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2.1. Historia y evolución del PRD.

2.1.3. Ascendencia de las fracciones y debilitamiento del carisma (1996-1999).

Este periodo, mostraría diferencias importantes respecto a los dos anteriores. En torno al carisma, éste pasa a formar parte de los recursos de los actores, debido a su ausencia (por funciones de gobierno) y anterior declive. Las fracciones se consolidan como actores de primer orden dentro de la toma de decisiones del partido. El partido obtiene éxitos electorales importantes a nivel nacional, lo cual incrementó el valor de la organización. Además, existe un esfuerzo por transitar hacia la institucionalización. Este periodo inicia con la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la dirigencia del PRD en 1996, gracias a una alianza de la desaparecida Arcoíris y la Izquierda Social. Nuevamente, la elección se haría a través de planillas y se observan integrantes con distintos orígenes políticos, por ejemplo, en la planilla de AMLO estarían: Jesús Ortega (PST), Saúl escobar (OIR-LM), Leonel Godoy (CD), Pablo Gómez (PCM/PSUM/PMS), Asa Cristina Laurell (ORPC), Mario Saucedo (ACNR), Manuel Ortega (PPR), Héctor Sánchez (COCEI), o Humberto Zazueta (ACNR) Triunfó el tabasqueño con el 76.3%, contra las planillas de Heberto Castillo (14.3%) y de Amalia García (9.3%).28 Esto, llevaría al partido a una mayor

institucionalización, pues las normas y las prácticas ―marcharían esta vez en la misma

dirección gracias a la existencia de un ganador inapelable‖ (Martínez, 2004: 375).

28 Las carteras del CEN esta vez fueron elegidas por el Consejo Nacional. Lo interesante es que éste fue electo mediante representación proporcional de las planillas de los competidores: 16 elegidos ligados a Amalia García, 17 ligados a Heberto Castillo y 95 ligados a AMLO. El CEN de AMLO estaría conformado, luego de las negociaciones, por: 16 espacios para la planilla del ganador, 3 para la planilla de Amalia García y 3 para la de Heberto Castillo.

A la par, el partido emprendió el camino de la responsabilidad institucional, al interior. Esta sería su primera elección por sufragio universal.29 Y en este periodo se dotaría de medidas para regular su vida interna. Por ejemplo, en el cuarto congreso (marzo, 1998) se definiría como un partido de izquierda que compite dentro de los márgenes legales (Martínez, 2004: 376).

Se aprobó la eliminación de la Comisión Nacional de Afiliación que era manejada por la dirigencia nacional, logrando los grupos reglamentar su facultad de entrometerse en los asuntos electorales, de ser juez y parte. Asimismo, se acordó no contar con una representación mayor al 70% en el listado de candidatos ni en los puestos directivos. Se mandató que la integración de la Comisión de Garantías y Vigilancia quedaría a cargo del Consejo Nacional y no del Congreso Nacional (La Jornada, septiembre 23, 1998).

Ahora bien, ―la institucionalización el PRD recibirá impulsos del ambiente‖

(Martínez, 2004: 376), el haber obtenido la jefatura de gobierno del DF en 1997, además de otros cargos de elección popular, le dio al PRD un giro transicional para su consolidación como partido político.30

Cabe recalcar que el episodio que dejó fuera a Cuauhtémoc Cárdenas de las decisiones del partido, relegándolo a ser uno más en las decisiones a lado de las fracciones,31 fue precisamente el último suspiro que le aseguraría la candidatura a la Presidencia de la República: el gobierno del D.F.

Ahora bien, el papel de los grupos influiría en un tipo de institucionalización sui

generis, siguiendo una lógica: ―según los acuerdos informales de grupos, el partido diseña reglas que formalizan esos arreglos‖ (Martínez, 2004: 277; Prud´humme, 2003). Dichas reglas serán hechas por y para los grupos, empapadas del deseo de representar, serán reglas muy flexibles, superadas por la negociación.32

29 Aquí, considero se inicia un largo periodo (1996-2008), en torno a las reglas democráticas para elegir dirigencias por sufragio universal, logrando una consolidación sui generis: reglas ideales, para ser violadas cuando convenga, para ser cumplidas cuando sea necesario dado el ambiente o exigencias, para ser eficaces en la medida de que el partido lo requiera. Tiene que ver con una institucionalización funcional al tipo de partido, débil si se quiere, pero al fin y al cabo institucionalización, informal sería quizá la mejor forma de llamarlo.

30 En 1997, el partido obtendría: 25% de la votación nacional, 125 diputados y 15 senadores, el gobierno del DF y 38 asambleistas capitalinos. Posteriormente, las gubernaturas de Zacatecas, Tlaxcala y Baja California (Martínez, 2004: 376).

31 De ahí que su apoyo (indirecto) a Amalia García, esta vez no significara su triunfo por la dirigencia nacional.

32―Como un sistema finamente republicano, contemplarán así un CEN encargado del poder ejecutivo, un Consejo responsable de la tarea legislativa, una Comisión de Garantías a la usanza de una corte de

En este periodo, se configura un sistema de intereses al fortalecer la participación

de tipo burocrática. La mayoría de sus políticos cada vez más profesionales, ―matizan sus discursos y refuerzan el compromiso con la competencia electoral‖ (Martínez,

2004 378).

El V Congreso Nacional, que se realizó del 25 al 28 de noviembre de 1999, versó sobre los puntos básicos para acordar alianzas electorales rumbo al 2000, la postulación del candidato presidencial del PRD y el proyecto de gobierno a defender. Por ende, en este periodo es de resaltar, la perdida definitiva de posición central del carisma de Cuauhtémoc Cárdenas. Aunado al ascendente de las fracciones en la toma de decisiones, creación de reglas y solución parcial de acuerdos.

Y, principalmente, se observa como la democracia plasmada en los estatutos, ―deja

la sospecha de que responden más a una ideología democrática que a prácticas

enraizadas en la organización‖ (Prud´homme, 2003: 115). Las cuales, se han visto

como una constante para solucionar conflictos, en 1993, donde la negociación informal entre los grupos, permitió suplir las deficiencias de los procedimientos internos y dio lugar a la regla según la cual quien quedara en segundo lugar tenía derecho a ocupar la secretaría general del mismo; o en 1999 con la candidatura de unidad en el segundo periodo, donde ―la solución… consistió en presentar una

planilla de unidad integrada por los principales contendientes en los comicios

anulados‖ (Prud´homme, 2003: 127).