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El asalto al poder

A principios de septiembre, el Soviet de Moscú y la dirección del Soviet de Petrogrado pasan a los bol­ cheviques. El golpe de Kornilov, que muestra la im­ potencia del Gobierno, y el papel que han represen­ tado en el Comité militar revolucionario de resisten­ cia, han aumentado su prestigio ante unas masas hambrientas y frustradas que han comprendido defi­ nitivamente el callejón sin salida que para ellas supo­ ne el Gobierno provisional. Y los bolcheviques, con­ quistados por Lenin, se lanzan ahora a la conquista del pueblo: «El Soviet de la capital, la dirección de to­ dos los demás Soviets, lo que queda del Ejército, las guarniciones de retaguardia caían en manos de Le­ nin. Toda la autoridad del Estado encarnaba, ahora, en esos bolcheviques de otro mundo sólidamente fun­ didos con las masas», escribe el citado memorialista Sujanov. Desde septiembre, su influencia se extiende ya a las propias instituciones que, para poder com­ petir con ellos, se ven obligadas también a radicali­ zarse. El poder está a su alcance.

Cartas históricas

Una vez más, Lenin ha captado claramente la nueva situación y sus posibilidades revolucionarias y desde Finlandia, en dos cartas conocidas hoy como «cartas históricas» —Carta al Comité Central y a los Comi­

tés de Petrogrado y Moscú del POSD de Rusia, Car­ ta al Comité Central del POSD de Rusia— argumen­

ta categóricamente en favor de la toma del poder: «Tras haber tomado el poder en los Soviets de dipu­ tados obreros y soldados de Petrogrado y Moscú, los bolcheviques pueden y deben tomar en sus manos el poder del Estado.» La mayoría activa de los elemen­ tos revolucionarios del pueblo «es suficiente para arrastrar a las masas, vencer la resistencia del ene­ migo, derrotarlo, conquistar el poder y sostenerse en él; pues al proponer la entrega inmediata de la tierra a los campesinos y restablecer las instituciones de­ mocráticas, nadie podrá derrocar al gobierno de los bolcheviques.» La insurrección debe apoyarse en el «auge revolucionario» del pueblo y en aquél «momen­ to de viraje... en que mayores sean las vacilaciones en las filas de los enemigos y en las filas de los ami­

gos débiles, a medias, indecisos, de la revolución».

Un momento que para Lenin ya ha llegado. Pero an­ tes tiene que convencer a sus correligionarios.

El último cartucho antibolchevique

Del 14 al 21 de septiembre tiene lugar a Petrogrado la «Conferencia democrática», último intento de reor­ ganizar un poder que pueda gobernar al país hasta la apertura de la Asamblea Constituyente. Boicotea­ da por los bolcheviques, la Conferencia —convertida en un pre-parlamento— fracasa también estrepitosa­ mente. Y el tercer gobierno de coalición, constituido el 24, es rechazado sin contemplaciones por el So­ viet de la capital: «el nuevo gobierno entrará en la his­ toria de la Revolución como un gobierno de guerra civil». El Soviet declara: «Nosotros, los obreros y la guarnición de Petrogrado, nos negamos a apoyar a un gobierno de tiranía burguesa y violencia contra­ rrevolucionaria y expresamos aquí nuestra inque­ brantable convicción de que ese gobierno recibirá una sola y unánime respuesta por parte de la demo­ cracia revolucionaria: dimisión». Una posible acta de nacimiento se convertía en partida de defunción.

Asalto al poder A u to r de una se rie de c ró n ic a s so b re la revolución meji­ c a n a («M éjico in­ s u r g e n te » , 1913), el p e rio d ista n o r­ te am e ric a n o J o h n R eed (1887-1920), que había llegado a Rusia en el v era n o de 1917, fue te s ti­ go y p a rtic ip a n te en el p ro c e so rev o ­ lucionario de o c tu ­ b r e . A c u s a d o de espionaje al re g re ­ s a r a su país, vol­ vió a Rusia en 1918 y m urió de tifus en M o s c ú , e n 1920. P e ro a n t e s había e s c rito el m ejor r e ­ p o r t a j e h is tó r ic o c o n o c id o so b re la R evolución de o c ­ t u b r e : D ie z d ía s q u e c o n m o v ie r o n al m undo. S u s r e s ­ to s re p o sa n hoy al pie d e la m uralla roja del K rem lin. | 83

Asalto al poder A las 21 h o ra s del 25 de o c tu b re de 1917, 20 m in u to s d e s p u é s d e la a p e r t u r a d e l II C o n g r e s o d e los S o v i e t s d e t o d a R usia, el c ru c e ro A u r o r a c a ñ o n e a ­ ba, con balas d e fo­ g ueo, el P alacio de Invierno. El A u r o ­ ra no d e s e a b a d e ­ m o le r el p alac io . S ólo avisar, a d e ­ fe n so re s y a ta c a n ­ te s, que el m om en­ to había llegado.

¿Un golpe de Estado?

La vía de la insurrección bolchevique está ya franca. Desde el punto de vista táctico se trata ahora de coor­ dinar la acción del Soviet con la acción de los bol­ cheviques. De presentar a la clientela más amplia del Soviet los acontecimientos como un golpe de Estado en defensa de la Revolución, sin dejar al mismo tiem­ po de convencer a los sectores populares más radi­ calizados y a los propios militantes bolcheviques de que lo que se está cociendo es, efectivamente, una insurrección armada que resulta, además, indis­ pensable.

Ese va a ser ahora el trabajo político del partido de Lenin y en el que Trotski, bolchevique reciente y pre­ sidente desde septiembre del Soviet de la capital, de­ sempeñará un papel fundamental. Maniobrando há­ bilmente e introduciendo gente «segura» en un Co­ mité de defensa de la población creado por los men­ cheviques el 9 de octubre, conseguirá convertir na­ turalmente ese comité en un Comité Militar Revolu­ cionario que se transformará inmediatamente en el Es­ tado Mayor de la Revolución y, triunfante ésta, en el recaudador del poder bolchevique.

La insurrección armada

Asegurado el planteamiento táctico, Lenin pasa a la acción. Tiene todavía que vencer muchas resisten­ cias. El 20 —fecha que se aplazaría hasta el 25— va a celebrarse el II Congreso de los Soviets, que sin duda recibirán el poder, puesto que los bolcheviques son ya mayoritarios. Y muchos piensan, entre ellos Ka- menev, que la insurrección no es por eso ni necesa­ ria ni conveniente. ¿Por qué correr riesgos?

Porque la insurrección armada en ese momento de­ sencadenaría una revolución proletaria en toda Euro­ pa y porque, piensa Lenin, ninguna revolución se ha hecho a golpe de voto. El 9 llega disfrazado a Petro- grado y el 10 se presenta en una reunión del Comité Central que será histórica. Por 10 votos contra dos —los de Kamenev y Zinoviev— el Comité aprueba la insurrección armada y nombra un Buró político para llevarla a cabo, compuesto de siete personas: Lenin, Trotski, Stalin, Sokolnikov, Buvnov, Zinoviev y Ka­ menev, pese a que estos últimos hubieran votado en contra (lo que resulta muy significativo, como señala el historiador inglés E. H. Carr, respecto al clima de solidaridad y disciplina existente entonces en la orga­ nización bolchevique). En una segunda reunión, la fe­ cha se fija para el 25 de octubre, el día mismo de la celebración del referido Congreso de los Soviets. Los

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En la r e s o lu c ió n so b re la in s u rre c ­ ción arm a d a, e s c ri­ t a p o r L e n in , el C o m i t é C e n t r a l d ec la ra llegado el m om ento y co m u ­ nica a to d a s las o r­ g a n i z a c io n e s d e l P artid o que e s té n d i s p u e s t a s p a r a a c tu a r y reso lv er, en función de su p ró x im o d e s e n c a ­ d en a m ie n to , to d a s l a s c u e s t i o n e s p rá c tic a s.

Asalto al poder M ilitante d e s ta c a ­ do en el movim ien- t o r e v o l u c i o n a ­ r io d e 1905, e x ­ p e r to en a s u n to s m i l i t a r e s A n to - n o v O v s é i e n k o ( 1 8 8 4 - 1 9 3 7 ) f u e u n o d e lo s h o m ­ b r e s c la v e en la p re p a ra c ió n y re a ­ lización de la insu­ r r e c c i ó n a r m a d a b o l c h e v i q u e . M i e m b r o d e la oposición tro tsk is- ta de 1923 a 1929, en 1936 fue cónsul de la URSS en B ar­ celona. A su re g re ­ s o a M o s c ú , e n 1937, fue fusilado en las p u rg a s e sta - linianas. A la d e re ­ c h a , m a n u s c r i t o del llam am iento ¡A los ciu d a d a n o s de Rusia!, e s c rito po r Lenin en o c tu b re de 1917.

bolcheviques cuentan con sus propias milicias, tro­ pas de la guarnición, militantes socialistas-revolu­ cionarios de izquierda y la «flota roja». El 23 dan orden al crucero Aurora de que permanezca ancla­ do en el río Neva frente al Palacio de Invierno, sede del Gobierno.

El 21 de octubre, en una reunión de Comités de re­ gimientos y compañías, la guarnición militar de Pe- trogrado reconoce al Soviet como único poder y al Comité Militar como su órgano de mando. El 24, cuando los rumores de insurrección atruenan ya la calle, el Gobierno se decide a actuar: precinta las im­ prentas de los periódicos bolcheviques. Estos acep­ tan el desafío y hacen saltar los precintos. La insu­ rrección ha comenzado: durante la noche del 24, sin encontrar resistencia, las fuerzas bolcheviques ocu­ pan los puestos claves de la ciudad. De madrugada, con la ocupación del edificio de Correos y Telégrafos y el corte de comunicaciones con el Palacio de In­ vierno, éste queda aislado. A las 10 de la mañana, el Comité Militar Revolucionario redacta una proclama comunicando a la población el derrocamiento del Go­ bierno provisional: «... el poder del Estado ha pasado a manos del Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado... la paz democrática, la eliminación de los latifundios, el control obrero de la producción y la creación de un gobierno soviético están asegu­ rados. ¡Viva la Revolución de los obreros, soldados y campesinos!» Era la victoria, una victoria casi in­ cruenta.

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En realidad, la proclama se adelantaba a los acon­ tecimientos. El derrocamiento se produciría horas después, en la madrugada del 26, con el asalto al Pa­ lacio de Invierno, donde se encuentran reunidos los ministros, a excepción de Kerenski, que en el último momento consiguió salir de Petrogrado en un deses­ perado intento de buscar tropas leales. No hubo re­ presalias contra los defensores ni los ministros.

Horas antes, y mientras el crucero Aurora caño­ neaba —con munición de fogueo— el Palacio de In­ vierno, se celebraban en el Instituto Smolny, cuartel general de la insurrección, las primeras sesiones del Congreso de los Soviets. El 26, en la última sesión, y en medio de un delirante entusiasmo, constituido ya un Consejo de Comisarios del Pueblo exclusivamen­ te bolchevique, Lenin leía los dos famosos decretos del recién nacido Estado soviético: el «Decreto de la Paz» y el «Decreto de la Tierra».

Asalto al poder En la m a d ru g a d a del 26 se produjo el a s a lto al P alacio de Invierno. A p e ­ s a r de la e x c ita ­ ción del m om ento, y d e la c ó le ra de los G u a rd ia s Rojos a l c o m p r o b a r la a u s e n c i a d e K e ­ ren sk i, que habia c o n s e g u id o s a lir en b u sc a de tro p a s leales, los rev o lu ­ cio n ario s no co m e­ tie ro n violencias ni e j e r c ie r o n r e p r e ­ salias so b re d efe n ­ so re s ni m inistros: «E n n o m b r e d e l C om ité M ilitar Re­ volucionario, q u e ­ dan u s te d e s a r r e s ­ t a d o s » , d e c l a r ó s i m p l e m e n t e e l bolchevique A nto- nov O vséienko, s e ­ c re ta rio del C om i­ t é , a l d e t e n e r a aquellos. E sta im a­ gen es un frag m en ­ to del c u a d ro de V. S e ro v «Se ha to ­ m ado el p alac io de Invierno».

El triunfo bolchevique El triunfo de la Re­ volución de o c tu ­ b re no su p u so la paz p a ra el pueblo ru so . P o co tiem po d e s p u é s co m e n z a ­ ría una cru el gue­ r ra civil q u e d u ró c a s i t r e s a ñ o s . C u a d ro de G. Sa- vitski, «Los p rim e­ ro s días de o c tu ­ bre».

El Decreto de la Paz proponía «a todos los pue­ blos beligerantes y a sus gobiernos entablar inmedia­ tamente negociaciones para firmar una paz inmedia­ ta, equitativa y democrática, sin anexiones ni indem­ nizaciones». El Decreto de la Tierra ponía a dispo­ sición de los Comités agrarios y de los Soviets de di­ putados campesinos las grandes propiedades de la nobleza y el clero. En su primer punto, declaraba su­ primidos sin indemnización todos los latifundios. El segundo confiscaba las tierras de la Corona y de la Iglesia, así como el ganado, los aperos, edificios... El tercero declaraba que cualquier daño en los bienes confiscados se consideraría como un crimen grave y se castigaría como tal.

El «Consejo de Comisarios», primer gobierno re­ volucionario, estaba presidido por Lenin y formaban parte de él Trotski (comisario de Asuntos Exterio­ res), Lunacharski (comisario de Educación) y José Stalin (comisario de las Nacionalidades). Inmediata­ mente se nombró un nuevo Comité Ejecutivo del So­ viet compuesto por 62 bolcheviques, 29 socialistas re­ volucionarios de izquierda y 10 delegados sin partido político definido.

A las 5.30 de la mañana finalizaba la sesión. «La ca­ beza me da vueltas», murmuró Lenin a su compañe­ ro Trotski antes de que ambos se retiraran a desca­ bezar un sueño en el suelo mismo de una de las ha­ bitaciones del Instituto Smolny. La Revolución había triunfado, pero, hasta su consolidación, le quedaba todavía un largo y durísimo camino que recorrer.

El triunfo bolchevique

D a t o s p a r a u n a h is t o r ia

Años H isto ria d e Rusia (e n tre 1801 y 1918)

1801 Subida al trono de Alejandro 1.

1804 Guerra con Turquía (hasta 1812).

1807 Guerra contra Suecia. Alejandro I se anexiona a Finlandia, Besarabia, Mol­

davia, Valaquia y Galitzia Oriental.

1812 Napoleón invade Rusia. En diciembre, los derrotados franceses abando­

nan el suelo ruso.

1825 Alejandro I muere en Crimea y sube al trono Nicolás L Insurrección de los

decembristas.

1828 Guerra contra Turquía (hasta 1829).

1830 Insurrección polaca (hasta 1831).

1831 Polonia pasa a ser provincia del Imperio Ruso.

1853 Guerra de Crimea (hasta 1856). Turquía declara la guerra a Rusia.

1855 Muere Nicolás I y sube al trono Alejandro II.

1861 Edicto de emancipación de los siervos: la servidumbre queda abolida.

1863 Segunda insurrección polaca (hasta 1865).

1864 Ley Zemstvo, por la que se organiza un sistema de autogobierno local.

1867 Alejandro II vende Alaska a Estados Unidos.

1870 Nace Vladimir Ilich Ulianov, Lenin. Se crean las Dumas municipales.

1876 Creación de Tierra y Libertad, organización secreta que se convertiría en

la vanguardia del movimiento populista.

1877 Nueva guerra ruso-turca (hasta 1878).

1879 Creación de Voluntad del Pueblo, grupo terrorista surgido del ala radical

de Tierra y Libertad.

1881 Muere Alejandro II, víctima de un atentado de Voluntad del Pueblo Sube

al trono Alejandro III.

1884 Comienza la industrialización, impulsada por Sergio Witte, ministro de Co­

municaciones.

1891 Comienza la construcción del ferrocarril transiberiano (se terminó en 1904).

1894 Muere Alejandro III. Sube al Trono Nicolás II.

1895 Lenin es desterrado a Siberia.

1898 Constitución del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSR).

1903 Congreso del POSR en Londres: excisión en bolcheviques y mencheviques.

1904 Guerra Ruso-japonesa (hasta 1905).

1905 Domingo sangriento. Motín del Potemkin. Creación de los Soviets.

1906 Primera y segunda Duma.

A ños H istoria de Rusia (en tre 1801 y 1918)

1911 Asesinato de Stolypin.

1914 Estalla la Primera G uerra Mundial. Rusia declara la guerra a Alemania.

1915 El zar Nicolás 11 asume personalmente el mando del ejército.

1916 Asesinato de Rasputín por el príncipe Yusupov, conjurado con otros miem­

bros de la nobleza.

1917* Huelgas de Petrogrado. Estalla el proceso revolucionario.

27 de febrero Constitución del Comité Provisional de la Duma y del Soviet de Petrogrado.

28 de febrero Constitución del Soviet de Moscú.

2 de marzo Abdicación de Nicolás II.

3 de marzo Constitución del Gobierno provisional.

3 de abril Llegada de Lenin a Petrogrado.

7 de abril Publicación de las «Tesis de abril».

2 de mayo Dimisión del ministro de Asuntos Exteriores, Miliukov.

5 de mayo Constitución del primer gobierno de coalición.

18 de junio Lanzamiento y fracaso de la «ofensiva Kerensky» en Galitzia.

3 de julio Manifestaciones de carácter insurreccional en Petrogrado.

8 de julio Dimisión del príncipe Lvov, que es sustituido por Kerensky en la Presiden­

cia del Gobierno.

16 de julio Nombramiento de Kornilov como generalísimo del ejército ruso.

24 de julio Segundo gobierno de coalición.

21 de agosto Los alemanes toman Riga.

27 de agosto Tentativa de golpe militar de Kornilov.

9 de septiembre Mayoría bolchevique en el Soviet de Petrogrado.

24 de septiembre 3 ." y último gobierno de coalición.

9 de octubre Creación del Comité militar del Soviet de Petrogrado.

10 de octubre El Comité Central del Partido Bolchevique aprueba la insurrección arma­

da, propuesta por Lenin con el apoyo de Trotski.

24-25 de octubre Triunfo de la insurrección armada y derrocamiento del Gobierno provisio­

nal.

26 de octubre Instauración del Régimen Soviético.

30 de octubre La Guardia Roja derrota, en Pulkovo, a tropas antibolcheviques que mar­

chan sobre Petrogrado.

1918 Apertura y disolución de la asamblea constituyente. Paz de Brest-Litovsk

con Alemania.

* Las fechas m encionadas corresponden al calendario juliano, utilizado en Rusia hasta el 1 de febrero de 1918, y que implican un retraso

Glosario

Brest-Litovsk (Paz de).

El 13 de noviembre de 1917 representantes del recién nacido régimen soviético tomaban con­ tacto con las autoridades alemanas para enta­ blar conversaciones de paz, que comenzarían el 19 en Brest-Litovsk. La delegación bolchevi­ que no se presentaba a la mesa de negociacio­ nes como un grupo de diplomáticos de un país ya vencido militarmente, sino como militantes victoriosos de una revolución. Su táctica era en principio ganar tiempo a la espera de un levan­ tam iento del proletariado europeo que, de acuerdo con la estrategia leninista que había guiado la Revolución, cambiase la relación de fuerzas existente y trajera la paz como fruto mismo de la «revolución mundial». El 2 de di­ ciembre el gobierno soviético conseguía un ar­ misticio que, en principio, resultaba esperanza- dor: los alemanes se comprometían, mientras duraran las negociaciones, a no enviar más tro­ pas al frente occidental. Pero el proletariado eu­ ropeo no respondió a las expectativas bolche­ viques. Y el 5 de enero, entre la espada y la pa­ red, Trotski suspendía las negociaciones, para reanudarlas el 17. El mismo día de la reanuda­ ción, el general alemán Hoffman anunciaba que, al día siguiente, los ejércitos del Kaiser conti­ nuarían su avance en Rusia. Los bolcheviques, para la supervivencia de la Revolución, acepta­ ron las durísimas condiciones impuestas por los alemanes.

Bund

A partir de la constitución del Partido Socialis­ ta Polaco, en 1888, los obreros y artesanos ju­ díos crearon sus propias organizaciones, fede­ radas en 1897 en una Unión de Trabajadores Judíos de Lituania, Polonia y Rusia (Bund). Un año después, a iniciativa del Bund tendría lu gar, en el Congreso de Minsk, la primera ten­ tativa de unificación de todos los grupos y or­ ganizaciones en un solo partido, el Partido O brero Socialdemócrata de Rusia, cuya cons­ titución definitiva se produciría en el Congreso de Londres de 1903.

C ad etes (Partido C adete)

Creado bajo el zarismo, el Partido Constitucio­ nal Demócrata —«Cadete»—, también llamado Partido de la Libertad del Pueblo, se componía de liberales progresistas pertenecientes a las clases acomodadas. El Partido Cadete desem 92 peño un importante papel en la Revolución de

1905 y de sus filas salió, en marzo de 1917, el primer Gobierno provisional.

Duma

La ola revolucionaria de 1905 obligó al zar Ni­ colás II, en agosto de ese año, a prom eter la creación de una Asamblea representativa, la Duma, con base social limitada y funciones me­ ramente consultivas. Dos meses después, ante la persistencia del movimiento huelguístico, el Zar firmaba un manifiesto —el «manifiesto de octubre»— obligándose a conceder una C ons­ titución. Aunque en este segundo proyecto «li­ beralizante» se contemplaba el sufragio univer­ sal y se ampliaban las funciones de la Duma, ésta no tenía derecho a controlar la acción de poder ejecutivo. La primera reunión de la Duma tuvo lugar en abril de 1906, pero en junio fue disuelta. Y lo mismo ocurrió con la segunda, en 1907. Sólo la tercera Duma, en noviembre de 1907, cumpliría íntegro su mandato hasta 1912.

Ejército Rojo

El 15 de enero de 1918, el gobierno revolucio­ nario decidía, por decreto, la creación de un nuevo ejército: el «Ejército Rojo de obreros y soldados», un ejército de clase fundado en el vo­ luntariado, de acuerdo con el Estado de clase que la Revolución de octubre representaba. El 4 de marzo se creaba el Comité Superior de Guerra y, el 13, Trotski era nombrado Comi­ sario de Guerra. Bajo su dirección y jefatura, el Ejército Rojo, caótico conjunto que en la prima­ vera de 1918 contaba con 300.000 hombres, un año después se había convertido en una disci­ plinada tropa de un millón de combatientes.

Guardia Roja

Aparecidos por primera vez en 1905 y reapare­

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