Momento 4: La práctica social; en cada uno de los municipios los jóvenes se integraron a un proyecto colectivo Su resultado era la formulación de los lineamientos de política en servicio
5.1 Discusión de los resultados
5.1.3 Los alumnos del bachillerato Minerva, su participación en el servicio social y las competencias sociales y ciudadanas que manifestaron.
De acuerdo con las entrevistas realizadas, fue posible identificar que los alumnos del bachillerato Minerva tenían una perspectiva positiva de la actividad de servicio social, puesto que para la mayoría fue una oportunidad de aprender y de ayudar a otros. A pesar de
considerarla positiva, también consideraron que era una actividad que les ocupaba mucho tiempo, que eran muchas horas por cubrir y solicitaron que fuera más corto el tiempo de
132
servicio social. De las propuestas e investigaciones anteriores sobre servicio social, Bello (2004), sugiere 4 momentos para la realización del servicio social, el primero de ellos corresponde a la institución, pues consiste en establecer contacto con las instituciones que participarán en el proyecto, el segundo momento consiste en dar a conocer a los alumnos los lugares donde podrán realizar su servicio, esto puede ser en las instituciones y con los asesores presentes, el tercer momento consiste en una capacitación previa sobre las actividades que realizarán, y el cuarto momento corresponde a la puesta en práctica de la actividad.
Aunque no sugiere una temporalidad determinada para cada momento, podría ser aplicable reduciendo las horas en las que el alumno asistiría a la institución pero con una capacitación previa que podría mejorar su desempeño en las actividades.
Se encontraron casos de alumnos que manifestaron no gustarles las actividades de servicio social, puesto que no les encontraban un propósito, o no las veían como algo que realmente ayudara a la persona, como en la ayuda en tareas, los alumnos creían que no estaban ayudando mucho. Ya mencionaban Eisenberg y Hand (1979), que la motivación que un
adolescente tiene para ayudar o no al otro, está fuertemente influenciada por sus valores, normas, convicciones y responsabilidades interiorizados; por lo tanto es necesario que exista un referente de la actividad, que el adolescente pueda darle significado a dicha actividad para que así descubra el para qué de la misma.
En cuanto a las competencias sociales y ciudadanas que se indagó por medio de las entrevistas, se obtuvieron también datos interesantes. La mayoría de los alumnos no tiene por costumbre informarse sobre la situación que viven las personas de su centro de servicio social. Marqués (2000) menciona esta competencia dentro de su clasificación, teniendo por objetivo el que se formen juicios multidisciplinares que les permita tener una mayor capacidad de
133
comprensión. Bernabeu y Marina (2007) comentan sobre este aspecto en su clasificación de competencias sociales y ciudadanas al mencionar que es necesaria una comprensión crítica de la realidad, un análisis multicausal y sistémico de los derechos sociales e históricos. También esta información le permite al alumno salirse de su propio yo, formar una actitud y no un conocimiento, puesto que la información es solo el referente para poder llegar a comprender a los demás y construir juntos un proyecto común. Se sugiere trabajar este aspecto en las asesorías de servicio social, incluir momentos de investigación en las dosificaciones semestrales de asesoría.
Sobre las actividades que realizaban los alumnos en los centros de servicio, algunos de ellos propusieron dichas actividades, en la mayoría de los entrevistados, no existió mucha facilidad por parte de las instituciones para que se propusieran o se llevaran a cabo; este punto tiene que ver con las competencias de iniciativa y actitud creativa que menciona Marqués (2000) las cuales son importantes en la toma de decisiones, con la imaginación, aportar nuevas ideas, para elaborar sus propias percepciones y visiones del mundo. El que los alumnos
puedan proponer actividades en el centro de servicio fomenta y favorece el desarrollo de dichas competencias. En las actividades que vinculan a la escuela con la comunidad, como lo es el servicio social, es importante que se tome en cuenta la opinión del alumnado, como lo comenta Martínez (2005) al dar importancia a este punto ya que favorece el que se sientan involucrados y comprometidos en el proyecto.
Al preguntárseles si identificaban algunas necesidades que tuvieran las personas con las que trabajaban en su centro de servicio, se encontraron en su mayoría, respuestas sobre
atención, cariño, que no se les discrimine, problemas económicos, maltrato; lo cual habla de que supieron identificar las problemáticas sociales que estas personas viven, y quizá esta sea la
134
razón de que puedan comprenderlos y hacer el enlace de esta experiencia con el aprendizaje que obtienen de la misma. De la misma forma, el identificar estas necesidades les permite elaborar alternativas de solución, como proponer colectas, mejorar las instalaciones del lugar, incluso fueron capaces de identificar que su propia experiencia en servicio podía ser de ayuda para evitar la discriminación. Esto puede ser retomado y como cierre del proceso de servicio social, motivar pláticas impartidas por los mismos alumnos donde expongan la experiencia que vivieron y lo que les enseñó.
Las observaciones realizadas en las instituciones permitieron dar cuenta de la
participación de los alumnos al llevar a cabo sus actividades de servicio social. Los alumnos fueron capaces de realizar las actividades sin ningún problema, incluso demostraron tener ya conocimiento y práctica en la actividad; existía un ambiente de comunicación directa entre los alumnos y los asesores de servicio, cuando el alumno se acercaba a preguntar algo se le contestaba y seguía su actividad sin problemas, lo que favoreció la confianza y el ambiente de trabajo en cada centro. Existió disponibilidad por parte de los alumnos para realizar las
actividades.
En síntesis, las competencias presentes en los alumnos del bachillerato Minerva, de acuerdo a lo reportado por ellos mismos, a los asesores de los centros de servicio social y a las coordinadoras de servicio social del bachillerato, son las siguientes: apertura a nuevas formas de vivir, tolerancia, paciencia, comprensión, compañerismo, solidaridad, sensibilización a otras realidades, compromiso, habilidad para desarrollarse con otras personas, capacidad de brindar un servicio, apoyar a otros, igualdad, responsabilidad, empatía, interés por aprender. La relación entre los resultados arrojados por las entrevistas y las competencias sociales y ciudadanas se encuentran en el apéndice H.
135
5.1.4 Los docentes, su participación en el proyecto de servicio social y el desarrollo de