3.3 Soluciones o Diseño de la Política Pública
3.3. b Sentido Político de Oportunidad
a reconfiguración del escenario global tras el fin de la confrontación este-oeste sí como los cambios internos del país han generado retos y oportunidades ara la política exterior. La sociedad mexicana insiste hoy en la necesidad de pulsar el sistema democrático, el respeto universal de los derechos humanos, el crecimiento con equidad y sustentabilidad. Se han concertado nuevas abaja para fortalecer nuestros lazos adicionales. Se cuenta con un vínculo fundamental y altamente
l para toda la segunda mitad del Siglo X, ya que terminó con una tradición de encierro, caracterizada por el Sistema L
a p im y
asociaciones, al mismo tiempo que se tr tr
institucionalizado con América del Norte, derivado de la vecindad, patrones demográficos y migratorios e intercambios económicos. Somos un país comprometido con las causas de los pueblos de la región. Nos asumimos también como un punto de encuentro entre nuestro continente, Asia-Pacífico, Europa y, cada vez más, otras regiones.
México también ha abierto sus puertas al mundo, somos el país que más Tratados de Libre Comercio (TLC’S) ha signado con otros países (www.economia.gob.mx), tenemos acuerdos que abarcan 42 países del mundo. Desde la firma del Tratado de Libre Comercio en América del Norte (TLCAN), sin duda se dio un giro en la visión de la política exterior mexicana que definió el camino a tomar en el ámbito comercia
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de Sustitución de Importaciones, y la sustituyó por una política de apertura, que venía gestándose desde 1985 con la entrada de nuestro país al GATT. (Siglas en inglés del "Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio" General Agreement on Tariffs and Trade)
Ha sido la herramienta más importante de inserción de nuestro país a la Globalización, entrando a la competencia comercial libre, de igual a igual con países más desarrollados como Estados Unidos de América, La Unión Europea y ahora Japón, conllevando las responsabilidades y retos que ésta nueva estrategia marcaba para nuestros empresarios.
Son ahora esos retos y responsabilidades los que se deben de definir y tratar. A pesar de que existen muchos datos ilustrativos de los beneficios de los Tratados Comerciales, uno de ellos es que el TLCAN le ha permitido a México pasar de 1.4% a 2.2% de participación en el comercio mundial entre 1993 y 2003. (www.economia.gob.mx, www.sre.gob.mx) En ese sentido, México debe ceptar su responsabilidad y asumir un liderazgo regional basado en la
a
fortaleza de nuestra historia y el firme compromiso con el derecho internacional. México aún le quedan tareas pendientes ya que aunque hay un avance significativo, falta esforzarse por aplicar las políticas de transformación internas, que puedan coadyuvar con los retos que un mundo globalizado exige, y es por ello que a principios de 2005 se arrojan datos como que México ya no es el segundo exportador mas importante a los EUA, China nos ha desplazado. México debe continuar con pasos firmes, implementando políticas internas de desarrollo que lo haga fuerte y competitivo ante esta nueva ola globalizadora, los efectos de la misma han afectado enormemente a nuestra industria y a nuestras micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), insertándolas a pasos acelerados en una nueva realidad de lucha frenética por los mercados internacionales, pero al mismo tiempo ha creado conciencia a los empresarios, y los productos mexicanos han aumentado su calidad y competitividad para poder competir contra los mejores en los mejores mercados del mundo.
Otro beneficio de esta nueva estrategia ha sido la atracción de la inversión, que ha aumentado enormemente gracias a la firma de los TLC’S, y ha beneficiado a nuestro país enormemente, México es ahora el cuarto receptor de Inversión Extranjera Directa (IED) entre las economías en desarrollo. Durante los últimos 9 años, México atrajo más de $128 mmd en IED. (www.economia.gob.mx)
Por tal motivo se convierte en prioridad que el gobierno, la política interior y la exterior se reformen para estar a la altura de estos desafíos y revisar la integración de los mercados con la participación del Estado para integrar a ambos a la globalización.
Esta reflexión nos lleva a cuestionarnos como se aplicarán las políticas públicas económicas en este momento, ya que la democracia y el desarrollo económico están ligados porque además de los efectos en nuestra industria, también se ha visto mermada en los últimos años la cantidad de inversión. odo nos lleva la implementación de reformas estructurales, para afianzar la onfianza de los contribuyentes de y de los inversionistas extranjeros, y así
s de interés nacional ue México se convierta en líder regional, integrado al mundo con una política
a cabo a través de la Dirección General de oordinación Política cuyos objetivos son (www.sre.gob.mx):
s de la política exterior de México al Poder Legislativo, estados y municipios del país, así como a T
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continuar con un crecimiento económico sostenido que nos permita satisfacer las necesidades primordiales de la sociedad, que nos permitan participar activamente y generar ventajas competitivas y comparativas para nuestro país en el mundo globalizado del que ya es actor importante.
Por todo lo anterior, en mi opinión, México requiere tomar decisiones importantes para el bien del país y su población. Decisiones con responsabilidad y visión de futuro; no con apego por el pasado. Nuestra soberanía se fortalecerá cuando el país crezca económicamente y consolide su rol en la definición del derecho internacional. Por ello, e
q
exterior diseñada para el siglo XXI.