CAPITULO I: PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA
CAPITULO 3: PRINCIPALES AVANCES EN LA CONFORMACIÓN DE
3.2 El Banco del ALBA y el Banco del Sur: Principales características
El Banco del ALBA y el Banco del Sur constituyen componentes esenciales del mecanismo político-económico-financiero de ALBA-UNASUR y de una verdadera integración político-económica. Ambos bancos están llamados a ser canales financiero-políticos que dinamizarían la materialización y funcionamiento eficiente de los acuerdos de integración entre sus países miembros. En este contexto adquiere la mayor importancia el hecho de que sean puestos en funcionamiento a muy corto plazo.
Los convenios constitutivos del Banco del ALBA y de Banco del Sur son progresivos y amplios en sus objetivos como para que prevean la creación por etapas de las bases de una integración económica-financiera que culmine en un banco central de los países miembros del ALBA-UNASUR, fundamentado en una política monetaria coordinada y con una moneda propia y única, el SUCRE. Esta moneda local resulta una alternativa para enfrentar la crisis financiera mundial, aunque ese plan es inicialmente sin emisión física de moneda, se presenta en un sistema asociado de compensación y una unidad de cuenta común que debe desembocar en un sistema monetario del grupo.32
La creación de ambas instituciones financieras posibilita el origen de esta moneda común y la armonización de las políticas monetario-financieras de los diferentes países. Es importante señalar que se requiere de un período determinado en el que maduren las adecuaciones de política fiscal, legislativas, sociales, económica, mercados de trabajo y mercados de capital, concediendo máxima importancia a que todos estos procesos transcurran de forma estable e irreversible, en un clima de
31 Ver Francisco Soberón Valdés "Finanzas Internacionales y crisis global". pág 85-115
32 III Cumbre extraordinaria del ALBA. Encontrado en el sitio http://www.radiobayamo.icrt.cu. El 22 de febrero del a las 7:45am
economía nacional.”33
Ambos organismos sirven también de blindaje a los países en desarrollo frente a la enorme volatilidad imperante en los mercados internacionales de valores y cambiarios surgida de la crisis de los créditos de alto riesgo en Estados Unidos. 3.3 El Banco del Sur
En la actualidad, existen diferentes formas de acuerdos entre los países con relación al comercio, pero los más conocidos son la zona de libre comercio (un acuerdo multilateral que permite la circulación libre de bienes, capitales y personas), la unión aduanera (adiciona a la zona de libre comercio un arancel externo común), el mercado común (más amplio que los anteriores, trata de implantar políticas macroeconómicas comunes o convergentes, como por ejemplo, que el gasto no puede superar más de un porcentaje estipulado del Producto Interno Bruto), y la integración (además de los temas económicos, marcha hacia acuerdos políticos y culturales; el parlamento europeo y los poderes judiciales de la UE son ejemplos de ello).
En el marco del ALBA un ejemplo de integración de cooperación y solidaridad fue la propuesta de la creación del Banco del Sur, que desde la década de los 70 se trató de realizar sin poderse llevar a cabo, ya que para ello faltaba voluntad política. En agosto de 2004, el presidente venezolano Hugo Chávez retoma e impulsa aquella idea, señalando que no se trataría de un banco de desarrollo como los que ya existen, sino con características diferentes hacia sus países miembros.
Razones fundamentales para la creación del Banco del Sur:
Los países subdesarrollados son los más necesitados de financiamiento; los instrumentos que tradicionalmente su utilizan no funcionan correctamente (préstamos de los organismos financieros internacionales, Ayuda Oficial al Desarrollo, donaciones, entre otros).
los hacen prácticamente inalcanzables; de ahí que la banca multilateral de desarrollo se convierta en una alternativa más.
En la región actualmente convergen varios proyectos integracionistas, sin embargo ninguno de ellos ha llegado a concretarse y en su mayoría se quedan en la formación de una unión aduanera. Las discrepancias arancelarias y la falta de voluntad política han sido una limitante para el buen funcionamiento de los modelos de integración regional.
Se impone la necesidad de avanzar hacia una verdadera propuesta alternativa de integración que obvie la presencia de los Estados Unidos y que sea capaz de vencer los obstáculos a los que se enfrenta la región tales como:
El impacto negativo de las políticas de ajustes neoliberales que imponen los organismos financieros internacionales.
El intercambio desigual imperante, como consecuencia de un orden económico internacional injusto.
Las desigualdades y asimetrías que colocan a los países del Sur en una insalvable desventaja frente a las posturas del Norte.
Los obstáculos que enfrentan los países en vías de desarrollo para tener accesos a la información, al conocimiento y a la tecnología.
La carga de una pesada deuda externa impagable que absorbe un gran porcentaje de los recursos que pudieran ser destinados a la inversión pública y a eliminar la pobreza y la indigencia.
Los países que integran el Banco del Sur, son: Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador, Brasil, Uruguay y Paraguay. Esta institución arranca con unos 7 000 millones de dólares como capital inicial, pero todavía está por definirse la contribución de cada país. Independientemente del aporte del capital inicial, cada Estado miembro tendrá derecho a un voto, lo que evitará las hegemonías.
La meta del Banco del Sur es incluir a cada nación de América Latina, desde México hasta Chile. El programa prestará el dinero a cualquier nación que emprenda la construcción de programas aprobados y abrirá nuevas alternativas de
justicia social.
La otra propuesta para el capital inicial del Banco del Sur fue la emisión, en noviembre de 2006, de un “Bono del Sur” entre Venezuela y Argentina por un valor de 1 000 millones de dólares. El propósito de este banco es servir como instrumento de financiamiento de los países miembros para eliminar sus dependencias generadas por el endeudamiento externo y abolir las condiciones impuestas por los organismos internacionales.
En la Cumbre del MERCOSUR celebrada en julio de 2006 en Córdoba, Argentina, se recibió con agrado la propuesta argentina presentada en la Reunión de Ministros de Economía y Presidentes de Bancos Centrales de crear un Banco de Desarrollo del MERCOSUR para financiar proyectos de infraestructura y, a su vez, consolidar una estrategia financiera de la región. Además, con este banco se podría prescindir del Banco Mundial, del FMI y de las instituciones privadas de los países más industrializados.34
Para la conformación de este banco Chávez hizo un llamado a los países de la región, con el fin de crear el capital inicial con una parte de las reservas internacionales de los países suramericanos, que han sido depositadas en bancos del mundo industrializado o en organismos internacionales. En este llamado el gobierno venezolano jugó un importante papel.
Objetivos fundamentales del Banco del Sur
Nace como una banca de desarrollo e integración de la región.
Promoverá el financiamiento de proyectos y programas que impulsen el desarrollo de infraestructuras básicas.
Combatirá las asimetrías y desigualdades en el desarrollo socioeconómico de la región.
Aprobará inversiones que apunten a la integración de Suramérica
34 Ver Ernesto Rodríguez Asien: "El Banco del Sur y el Banco del ALBA" en Observatorio de la Economía Latinoamericana Nº 93, febrero 2008. Texto completo en http://www. eumed.net/. En línea el 14 de abril del 2010, a las 8:25am
solidaridad y respecto a la soberanía nacional.
El Banco del Sur, en su calidad de agente impulsor del desarrollo económico y social actuará además como entidad de:
Financiamiento (préstamos, inversiones, donaciones, otros.) Capacitación
Asistencia técnica Asesoría
Preparación de proyectos
Se establecerá una cuota relacionada con el nivel de las reservas internacionales de cada nación. Los países con mayores reservas internacionales de la región son: Brasil, Venezuela y Argentina.
La SEDE Central del Banco del Sur, se encuentra en Caracas y tiene dos sedes especiales de representación, una en Buenos Aires, Argentina y la otra en la Paz, Bolivia. Su organismo máximo de decisión es el Consejo de Administración integrado por los ministros de Hacienda y Economía.
3.3.1 Principios y estatutos generales del Banco del Sur
A continuación se muestra de manera general, los principios y estatutos acordados de forma unánime en Quito:
El Banco del Sur será un agente impulsor del desarrollo económico y social y actuará como una entidad de financiamiento, capacitación y asistencia técnica. Se buscará fortalecer la integración, reducir las asimetrías y promover una distribución equitativa de las inversiones.
No se permitirá el endeudamiento en los mercados de capitales en el Banco del Sur
Se pondrá alto a la rentabilidad financiera a costa de cualquier precio
Los accionistas del Banco serán únicamente países miembros.
El derecho de voto se establecerá no en función al aporte de cada país, sino que cada país representará un voto como miembro, lo anterior dará un sentido realmente democrático a la institución.
características individuales: reservas internaciones disponibles, situación en la balanza de pagos, participación en el comercio internacional, producto interno bruto, entre otros.
El Banco del Sur podría financiar hasta un porcentaje de los costos totales de un proyecto y ese porcentaje estaría en proporción inversa al tamaño de la economía del país. El miembro prestatario financia el resto de los costos de la operación
El Capital del Banco podrá conceder préstamos con dinero que provendrán solamente de 4 fuentes:
- Aporte de capital de los países miembros
- Préstamos que los miembros hagan al banco (contratos que no dependan de bonos)
- Impuestos globales - Donaciones.
El Banco podrá disponer, en caso de necesidad, del 20% de las reservas de cambio de todos los países miembros
Se otorgarán préstamos al sector público, a pequeños productores, a las comunidades locales, a los municipios, las provincias, entre otros. Se buscará que las operaciones del Banco del Sur beneficien directamente a los sectores de bajos ingresos de los países miembros y en general, a quienes las necesitan.
Los préstamos otorgados se harán a una tasa fija (diferente a las actuales tasas variables de las deudas externas con otros organismos)
Toda la información referente al Banco del Sur formará parte del dominio público, excepto provisional y momentáneamente en decisiones que tengan que ver con ataques especulativos.
La estructura del Banco no contemplará gran cantidad de empleados y los interlocutores serán representantes de los países miembros
Todos los puestos darán rendición de cuentas anualmente sin excepción alguna.
Los funcionarios del Banco deberán pagar en tiempo y forma sus impuestos
No existirá inmunidad de ningún tipo para los funcionarios, pues son responsables de sus actos ante la justicia y su pueblo.
equidad social y lograr el desarrollo económico de los países de la región.
Los preceptos anteriores son el antecedente directo para la conformación del Banco del Sur en la denominada Declaración de Quito
La sede del Banco del Sur estará en Caracas y se contará con 2 subsedes en Buenos Aires y La Paz respectivamente.
Se proyecta más adelante poder invitar a otros 12 países (que conforman el UNASUR) al proyecto del Banco del Sur.
3.3.2 Dificultades y Obstáculos del Banco del Sur
La primera dificultad para el Banco del Sur, fue no contar con Chile como aliado. Según los resultados del Anuario Mundial de la Competitividad 2007, Chile es la economía más competitiva ocupando el lugar 26; es un país que estuvo gobernado hasta hace poco por un partido que se reclama progresista (o de izquierda).
Chile tiene firmado un tratado de libre comercio con Estados Unidos y firmó hace poco otro con China y mantiene una compacta política neoliberal, lo que ha mantenido a dicho país al margen del Banco del Sur, de alguna manera dicha institución no cuenta con una de las economías más sólidas y con altas perspectivas de crecimiento económico durante los siguientes años.
El segundo obstáculo fue que Brasil fue un país difícil de convencer para entrar al Banco del Sur, de hecho su decisión de entrada se llevó a cabo en el último momento y en la última reunión que celebraron los países promotores del proyecto. Al principio, Brasil estuvo evasivo o aún opuesto a la idea. Sin embargo, a medida que la propuesta comenzó a recibir la adhesión de otros países, Brasil se vio obligado a involucrarse de forma pro-activa.
La participación brasileña fue consagrada por la decisión del Presidente Lula de adoptar como prioridad la inversión de esfuerzos y recursos brasileños en los procesos de integración continental. De nuevo, la impresión es que esta decisión resulta de la percepción de que Brasil no puede quedarse fuera de hechos políticos irreversibles, más que de una opción políticamente inspirada a favor de un proceso soberano y solidario de integración de los pueblos de América del Sur.
Banco del Sur, su posición no era nada nueva ya que Brasil tiene un Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social que cuenta con más 120 mil millones de dólares para invertir en el país, mientras que otros organismos, por ejemplo el BID cuenta solamente con 100 mil millones para toda la región; de cierta manera, ese poderío (y como una de las economías emergentes más grandes) pedía que la votación del Banco del Sur fuera proporcional a las contribuciones (justo como todos los demás organismos multilaterales) lo que causó un inmediato rechazo por parte de los otros miembros.
Pese a lo anterior, Brasil reconoció al Banco del Sur como un gran aliado para su gobierno, por lo que actualmente es un miembro activo justo como los otros seis países originales.
Por otra parte, el reconocido Dr. en Ciencias Políticas y Presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo en Bélgica, Eric Toussaint, ha reconocido abiertamente que uno de los mecanismos del círculo vicioso de la dependencia de las economías sudamericanas, es la dinámica entre los flujos financieros de ahorro e inversión.
Como solución a lo anterior se debe buscar revertir la tendencia de la migración de recursos financieros de la región hacia los principales centros financieros. Por tanto, se debe intentar cerrar esta vena abierta de América Latina, para aprovechar productivamente estos recursos.
Se ha sostenido desde hace mucho tiempo, el argumento de que uno de los problemas para financiar el desarrollo de la región era la “insuficiencia de ahorro”, resultando en una trágica paradoja el hecho que se acumulen en los mercados financieros internacionales importantes recursos provenientes de este Sur .
Partiendo de lo anterior, se puede demostrar que es posible convertir los recursos financieros que puede generar la región aprovechándolos internamente para consolidar las estructuras productivas y superar las llamadas brechas sociales. Sin embargo, esta legítima intención se enfrentará a la lógica del predominio del capital financiero especulativo sobre el capital productivo.
financiera, sino desde una visión geopolítica y epistémica, que implique: la reformulación de los contenidos del financiamiento para el desarrollo; las posibilidades de integración bajo criterios de complementariedad y subsidiariedad, y la generación de un pensamiento propio que se deslinde de manera definitiva de los marcos teóricos del neoliberalismo.
Es decir, el Banco del Sur, es ya parte de esas nuevas propuestas que buscan proteger a los países de la globalización financiera y de la intromisión política que implican las condicionalidades del BID, de la CAF, del BM y del FMI, sea en su forma implícita, como condicionalidad invisible, sea en su forma explícita de control. Otro obstáculo importante y fundamental del Banco del Sur es su relación con la banca multilateral, una relación que no puede ser ni subordinada ni dependiente. La banca multilateral, en realidad, expresa una situación de colonialismo y de imposición. Detrás de cada préstamo de la banca multilateral están una serie de condicionamientos que se convierten en instrumentos políticos de dominación, chantaje, e incluso, como en el caso del Banco Mundial, de destrucción de las organizaciones sociales y populares.
Para ello, el Banco del Sur debe integrarse de manera democrática en el que en su directorio el representante de un país tenga un voto, y que ese voto sea previamente consensuado y transparentado con organizaciones sociales y sectores productivos, es decir, la agenda del directorio del Banco del Sur, siempre deberá ser abierta, democrática, transparente, plural y consensuada.