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TÁCTICAS, MODOS Y HERRAMIENTAS.

¿Por qué el arte de contexto?

8. m Gram Categoría gramatical del verbo expresada mediante flexión, que manifiesta

5.3. TÁCTICAS, MODOS Y HERRAMIENTAS.

Ninguno de estos modos de acercamiento podemos considerarlo un modo siste- mático, en primer lugar porque aunque las tres experiencias que aquí se exponen tienen como elemento común la participación y creación de un contexto que diera lugar a otros modos de relación, los contextos dentro del propio hospital y las personas han sido muy diferentes, las realidades han sido muy distintas. Por tanto en un dejarse fluir hemos ido adaptándonos e improvisando en la medida que la participación genera siempre una deriva de los proyectos. Es por ello que hemos considerado que lo que otros llaman herramientas, para nosotros han sido más bien tácticas, puesto que las situaciones debían ser favorables.

Es a la hora de recoger datos cuando podemos hablar de herramientas o recursos que nos ayudaran a ir gestionando la información.

En resumen, las acciones son tácticas, la colección de datos herramientas, que en ocasiones se transformaban en tácticas.

• Participación para entender, compartir y cambiar.

Es en la participación donde se pueden trabajar diferentes niveles de realidad para construir conocimiento. La participación es fin y medio, táctica y estrategia. Es un modo de obtener información. En ese sentido es una herramienta de investigación-acción al igual que una herramienta de medir. Pero también pode- mos entender la participación como un fin que genera resultados, como un objetivo cuyo resultado no sólo estará en función del contexto y la propuesta o el dispositivo, sino que probablemente lleve a caminos inesperados, pero construi- dos desde el diálogo, la escucha y la interpretación. Es también una forma de satisfacción personal, precisamente porque participar requiere saber, poder y entender , y ello da la posibilidad de cambiar, de manera que se hace propio lo que en otro momento podría ser ajeno o directamente se construye algo propio o se transforma, todo eso produce bienestar.

Pero la participación implica a priori alguien que tome una iniciativa, que realice una propuesta y otros que respondan y en esa relación sujeto-objeto es donde los modos aparecen para dar lugar después a las interpretaciones. Esos modos del sujeto-objeto son interpretados muchas veces como los que mandan se reservan la condición de sujetos y atribuyen a los mandados la de objetos (Ibañez 1997) y eso debe convertirse en una relación sujeto-sujeto. Por ello esta participa- ción es la que se lleva a cabo en pequeñas comunidades, barrios, grupos. Es la participación que la institución política no alcanza en la sociedad del conocimien- to y es en ese espacio del grupo y de la comunidad, en ese espacio de las micro- políticas, en los que el arte se relaciona con otras disciplinas de las ciencias sociales, en los modos de hacerlo y en los modos de entender. Son modos de

participación que se establecen desde la cotidianeidad para dar lugar a la com- presión de los discursos particulares. Son modos a los que se acerca el arte porque son los que demanda la necesidad social ante una cierta impotencia frente a las macropolíticas.

Reuniendo estos breves apuntes queremos entender que la participación es un proceso en el que suceden muchas cosas y se establece una relación rizomática en el mapa de las relaciones entre: SATISFACCIÓN-SUBJETIVIDAD-EXPERIEN- CIA-TRANSFORMACIÓN-APRENDIZAJE-INVESTIGACIÓN-MÉTODO-FIN-RECIPROCI- DAD-SOCIALIZAR-CALIDAD DE VIDA-CRITICA-REFLEXIÓN.

Establecer estas relaciones entre unas disciplinas y otras tiene como propósito evidenciar lo finas que son esas líneas entre aquello de lo que se ocupa el arte y aquello de lo que se ocupan otras disciplinas, pero ello no es para perder la idea de arte sino todo lo contrario, para ver más arte aún, en tanto que este cumple una función social efectiva y por tanto no tiene por qué ser considerado aparte, sino como “parte de”.

Por último queda retomar la cuestión de efectividad , que tambien tiene que ver con una primera pregunta ¿Cuál es la función del arte de contexto? Si es que podemos hablar de función específica y desde que paradigma, el del arte o el de la intervención social. Debemos elegir uno. Desde lo aquí expuesto no se trata de elegir si no de entender que esa efectividad está en el espacio del encuentro.

Basamos la efectividad del arte-acción-participación desde: 1. La efectividad in situ:

• Impacto en el contexto.

• Participación y colaboración de los implicados y agentes en su caso. • Trasformaciones.

• Posibilidades que afloran de la experiencia. •

2. Desde la producción de conocimiento, partiendo de que toda experiencia genera conocimiento.

• ¿Qué conocimiento ha generado?. • ¿Dónde se ha producido?. • ¿Para quién?.

3. Desde la comunicación del conocimiento. • Capacidad de constituirse en modelo posibles.

• Capacidad de situarse en el espacio transdisciplinar, el encuentro. Tácticas, modos y herramientas.

• Historias de vida.

El hospital es un lugar de emociones en el que las historias de vida fluyen con mucha facilidad, esa frase tan común “la gente enseguida te cuenta su vida”. En el caso de la biblioteca de Pacientes la historia de vida pormenorizada del bibliote- cario ha sido fundamental para entender como se han desarrollado las cosas en ese espacio, su actitud, su disposición o indisposición ante la nueva situación, los miedos, los resentimientos, la ilusión transitoria que se apaga en el momento que no hay un fuerte estímulo externo. Pero conversando con aquellos que nos contaban sus historias y tomando nota de ellas las personas se sienten relevan- tes, escuchadas se genera una cierta intimidad entre el que recoge y el que ofrece. Córdova (Citado por Alburguez 2007) define las historias de vida como:

Una metodología que no se apoya en procedimientos de carácter estadístico, de carácter muestral, sino que por el contrario, reivindica un aspecto importante del conocimiento de lo social que es la propia experiencia humana, la propia subjetivi- dad como fuente de conocimiento y el relato de los distintos actores, ya sea de procesos sociales, de elementos puntuales de fenómenos sociales que sirven de correlato o punto de referencia para construir el conocimiento de lo social. Por eso, las historias de vida describen la vida cotidiana del ser humano, permiten comprender la vida social, económica, educacional y psicológica del individuo, así como también el desarrollo de los pueblos y comunidades. Son relatos que parten de la realidad y, como método, buscan estudiar la experiencia humana, pues, él forma parte de lo real. Además, no hay procedimiento único, con reglas y compro- bación o verificación. Por el contrario, es dinámico y flexible permitiendo que el investigador ajuste el diseño del estudio a las necesidades encontradas durante el proceso.

Ruíz Olabuénaga (citado por Hernández 2009) hace referencia, de forma muy precisa, a aspectos muy importantes pues considera que a la historia de vida la conforman cuatro objetivos fundamentales:

1-Captar la totalidad de una experiencia biográfica.

2-Captar la ambigüedad y cambio, lejos de una visión estática.

3-Captar la visión subjetiva con lo que a uno mismo se ve así mismo y al mundo, como interpreta su conducta la de los demás, cómo atribuye méritos e impugnan responsabilidades a sí mismos y a los otros. Esta visión subjetiva revela la negociación que toda vida requiere entre las tendencias expresivas de la persona y las exigencias de racionalidad para acomodarse al mundo exte- rior.

4-Descubrir las claves de la interpretación de no pocos fenómenos sociales de ámbito general e histórico que solo encuentra explicación adecuada a través de la experiencia personal de los individuos concretos.

• Las prácticas dialógicas.

El diálogo según Bohm (1996) es un trabajo conjunto para construir significado común a los interlocutores, a partir del diálogo puede surgir una nueva compren- sión. La forma dialógica no es una vía rápida a la verdad, el acercamiento a la realidad se produce habitualmente a través de opiniones parciales, ideas y pensa- mientos precarios y frecuentemente a través de los malos entendidos. El aprendi- zaje dialógico es el resultado del diálogo igualitario; en otras palabras, es la consecuencia de un diálogo en el que diferentes personas dan argumentos basados en pretensiones de validez y no de poder. El aprendizaje dialógico se puede dar en cualquier situación del ámbito educativo y conlleva un importante potencial de transformación social.

Quien escribe esta tesis es fundamentalmente persona indagadora y conversado- ra. Es en el diálogo que surge como conversación informal, donde se siente más cómoda en su labor artística y de investigación. Consciente de que los objetivos son sólo una referencia en el proyecto, entablar diálogos tambien se presenta en esa doble vertiente de la táctica y la herramienta, de la acción y la investigación. El diálogo personal: interesarse por las personas, mostrarse persona, hablar del mar y de los peces (en ello siempre está presente la indagación, querer saber que pasa con una llamada siempre a la reflexión). Las acciones. El conjunto de acciones se articulan para establecer diálogos y reflexiones.

Diálogo en torno a la proyección de las imágenes del arte contemporáneo. Gene- rar un dispositivo relacional atípico en el contexto, a través del cual se puedan establecer diálogos y conexiones con nuestra propia realidad. Elegir imágenes cotidianas prestadas por otras personas y utilizarlas con el mismo el fin. En esta acción surge situarse en ocasiones como agitadora.

• La etnografía.

Estas tácticas-herramientas que son acciones en constante progresión se convierten también en un modo etnográfico, en el que se recoge un modo de vida, en nuestro caso, un modo de estar en el hospital y un modo de entenderlo, que dará pie a reflexionarlo.

Característica de una investigación etnográfica según Atkinson y Hammersley (1994).

• Enfásis en explorar la naturaleza del fenómeno social concreto, antes de ponerse a comprobar hipótesis sobre el mismo.

• Tendencia a trabajar con datos no estructurados. Tácticas, modos y herramientas.

• Se investiga un pequeño número de casos.

Implica la interpretación de los significados y funciones de las actuaciones huma- nas.

Su característica de datos no estructurados le confiere la categoría de mapas, de cartografías en los que de nuevo entra la interpretación.

• El Cuaderno de campo.

Escribir diariamente todo lo sucedido, revisarlo periódicamente y tomar notas al margen con las reflexiones que el paso del tiempo nos obliga a hacer.

“Aceptar cierto caos y las notas urgentes, confiar en la memoria, en el imaginario que se va construyendo en @, pues lo cierto es, que cuando terminaba la entrevista, cuando los partici- pantes estaban en la puerta a punto de irse, cuando la labor oficial se daba por concluida, los pequeños rescoldos, los comentarios aislados de una conversación de despedida siempre dejaban la sensación de no haber registrado lo mejor.”

• Cuestionarios dialógicos.

Preguntas abiertas que pudieran ser realizados fuera de la acción, en otro espacio tiempo, en un momento más reflexivo y con perspectiva, sin establecer un criterio muy cerrado, más bien una mezcla de preguntas anodinas junto a preguntas clave.

• Fotografíar y grabar.

Siempre ha supuesto un conflicto, no tanto por las cuestiones éticas que en un hospital las hay aún mayores, pero que entre adultos son solventables. La cues- tión era que quien escribe esta tesis no sentía cómoda la mayor parte de las veces advirtiendo a las personas de que iban a ser fotografíadas o grabadas. De manera que las grabaciones y las fotografías responde a momentos de absoluta fluidez, en el que las situaciones y las relaciones adquirían complicidad, como para sentir que nadie se sentiría ofendido por la propuesta si no más bien implica- do.

marco práctico.