3.5 La categorización según propiedades y estados
3.5.2 Así y las propiedades
La forma así tiene una alta frecuencia modificando cualidades atribuidas a entidades: así ocurre en 30,95% (N 26) de las instancias del corpus en las que se evalúa una propiedad. En la construcción [ [propiedad] [así] ], así funciona como un modificador aproximativo de una propiedad que permite subcategorizar una entidad. Esta función se hace evidente en el siguiente ejemplo, en el que la mujer interrogada le atribuye a su vecino la propiedad de “solidario”:
Texto 3.14
Fiscal Carlos Fierro: ¿Qué edad tendrá ese chico ((el Gordito))? Tere Camino: Once año debe tenéØ.
((turnos omitidos))
Fiscal Carlos Fierro: ¿Y se junta con Julio para tomar cerveza?
Tere Camino: No no se juntan (.) a tomar cerveza. Nada máØ que el Gordito es un chiquito que ustéØ le dice “Gordo, andá comprame tal cosa” “Bueno”. Él es muy (..) solida:rioasí.
La actividad que está llevando a cabo Tere en este caso es la de describir una persona (el Gordito), pero parece no poder encontrar los recursos léxicos para caracterizarlo. En consecuencia, en su turno, primero recurre a representar una situación en la que la reacción de el Gordito revela el rasgo de personalidad que Tere destaca:
ustéØ le dice “Gordo, andá comprame tal cosa” “Bueno”. El pronombre de segunda persona singular ustéØ con referencia genérica, el presente simple del indicativo con significado de habitualidad en le dice, el sintagma nominal con referencia vaga tal cosa
son indicaciones de que la situación que reactúa la mujer interrogada es un tipo de situación genérico. El comportamiento habitual atribuido al sujeto descripto, la respuesta “Bueno”, permite caracterizarlo como diligente, comedido, dispuesto a ayudar o hacer favores. Pero después de este intento de caracterización, Tere continúa buscando un ítem léxico para describir el Gordito. Indicios de esta búsqueda son la pausa intraturno entre el intensificador muy y el adjetivo solidario, y la sílaba alargada en solida:rio, los cuales son así interpretados por su interlocutor, quien le ofrece el ítem léxico dispuesto. En este esfuerzo por describir una persona, lo que la mujer logra ofrecer es solida:rio, pero mediante así le indica a su interlocutor que el rasgo que busca atribuirle el Gordito está en la vecindad de solidario. Este caso nos ha permitido observar cómo la construcción [ [propiedad] [así] ] funciona como un recurso para ofrecer un acercamiento a la subcategoría a la que se asigna una entidad.
Dentro del conjunto de propiedades con las que tiende a ocurrir así en el corpus, se destacan por su frecuencia las propiedades cromáticas y lumínicas de los objetos. En el caso que se presenta a continuación, el testigo describe la bolsa que uno de los imputados llevaba en la mano mientras supuestamente huía del lugar del delito.
Texto 3.15
Manuel Sainz: El Cheto Gómez, y el::- el otro Pan Crudo que le dicen. Juez Horacio Bustos: El Cheto Gómez, y el Pan Crudo que le dicen.
Manuel Sainz: Sí. Cruzan con: u:na bolsa en la mano, Juez Horacio Bustos: ¿Con una bolsa en la mano?
Manuel Sainz: Sí, una celestita así, y:: dicen “NoØ salió mal.” “(Lo cagué-) lo cagué Øe un tiro.”
En primer lugar, notamos la expresión de imprecisión mediante el sufijo –ita
adosado al adjetivo “celeste”. El sufijo, que normalmente indica tamaño pequeño, como ya vimos en los ejemplos 3.12 y 3.13, desempeña aquí una función evaluativa. Al describir la bolsa como celestita, el sufijo –ita modifica el grado con el que la cualidad de “celeste” se aplica a la entidad. En otras palabras, la bolsa exhibe la cualidad denotada por el adjetivo pero solo en un grado disminuido. En segundo lugar, notamos una instancia de la construcción [ [propiedad] [así] ] en la que la forma así ejerce una función evaluativa sobre el adjetivo celestita. Expresa que el rasgo cromático del objeto, el percibido por el testigo, no es designado con precisión por el adjetivo “celeste”: es decir que el color de la bolsa percibido se aproxima al color celeste o se encuentra en la “zona” del celeste. La expresión así indica imprecisión en la atribución de la cualidad “celeste” al objeto “bolsa”.
En el siguiente fragmento, un testigo describe a una persona desconocida que fue a buscar a la víctima a su lugar de trabajo días antes de su muerte:
Texto 3.16
Querellante Ana Truco: ¿Era un muchacho joven, mayor, mediano, alto? Daniel Juárez: Sí. Podría- sí estatura (.) medianadigamos y: pelo morocho así. Peinado para atrás.
Notemos que nuevamente la instancia de la construcción estudiada, [ [morocho] [así] ], ocurre en el contexto de una descripción solicitada por el interlocutor. En la emisión del sujeto, con así concurre el marcador del discurso digamos que, como ya se
apuntó siguiendo a Carranza (1998), señala que el sujeto elude la responsabilidad por lo que dice (en este caso estatura mediana). La convergencia de ambas expresiones manifiesta que el sujeto está calibrando la precisión de su caracterización teniendo presente las expectativas vigentes. Este caso resulta interesante porque la propiedad denotada por morocho se ofrece a los interlocutores como pauta o punto de referencia. Al igual que otros casos en el corpus (como por ejemplo negro así), no hay en la formulación morocho (o negro) nada que haga indefinida a la propiedad. Sin embargo, aquí se trata de una indicación de que, en la tarea discursiva de describir, el sujeto apela al trasfondo compartido para que el interlocutor identifique la referencia.
Este empleo aproximativo de un deíctico en la construcción [ [propiedad] [así] ] encuentra su correlato en el empleo aproximativo de un deíctico en otras lenguas, como en el caso de of zo en holandés (Corver, 2005) y aí en portugués brasilero (español allí). Acerca de este último, Hengeveld y Keizer (2011) sostienen que “al adosar la partícula
aí ‘allí’ a un sintagma nominal, el Hablante indica que no puede o no quiere referirse en términos más específicos a la entidad a la que se está refiriendo […] es [el sintagma nominal] lo que se evalúa como una descripción incompleta pero para el Hablante una descripción lo suficientemente específica de aquello a lo que se quiere referir” (Hengeveld y Keizer, 2011, p. 1971; mi traducción). Estos estudios que muestran aplicaciones similares de los deícticos en distintas lenguas sugieren que no es casual el vínculo entre expresar aproximación y señalar el campo deíctico. Con [ [propiedad] [así] ], el hablante indica que la entidad que está describiendo no calza con precisión en la subcategoría definida por la propiedad designada, y a esta última la ofrece como punto de referencia que es compartido por ser parte del terreno común entre los interlocutores.