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9. RESULTADOS OBTENIDOS

9.2 APRENDIZAJE EMOCIONAL

9.2.4 AUTONOMÍA

Según el diccionario de la Real Academia, la autonomía es la condición de quien, para ciertas cosas, no depende de nadie. En los adolescentes esta es una competencia en desarrollo. Lo percibido en los integrantes de los grupos de estudio era que habiendo terminado una etapa de escolaridad en la que eran conducidos en sus responsabilidades y controlados constantemente, como consecuencia, algunos de ellos sienten el estudio y el aprendizaje como una obligación, más no como un deleite y un compromiso consigo

mismos. Tras interesarse en estudiar música formalmente, debieron encontrar y reaprender a estudiar; que su independencia y la toma de decisiones contribuyeran al cumplimiento de su meta como músicos en formación.

Dentro de los grupos de estudio, la autonomía y el desenvolvimiento de los

estudiantes variaba de acuerdo a la actitud de cooperación que hubiera dentro del grupo. El desenvolvimiento se puede entender como el desarrollo y accionar de cada uno de los integrantes del grupo en pro de los logros colectivos. Se buscó entonces una disposición autónoma que generara beneficios para sí mismo y para la colectividad. La falta de autonomía y la ausencia de desenvolvimiento solían presentarse en el grupo de estudio cuando la comunicación no era buena y era más evidente en los estudiantes más

inseguros. Se logró colaborar en el desarrollo de estas capacidades con la asignación de un rol en la sesión de estudio. La asignación del rol buscó motivar el estudio y la práctica individual, lo que generó en algunas ocasiones una participación más activa en los estudiantes con dificultades. Tanto en clase como en los grupos de estudio se desenvolvían y participaban con mayor iniciativa y autonomía.

En los grupos de estudio propuestos, esto surgió hacia la cuarta semana de estudio. La idea emergió ante la observación de los videos de las sesiones de estudio en las que se veía que no se obtenían los logros y la participación no era fluida. Al asignar

actividades y roles específicos para cada participante el ambiente se tornó más cálido, así cada integrante tuvo la oportunidad de desenvolverse con autonomía. Esta estrategia de asignar roles y tareas específicas a cada uno se mantuvo un tiempo, una vez

entendida la funcionalidad por parte del grupo cooperativo, se dedujo que ellos lo lograrían con autonomía, por lo que se dejó de dar la asignación.

Grupo focal N° 1 grupo dos

Investigador: ―¿qué pasó luego de las observaciones de la última reunión en donde les pedí más compromiso con el seguimiento de la guía?‖

Estudiante 1: ―La leíamos toda y la hacíamos, pero no seguíamos todo el tiempo‖.

Estudiante 2: ―O tener el tiempo estimado para cada actividad, 15 minutos para calentar, y calculamos y no una hora‖

(comentarios entre todos)

Investigador: ―se pierde la percepción del tiempo y más estando en grupo y más recochando…‖

Estudiante 3: ―con la guía uno administra mejor el tiempo‖. Estudiante 1: ―pero esta semana si lo hicimos con la guía‖. Estudiante 2: ―y el papel que cada uno tiene…‖

Investigador: ―les gustó lo de asignar funciones…‖

La asignación de roles organizó la sesión de estudio y contribuyó a generar reflexión sobre el tiempo que no se aprovechaba. A la autonomía la soportan la

disciplina y la iniciativa, características que afectan los resultados que se obtienen tanto individual como grupalmente. Con la observación de los videos se pudo sostener la siguiente premisa: Entre más disciplina, organización, disposición y respeto emerjan en los grupos, se acogerán con mayor receptividad las iniciativas individuales de los integrantes.

Para el desarrollo de las sesiones de estudio se partió del supuesto que, al ser parte del grupo de estudio cooperativo de la investigación, había una confianza. Se esperaba

que no fuera necesario ejercer exigencias, sino, que se esperó un orden y conducta que generara disciplina para desarrollar un proyecto común con beneficios para todos. Pero la disciplina dependió también de la cultura escolar en la que los estudiantes se

desarrollaron en su formación secundaria y las condiciones en las que estaban

acostumbrados los alumnos a responder. Integrar diferentes experiencias anteriores en el ámbito escolar es bueno, pero puede tomar tiempo mientras los estudiantes reconocen que la disciplina trae beneficios; incluso, se pueden llegar a generar conflictos por las diferencias de actitud de los integrantes en cuanto a la disciplina. Diferencias que se pudieron resolver con la reflexión entre ellos mismos.

En el grupo focal que se cita a continuación, se estaba conversando sobre una dificultad que se presentaba con un compañero en especial, quien no colaboraba en la concentración del grupo y generaba indisciplina. Se reflexionó entre todos, se pensaron soluciones posibles y se concluyó que era importante no dejarse impregnar de esa actitud si no mantener la disciplina para que los logros grupales no se vieran afectados.

Grupo focal N° 2 Grupo 1

Estudiante 1: ―Yo creo también que si cada uno hace de su parte, nosotros nos comportamos no va a tener motivo para hacer un chiste, va hacer un chiste y nadie se va a reír y va a parar‖.

Este estudiante llegó a esa conclusión después de hablar varios minutos sobre el tema con sus compañeros. La reflexión fue valiosa en el momento para concientizar al grupo. Por otro lado, uno de los estudiantes repitentes de preuniversitario que hizo parte del grupo de estudio en la entrevista final concluyó que el grupo de estudio había aportado en su disciplina de estudio y por ende en su autonomía:

―Ayuda mucho el grupo de estudio porque fue como otra materia adicional del preuniversitario, un plus. Que ayuda a mantener la disciplina y a trabajar y trabajar y a ser consciente que un músico es eso, de mantener estudiando y mantener trabajando, estar en la práctica a toda hora.‖

Finalmente, saber afrontar la frustración y manejar el éxito, son realidades que deben entrenarse en un músico. Pero para sobrellevar la frustración es importante crear un espacio positivo, ya que según Maturana, ―La negación es destructiva, cierra la inteligencia en la autodepreciación y la centra en la agresión‖ (Maturana H. , 2002, p. 51). Por lo tanto, tener un espacio positivo y crear un ambiente constructivo y

enriquecedor, favoreció la tolerancia hacia la frustración y facilitó la reflexión. Este espacio positivo, permitía que aflorara la paciencia y empatía entre los pares y la

receptividad frente las miradas extrínsecas en el hacer musical. En cuanto a la afinación fue importante valorar este espacio ya que si se hacían sugerencias con carácter positivo era más posible que se creara la disposición de escucha y se percibiera auditivamente la nota con claridad y el aparato fonador podía emitirla. Evitando de esta manera la frustración.

Para terminar este capítulo, se plantea la siguiente premisa: el aprendizaje con base en la estabilidad emocional y el aprendizaje cooperativo funcionan

complementariamente y favorecen la superación de dificultades y el desarrollo de habilidades musicales. La dimensión emocional no se debe pasar por alto, menos aún en la adolescencia; especialmente si se está produciendo un aprendizaje práctico y teórico inicial en cualquier materia.

9.3 Creando Hábitos de Estudio - Vivencias, Concientización y Autodisciplina