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Avances en el cumplimiento de las Metas del Milenio

A. Pobreza y hambre frente a las Metas del Milenio

3. Avances en el cumplimiento de las Metas del Milenio

Como lo muestra el siguiente cuadro, cuatro países latinoamericanos no estarían en condiciones de cumplir con las metas de disminuir, al año 2015, a la mitad la incidencia de la desnutrición infantil y subnutrición existentes en 1990, y todos son centroamericanos (El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua). Una limitación parcial tendría Panamá, que no alcanzaría la meta de subnutrición, pero cumpliría con creces la de desnutrición infantil.

Para analizar la situación de los 22 países de América Latina y el Caribe, se consideraron las hipótesis sugeridas por la FAO, que suponen un aumento mayor del suministro de energía en los países con menor oferta: de casi 11% para aquellos con un suministro cercano a 2.200 kilocalorías, de 9% para aquellos con un suministro de entre 2.200 y 2.500 kilocalorías y de una cifra cercana a 8% para los que hoy disponen de más de 2.500 kilocalorías por persona al día. Estos aumentos coinciden grosso modo con aquellos de la década de mejor desempeño de la región: los años setenta.

En relación con las desigualdades de acceso, se supuso que en los próximos años los países registrarán una disminución relativamente pequeña del coeficiente de variabilidad del consumo alimentario, como consecuencia de la probable reducción de la pobreza extrema. El progreso hacia el logro de esta meta redundaría en un aumento relativamente mayor del consumo de alimentos de la población de más bajos ingresos en comparación con la de ingresos medios y altos. La FAO plantea que el rango actual de valores del coeficiente de variabilidad del consumo de alimentos podría descender de valores comprendidos entre 0,21 y 0,36 a un rango entre 0,20 y 0,31 hacia el año 2015. Sobre esta base y teniendo en consideración la persistencia de las desigualdades en la región y el lento avance en materia de reducción de la pobreza absoluta, se proyectó una disminución uniforme de este coeficiente de 5%.8 Las tasas de subnutrición proyectadas al año 2015 se obtuvieron considerando, además, un cambio en los requerimientos mínimos de energía. Se supuso un incremento de 1,3% considerando que la FAO estimó que el envejecimiento de la población elevará en 2,6% los requerimientos hacia el año 2030, (FAO, 2002a).

Con respecto a la desnutrición infantil la situación es más favorable, aunque cabe reiterar que ésta es la manifestación más extrema del hambre, al menos por la forma en que contribuye a su transmisión intergeneracional. En efecto, 18 de 22 países alcanzarían la meta, mientras que otros 4 (El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) no lo harían si se mantuviesen los ritmos de avance registrados en los últimos tres quinquenios. Nuevamente, los cuatro países centroamericanos con niveles más elevados de pobreza e inseguridad alimentaria son los que deberían hacer un esfuerzo mayor en este ámbito y sin duda a ellos debiera destinarse dentro de la región una parte sustancial de la ayuda internacional.

Cuadro 3

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (22 PAÍSES): PROYECCIÓN DEL CUMPLIMIENTO DE LA META DEL MILENIO SOBRE HAMBRE (REDUCIR A LA MITAD LAS INCIDENCIAS DE 1990 RELACIONADAS A SUBNUTRICIÓN Y DESNUTRICIÓN GLOBAL EN MENORES DE 5 AÑOS DE EDAD AL AÑO 2015)

Desnutrición infantil

(insuficiencia ponderal moderada-grave)

No cumplirían Meta del Milenio

Cumplirían Meta del Milenio

Cumplirían meta más exigente basada en la meta

establecida en la Cumbre Mundial en favor de la

infancia, de 1990

El Salvador Venezuela Panamá Guatemala Trinidad y Tabago República Dominicana

Honduras Haití No cumplirían Meta del

Milenio Nicaragua Bolivia Brasil Colombia México Cumplirían Meta del Milenio

Paraguay Costa Rica Ecuador Argentina Guyana Chile Perú Jamaica Subn utrici ón Cumplirían meta más exigente basada en la Cumbre Mundial sobre la

Alimentación, de 1996

Uruguay

Fuente: CEPAL, sobre la base de criterios de proyección de la FAO.

Un rasgo distintivo del hambre en Centroamérica (al igual que en el resto de la región) es la pronunciada desigualdad de acceso a los alimentos, en promedio la más alta entre todas las regiones del mundo. Esta situación conduce a que una proporción de la población no acceda a los alimentos necesarios debido a la falta de recursos y no a déficit de alimentos.

Como se desprende del gráfico 9, una disminución de las brechas de acceso a los alimentos entre zonas geográficas y estratos de ingreso de la población es el principal expediente que permitiría a esos países alcanzar la meta establecida en la Declaración. Si en los próximos años (hasta 2015) la elevada desigualdad de acceso a los alimentos que registran actualmente descendiera hasta alcanzar un nivel similar al que hoy muestra Costa Rica, tres de ellos lograrían la meta de reducción de la subnutrición: El Salvador, Honduras y Nicaragua. Sólo Guatemala no la alcanzaría, aunque la disminución de la desigualdad permitiría que el porcentaje de población subnutrida fuera inferior al nivel de inicios de los años noventa. Ello indica que en Guatemala el factor determinante de su inseguridad alimentaria es el muy bajo nivel de la oferta interna de alimentos, agravada por las desigualdades de acceso.

Este último elemento subraya la necesidad de que la asistencia internacional otorgue prioridad a esos países centroamericanos. Esta ayuda debe integrarse en las políticas públicas para abordar los elementos esenciales que constituyen una política alimentaria nacional. Además de permitir el acceso de toda la población a los alimentos, esta política nacional debe orientarse a garantizar la suficiencia, estabilidad, autonomía y sostenibilidad de la oferta alimentaria de los países y traducirse en la realización simultánea de acciones en tres ámbitos:

i) estructural, cuyos efectos son de mediano y largo plazo (campañas de alfabetización, acceso a la tierra, modernización de la producción agropecuaria, mejoramiento de los canales de distribución de alimentos, entre otras);

ii)

aumento de la capacidad adquisitiva de los hogares para acceder a los alimentos y utilizarlos adecuadamente, mediante iniciativas de corto y mediano plazo (proyectos y programas de transferencias de ingreso y alimentación escolar, campañas de educación en materia de hábitos de alimentación), y

iii) acciones preventivas y de emergencia, a más corto plazo, para evitar las consecuencias de situaciones críticas de acceso a la alimentación y paliar sus efectos (distribución directa de alimentos a poblaciones afectadas por desastres naturales, y aplicación de sistemas de vigilancia sobre seguridad alimentaria centrados en localidades y poblaciones vulnerables).

Gráfico 9

PROYECCIÓN DE LA SUBNUTRICIÓN EN CUATRO PAÍSES CENTROAMERICANOS Y PANAMÁ SEGÚN CRITERIOS DE FAO Y REDUCCIÓN DE LA DESIGUALDAD DE ACCESO A LOS ALIMENTOS

AL NIVEL ACTUAL DE COSTA RICA, PARA LOS AÑOS 2005, 2010 Y 2015

Fuente: CEPAL, proyecciones de los niveles de subnutrición sobre la base de hipótesis de la FAO sobre evolución del suministro de energía alimentaria, los requerimientos nutricionales mínimos y el coeficiente de variabilidad del acceso al consumo alimentario. La segunda proyección incluye el criterio de reducción del coeficiente de variabilidad al nivel actual de Costa Rica, de 0,25.

Criterios de proyección FAO Proyección reduciendo la Meta del Milenio