INDICE DE FIGURAS
Capítulo 3 REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
III.I. 4 Aspectos médicos de las drogodependencias.
III.1.7. Asistencia al drogodependiente.
Ante la repercusión que ha tenido y tiene a nivel mundial, estatal y autonómico el “problema de la droga” se generaron diversos tipos de respuesta asistencial, cuyos objetivos se centraban en la atención preventiva y terapéutica frente a los evidentes efectos nocivos del consumo de sustancias (Vicente et al., 1997). Como consecuencia, se definieron los aspectos que caracterizarían a la postre el conjunto de la red asistencial del momento. Los elementos reseñados fueron los siguientes (Vicente et al., 1997): Creación de redes específicas de servicios para el tratamiento de las drogodependencias; especialización de los recursos asistenciales; y, hegemonía de los denominados “programas libres de drogas”.
La colaboración y la coordinación en las distintas actuaciones profesionales, buscará el aislamiento del medio normalizado con afán de conseguir la rehabilitación y la reinserción del sujeto drogodependiente (Vicente et al., 1997). En este sentido, la ayuda principal para el tratamiento de toxicomanías se realiza en (Xunta de Galicia, 2000): centros especializados (49%), familia (17,7%), médicos (17%) y Comunidades terapéuticas (6,2%).
III.1.7.1. Fases de tratamiento.
En general, la asistencia a una persona adicta a sustancias incluye (Becoña, 2001): demanda de tratamiento, evaluación, tratamiento y seguimiento. Ahora bien, durante su proceso de tratamiento o rehabilitación el toxicómano pasa por diferentes fases: de acogida y valoración, desintoxicación, deshabituación y reinserción (Fernández-Crehuet et al., 2001).
En la fase de acogida la evaluación del paciente toxicómano debe basarse en la valoración de las condiciones psicológicas y el repertorio de conductas del sujeto, la amplitud y las circunstancias del consumo de drogas, las condiciones físicas y el estado de salud, la situación económica, la situación ante la Ley y el grado de cohesión familiar y social (Echeburúa y Del Corral, 1996). Los objetivos principales se centran en analizar la demanda, retener al paciente en tratamiento y conocer las áreas donde es más necesario e inmediato realizar cambios (Becoña, 2001). La fase de desintoxicación el paciente deje de consumir la droga sin padecer síndrome de abstinencia agudo en el caso de la heroína (Del Moral y Lorenzo, 1998). Se puede superar con simple tratamiento farmacológico e incluso con otras medidas paliativas como es el ejercicio físico y el soporte psicoterapéutico. Por otro lado, la fase de deshabituación está orientada a que el drogodependiente se enfrente al problema con esperanzas de éxito, mediante la dotación de capacidades y recursos incorporados a su acervo personal que impliquen la superación de la dependencia psíquica a la droga (Del Moral y Lorenzo, 1998; Fernández-Crehuet et al., 2001). Por último, la fase de rehabilitación e inserción social representa un proceso de progresiva normalización del estilo de vida y consecución de un aceptable nivel de compatibilidad social (Vicente y et al., 1997; Fernández-Crehuet et al., 2001).
III.1.7.2. Programas terapéuticos.
La atención al drogodependiente debe desarrollarse fundamentalmente a través de las redes asistenciales generales, sanitarias y sociales (PGD, 2001). En este sentido, los programas asistenciales deben ser flexibles en la atención a los drogodependientes, no entendiéndose por ello el abandono de criterios y objetivos terapéuticos, sino la diversificación de estrategias de intervención asistencial y terapéutica (PGD, 2001).
El PGD dispone de un catálogo de programas asistenciales entre los que podemos destacar (PGD, 2001): programas de información, orientación y acogida (POA); programa libre de drogas, o programa general de tratamiento, o programa dispensarial general; programa de mantenimiento con Naltrexona; programa de mantenimiento con derivados opiáceos; programas de Unidad de Día; programas de Comunidades Terapéuticas; subprograma de desintoxicación; subprograma de asistencia domiciliaria ; subprograma de prevención de recaídas; subprograma de disminución de daños; y, subprograma de urinoanálisis.
A partir de los años noventa ha existido un interés por reorientar las políticas asistenciales en materia de drogodependencias. Esto ha dado lugar a numerosos programas, servicios y recursos en lo que podemos conocer como “programas de reducción de daños”, cuya demanda de los pacientes no incluidos en programas habituales se ha incrementado en las Unidades asistenciales de drogodependencias (PGD, 2001). El elemento diferencial con respecto a los programas tradicionales (libres de droga) es que no busca la abstinencia del consumidor, sino la minimización de diversos efectos negativos para la salud por medio de la instauración de hábitos que mejoren el estilo de vida de las personas en su entorno familiar, social y laboral (Vicente el al., 1997).
III.1.7.3. Tipos de centros asistenciales.
La opinión de la población española sobre quién consideran que debe encargase del tratamiento de las personas drogodependientes ha constatado que las instituciones que merecen mayor confianza son los centros de tratamiento especializados en drogodependencias (Lorenzo et al., 2003).
En la tabla 6 mostramos la tipología de los dispositivos asistenciales y circuitos terapéuticos y las características más relevantes de los centros de la red asistencial (PGD, 2001).
Las UADs son consideradas como centros de primera acogida, mientras que las CTs y las UD son consideradas centros de segunda acogida (PGD, 2001). Además de los centros señalados dentro de la red asistencial, podemos incluir, tanto a nivel estatal como autonómico, los siguientes recursos asistenciales y terapéuticos (Lorenzo et al., 2003): pisos de apoyo y de estancia.
Tabla 6. Características de los centros de la red asistencial.
Centros Características
Unidades Asistenciales de drogodependencias (en adelante UADs)
Son centros o servicios de tratamiento ambulatorio que desarrollan diferentes tipos de actividades terapéuticas en relación con las drogodependencias.
Unidades de Desintoxicación Hospitalaria (en adelante UDH)
Son aquellos dispositivos que, dentro de un servicio hospitalario, realizan tratamientos de desintoxicación en régimen de internamiento hospitalario.
Tabla 6 (continución). Características de los centros de la red asistencial. Centros Características
Unidad de Día (en adelante UD)
Son dispositivos que, en régimen de estancia de día, realizan tratamientos de deshabituación y rehabilitación mediante terapia farmacológica, psicológica y socioambiental.
Comunidad Terapéutica (en adelante CTs)
Son centros o recursos residenciales en los que se lleva a cabo la deshabituación y rehabilitación en régimen de internamiento, separados del medio habitual del sujeto. Deben ser entendidas como un marco físico que permite la ruptura total, pero temporal, con el medio habitual del drogodependiente. Han sido constituidas como un medio microsocial en el que el individuo tiene la posibilidad de desarrollar nuevas pautas de comportamiento y modificar su percepción del mundo exterior, alterados por el consumo de drogas.
Todos los dispositivos asistenciales, anteriormente mencionados, se estructuran en tres niveles de intervención en función del su grado de especialización (PGD, 2001). El primer nivel representa la “puerta de entrada” del drogodependiente al circuito asistencial, en primer lugar, por medio de los centros de Atención Primaria de salud y los Servicios Sociales Comunitarios y, en segundo lugar, por las Unidades de Salud Mental Comunitarias y las ONGs. En un segundo nivel encuentran las Unidades Asistenciales de Drogodependencias (UAD), de tipo ambulatorio. Por último, se sitúan las unidades, servicios y programas del PGD con un alto grado de especialización: UDH, UD y CTs. Al finalizar el drogodependiente su tratamiento es remitido a la UAD correspondiente.
Según el PGD (2001), el número de centros especializados del circuito asistencial coordinados por la “Consellería de anidade e ervicios ociais de la Xunta de Galicia” en el momento del estudio, es de 36 distribuidos de la siguiente manera: UAD (19), UD (8 + 1 de proyecto hombre), CTs (3 + 1 de Proyecto Hombre) y UDH (4).