zapotecos originarios de Oaxaca ocupaban el tercer lugar con el 7% (Embríz: 179, 1993) Mientras que en el
4.4. Algunos aspectos de la salud y nutrición de la niñez jornalera agrícola migrante
A partir de las cifras con las que cuenta el PRONJAG en Sinaloa durante 2003-2004 se puede tener un acercamiento a una arista de la salud de las y los niños migrantes agrícolas. Respecto a la protección de la salud de los niños a través de su acceso al esquema básico completo de vacunación es aún una realidad lejana para muchos de ellos. Esta situación es más aguda entre los niños que trabajan, puesto que ellos representan la mayor cantidad de niños que no cuentan con su cartilla, particularmente entre los de 12 a 14 años. En general, se puede decir que el 96% de los niños y niñas que trabajaban no contaban con su cartilla, y el 86% entre los niños y niñas que no lo hacían. Esta realidad se presentaba en un estado en el cual su cobertura del esquema de vacunación se consideró como satisfactoria respecto al esquema básico de vacunación (Consejo Nacional para la Infancia y la Adolescencia: 29, 2005).
No obstante, personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó durante ese mismo periodo que el 87% de los niños y niñas menores de un año cuentan con el esquema completo de vacunación, pero este porcentaje sigue siendo menor al nacional, el cual es de 95%. Entre los niños de 1 a 4 años la cobertura es mayor a la nacional, 97% contra el 95%52.
Cuadro 25. Cartilla Nacional de Vacunación según condición de trabajo, Sinaloa 2003-2004 Niños que trabajan Niños que no trabajan
Edad en años
Con cartilla
de vacunación Sin cartilla de vacunación
Con cartilla de vacunación Sin cartilla de vacunación Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Total 6 13 5 83 2 214 35 751 20 1061 7 24 9 152 3 145 24 702 18 1023 8 25 10 307 6 95 16 698 18 1125 9 28 11 315 6 62 10 518 14 923 10 41 16 571 10 39 6 414 11 1065 11 31 12 665 12 19 3 327 9 1042 12 45 18 993 18 14 2 226 6 1278 13 29 11 1210 22 13 2 107 3 1359 14 20 8 1210 22 4 1 68 2 1302 Total 256 100 5506 100 605 100 3811 100 10178
52
Documento en archivo electrónico. IMSS, Programa de atención integral a la salud de los jornaleros
agrícolas, temporada 2003-2004, jefatura delegacional de prestaciones médicas del Instituto Mexicano del
4.4.1. Principales enfermedades de las familias jornaleras agrícolas migrantes en
Sinaloa
Durante la temporada hortícola 2003-2004 en Sinaloa, los responsables de la atención a los jornaleros del IMSS reportaron tener a 42,138 derechohabientes53, y la población jornalera
total del estado calculada era de 200,000. Esta cifra nos da una idea de que una parte importante de la población ha estado siendo atendida a través de los consultorios particulares que han establecido los propios productores durante el conflicto que surgió a lo largo de los últimos años con el IMSS y que se agudizó ante la reciente reforma en esa legislación en abril de 2005, respecto a la subrogación de los servicios médicos y de las guarderías principalmente. Esta discusión rebasa el ámbito del estudio, sin embargo, lo que sí se constató en campo que frente a la reducción de la atención por parte del IMSS, los jornaleros agrícolas migrantes están siendo atendidos principalmente en los consultorios médicos particulares que se encuentran en los campos, en lo que toca principalmente a la atención primaria y con menos acciones orientadas a la prevención y promoción de la salud. Otros casos son canalizados a unidades de la Secretaría de Salud y hospitales de las diferentes regiones.
En esa misma temporada, el IMSS reportó tener cobertura en 55 de los consultorios que se ubican en 54 campos, con igual número de médicos, en los cuales existen las mayores concentraciones de las familias jornaleras. Entre las enfermedades detectadas por ellos destacan las siguientes54:
• Las relacionadas con la vivienda en que habitan y que son enfermedades de tipo gastrointestinal por las condiciones insalubres en que se encuentran, siendo los principales afectados los niños.
• Las infecciones de tipo respiratorio por el uso de los fogones dentro de las viviendas y la escasa ventilación de las mismas, afectando principalmente a las personas con problemas de desnutrición.
• Dentro de las actividades preventivas destacan el hecho de atender a 1,680 casos de desnutrición que se detectaron, entre los cuales 222 eran de tercer grado.
• El control prenatal entre las embarazadas se efectuaría en el 90% de los casos.
• Otros casos detectados o por confirmar, y en su caso canalizar, son los de diabetes mellitus, hipertensión arterial, tuberculosis pulmonar, cáncer cérvico-uterino, intoxicaciones por agroquímicos.
En cuanto a los motivos de consulta, el IMSS en Sinaloa, a través del programa de atención a jornaleros agrícolas migrantes, definió como los 10 principales a los siguientes:55
• Infecciones de vías respiratorias agudas (17,129).
o Siendo el grupo más afectado el de pacientes de 0-9 años de edad con 10,663 casos. • Enfermedades diarreicas agudas (2,816)
o Siendo el grupo más afectado el de pacientes de 0-4 años de edad con 1,881 casos.
53
Ibid, IMSS, 2005 54
• Oftalmopatías (1,686)
o Siendo el grupo mas afectado el de pacientes de 1-4 años de edad con 630 casos. • Dermatomicosis (1,479)
o Siendo el grupo más afectado el de pacientes de 10 a 59 años de edad con 616 casos.
• Afecciones de vías urinarias (1,157)
o Siendo el grupo de edad de 20 a 59 años el más afectado con 1,012 casos. • Enfermedades ácido pépticas (786)
o Siendo el grupo de edad de 20 a 60 años el más afectado con 704 casos. • Traumatismo y heridas (562)
o Siendo el grupo de edad de 5 a 64 años el más afectado con 453 casos. • Odontopatías (505)
o Siendo el grupo de edad de 5 a 44 años el más afectado con 399 casos. • Parasitosis (294)
o Siendo el grupo de edad de 1 a 44 años el más afectado con 155 casos. • Padecimientos osteo – musculares (193)
o Siendo el grupo de edad de 20 a 60 años con 181 casos el más afectado.
No obstante, no se presenta mayor información acerca de sus causas o se especifican cuáles corresponden propiamente a las laborales o accidentes de trabajo. Algunas de ellas son los dolores de cabeza o temperatura alta por insolación, los dolores musculares, las afecciones de los riñones, los traumatismos y heridas, como se pudo constatar en campo.
4.4.2. Principales enfermedades de las niñas y niños que trabajan en los campos
agrícolas
Con relación a las principales enfermedades y accidentes de las y los niños que trabajan destacan los que tienen que ver con la intensa jornada de trabajo, las condiciones en las que lo realizan, los riesgos de la propia actividad laboral, los accidentes durante los traslados al campo, entre otros. Veamos algunos de los testimonios de los principales actores: las niñas y los niños y algunos agentes institucionales que trabajan con ellos:
• “También nos ha tocado varias situaciones difíciles porque luego, a veces, los patrones obligan a la gente a trabajar en la lluvia, con lodo, y esas infecciones se van transmitiendo en la piel y eso es muy duro, lo que he trabajado desde muy pequeña... te afecta” (Demetria Santiago, entrevista UNICEF-PRONJAG, marzo de 2006)
• “Por poner atención al jefe (al estar trabajando de rezagadora en el empaque) me distraje... y no me di cuenta cuando los rodillos empezaron a dar vuelta y puse la mano, no me pasó mucho, me llevó el dedo, sentí que me lastimaba y saqué rápido el dedo” (Demetria Santiago, entrevista, UNICEF-PRONJAG; marzo 2006)”.
• Entrevista con dos niñas en la escuela del PRONIM, MOSI Leopoldo Heredia en el municipio de Ayala, Morelos (UNICEF-PRONJAG, diciembre de 2005):
“¿Y cuando van a trabajar se sienten cansadas para venir a la escuela? A: - Yo si. Yo casi no voy porque me duele mucho la espalda.
C: - Y se te quita el dolor de espalda descansando o te ve el médico. A: - No, nomás así, descansando.
C: - ¿Y de qué más se enferman? A: - De la calentura.
C: - ¿Por qué les da calentura? A: - Porque andamos en el calor
C: - ¿Cuándo van a trabajar? Es insolación...
A: - Si, porque agarro harta calentura y gripa... Todo me duele cuando vas a venir caminando”.
• “Las niñas y niños como adultos sufren frecuentemente enfermedades ocasionados por la falta de seguridad de trabajo, así como las mujeres, ya que son contratadas gran parte de ellas estando en estados de embarazo y las jornadas de trabajo son muy largas extendiéndose de 6:00 de la mañana a 5:00 de la tarde con jornadas muy agotadoras por el ritmo y rudeza del trabajo, con un medio muy caluroso”.56
• “Las niñas, niños sufren frecuentemente enfermedades como: • Dermatitis
• Intoxicación
• Enfermedades de los ojos • Insolación • Deshidratación • Reumatismo • Accidente de trabajo • Quemaduras • Anemias
• Infecciones fuertes en el estomago • Fracturas
• Muertes por deshidratación y accidentes de trabajo • Cortadas
• Mutilaciones • Desmayos
• Accidentes en transportes entre otros”57.
4.4.3. Algunas acciones estratégicas en materia de nutrición de la niñez jornalera
agrícola migrante en Sinaloa
La desnutrición en los niños, niñas y mujeres de las familias jornaleras ha sido uno de los problemas más fuertes que ha sido atendido por varias instancias tanto del sector salud, como de la SEDESOL, así como por organizaciones sociales y los propios productores. Algunos datos refieren que el 60% de las familias jornaleras agrícolas migrantes del estado de Sinaloa, presentan desnutrición crónica (DIF Sinaloa, 1998). Aún cuando el análisis institucional se hace en otro apartado del documento, aquí mencionaremos alguno de los esfuerzos más importantes que se han realizado para diagnosticar esta problemática y mejorar el estado nutricional de las familias jornaleras.
• Los diferentes proyectos orientados al abasto y alimentación del PRONJAG, entre ellos la dotación de despensas, organización de grupos de abasto, instalación y capitalización
56
FOMEIM. “Diagnóstico del estado de Sinaloa para la atención de la población jornalera agrícola migrante”. Documento de trabajo, 2005.
de tiendas, los comedores de los Centros de Atención Infantil (CAEI,s): En estos últimos se les proporciona desayuno y comida a los niños de diferentes edades, que pueden ir desde los 0 hasta los 14 años (SEDESOL, 2001).
• El Módulo de recuperación nutricional para niños y niñas desnutridas que opera en el estado de Sinaloa desde 1994 con la participación del PRONJAG, los productores, el sector salud y educación, entre otros. En este espacio los niños con fuertes problemas de anemia y avitaminosis son atendidos por 45 días para ganar peso y talla (SEDESOL: 118, 2001).
• El Programa de Desincorporación de la Mano de Obra Infantil Jornalera Agrícola Migrante, que inició en 1997 y es ejecutado por el DIF en el estado de Sinaloa, mediante el cual se otorga una beca en alimentos para compensar en parte el salario que el niño deja de percibir, condicionando su entrega a la asistencia a la escuela. Este programa tiene entre sus objetivos los siguientes. “Mejorar la condición nutricional de las niñas y los niños jornaleros agrícolas migrantes”. Incorporar nuevos alimentos con valor nutricional a la dieta básica de estas familias. Mejorar el estado nutricional de las mujeres embarazadas y lactantes; entre otros. Entre sus resultados, ha demostrado su efectividad en los casos de desincorporación del trabajo y su incorporación a la modalidad educativa del CONAFE. Los niños con desnutrición moderada y severa lograron aumentar en peso y talla durante los cuatro meses que se incorporaron al programa (DIF, 1997).
• El estudio realizado por la SEDESOL y el PRONJAG conjuntamente con el Centro de Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la Fundación Ford sobre las “Condiciones de vida, nutrición y salud de Jornaleros Agrícolas Migrantes en Sonora” (versión en disco compacto). En el que plantean una acción pública coordinada que atienda los procesos migratorios, de trabajo y las condiciones de vida de estas familias.
4.5. Conclusiones. La necesidad de una acción pública articulada, profunda e integral para la atención de la niñez jornalera agrícola migrante
La perspectiva que se propone en este estudio es una que se centra en el conocimiento de la familia jornalera agrícola migrante, de los procesos migratorios en contextos socioeconómicos contrastantes, de la visibilidad económica de estas familias por su contribución al desarrollo económico de estos mercados y del país, así como de la importancia del trabajo infantil para la reproducción material y física de estas familias. La comprensión de estos procesos y su interrelación, se considera de vital importancia para proponer, orientar y operar cualquier acción pública que busque incidir en una protección efectiva de los derechos de la infancia aún en situaciones de alta vulnerabilidad. Quizás, como ha sucedido en otros tiempos para los empresarios agrícolas de Sinaloa, su contribución al cumplimiento del derecho a la educación, a la salud y a una vida digna para estos niños y niñas migrantes trabajadores, tendrá que plantearse también de cara a las actuales presiones internacionales que imponen los procesos de globalización para las empresas socialmente responsables. Es posible que el desarrollo económico de estas regiones tendrá que transitar de un modelo que ha contribuido a perpetuar las condiciones de vulnerabilidad de estas familias hacia un modelo económico y social que se oriente por la inclusión, regulación y cumplimiento de los derechos de los trabajadores agrícolas que aún “enganchan” (no contratan). Lo cual también implica condiciones justas de pago a estos trabajadores para que el producto de su trabajo no solamente se vaya al desarrollo de las economías locales y de los empresarios agrícolas, sino a la posibilidad de contar con una
economía familiar desahogada que garantice la continuidad de su existencia familiar cuando no tengan empleo. En términos prácticos, se requiere profundizar, articular y focalizar los esfuerzos de particulares, de las instituciones, de los trabajadores agrícolas y de la sociedad organizada para garantizar mejores condiciones de vida y de trabajo de estas familias, con énfasis en la protección de los derechos de los niños y de sus familias para trastocar aquellas condiciones que los han llevado desde su temprana infancia a ser considerados como adultos, renunciando a la satisfacción de sus necesidades y derechos que corresponderían a su edad, tales como acceder a la educación y la salud como dos aspiraciones universales que contribuyen de manera sustancial a su desarrollo social, físico y emocional. Las acciones a profundizar se enmarcarían claramente en el cumplimiento de las metas establecidas por México en el “Programa de Acción 2002-2010: Un México Apropiado para la Infancia y la Adolescencia”, como resultado de los compromisos que asumieron los representantes de nuestro país en la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas a favor de la Infancia en mayo de 2002.