ZONA PROHIBIDA PARA LA PESCA
C. Aspectos físicos
A. Definición del área de influencia directa del proyecto
El área de influencia directa del proyecto tiene 2 componentes:1.
Área de influencia directa continental. Se refiere al área afectada por los impactos directos. Tiene en cuenta las obras de acceso a la sede principal del proyecto, es decir las vías y carreteables que el proyecto construya para su propia operación. Cuando el proyecto no requiera construir nuevas vías pero utilizará vías existentes, el área de influencia directa se establecerá por el alcance de los impactos directos por el aumento del tráfico y el tipo de sustancias y mercancías que se transportarán. (Por ejemplo, en el caso de un derrame el área de influencia directa es la posible trayectoria que siga unas contaminantes aguas abajo incluyendo el mar). Por eso el área de influencia directa de la vía de acceso al proyecto se puede determinar por la dirección de los cauces que la carretera atraviesa.2.
Área de influencia directa marino costera. Determinada por el alcance de los impactos directos en los ecosistemas marinos por la operación del proyecto. Se tiene en cuenta el abanico territorial conformado por las diferentes rutas marítimas de acceso al proyecto.B. Definición del área de influencia indirecta del proyecto
1.
Área de influencia indirecta continental.Área en que se producen impactos debidos a las actividades inducidas por el proyecto. En estas se incluyen principalmente los impactos socioeconómicos tales como los cambios en el valor de la tierra, el desarrollo de nuevas actividades conexas al proyecto y efectos sobre la calidad de vida de las personas.
2.
Área de influencia indirecta marina.Área en que se producen impactos debidos a las actividades inducidas por el proyecto en otros territorios insulares que se conecten con el proyecto vía marítima. Adicionalmente puede establecer a través del impacto socioeconómico en islas y litoral medidos de la misma forma que en la porción continental. El área de influencia indirecta también puede definirse como la influencia en otros ecosistemas que aunque aparentemente estén alejados, ecosistemicamente están conectados. Por ejemplo, los efectos sobre los manglares inciden sobre los arrecifes sin importar la distancia de estos al proyecto. En resumen el área de influencia indirecta del proyecto será el resultado del análisis de los impactos en los recursos marinos costeros y su patrón de dispersión teniendo en cuenta el comportamiento de las corrientes marinas, de la interconexión trófica de especies y ecosistemas y de los efectos socioeconómicos inducidos por el proyecto.
Ver legislación relativa a zona de influencia del litoral en V.A.3
C. Aspectos físicos
La información referente a diversos parámetros físico químicos registrados en la República de Panamá, se encuentra generalmente supeditada a estudios individuales realizados en diferentes períodos de tiempo y no de forma continua. La falta de una estación oceanográfica hace que la obtención de información pertinente sea discontinua y muy diseminada. Sin embargo, algunos estudios nos pueden dar una referencia bastante acorde con la dinámica y variación de estos factores en las costas de Panamá.
Haciendo una revisión profunda de los distintos estudios realizados, encontramos información importante en los trabajos efectuados y publicados por D´Croz & O´Dea (2007), D´Croz et al. (2003), D´Croz & Robertson (1997),
ARAP Documento Referencia Kwicecinski & D´Croz (1994), Kwicecinski & Chial (1983) y AESA (1981), entre otros. El análisis de esta información representa una línea base importante para conocer el comportamiento de los diferentes parámetros fisicoquímicos presentes en las costas del Pacífico y del Caribe panameño.
La costa Pacífica y del Caribe de Panamá, presentan condiciones oceanográficas específicas dadas las característica de cada uno de estos litorales. Mientras que en el Pacífico panameño encontramos una mayor variedad en la forma como está estructurada la plataforma continental, en el litoral del Caribe, descubrimos una formación mucho más similar a lo largo de todo el país.
Así, del lado Pacífico se pueden apreciar diferencias marcadas desde el punto de vista de la geología costera. Encontramos, zonas como el Golfo de Panamá, caracterizado por su pendiente leve que hace que la plataforma continental tenga una gran extensión (plataforma continental amplia) y la cual le aporta características particulares a toda esta área. Por otro lado, existen regiones costeras como la Península de Azuero con una plataforma relativamente pequeña; y el Golfo de Chiriquí donde el zócalo continental es mucho mas variado en su extensión. Para el lado del Caribe, aunque existen variaciones en la extensión de la plataforma, en términos generales, es más pequeña (plataforma reducida) y relativamente más constante en su extensión a lo largo de toda la costa.
Estas características propias de cada litoral, conducen a condiciones oceanográficas distintas que en algunos casos son más marcadas. Por ejemplo, la presencia del fenómeno de surgencia en el Golfo de Panamá, no se replica en ninguna otra zona del país, al menos no con la misma intensidad. Por consiguiente, la oceanografía de esta región, difiere con otras, en lo relativo a algunos factores físico químico.
1.
Condiciones climáticas y atmosféricas Están bien definidas en la República de Panamá dos estaciones climáticas: La seca, que se extiende desde finales del mes de Diciembre hasta el mes de Abril y la lluviosa que se presenta desde el mes de Mayo hasta mediados de Diciembre. Las épocas responden a la presencia y ubicación de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT). Por esto, durante los meses de Mayo a Diciembre, cuando la ZCIT se localiza al N del país y los vientos son suaves y moderados, hay una tendencia al aumento en la precipitación pluvial. Mientras que, cuando la ZCIT se desplaza hacia el S, dominan vientos intensos que provienen normalmente del NE y se acentúa entonces la estación seca (Amador et al., 2006). En general el clima costero está entre tropical húmedo y muy húmedo, tropical de sabanas y de transición hacia el subxerofítico, con precipitaciones que van entre 1200 mm hasta 3.790 (Santa Cruz y La Esperanza en Chiriquí). Las temperaturas son muy variadas, pero en general oscilan entre 26 a 30 grados y promedios de 27.2.
Temperatura y salinidad superficial del marEl análisis de la temperatura como factor físico indicador del medio, demuestra que en las costas Pacíficas panameñas encontramos dos zonas bien definidas. El Golfo de Panamá y el de Chiriquí. A pesar de que existe una relativa similitud en el comportamiento de la temperatura en ambas zonas durante la estación lluviosa, se aprecian cambios fundamentales entre estos dos golfos en la estación seca. Una de estas diferencias se debe al fenómeno de afloramiento o surgencia que ocurre en aguas del Golfo de Panamá y que conlleva una disminución significativa en la temperatura del agua superficial, mientras que esto no ocurre en el Golfo de Chiriquí.
Las temperaturas en el Golfo de Panamá oscilan entre los 18.7 y 30.2ºC con un promedio de 27.4ºC (D´Croz et al. 2003). Estos valores pueden variar. Disminuciones que alcanzan los 15ºC (Glynn 1972) pueden observarse. En contraste, el Golfo de Chiriquí presenta temperaturas que varían entre los 27.5 y 30ºC (AESA 1981, Kwiecinski &
Chial 1983, D´Croz & O´Dea, 2007) con un promedio de 29ºC (Kwicecinski & Chial, 1983, AESA, 1981). Es decir, variaciones para el Golfo de Panamá con un rango más amplio.
Para el parámetro químico de la halinidad, El Golfo de Panamá presenta valores que fluctúan entre los 21.5 y 34.9 ppm con un promedio de 30.1 ppm (D´Croz et al, 2003) mientras que el Golfo de Chiriquí el rango se encuentra entre las 29.4 y 32.5 ppm. (Kwiecinski & Chial 1983, D’Croz & O´Dea 2007).
El afloramiento costero influye en el aumento de la salinidad en el Golfo de Panamá mientras que la influencia de las aguas dulces (originadas por el régimen de lluvia sobre la zona costera) es mayor en el Golfo de Chiriquí (Kwiecinski & Chial 1983, Kwiecinski & D’Croz, 1984, D’Croz & Robertson 1997, D’Croz et al. 2003, D’Croz & O´Dea 2007). La costa caribeña presenta rangos de temperatura que van desde los 26.6ºC hasta los 31.5ºC con una temperatura promedio de alrededor de 28.5ºC.
La salinidad fluctúa entre los 24.5 ppm y 37.2 ppm, rango que es mayor que en la costa del Pacífico. Estos datos muestran que cabe la posibilidad de que la descarga de las aguas continentales de los ríos de la cuenca del Caribe influyan en los valores de la salinidad. Sin embargo, el promedio es de 34.4 ppm, manteniéndose dentro de los rangos oceánicos. Además, recalcamos la proximidad de las isóbatas profundas en el Caribe.
3.
Corrientes
En la costa Pacífica del país observamos dos patrones de corrientes dominantes que viajan en direcciones opuestas (D.M.A.H.C. 1975, I.G.N.T.G. 1988). En la zona del Golfo de Panamá, la Corriente de Colombia asciende por la provincia de Darién y realiza un recorrido en dirección este‐oeste, atenuándose en la provincia de Los Santos (Península de Azuero). Esta corriente se desplaza a una velocidad que varía entre los 0.3 a 1.5 nudos, dependiendo de la época del año. En términos generales, se presenta con más fuerza durante la estación lluviosa (Stevenson 1970, D.M.A.H.C. 1975, I.G.N.T.G. 1988)
El fenómeno de afloramiento costanero que afecta al Golfo de Panamá se desarrolla durante la estación seca, entre los meses de enero y abril, cuando la zona de convergencia intertropical (ZCIT) se desplaza hacia el sur del istmo. Este surgimiento de las aguas consiste en el desplazamiento, por la acción de los vientos, de las aguas superficiales más cálidas, hacia las zonas abiertas del mar reemplazada por aguas más frías provenientes del fondo (100 a 150 metros) y que viajan hacia la superficie (Glynn 1972, D´croz et al 1979, Kwiecinski & D´croz 1994, D´croz et al. 2003).
Estas aguas profundas que emergen durante el fenómeno conllevan a variaciones en los parámetros fisico‐ químicos como: disminución de la temperatura, en un periodo de 24 horas (Glynn, 1972); mengua en la transparencia del agua, aumento en la halinidad, nutrientes (NO2 – NO3) y producción primaria‐ secundaria de
todo El Golfo de Panamá.
Averza Colamarco (comunicación personal) acota que la llegada de las aguas ocurre durante el incremento de la marea alta y las mismas se desplazan sobre el fondo, mezclando y poniendo gran cantidad de sedimento en suspensión, por eso, las aguas durante el periodo de marea baja, en un sitio con afloramiento, son más cálidas y transparentes.
La intensidad del afloramiento, esta correlacionada directamente, con la fuerza y tiempo de permanencia de los vientos del norte (Schaefer et al 1958, Forsbergh 1963 1969, Forsbergh & Joseph 1964, Forsbergh & Broenkow 1965, Smayda 1966, Kwiecinski et al. 1975, Legeckis 1985, Torres 1990, Kwiecinski & D´croz 1994, D´croz & O´Dea 2007).
ARAP Documento Referencia D’Croz & O’Dea (2007) sugieren que el proceso de ascenso de los cambios térmicos (termoclina) ocurren a lo largo de todo el Pacífico de Panamá, pero que aparentemente, en el Golfo de Chiriquí, no se dan las condiciones para romper la estabilidad de la columna de agua y permitir ese flujo de nutrientes hacia la superficie, como se da en el Golfo de Panamá, cuyo principal efector serán los vientos. La corriente que prima en el Golfo de Chiriquí proviene de Costa Rica y viaja en dirección oeste‐este. Comienza su recorrido en la Península Burica, provincia de Chiriquí y termina en la Provincia de Veraguas, específicamente en la región geográfica conocida como Península de Azuero la cual comprende las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas (D.M.A.H.C. 1975, .I.G.N.T.G. 1988).
La Corriente de Panamá es la principal corriente oceánica que ejerce influencia sobre las costas del Caribe de Panamá. Consiste de una deriva superficial con dirección Este, producto de la colisión de la Corriente del Caribe (que tiene dirección preponderantemente Oeste) con las costas de Nicaragua y Costa Rica. Este fenómeno crea un contragiro perpetuo, que ejerce una gran influencia en la distribución de los organismos en las costas de Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Colombia (Gordon 1967, Duncan et al 1977, Zinder et al. 1985).
Las corrientes oceánicas que influyen sobre el Caribe de Panamá registran velocidades superficiales entre 0.5 y 1.0 nudos, dependiendo de la época del año, la velocidad y dirección de los vientos y el tiempo de influencia de estos sobre las masas de agua. Habitualmente las corrientes oceánicas se acercan más a la costa durante la estación seca, cuando los vientos predominantes del norte, empujan la empujan contra las costas del Caribe panameño (D.M.A.H.C. 1973, I.G.N.T.G. 1988).
4.
Oleaje
La magnitud del oleaje en la costa Pacífica de Panamá se encuentra generalmente entre cero y dos y medio metros (0 y 2.5 metros), variando principalmente debido a condiciones ambientales, sin embargo en ciertas zonas como Playa Santa Catalina en Veraguas se reportan olas de unos siete (7) metros de altura (Nomadsurfers 2007, Surfing Panamá 2007). Esto puede deberse a que las líneas de fuerza a cada cresta de ola y la profundidad de la zona conlleve a una concentración de la energía en dicha playa. En la costa del Caribe el oleaje está directamente correlacionado con la velocidad y duración de los vientos, con variantes a lo largo de toda la costa caribeña. El rango de las olas va de cero o unos pocos centímetros hasta cuatro metros de altura, no obstante durante todo el año varían las condiciones existentes (Buoyweather, 2007) consultar. Esto se refuerza con los reportes de Connor (1984) en el área de los arrecifes de Cacique (Provincia de Colón) donde el efecto devastador de la elevada energía de las olas sobre las edificaciones coralinas sobre todo en los períodos de fuertes vientos causa también desplazamientos de aguas hacia la costa.
5.
Mareas La costa del Pacífico de Panamá presenta una marea semi–diurna. Esta marea puede presentar de tres o cuatro períodos, es decir: dos mareas altas y una baja; dos mareas bajas y una alta; o dos mareas bajas y dos altas que transcurren en un período de 24 horas y 50 minutos aproximadamente. Dependiendo de la zona litoral, la amplitud de la marea puede alcanzar 6 o 7 metros, presentando un desfasamiento de entre 5 y 10 minutos desde su llegada a Bahía Piñas, provincia de Darién hasta su arribo a Punta Burica, Provincia de Chiriquí (Glynn, 1972; ACP, 2007b). Generalmente, la altura que alcanzan dos mareas altas o bajas consecutivas es muy similar.La magnitud en los rangos de marea en la costa Pacífica complementada con la extensa plataforma continental que presentan algunas zonas permite que exista una amplia área intermareal que llega alcanzar hasta 7 metros. No obstante, dado que la plataforma es mucho menor en la parte más al sur de la Península de Azuero, la zona intermareal es de unos 3 o 4 metros (ACP, 2007b). La costa Caribe de Panamá presenta una marea mixta (diurna/semi diurna), poco predecible, muy influenciada por las condiciones meteorológicas estacionales. En un periodo aproximado de 24 horas y 50 minutos se registran hasta cuatro mareas distintas (dos altas y dos bajas) con una amplitud máxima de unos 50 centímetros. Esta marea tiene un desfasamiento de una hora y cincuenta minutos entre su arribo a Bocas del Toro y su llegada al Puerto de Caledonia en Kuna Yala (Glynn, 1972; Cubit et al., 1989, Grebb et al., 1996, ACP, 2007a.)
6.
Hidrografía
Para el trazado de la Cuenca Hidrográfica del País, el Instituto Geográfico Nacional ha utilizado el modelo de Argis. Los ríos corren en dos vertientes: La vertiente del Pacífico que abarca el 70 % del territorio nacional y la del Caribe con el 30 % restante. Existe un total de 52 cuencas hidrográficas, de las cuales 18 se encuentran en la vertiente Atlántica y 34 en el Pacífica. En términos generales, los ríos del país, son de corto recorrido y su curso en dirección normal orientado hacia la costa. La longitud media de los ríos del Caribe es de 52 km con pendiente de 2.5 % y la de los del Pacífico, es de 106 km y 2.27 % respectivamente. Golfo de Chiriquí: En los manglares del Golfo de Chiriquí, convergen las aguas de las cuencas hidrográficas de los Ríos Palo Blanco, Chiriquí Viejo, Escárrea, Chiriquí, Fonseca, San Félix y Tabasará. El caudal medio mensual de estos ríos oscila entre los 24 m3/seg (del estero Pedregal‐Río David en David y los 131 m3 del Río Chiriquí. Otros caudales importantes son los del Río Gualaca con 34 m3/seg, Chiriquí Viejo con 59 m3/seg, Río Fonseca con 63 m3/seg y el Tabasará con 83 m3/seg.
Golfo de Montijo: La configuración del drenaje es de tipo dendrítico, con una fuerte velocidad de escorrentía superficial, causada por la topografía, la pendiente y la pedregosidad en el fondo de los ríos. El Golfo de Montijo se ve alimentado por cuatro Cuencas hidrográficas, a saber: la Cuenca Hidrográfica del Río San Pablo, la Cuenca Hidrográfica del Río San Pedro, La Cuenca Hidrográfica ubicada entre los Ríos Tabasará y San Pablo; y la Cuenca Hidrográfica ubicada entre los Ríos San pedro y Tonosí. Destacándose la cuenca del río San Pablo por su extensión y órdenes de clasificación de drenaje hasta el 5 grado.
Golfo de San Miguel: En el Golfo de San Miguel drenan las aguas de las cuencas hidrográficas de los Ríos Chucunaque, Sambú, Río Santa Bárbara, Río Tucutí, entre Bayano y Sana Bárbara, Sambú y Jurado, Tutí y Sambú. Estos ríos y ensenadas forman una franja costera sinuosa de características hidrográficas complejas por las grandes diferencias de mareas que existen en esta región. A lo largo de esta zona costera prima una extensa zona de manglar y un área intermareal de grandes dimensiones. El caudal más importante es el del río Tuira, con 10,664.4 km2. Las zonas aledañas al Golfo de San Miguel se caracterizan por la existencia de masas de aguas oceánicas que se extienden sobre una amplia plataforma continental que incluye las zonas de mayor afloramiento en el país. El afloramiento se intensifica durante la época seca de enero‐abril a raíz del cambio de dirección de los vientos que hace que las aguas de la superficie se alejen de la costa dejando así paso a las aguas de mayor profundidad que son más ricas en nutrientes propios para sustentar la producción biológica del lugar. Con ello, la región oceánica de la Provincia de Darién mantiene abundantes poblaciones de especies pelágicas menores que sirven de base a la cadena trófica de los pelágicos mayores tales como el atún de aleta amarilla, los merlines negro, azul y rallado
ARAP Documento Referencia y el pez vela. Estas especies son de primordial importancia a una de las pesquerías deportivas más famosa del mundo que en forma exclusiva se localiza en Bahía Piñas.
7.
SedimentosDebemos reconocer que la plataforma continental (amplia o reducida) reconoce niveles o zonas horizontales desde el punto de vista sedimentario. Esta plataforma incluye:
a – la zona supra‐litoral (o zona de salpicadura), de donde se acumulan y extraen eventualmente sedimentos (arenas) acumulada por deflación en las llamadas dunas eólicas en algunos sectores litorales del país. Así como también se extraen del nivel siguiente; pero que en caso tal se llamarían dunas hidráulicas o cordones litorales sumergidos. b ‐ la zona litoral o zona de balance de mareas la cual puede presentar ranuras de abrasión sobre todo en áreas bien agitadas así como cordones algales en muchas de las playas del Caribe panameño o la presencia en aquellas zonas de mareas de gran amplitud, de fangos, fangos arenosos y los diversos tipos de arenas (gruesa, media y fina).
Los sedimentos de la Bahía de Panamá según Gómez y col. (2006) en este nivel litoral a lo largo de la zona costera son arenosos, mal y muy mal clasificados desde el punto de vista granulométrico. Estos sedimentos fueron obtenidos con dragas Petersen y su determinación granulométrica en baterías de tamices siguiendo los lineamientos de Inman (1952), Shepard (1973), Martínez (1986), Johannesson y col. (2000), Blott & Pye (2001) entre otros. Para la pequeña Bahía de Bique (Pacífico de Panamá), su zona litoral también se caracteriza por su naturaleza arenosa ‐ fangosa muy diversificad (con grava, arena, limo y arcilla) (Aguila, Luna y Villalaz (1978). Además de la presencia en ambos litorales de medios mixtos caracterizados por los diversos tipos de mangles. En estos medios de mareas también pueden encontrarse materiales sedimentarios del tipo “evaporitas” con una composición química determinada.