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B.c Del mundo mineral al estilo poligonal o poliédrico.

EL ORNAMENTO COMO DISTINTIVO DE LAS MODERNIDADES HÍBRIDAS.

II. B.c Del mundo mineral al estilo poligonal o poliédrico.

Al observar las fachadas de los inmuebles sobre la calle Pablo de María (Fig. II.B.31) y sobre la calle Maldonado (Fig.II.B.32) que presentan tratamiento de franjas verticales y horizontales respectivamente, se observa, a nivel de los vanos, un recurso muy moderno, resultante del empleo de las estructuras de hormigón armado, como es el acartelamiento de los dinteles, dos procesos expresivos que pretenden atentar contra el ángulo recto. Sin embargo, la cartela no se adopta por una necesidad estructural ya que se trata de dinteles de dimensiones relativamente reducidas, sino que, por el contrario, es muy frecuente que el Art-Déco lo tome fundamentalmente por motivos expresivos (Fig. II.B.33)

101 II.B.31. Inmueble en calle P. de María 1111. II.B.32. Inmueble en calle Maldonado 1780 a 1784.

II.B.33. Viviendas en la calle Pedro P. Vidal 2480 a 2492.

La introducción del ángulo de 45 grados pronto se va a aplicar a las plantas, en la definición de algunos locales internos, y se encontrará en la proyección de elementos arquitectónicos fuera del plano de fachada, tales como balcones y bow windows. De esta manera se va pasando de lo que se ha dado en llamar el Art-Déco zigzag o poligonal al Art-déco poliédrico, donde la fachada abandona el plano y se proyecta hacia el exterior (Fig.II.B.34 a 36).

En todos los casos, se observa una gran coherencia entre los recursos formales utilizados en la definición de la volumetría general, así como de cada una de sus partes, en particular, sus vanos y el diseño de las aberturas, donde parece que se produjera un proceso de erosión de las aristas que destruye la hegemonía histórica del ángulo recto y los diedros diáfanos que demostraban la perfección en la definición geométrica de las aberturas. Ahora, todo se da de una manera muy suave y fluida sin alterar, a primera vista, la composición general que mantiene un orden similar al de las fachadas tradicionales (Fig. II.B.37 a 39).

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Fig. II.B. 34.Vivienda en Av. Agraciada 3315.

Arqs. PERRONI y GONZÁLEZ (1932) Datos figuran en la fachada.

Fig. II.B.35.Vivienda en Bulevar José G. Artigas 3386.

Fig. II. B. 36. : Edificio en Peatonal Sarandí. Arq. BASTOS KLICHE.

Fig.II.B.37.Edificio en la calle Maldonado 930 y 932

Fig. II.B.38.Edificio en

calle Joaquín Requena 1497 Fig. II.B.39.Edificio en la calle Bartolomé Mitre 1488

Las esquinas aparecen achaflanadas, las aristas se “matan” como sucede en la naturaleza por la erosión provocada por el viento, la lluvia o las olas: como sucede con las rocas por la acción del mar. Los paramentos también sufren esa labor de socavado, que se hace de una manera más o menos ordenada, siguiendo ritmos e intervalos más o menos prefijados, tal como sucede en la naturaleza, al cabo de muchos años (Fig. II.B.40 a 43).

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Fig.II.B.40.Inmueble en

Rincón 658. Arq. HERRÁN, J.

Fig. II.B.41.Vivienda standard calle 12 diciembre 967

Fig. II.B.42.Vivienda de calle Maldonado 1772. Portal de ingreso.

Fig. II.B.43. Vivienda en calle Pablo de María 1347

El edificio de apartamentos que realiza el constructor Filiberto en la calle Durazno (Fig.II.B.44 a 47) es un ejemplo notable de esa fase del Art-déco, en la que se ponen en juego una serie de recursos que pretenden escapar del historicismo, siguiendo ciertos cánones que indicarán como trabajar, como hacer los rebajes, como articular las jambas con el dintel con una nueva arista a 45º y, sobre todo, cómo pasar de una fachada plana a otra tridimensional, con profundidad.

No resulta ajeno que los nuevos recursos empleados se complementan indisolublemente con una expresividad exuberante. Cada rincón está poblado de elementos significantes, en los que se puede observar la confluencia de recursos ornamentales del Art-déco que van desde el naturalismo bucólico hasta la abstracción geométrica.

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Fig. II.B. 44 a 47. Edificio de apartamentos calle Durazno 1027 entre Río Negro y Julio Herrera y Obes. Proyecto F. FILIBERTO (Figura en la fachada).

Fig.II.B.45. Detalle remate superior

Fig. II.B.44. Vista general Fig. II.B.46. Detalle

balcón Fig. II.B.47.Detalle puerta ingreso En los siguientes ejemplos se observa un paso más en la conformación de un lenguaje más independiente con respecto al antecedente académico – historicista.

Fig. II.B.48 y 49. Edificio ubicado en la esquina de Germán Barbato y Mercedes.

Fig.II.B.48.Vista general Fig.II.B.49. Detalle bow - window esquinero.

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Fig.II.B.50 y 51. Edificio de apartamentos en calle Joaquín Requena 1339

Fig.II.B.50.Vista general. Fig.II.B.51.Detalle esquina. En los dos edificios ubicados en áreas centrales de Montevideo, se observa que la fachada adquiere volumen, con la disposición de bow-windows y balcones que se desprenden de la masa edificada y buscan romper con la bidimensionalidad del plano de fachada, para convertirse en una trampa de luces y sombras (Fig.II.B.50 y 51).

Si bien el ordenamiento geométrico juega un rol fundamental en las composiciones art-déco, lo que caracteriza las expresiones de este momento es el ablandamiento de las formas, la voluntad de romper con la rigidez de los volúmenes y con la perfección clásica introduciendo algo de la complejidad y de la variedad de la naturaleza. En algunos casos ese trabajo compositivo refiere, de forma muy explícita, a las formaciones rocosas que se encuentran en las grutas. Estalactitas cuelgan de los muros de fachada o incluso en los interiores. Algunas veces, el edificio parece surgir de una masa rocosa dominada. Ese trabajo en el plano que involucra fundamentalmente a las aberturas, enseguida se desprende y pasa a dar profundidad y a generar sombras, transformando el tradicional muro plano de la fachada en una escultura tridimensional (Fig.II.B.52 a 57).

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Fig.II.B.52.Vivienda en calle Chaná 2140.

Fig.II.B.53. Detalle vivienda en

calle Joaquín Núñez 29. Fig.II.B.54.Detalle vivienda en calle Colón 1314.

Fig.II.B.55 a 57. Edificio en calle Treinta y Tres 1338. Arq. ISOLA & ARMAS. Sin duda, esta expresión se halla muy lejos de la inmaterialidad del plano de revoque blanco que proponía la arquitectura racionalista. Pero también está lejos de la macicez de los sillares de piedra y la estructura basada en órdenes clásicos de la arquitectura tradicional.

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El trabajo de excavado del muro ahora sale del plano de la fachada, para sucumbir ante el encanto de los bow-windows y de las superficies onduladas que parecen configurar una geografía en vertical.

Fig.II.B.58 a 60. Edificio calle Pérez Castellano 1511. Arq. GAGGIONI, J. G.

Fig. II.B.58. Vista general; Fig.II.B.59 y 60. Detalle bow-windows. Fig. II.B.61 a 63. Edificio Parella en Ejido 1383 y 85. Arq. CHIARINO & TRIAY.

Fig. II.B. 61. Vista

general. Fig.II.B.62. Plantas

16 II.B.63.Vista sector central.

La fachada entonces da lugar a una expresión escultórica y variada, al tiempo que genera espacios intermedios entre el interior y el exterior. Balcones y loggias, resuelven una nueva relación del edificio con la ciudad, estableciendo vínculos muy estrechos con el espacio urbano circundante y con el ciudadano que camina por las calles (Fig. 61 a 63). Al observar las plantas, se puede señalar que, al ordenamiento tradicional de locales se agrega la variable del ángulo de 45º que define locales achaflanados

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y circulaciones en diagonal. De todos modos, no hay una innovación hacia el interior de la magnitud de la que se releva hacia la fachada, cuya expresión se complementa muy frecuentemente con ornamentación consistente en algunos paños decorados.

El Arq. Gaggioni, en el edificio Parma sigue también criterios de composición similares con un tratamiento de fachada que busca trasmitir la idea de formaciones rocosas sus entrantes y salientes, sus sombras pronunciadas que, en su conjunto, siguen un ordenamiento geométrico.

Fig. II.B.64 a 66. Edificio Parma. 18 de julio 1645. Arq. GAGGIONI, Julio (1932).

Fig.II.B.64.Vista general. Fig.II.B.65.Vista

fachada 18 de julio; Fig.II.B.66.Detalle balcones y remate superior.

Gaggioni, al igual que Chiarino & Triay en el edificio realizado en la calle Ejido, así como Isola & Armas en el edificio de Plaza Independencia modulan las fachadas generando huecos y salientes, loggias, balcones, bow- windows, de una manera ordenada que aparece en continuidad con la secuencia que se puede establecer entre la arquitectura excavada en la roca natural de Petra (Fig.II.B.67) y la construcción artificial del acantilado por parte de Gaudí (Fig.II.B.68).

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Fig.II.B.67.Vista de Petra Fig.II.B.68.Vista Casa Batlló de Gaudí. La arquitectura da forma a enormes bloques de piedras o cristales dominados por la mano del hombre en forma de volúmenes poliédricos, como verdaderas joyas gigantes.

Fig.II.B.70, 71 y 72. Edificio en la calle Guayabos 1800.

Fig.II.B.71.Vista remate.

Fig. II.B.69. Edificio en la calle Bartolomé Mitre 1376 y 1378.

Fig.II.B.70.Vista

general. Fig.II.B.72.Detalle aberturas en planta baja. En el edificio de la calle Bartolomé Mitre todavía se somete la imagen de piedra tallada a una composición arquitectónica general. En cambio, en el edificio de la calle Guayabos, la imaginería del mundo mineral adquiere una nueva faceta y anuncia un grado mayor de artificialidad. Lo que se pone en evidencia ya no son tanto las formalizaciones del mundo mineral erosionado por los agentes naturales, sino el trabajo realizado por el hombre

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en el taller de joyería. La referencia al mundo mineral se vuelve totalmente explícita y el edificio se convierte en una gran masa de hormigón tallado en forma de cristales (Fig.II.B.70 a 72).

Cuando los bow - windows ya no se definen por tres caras, sino solamente por dos, de modo que una arista se marca en toda la altura del edificio, lo que se pone en evidencia es el trabajo manual, de cincelado y tallado, que da lugar a imágenes que se proyectan sobre el espacio público con un inocultable tono expresionista y, cuando prescinden totalmente de la ornamentación, se acercan a versiones moderno - racionalistas. Es muy difícil de trazar una frontera precisa entre las expresiones art déco y las que puedan corresponder a una modernidad afín con los paradigmas europeos.

Fig.II.B.73 y 74. Edificio en la esquina de las calles Canelones 1609 y Lorenzo Carnelli 1270.

Fig.II.B.75. Edificio en calle Carlos Roxlo 1416 (Año 1932). Arq. J. GONZÁLEZ, A. Proyectista; Santiago PORRO, Contratista.17

Sin lugar a dudas que, en los edificios hay influencias variadas y que los arquitectos observaban con gran atención – y quizás con menor comprensión – los modelos formales que llegaban de los centros donde se estaban generando los

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cambios. De esa manera se produce una modernidad arquitectónica nueva que surge de la hibridación de formas vanguardistas del Racionalismo purista y neoplástico con otras de mayor arraigo popular provenientes de la Exposición de París de 1925.

Otras veces, las formas triangulares adquieren una presencia más contundente y reemplazan a las cartelas en los dinteles, de manera que ya remiten a una forma más explícita a la emblemática forma de la pirámide.

Fig.II.B.76 a 78. Vivienda en avenida Brasil 2472. Arqs. ROURE y MAINERO.

Fig.II.B.76.

Vista general; Fig.II.B.77.Detalle escalera ingreso Fig.II.B.78. Detalle dinteles triangulares.

Fig.II.B.79 y 80. Edificio en calla Pernas 2541 esquina Av. 8 de Octubre. Arq. SILVA DÍAZ (Figura en la fachada)

La imaginería del mundo mineral convierte los bow - windows en piedras talladas y las ménsulas que los sostienen hacen las veces de piezas de un engarce de joyería (Fig.II.B.81 a 86).

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Fig.II.B.81 y 82. Aquiles Lanza 1186.

Arq. ROURE y MAINERO. Fig.II.B.83. Sarmiento 2465. Arq. ROURE y MAINERO.Vivienda en Av. Fig.II.B.84 a 86. Vivienda en calle Michigan 1483.

Fig.II.B.84.Bow-window; Fig.II.B.85.

Balcón y alero triangulares. Fig.II.B.86. Vista general.

El idea del lapidado de piedras va adquiriendo matices que, en el caso del edificio de vivienda del Sr. Roure se acerca bastante al Cubismo y, por lo tanto, a la vanguardia, de la que se aparta por la presencia de bow - windows de planta trapezoidal o triangular, por el tratamiento en base a franjas horizontales que unen ventanas y por un tratamiento planimétrico que aún mantiene las características de los Edificios de Renta.18

18 No debe olvidarse que las plantas de varios edificios que forman parte de la

Historia de la Arquitectura Moderna Uruguaya también mantienen la distribución de locales característica de los Edificios de Renta.

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Fig.II.B.87 a 90. Inmueble de vivienda para el Sr. Roure. Arq. ROURE.

Fig.II.B.87.Vista

general. Fig.II.B.88 y 89.Planta Nivel 2 y 3. Fig.II.B.90. Vista escalera.19

Como contrapartida, en el edificio del Jockey Club, un contenedor historicista de claro sabor monumental neobarroco, interiormente es tratado por el Arq. J. Carré, como una gran piedra lapidada por orfebres. Cada rincón está diseñado y tallado por el artesano en un trabajo que involucra vidrios y metales en sus más estupendas posibilidades plásticas.

Fig.II.B.91, 92 y 93. Ex sede del Jockey Club del Uruguay. Arq. CARRÉ, J. Vistas interiores.

El trabajo geométrico de las superficies de paramentos, cielorrasos y pavimentos se complementa con el tratamiento absolutamente orgánico de las barandas y de las puertas de ascensores, poniendo de manifiesto la importancia de la naturaleza en la ornamentación aplicada en numerosas obras art-déco.

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II.B.D. La atracción por la naturaleza en la ornamentación