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Alrededor de los 7 años, de acuerdo con la teoría de Piaget, los niños inician la etapa de las operaciones concretas. Ellos son menos egocéntricos y pueden usar las operaciones mentales para resolver problemas concretos (reales). En este período, pueden pensar con lógica porque pueden tener en cuenta múltiples aspectos de una situación en lugar de fijarse en uno solo.

La creciente habilidad para entender los puntos de vista de las demás personas les ayuda a comunicarse de una forma más efectiva y a ser más flexibles en sus juicios morales. Sin embargo, los niños en esta etapa aún se limitan a pensar en situaciones reales del aquí y el ahora. La capacidad para pensar a nivel abstracto no se desarrolla sino hasta la adolescencia. Los niños en la etapa de las operaciones concretas, principalmente entre los 7 y los 12 años, puede realizar muchas tareas a un nivel más alto que el que alcanzaban en la etapa preoperacional.

Entienden mejor la diferencia entre fantasía y realidad, aspectos de clasificación, relaciones lógicas, causa y efecto, conceptos espaciales y conservación y pueden manejar mejor los números.

 Distinguir entre fantasía y realidad.

La habilidad para distinguir entre realidad y fantasía se vuelve más sofisticada durante la etapa de las operaciones concretas.

 Clasificación.

Una capacidad de clasificación que se desarrolla a esta edad es la inclusión de clase, la capacidad para ver la relación entre el todo y sus partes.

 Razonamiento inductivo y deductivo.

La capacidad para clasificar hace posible que los niños piensen en forma lógica. Ambos tipos de razonamiento lógico, deducción e inducción, van de premisas (enunciados que se conocen, se creen o suponen como ciertos) a conclusiones.

La deducción comienza con un enunciado general (premisa) acerca de una clase de personas, animales, objetos o eventos y se aplica a los miembros particulares de una clase. Si la premisa es válida para toda la clase y el razonamiento es sólido, entonces la conclusión debe ser verdadera.

La inducción comienza con una observación particular y llega a conclusiones generales, las conclusiones inductivas son menos ciertas que las deductivas, porque siempre es posible obtener nueva información que no respalde la conclusión.

 Causa y efecto.

La habilidad para emitir juicios acerca de causa y efecto también aumenta durante la niñez intermedia.

 Seriación e inferencia transitiva.

Los niños demuestran que entienden la seriación cuando pueden organizar objetos de una serie, colocándolos en orden de acuerdo con una o

más dimensiones, como peso (del más liviano al más pesado) o color (del más claro al más oscuro). Piaget (1952) comprobó esta capacidad al pedir a los niños que ordenaran fichas de la más corta a la más larga. Entre los 4 y 5 años, los niños pueden elegir la más larga y la más corta. Entre los 5 y 6 años, pueden organizar las demás fichas mediante ensayo y error. Finalmente, entre los 7 y 8 años, pueden captar a la vista las relaciones entre las fichas, escogiendo la más corta, luego la siguiente y así sucesivamente hasta llegar a las más larga.

La inferencia transitiva, la capacidad para reconocer una relación

entre dos objetos, conociendo la relación de cada uno de ellos con un tercero, también se desarrolla en la niñez intermedia.

 Razonamiento espacial.

Los niños en la etapa de las operaciones concretas pueden entender mejor, visualizar y usar las relaciones espaciales. Ellos conciben mejor cual es la distancia de un lugar a otro, cuánto les tomará llegar allá y pueden recordar mejor la ruta y los puntos de identificación a lo largo del camino. La habilidad para usar mapas y modelos y la capacidad para comunicar información espacial mejoran con la edad. Aunque niños de 6 años pueden buscar y encontrar objetos ocultos, por lo general no dan indicaciones bien organizadas para encontrarlos. En parte, esto puede tener relación con las limitaciones lingüísticas o con el hecho de no reconocer cual es la información que el oyente necesita.

 Conservación.

Piaget y otros investigadores han puesto a prueba la adquisición del concepto de conservación en los niños, la capacidad para reconocer que la cantidad de algo sigue siendo la misma aunque al material se le de otra forma, en tanto no se le añada ni se le quite nada. Las pruebas sobre conservación manejan atributos como número, sustancia, longitud, área, peso y volumen.

Para solucionar problemas de conservación, los niños en la etapa de operaciones concretas pueden deducir las respuestas mentalmente, no tienen que medir o pesar los objetos. Por lo general, los niños pueden resolver problemas que incluyen conservación de sustancia hacia la edad de 7 y 8 años. Sin embargo, en tareas sobre la conservación de peso ellos no suelen dar las respuestas correctas sino hasta los 9 ó 10 años. En tareas que incluyen conservación de volumen, las respuestas correctas son raras antes de los 12 años.

El término de Piaget para esta inconsistencia en el desarrollo de diferentes tipos de conservación es horizontal. En esta etapa, los niños piensan en forma correcta, tan cercanamente relacionada con una situación en particular, que no pueden transferir con facilidad lo que han aprendido acerca de un tipo de conservación a otro, aunque los principios subyacentes sean los mismos. Además los niños que apenas están empezando a entender el concepto de conservación, pueden avanzar a través de una etapa de transición en donde no siempre lo aplican.

El decálogo horizontal también se puede aplicar a tareas diferentes a la conservación; sugiere que los niveles más altos de capacidades cognoscitivas no surgen todos de una vez, sino de manera gradual y continua.

Números y matemáticas.

Los avances cognoscitivos descritos ayudan a los niños a manejar la aritmética. Su mayor capacidad cognoscitiva para manipular símbolos, entender inclusión de clase y seriación, permite hacer cálculos, por intuición, los niños diseñan estrategias para sumar, contando con sus dedos o usando otros objetos. A los 6 ó 7 años, pueden contar mentalmente. También aprenden a contar en serie. También pueden invertir los números, se pueden necesitar de dos a tres años más para que logren realizar una operación similar para la resta; sin embargo, a los 9 años, pueden aumentar el número más pequeño o quitar el más grande para obtener la respuesta. Los niños también se vuelven más aptos para resolver problemas sencillos.

Kenneth31, opina que los futuros profesores de primaria tendrán interés particular en el tercer nivel de desarrollo propuesto por Piaget, la etapa de las operaciones concretas. Ésta cubre el desarrollo del alumno de primaria entre los siete y los once años. En esta etapa, los niños pueden realizar lo que Piaget denominó operaciones de primer orden y operaciones sobre objetos. Empiezan a pensar deductivamente y pueden resolver problemas, los niños en la etapa de las operaciones concretas tienen más habilidad que los niños en la etapa anterior para usar la lógica y la objetividad al resolver problemas. También tienen mejores destrezas de clasificación; por ejemplo, pueden clasificar objetos sobre la base de combinaciones complejas de muchas dimensiones, como color, forma y peso.

Tabla # 12: Comparación entre el pensamiento preoperacional y el operacional concreto.32

Etapa Edad El pensamiento del niño es: Preoperacional. 2 a

5-7 años.

Rígido y estático. Irreversible.

Enfocado en el aquí y ahora. Centrado en una dimensión. Egocéntrico.

Centrado en la evidencia perceptual. Intuitivo. Operacional concreto. 5-7 a 12 años. Flexible. Reversible.

No limitado al aquí y ahora. Multidimensional.

Menos egocéntrico.

Se destaca por el uso de inferencias lógicas. Notable por la búsqueda de relaciones causales.

31 Kenneth Herson. Eller Ben F. Psicología educativa para la enseñanza eficaz, Thomson Editores, México, 2000.

La principal limitación de los niños en la etapa de las operaciones concretas es que solo pueden realizar operaciones de primer orden; es decir, pueden resolver problemas sobre la base de experiencias que en realidad han tenido o sobre objetos concretos que están presentes y con los cuales pueden trabajar, pero por lo general no pueden resolver problemas abstractos.

Anita Woolfolk33, opina que Piaget acuñó el término de operaciones formales para describir la etapa de pensamiento activo. Ya que sus características fundamentales son el reconocimiento de la estabilidad lógica del mundo físico, el darse cuenta de que los elementos pueden ser cambiados o transformados y aún así conservar muchos de sus rasgos originales y la comprensión de que dichos cambios pueden ser revertidos.

Teoría cognitiva de Vygotsky 34