social, la forma de comunicarse. Para Rosen (1985), el hospital tiene que ser visto como un órgano de la sociedad que comparte sus características, que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se va transformando, y que lleva hacia el futuro las evidencias de su pasado.
En este contexto cuando hablamos de arte en los hospitales, y especialmente el arte como objeto decorativo, de mejora del entorno físico, para quienes es el arte, para qué hospitales. Países como Suecia destinan un siete por ciento del presupuesto para la construcción de un nuevo edificio institucional a comprar obras de arte. Una sala de espera de un médico privado que se precie tiene objetos artísticos.
¿Cuál es la percepción del hospital público?. El hospital nace desde la consideración de un espacio eminentemente religioso ya que constituye una microinstitución social en la que se reflejan y reproducen las estructuras y la dinámica de la propia sociedad en que se insertan. Marta Garcia Cano 28 de enero MODO TESIS: Se me olvidó preguntar ¿Qué entendemos por calidad de Vida? Me gusta · · Promocionar · Compartir Noelia Antúnez del Cerro Vivir a gusto, lo necesario para tener una buena vida, sin preocuparse ni trabajar demasiado. 28 de enero a la(s) 16:14 · Ya no me gusta · Maria Jesus Abad Te- jerina Equilibrio entre trabajo y ocio, entre lo que necesitamos para vivir y lo que gana- mos, tiempo para hacer nuestros deberes bien y para compartir con nuetra familia y amigos. Eso seguramente nos mantendria mucho mas sanos. Comodidades como acceso a medicina de calidad, educacion, transporte, justicia. Y muchas pequeñas cosas como agua corriente caliente y fria, gafas para ver, zapatos comodos... 28 de enero a la(s) 20:08 · Ya no me gusta · 1 Marisa Llamas Vivir de forma que podamos dormir sin preocu- paciones. 28 de enero a la(s) 20:38 · Ya no me gusta · 2 Elena Gonzalez "Calidad" es un parámetro subjetivo que depende de cuánto estás dispuesto a pagar por obtener algo. Que sea calidad "de vida" en concreto es lo de menos. En el momento en el que el coste se te empieza a antojar excesivo por un aumento de servicio que se te antoja innecesario,
Navarro, ofrece en su trabajo “Los hospitales: concepto, alcance y dimensión”, una idea de hospital que, desde una perspectiva de progresión histórica, incluye estos tres rasgos generales:
• Hospital es igual a camas. Desde los centros más antiguos que recibieron este nombre hasta finales del siglo XIX, un hospital equivalía a un centro de hospedaje que proporcionaba susten- to y alojamiento a los que en él ingresaban. Lo utilizaban no sólo enfermos, sino también menesterosos.
• Hospital es igual a tecnología. A finales del siglo XIX hay varios avances científicos y profesionales que modifican el concepto de hospital ... Todos esos cambios perduran en lo esencial durante el siglo XX.
• A finales del siglo XX y los primeros años del siglo que comien- za se produce una nueva revolución en el concepto de hospital ... Hospital igual a solucionador de procesos. En este concepto de futuro (y de presente) las camas se relativizan e incluso la tecnología se externaliza del propio edificio-hospital.
Desde comienzos del siglo XIX un enfoque despersonalizado de enfermedad, centrado en los órganos, fue reemplazando a las anteriores nociones holísticas de enfermedad. Y a medida que las prácticas hospitalarias se hicieron reglamentadas y técnicas, los pacientes vinieron a ser meros envases de enfermedades, y estas fueron los objetos primarios de la investigación y el tratamiento. En definitiva y según exponen Jamison, Creese & Prentice, (1999) El sistema de salud tiende cada vez más a trabajar sobre la mejora de sus intervenciones. Las enfermedades crónica y degenerativas son uno de los focos de actuación, sobre actuaciones más circunstancia- les y fáciles de atender como las infecciones y una gran parte de las intervenciones quirúrgicas. La esperanza de vida ha crecido y las expectativas ahora son mantener la calidad de vida y una vida lo más activa posible. Desde el punto de vista de la salud, la calidad de vida trata de mantener la autonomía y la independencia individual puesto que según Evans (1993) con el tiempo se gana más en salud tenien- do calidad de vida.
• La evolución de la relación arte-hospital
Podríamos remontarnos al Paleolítico y decir que la venus de Wilen- dorf ya es una representación de arte entorno a una cuestión de
has llegado a tu punto de calidad óptima, y sobrepasarlo (o no llegar) es no tener calidad. Tendrás menor calidad cuanto más alejado del punto de equilibrio estés. Se podría hacer una gráfica y se entendería de un vistazo, explicar esto con palabras es... complicau. [Por cierto, así se deciden los precios de los nuevos productos que salen al mercado. Reducir un coste puede ser percibido por el cliente como una reducción de calidad. Hay cosas que para que sean de calidad nos tiene que costar obtenerlas. No