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Barrio Guacamayas, entre la legalidad y la ilegalidad

9. CAPÍTULO 3 La presión sobre el territorio: migrantes y urbanizadores 1978-1993

9.3 La vivienda ilegal: la debilidad del Estado frente al fenómeno urbano comunitario

9.3.1 Barrio Guacamayas, entre la legalidad y la ilegalidad

Como lo menciona Negret et al., (2009) “El crecimiento urbano informal es una de las manifestaciones más impactantes en las transformaciones de las estructuras sociales, económicas, espaciales y ambientales en las escalas local, regional y nacional en los países donde estos procesos se presentan” (p.15). Sin embargo, es importante aclarar que aunque la ilegalidad representaba un impacto negativo a las principales estructuras de la ciudad, también lo era la urbanización legal, pues el proceso de modernización llevó a una transformación no solo

en los estilos de vida rural a urbano sino en la transformación de los espacios que debían equiparse para atender las necesidades de la población. La construcción legal tenía sus deficiencias y un ejemplo de esto fue el caso del barrio Guacamayas.

Como parte del PIDUZOB, se construyó al sur oriente de Bogotá el Barrio Guacamayas por parte de la Caja de Vivienda Popular, entre 1975 a 1979. En terrenos que pertenecían a la Sociedad Agrícola y Forestal, una subsidiaria de Tubos Moore (Tovar, 1990), que tenía en esta zona cultivos de eucaliptos muy recordados por los primeros habitantes de la zona.

Por algún tiempo habitaban un hotelito pulgoso en el centro de la ciudad y después se aventuraban por los barrancos de Córdoba, de Atenas, de Bello Horizonte, de Santa Inés. Cuando estos terrenos fueron ocupados, los nuevos contingentes de inmigrantes traspasaban la vieja Vía del Llano y se encontraban en los bosques de eucaliptos (…) oleada tras oleada de campesinos tras terrados, y los rastrojos fueron desapareciendo y en su lugar se levantaron rústicos refugios de tela asfáltica, de latas de cartón y endebles ramas de durazno o recios troncos de eucaliptos apenas veinte años atrás trasplantados a este país del Sagrado Corazón de Jesús. Eran árboles jóvenes, también inmigrantes, nostálgicos de canguros y koalas. (Martínez, 1999, p.4)

Pese a que el Acuerdo 7 de 1979 en su artículo 166 reconociera este Cerro como zona de reserva ambiental, el no limitar específicamente desde que altitud y la falta de control por parte del Estado llevó a que su piedemonte se urbanizara sin cumplir con el uso restringido que se estipula en los parágrafos b y c del artículo 133 como puede observarse en la fotografía 6. Dicho artículo mencionaba que en áreas de reserva ambiental que estuvieran dentro del perímetro de servicios solo se permitiría la construcción de 20 viviendas por hectárea y en zonas fuera de dicho perímetro una vivienda cada tres hectáreas.

Fotografía 6. Barrio Guacamayas 1979

Fuente: (Gómez, 1990)

El barrio fue construido bajo el proceso de desarrollo progresivo en cuatro tipos de viviendas, como se muestra en la tabla 10, pese a que se encontraba enmarcado dentro de la legalidad la

realidad de sus habitantes era muy semejante a la vivida por habitantes de barrios piratas del sector. Como lo expresa un habitante de este barrio:

En realidad todo lo que brilla no es oro. Guacamayas es un barrio que todo mundo paga servicio de aseo y nunca vienen hacer aseo, ni a recoger las basuras a las casas, ni vienen a barrer las calles, le toca hacer brigadas al barrio para poder limpiar el frente de nuestras casas. Solamente nos dieron una caneca para mil quinientas familiares y las mil ochocientas que hay en el segundo sector, o sea dos barrios con una caneca de basura, la recogen cada cinco días y aquí sale una caneca diaria y entonces la gente la bota donde sea, y el muladar es una cosa espantosa siendo que todo mundo pagamos derecho a Edis en los recibos (…) El problema del acueducto es también gravísimo, hay gentes que les han quitado las cuotas iniciales para las acometidas y les han cobrado la red fuera de las acometidas, Esas gentes han pagado hace más de un año el derecho, tienen el recibo en el bolsillo, pero los señores del acueducto como es un barrio pobre, no tienen los oligarcas que pueden llamar por teléfono y decir que paso, que hubo de mi agua (…) Pusieron en cada pileta seis llaves y no hay una pileta que tenga una llave buena (…) tienen como quince o veinte piezas para el centro de salud y viene solo un médico como dos días a la semana y no atiende sino a veinte o veinticinco personas. (Tovar, 1990, págs. 73-89)

Tabla 10. Tipos de vivienda en desarrollo progresivo, Barrio Guacamayas

Tipo de desarrollo A B B1 C

Lote X X X X

Red general y domiciliaria de alcantarillado X X X X

Red de acueducto y pilas comunales X X X X

Red general de energía para futura conexión domiciliaria X

Red general y domiciliaria de energía X X X

Vías peatonales en concreto X X X X

Vías vehiculares X X X X

Alcoba 10 m² X X X

Cocina 5 m² X X

Baño 3 m² X

Fuente: (Tovar, 1990, págs. 57-58)

Lo anterior nos lleva a concluir que pese a que este barrio se construyera bajo la legalidad no garantizaba las condiciones mínimas de habitabilidad, que se supondría tenía esta modalidad de construcción, lo cual llevó al deterioro no solo del área urbanizada sino al del Cerro catalogado como reserva ambiental. En el testimonio de un habitante del sector puede verse el mal uso que se realizaba al Cerro de Guacamayas. “En el barrio no se sabía que la loma era como un parque natural, estaba pelada y allá solo se iba a echar cometa, había sitos donde parecía un basural” (Gómez, 2013)

Resulta contradictorio encontrar que a lo largo de la historia urbana de Bogotá, se llegó a juzgar como impropio para la ciudad moderna, las calles estrechas de los barrios coloniales del centro y décadas posteriores en los planos que se elaboraban para la vivienda popular nuevamente se retomaran, por lo que hoy en día en este barrio se encuentran calles estrechas e irregulares para peatones como se observa en la fotografía 7, en un sector popular tan altamente poblado.

Fotografía7. Calles peatonales Barrio Guacamayas

Fuente: (Tovar, 1990)

Ya se mencionó que la construcción legal, para el caso del barrio Guacamayas, no cumplía con los mínimos que supondría esta modalidad de construcción ni en servicios públicos ni en vías. Pero también se verá que tenía deficiencias también en la estructura física.

Debido a las condiciones geológicas del terreno y al afán de los contratistas, que por sacar ventaja del convenio terminaron afanosamente la construcción, pronto se empezaron a ver agrietamientos en las viviendas con las que debían convivir los habitantes. Además como era un proyecto de desarrollo progresivo, las familias realizarían la construcción del lote a medida que su situación económica se los permitiera, lo cual se postergó por años debido a que se debía pagar la cuota mensual y el costo de los materiales de construcción era elevado (Tovar, 1990), razón ´por la cual la tela asfáltica y las latas seguían siendo una buena alternativa como puede observarse en la fotografía 8.

Fotografía 8. Construcción en desarrollo progresivo, barrio Guacamayas

Fuente: (Tovar, 1990)

Adicional a los problemas físicos, también los problemas sociales se hacían evidentes la falta de solidaridad de algunos habitantes y la corrupción hicieron también parte de la historia de este barrio. Inicialmente Guacamayas albergaría temporalmente a personas desalojadas de los barrios que fueron desalojados para construir la Avenida de los Cerros propuesta en el PIDUZOB y empleados del sector público y privado, pero posteriormente recibió a personas desalojadas de otras zonas de la ciudad como los ocupantes de la casona de la Candelaria y de la zona industrial sin ningún tipo de arraigo por el espacio quienes causaron conflictos de convivencia con sus vecinos que intentaban unirse y apoyarse para mejorar las condiciones del barrio Así mismo, algunos líderes comunales veían con descontento como empleados del sector público movían influencias para hacerse dueños de lotes que pusieron en engorde (Martínez; 1990; Tovar, 1990), quitándole la oportunidad de vivienda a varias familias que realmente lo necesitaban.

9.3.2 Los barrios piratas y el clientelismo: una nueva forma de construcción del