ZONA PROHIBIDA PARA LA PESCA
C. Otros humedales boscosos (Helobiomas y Lymnobiomas)
1. Trabajar en incorporar el impacto de la destrucción de manglares en la gestión de riesgo relacionada a las amenazas que se asocian al cambio climático
2. Hacer valer su compromiso de estado de conservar los manglares de nuestro país y revisar la Ley 2 de 7 de enero de 2006 y su Artículo 33 que dice: ‘Quedan prohibidos la tala, el uso y la comercialización de los bosques de manglar, de sus productos, partes y derivados; se exceptúan los proyectos de desarrollo turístico, previa aprobación del estudio de impacto ambiental y cumplimiento de la legislación vigente’. 3. Retomar las recomendaciones de SENACYT, principalmente en las zonas costero‐marinas, en cuanto a
‘incorporar al sector privado y la sociedad civil en las tareas de prevención y control de las consecuencias del cambio climático mediante alianzas basadas en reglas claras, información adecuada e incentivos directamente vinculados a la mitigación.
4. Darle seguimiento al análisis de vulnerabilidad ya iniciado de nuestros ecosistemas, en especial el de manglares, para elaborar planes de prevención y recuperación ante desastres naturales que nuestras comunidades costeras enfrentarán por el cambio climático.
Ver legislación sobre cambio climáticos en V.A.12
C. Otros humedales boscosos (Helobiomas y Lymnobiomas).
Bajo esta denominación, que de por sí es muy amplia, se hará referencia aquellos sitios continentales y en su mayoría de aguas “dulces” lacustres estrechamente relacionadas con las zonas marino. Los humedales los conforman los ríos, las quebradas, los arroyos (ya sean estos permanentes o temporales), dentro de los lóticos y las lagunas, los lagos y las ciénagas o pantanos dentro de los lénticos. Para estos últimos es común identificar un sector que siempre permanece anegado y otro intermitente conformando los dos un sistema pulsante de aguas altas y aguas bajas, que se repite por lo menos una vez cada año. La biota se acomoda a estas condiciones de intermitencia y el ciclo de vida de muchas plantas prospera en época de lluvias y de aguas altas y se merma con la sequía o las aguas bajas. La vegetación sujeta a estos cambios o que de manera permanente una parte de ellas esta fuera del agua, forma la Helophytya (o Helobiomas si integramos la faunación), en contraposición con la Lymnophytya (Lymnobioma si integramos la fauna acuática), cuya característica es permanecer continuamente entre el agua, ya sea como de forma subacuatica y arraigada al suelo o en flotación también arraigada o libre. Las dos vegetaciones hacen parte de una división jerárquica superior que es la Hidrophytia, cuya estructura a su vez es la base de los Hidrobiomas.
1.
Bosque ripário o de galeria (Pedobioma freatófito)
Son formaciones boscosas a lo largo de las márgenes de quebradas y arroyos permanentes o temporales. Característicos de zonas bajas y planas, alternando o interrumpiendo las sabanas típicas de las llanuras costeras. Este tipo de formación es de origen natural, de suelos relativamente profundos y presenta casi superficialidad del nivel freático lo cual le garantiza la humedad necesaria para su existencia. Como depende en gran medida de la humedad del cuerpo de agua, su extensión en términos de anchura no es muy grande. En forma adicional el avance de los potreros sobre estas áreas es una presión que ha ocasionado la pérdida de este tipo de masas boscosas, como lo evidencian muchos arroyos con sus márgenes desprotegidas completamente.
2.
ImportanciaARAP Documento Referencia El bosque de galería, sobre todo cuando su extensión es considerable, es muy importante desde la perspectiva de su función ecológica: • Sirve de nicho de muchas especies de fauna • Estación de aves migratorias • Corredor biológico para la dispersión de fauna y flora.
• En la vegetación riparia de los cuerpos de agua temporarios predominan las siguientes especies: caimo (pouteria caimito), guácimo (guazuma ulmifolia), higuerón (ficus sp.), diomate o santa cruz (astronium graveolens), hobo (spondias mombin), bonga (ceiba pentandra), ceiba blanca o de leche (hura crepitans) y olla de mono (lecythis minor).
3.
Bosque húmedo (Higrobioma‐Higrotropobioma)
El bosque húmedo es una zona de vida muy variada y extensa, que se caracteriza por la exhuberancia y alta diversidad biológica y que puede ocupar zona de tierras bajas (zonobiomas) o de montaña (orobiomas). En general son formaciones de varios estratos, cuyo dosel puede alcanzar 30 metros o más y cuya mayoría de especies suelen ser perennifolias en los lugares más húmedos o de mayor precipitación, en contraposición con un aumento de especies caducifolias en las zonas más secas.
En las partes bajas, estas formaciones dominan en zona hasta 1000 msnm y entre 2000 y 4000 milímetros de precipitación y de acuerdo con varios autores el bosque húmedo ecuatorial o tropical (Higrobioma y subhigrobioma) es equivalente a: (1) higrofitia y subhigrofitia isomegatérmicas (Cuatrecasas,1943,1958; Dugand, 1973); (2) bosque ombrófilo de baja latitud UNESCO (1973), (3) humid tropical zone de Chapman (1917); (4) pluviselva tropical,selva lluviosa tropical o tropical rain forest y a los bosques tropicales húmedos, muy húmedos y pluviales de Holdridge (1967).
De manera general la pérdida y fragmentación de los hábitats naturales es la principal causa de deterioro de la biota, en donde sobresale de manera destacada el proceso de sabanización de los bosques higrófilos, higrotropófílos y subxerófilos de antaño y que dominaban las partes bajas y las costeras, incluyendo algunos sectores del piedemonte de los sistemas montañosos. Parte de estas tierras bajas se presentan en la actualidad como pastizales y en general como sabanas de gramíneas de origen antropozoogenas, dedicadas a la cría extensiva y engorde de ganado vacuno, principalmente. Dada la alteración de estos ecosistemas se deberán iniciar procesos de restauración ecológica en zonas que sean susceptibles de ordenamiento para la conservación.
Aunque no es una formación propia de las zonas marino costeras de Panamá, se localiza en algunos lugares mezclada con esta o en una posición ecotonal, ya sea con las playas de sitios lluviosos, en donde la llanura costera esta sobre terrazas o en colindancia con las formaciones mangláricas. Según Ulloa‐Delgado (2001), en el Golfo de San Miguel se da las dos condiciones siendo más común la mezcla halohelobioma‐higrobioma, que la de las playas. Con los manglares se localizan estas formaciones y de acuerdo con la precipitación, la altura sobre el nivel del mar y la temperatura ambiental la formación corresponde a bosque tropical húmedo (bth).
Formaciones boscosas y los EsIA
Estas formaciones deberán ser medidas en su cobertura o extensión como parte del atributo de tamaño. En cuanto al estado o condición se deberá aplicar las metodologías de caracterización que permitan conocer la composición florística del bosque, las especies dominantes, el tamaño y distribución del arbolado, y en general lo que demanda las ciencias ecológicas y forestales.
D. Praderas de pastos marinos
a) Caracterización de fondos vegetados Las praderas de fanerógamas o pastos marinos o espermatófitas marinas, están constituidas por un grupo de plantas superiores de la Clase Angiospermas, Subclase monocotiledóneas y de varias familias con cerca de 60 especies. Poseen flores y son totalmente halófitos, es decir todo su ciclo de vida es subacuático, y están arraigadas al fondo marino, hasta profundidades fotosintéticas. Se distribuyen alrededor del mundo, en la franja comprendida entre los 70º latitud norte y 50º latitud sur (Loraamm, 1980; Perrir et al. 1981; Green & Short, 2003; Den Hartog, 1970, Phillips, & Meñez, 1988).
Distribución: Las pradera son formaciones herbáceas, que crecen a manera de tapetes, muy cerca de los litorales marino‐costeros en las plataformas continentales, hasta profundidades que permitan una adecuada penetración del espectro lumínico requerido para las reacciones de fotosíntesis. Son sitios de pastoreo de especies herbívoras y omnívoras. Junto con el fitoplancton son la base productiva de materia y energía de las redes tróficas marinas.
Para Panamá son muy abundantes y más diversas en el litoral Caribe con 4 especies pertenecientes a cuatro géneros, versus el Océano Pacifico en donde se han identificado 2 especies, de las cuales Halodule wrightii Ascherson, también está presente en el Caribe. En la Tabla III‐9, se registran las especies que conforman las praderas marinas, algunas de sus características y los sitios más importantes para los litorales, así como sus relaciones más estrechas con otros componentes de las zonas marinos costeras.
El pasto de tortugas (Thalassia testudinum) es considerada por muchos científicos como el clímax en la evolución del desenvolvimiento de los pastos marinos, es la de mayor distribución, abundancia y biomasa, a lo largo del caribe panameño. Ella se encuentra creciendo sobre fondos de arena, coral vivo, coral fragmentado hasta fondos con sedimento terrígeno continental. Desde los 30 centímetros hasta unos 10 metros de profundidad, en áreas con baja a alta energía, en las cuales puede formar mantos con crecimiento mono específicos, o bien combinados con Syringodium y muy rara vez con Halodule.
Distintos estudios desarrollados en el área del Caribe, nos hablan de la ecoplasticidad en crecimiento y densidad, de las distintas especies de hierbas marinas, dependiendo de las condiciones de su área de desenvolvimiento. En zonas expuestas con alta energía de oleaje, crecen pequeñas y con gran densidad de individuos; mientras que en zonas con moderado oleaje, en las cuales nunca se exponen, alcanzan su mejor desenvolvimiento (tamaño y densidad intermedia). Finalmente en áreas con baja energía, normalmente ligadas a aguas con poca transparencia y fondos influenciados con sedimento terrígeno, su crecimiento es mayor, pero su densidad es la menor, procurando de esta forma, que la poca iluminación existente, pueda ser utilizada por los diferentes componentes de dicha comunidad (Heck, 1976; Averza‐Colamarco & Almodóvar 1984, 1985, 1986; Kilar &
Tabla III‐8 ‐ Atributos para tener en cuenta en los EsIA para formaciones boscosas
TAMAÑO Área de cobertura CONTEXTO PAISAJÍSTICO Vientos, Sedimentación, Flujo hídrico (hidrodinámica), Ciclo de nutrientes, Fragmentación y Conectividad CONDICIÓN Altura, Área Basal, Densidad, Composición florística, Biodiversidad Asociada (herbívoros, depredadores, detrítívoros), Especies Amenazadas, Especies Aprovechables, Productividad, Sustrato, Salinidad, Topografía, y Fisicoquímicos (aguas y suelos). Fuente:Geraldes y Vega 2001
ARAP Documento Referencia McLachlan, 1989). En la Tabla III‐9, se registran las especies de fanerógamas para los dos litorales y su distribución. Tabla III‐9. Diversidad de especies de praderas de fanerogamas en Panamá. PACIFICO (1) Halodule wrightii (Cymodoceaceae) (hierba marina); (2) Halophila baillonii (hierba marina) (Hydrocharitaceae) En Coiba en isla Jicaron, Boca Grande en fondos de cieno a 3.5 a 5 m de profundidad; Bahía de Damas hasta 20 m de profundidad, asociada con tortugas marinas; Posiblemente en isla Canales y Golfo de Chiriquí y Golfo de Panamá. CARIBE (1) Halodule wrightii (Cymodoceaceae) (hierba marina); (2) Syringodium filiforme (hierba manatí); (3) Halophila decipiens y (4) Thalassia testudinum (hierba marina) (Hydrocharitaceae),
El pasto de tortugas (Thalassia testudinum), conforma las praderas de mayor extensión y dominancia, en profundidades menores de 10 m. Hierba marina (Halodule wrightii), que es de rápido crecimiento es la pionera y puede localizarse en zonas de turbulencia y mezclada con Thalassia. Mientras que Halophila es la más escasa y débil y se localiza en zonas de baja energía. Siringodium es la segunda en abundancia y se localiza en formaciones monoespecíficas o con Thalassia. Son abundantes en el área de Bocas del Toro desde la Playa Soropta hasta la Península Valiente y la plataforma continental‐insular de Isla Escudo de Veraguas; Desde Veragua hasta Colon (bahía de Limón, punta Galeta, Bahía las minas, Isla Naranjo, Maria Chiquita, Juanche, Isla Mangote, Portobelo, Playa Blanca, Isla Mamey, Isla Paulina, Isla Grande, Nombre de Dios, Jose del Mar, hasta la comarca de Kuna Yala
Indicador: Son indicadores de la calidad del hábitat y de las condiciones reinantes. Su monitoreo en el tiempo y su evaluación en términos de crecimiento, densidad y extensión se puede relacionar con disturbios o alteraciones.
Dependencia vital de las ZMC: (1) Calidad del agua y nutrientes= las praderas de fanerógamas dependerán de los nutrientes y de la transparencia del agua, profundidad, del oleaje y la dinámica costera y de la calidad de los fondos; (2) La contaminación, la erosión de las playas y la destrucción de los manglares están muy relacionados con la calidad del medio y con los aportes de materia y energía.
Fuente: Documento de referencia sobre caracterización de arrecifes Maté 2009
Importancia: Las praderas además de la productividad biológica, constituyen el hábitat natural para el desarrollo de especies de algas (verdes, pardas, rojas, verdeazulez, etc.) y de animales de todos los Órdenes y de todas las edades (esponjas, celenterados, crustáceos, moluscos, peces, tortugas marinas y mamíferos como el manatí, por lo tanto su importancia ecológica se traduce en el mantenimiento de la biodiversidad costanera (D´Croz et al. 1975; Batista de Yee & Chang, 1976; Birkeland et al. 1976; Den Hartog, 1976; Keck, 1977, 1979; Weinstein & Heck, 1979; Stoner, 1980; Reibble, 1981;Vasquez‐Montoya & Tomassin, 1983; Cubit et al. 1984; Arosemena & Ruiz, 1986; Ruiz de Guevara, 1986; Marshall et al. 1993; Marshall, 1994; San Martin, 1997; ANAM, 1999; ARAP, 2007‐2008; Averza‐Colamarco & Muñoz, en prep.)
Estado de Conservación: No existe una evaluación general, inclusive aún no se precia su distribución y extensión. No obstante, según los expertos el estado de las praderas marinas es bueno, aunque para Bocas del Toro y Kuna Yala, se han detectado algunas alteraciones puntuales relacionadas con la construcción de viviendas en las proximidades de estas formaciones naturales y de los impactos que generan las formas de vida de los habitantes (Averza‐Colamarco, 1996; Olaidi & Ventocilla, 1995). En síntesis las alteraciones se pueden identificar como: • Eliminación de basuras domesticas. • Aguas servidas. • Sedimentos por erosión. • Turbulencia en la navegación. • Contaminación química. • Eventos naturales, como mares de leva, tsunamis, maremotos etc. • desarrollos turísticos y urbanos. • Desechos industriales.
LAS PRADERAS Y LOS EsIA
Estos fondos por su cercanía a las playas y por sus connotaciones ecológicas de productividad, junto con los manglares y los arrecifes, son la base piramidal de las cadenas tróficas que se estructuran y sustentan toda la biodiversidad de las zonas marino costeras, por lo que su singularidad es evidente. Muchas especies dependen de estas formaciones y su estado de conservación deberá ser relevante bajo cualquier condición.
En los EsIA, estas zonas deberán ser objetos de estudios de caracterización, diagnóstico y manejo, pues en lo posible ningún proyecto, obra o actividad, podrá atentar con su existencia y su función ecológica, inclusive programas de compensación o mitigación podrían ser encaminados a la restauración o incremento de estos fondos marinos. Igualmente se deberán espacializar, cuantificar y cartografiar y en los casos de proyectos de cualquier categoría o de infraestructura de desarrollo estos fondos deberán contar con un programa de monitoreo permanente. Tabla III‐10 ‐ Fanerógamas. Atributos para tener en cuenta en los EsIA TAMAÑO Área cobertura y densidad de los brotes. CONTEXTO PAISAJÍSTICO Profundidad, Sedimentación, Hidrodinámica, Fragmentación y Conectividad CONDICIÓN Diversidad de pastos, Biodiversidad Asociada Especies Amenazadas, Reclutamiento de spp. Asociadas, Sustrato, Temperatura, Salinidad, Ciclo de Nutrientes, Calidad del agua, Productividad, Herbivoría y Epifitismo. Fuente: Documento de referencia sobre caracterización de arrecifes Maté 2009
Ver legislación sobre praderas marinas en 0
E. Plancton
Conjunto de organismos, principalmente microscópicos, que flotan libremente en aguas saladas o dulces, hasta aproximadamente los 200 metros de profundidad, aunque se concentra en los primeros 30 m. Se clasifica de acuerdo a su génesis en fitoplancton para referirse al componente vegetal y zooplancton al animal. Dentro del zooplancton, aquellos componentes biológicos, que forman parte de los estadios tempranos de desarrollo de peces, se conocen como Ictioplanctón (huevos, larvas, alevinos).
El Fitoplancton, constituye el plancton vegetal y se desarrolla en todas las aguas marinas y su diversidad y su abundancia, se relaciona con la temperatura, la radiación solar y los nutrientes disueltos. Mediante el proceso de fotosíntesis constituyen la base de la cadena alimenticia en el mar, y es el responsable de 50% de la materia y energía necesaria para sustentar la vida en el planeta. Los organismos que más abundan en el fitoplancton son las cianobacterias, diatomeas y algas doradas unicelulares. También se han registrado dinoflagelados, responsables de las mareas rojas que solamente ocurren el Pacifico y en especial en el Golfo de Panamá, aunque ya han sido detectado algunos indicios para el Golfo de Chiriquí, sin poderse determinar si se trata de situaciones tradicionales o de eventos nuevos.
De acuerdo con Aguilar (1992), las mareas rojas, se pueden definir como una concentración masiva de organismos planctónicos (algas diatomeas y dinoflagelados), y pueden presentarse como manchas de color intenso, verde, amarilla o rojo marrón. Este fenómeno ocurre a principios de año y están asociados con temperatura, insolación, aporte de agua dulce, afloramientos costeros y concentraciones de nutrientes y oxígeno”. Las principales áreas en donde se registra el fenómeno son: entrada del Canal de Panamá, cerca de Isla Naos, Taboga, Punta Chame, San Carlos, Coronado, Santa Clara y demás lugares alejados de la costa hasta 20 millas náuticas (Kwiecinski 1976).
ARAP Documento Referencia Generalmente, las mareas rojas en el Golfo de Panamá, no ocasionan mortandades masivas de organismos, posiblemente porque en la gran mayoría están formadas por diatomeas de los Órdenes Centrales y Pennales (Aguilar, 1992). No obstante, Gómez & Soler (1991), registraron mareas rojas en 1988 durante los mese de julio a septiembre y encontraron que el organismos dominante era Gymnodinium catenatum (diatomea), dinoflagelado que produce la toxina paralítica (PSP) y que ha causado varias epidemias en el oeste del Pacífico y las costas de Guatemala.
Las diatomeas son las microalgas dominantes, seguidas por los dinoflagelados, algas verde azules y silicoflagelados. La dominancia de las diatomeas concuerdan con los resultados obtenidos por Aguilar y Pérez (2007a, 2007b). En la Tabla III‐11 se registran algunos datos de distribución y diversidad, así como algunos de los atributos que podrían ser considerados como indicadores. También se registran algunas relaciones vitales con los componentes marino costero. Tabla III‐11. Diversidad planctónica registradas para Panamá. CARIBE PACIFICO Se cuenta con menos información para este litoral. Según Aguilar (2007), para la división Bacillariophyta (diatomeas), se han determinado 33 géneros con 69 especies; la Chrysophyta (silicoflagelados), un género con una especie; la Cyanophyta (algas verde‐azul), un género con 3 especies y la Dinophyta (dinoflagelados), 5 géneros con 9 especies. Se identificó que
Coscinodiscus radiatus, Guinardia flaccida y Neocalyptrella robusta se constituyeron en los taxa de mayores frecuencias y
que el género Chaetoceros aportó el mayor número de especies. En este litoral no se han registrado mareas rojas.
Por las particularidades de este litoral se ha registrado una mayor biomasa y diversidad de algas, además de los fenómenos de surgencias del Golfo de Panamá. Según Soler et al. (2003) con respecto a las diatomeas detallan la presencia de 28 ordenes, 49 familias, 108 géneros y 431 especies y predice la existencia de más de 500, en donde sobresalen por su abundancia los géneros, Chaetoceros con cerca del 20% de las colectas, y este sumado a los géneros Cyclotella, Nitzschia, Rhyzosolenia, en algunos casos han llegado a representar alrededor del 50% de los componentes de la muestra (Smayda, 1963, 1965, 1966; D´croz et al. 1991; Aguilar 1992; Soler et al. 1995, 1997). Indicadores: La diversidad de especies, la dinámica poblacional de las mismas y su cuantificación relativa, podrían ser indicadores de la calidad del hábitat y de la estabilidad ecológica global y regional. Dependencia vital de las ZMC: El Plancton (fito y zoo) dependerán de la calidad de las aguas litorales y en este sentido cambios en los
parámetros de salinidad, temperatura y nutrientes disueltos tendrán un efectos directos sobre la viabilidad y desarrollo de estos organismos. Fuente: Documento de referencia para la elaboración de estudios de impacto ambiental (EsIA) en ZMC y Aguas continentales Maté 2009 Importancia: Podría ser considerado como una singularidad, ya que su importancia es inherente a la viabilidad y evolución de las especies marinas y de forma indirecta a la viabilidad de las especies terrígenas. Es la base de las redes tróficas y el máximo productos de oxigeno cumpliendo con una función global de renovación y estabilidad atmosférica. Tan solo como ejemplo, las pesquerías de anchovetas están muy correlacionadas con la riqueza fitoplanctónica, la cual a su vez depende de la fuerza del afloramiento costero en el Golfo de Panamá. En adición la presencia y/o ausencia de ciertas especies de diatomeas, se esta utilizando como indicadores de la calidad de las aguas, como es el caso de los ríos que desembocan en el canal de Panamá. Estado de conservación: La Universidad de Panamá, en el Centro de Ciencias del Mar y Limnología de la Facultad