6. Análisis petrográfico
6.6. Basaltos Pre y Post-caldera
Las tres unidades que componen los campos basálticos poseen similitudes petrográfi- cas, como es de esperar, aunque también algunas diferencias. Son todas lavas gris medio a oscuro, en su gran mayoría porfíricas, aunque existen escasas lavas casi afíricas. La pasta es intergranular mayoritariamente (Fig. 6.17 a), y solamente se encuentra vidrio en escasas lavas con textura intersertal, pertenecientes a los Basaltos Post-caldera II.
Los fenocristales que presentan son olivina, plagioclasa y clinopiroxeno, aunque no siem- pre se encuentran los tres juntos. La olivina es un mineral siempre presente, como fenocris- tales (salvo alguna rara excepción) y también como microlitos en la pasta. Los fenocristales de plagioclasa también se encuentran siempre en estas lavas, salvo en pocas excepciones en donde la plagioclasa está presente sólo en la pasta. El clinopiroxeno, si bien es muy frecuente y se observa en la mayoría de las lavas, es un mineral que falta en varias ocasiones.
El porcentaje de fenocristales en general, tiene una tendencia a ser mayor en las coladas más modernas de los Basaltos Post-caldera II que en las antiguas pre-caldera. Esta tendencia se ve reflejada en la química también, como se verá en el capítulo siguiente.
Tanto en los basaltos pre- como en los post-caldera, se encuentran algunas lavas con evidencias de mingling. Estas lavas poseen dos pastas diferentes (ambas intergranulares). En estos casos, una pasta más oscura se encuentra generalmente en contacto neto con otra pasta más clara, y escasas veces con contacto difuso, la cual constituye la mayor proporción de la muestra. El contacto entre ambas pastas es irregular, sinuoso y con entradas pronunciadas, como es una interfase entre dos fundidos (Fig. 6.17 b).
6.6.1. Olivinas
El porcentaje de fenocristales de olivina es variable, siendo en algunos casos muy escasa y menor al 1 %, y en otros casos alcanza el 5 %. Son siempre seriadas, desde los microlitos que se encuentran en la pasta hasta fenocristales que pueden alcanzar 2,5 mm de largo. Son en general prácticamente incoloras a verde claro. Las morfologías cristalinas son variadas, con cristales subhedrales a euhedrales, esqueletales, subhedrales con las esquinas redondeadas y otros con engolfamientos pronunciados aunque sin redondear las esquinas.
En los Basaltos Pre-caldera predominan los cristales esqueletales, presentes tanto como fenocristales como microlitos en la pasta (Fig. 6.17 c). También es común que haya olivinas euhedrales (Fig. 6.17 d) junto con las esqueletales, aunque en menor cantidad. En conside- rable menor proporción, se encuentran también olivinas con engolfamientos (Fig. 6.17 e), conjuntamente con las esqueletales.
En los Basaltos Post-caldera I y II cambian levemente las abundancias relativas de cada uno de estos cuatro tipos de fenocristales. En las unidades post-caldera son abundantes las olivinas subhedrales - euhedrales y las esqueletales (tanto como fenocristales como micro- litos). Estos dos tipos suelen aparecer juntos, a veces predominando los euhedrales sobre los esqueletales, y otras veces de manera inversa. En menor abundancia, pero siendo aún frecuente, se encuentran fenocristales con engolfamientos, y estos se hallan junto con fe- nocristales euhedrales y/o esqueletales. Raramente se encuentran olivinas con las esquinas redondeadas (Fig. 6.17 f), también junto con olivinas euhedrales y/o esqueletales, y en oca- siones las cuatro morfologías cristalinas se encuentran en el mismo corte delgado.
6.6.2. Clinopiroxenos
Los fenocristales de clinopiroxeno son verde claro y varían su abundancia desde menos de 1 % hasta 5 % en los basaltos post-caldera, y en aquellos pre-caldera alcanzan solamente el 2 %. El clinopiroxeno es seriado, desde microlitos hasta fenocristales con tamaños má- ximos variables entre 1,2 mm de largo (Basaltos Pre-caldera) y 2,5 mm de largo (Basaltos Post-caldera I y II). Los fenocristales son básicamente de dos tipos: por un lado cristales subhedrales - euhedrales sin redondeamiento, y por otra parte cristales marcadamente re- dondeados (Figs. 6.17 g y h, respectivamente). La zonación composicional, ya sea concén- trica o en reloj de arena, es común y notoria tanto en los basaltos más antiguos como en los
CAPÍTULO 6. ANÁLISIS PETROGRÁFICO 141 Basaltos Pre- y Post-caldera
500 µm 200 µm 500 µm 500 µm 500 µm a b c d e f 500 µm 200 µm g 200 µm h
Figura 6.17: a) Pasta intergranular. b) Dos pastas diferentes en contacto neto. c) Olivina es- queletal. d) Olivina euhedral. e) Olivina con engolfamientos. f) Olivina redondeada. g) Cli- nopiroxeno euhedral. h) Clinopiroxeno redondeado.
más modernos.
En los Basaltos Pre-caldera los fenocristales de clinopiroxeno presentan redondeamiento de las esquinas marcado. Raramente se hallan fenocristales euhedrales sin redondear, los cuales no están junto con otros redondeados.
En los Basaltos Post-caldera I son comunes tanto los cristales subhedrales - euhedrales como los redondeados, y es frecuente que estos dos tipos se encuentren juntos, aunque a veces no, y predomina levemente el clinopiroxeno redondeado sobre el que no lo está.
En los Basaltos Post-caldera II sigue la tendencia a aumentar la proporción de los fe- nocristales subhedrales - euhedrales sobre los redondeados, ya que muchos presentan sola- mente cristales sin redondear. Algunos presentan ambos tipos de fenocristales, mientras que en pocos casos se encuentran solamente cristales redondeados. Como rareza, se encontraron en la colada lávica de “La Tranquera” (Fig. 4.1) fenocristales con engolfamientos pronuncia- dos y con los bordes bien conservados, sin redondeamiento (Fig. 6.18 a).
6.6.3. Plagioclasas
Las plagioclasas son las más variables en cuanto a proporción modal de fenocristales. Varían desde menos del 1 %, hasta 10-12 % en los Basaltos Post-caldera I. Los Basaltos Pre- caldera y los Post-caldera II no alcanzan porcentajes tan altos, llegando hasta el 4-5 % como máximo. Los cristales de plagioclasa son seriados, desde los microlitos en la pasta hasta los fenocristales. Es también en la unidad de Basaltos Post-caldera I en donde los cristales de plagioclasa alcanzan los mayores tamaños, con una longitud máxima de 3,5 mm, aunque en general no superan los 2 mm. En cambio, en los Basaltos Pre-caldera y Post-caldera II los fenocristales son menores a los 2 mm y frecuentemente son menores al milímetro.
Las plagioclasas que abundan son subhedrales - euhedrales y limpias, las cuales están presentes en todas las lavas con fenocristales de plagioclasa (Fig. 6.18 b), aunque también se encuentran una variedad de tipos diferentes de fenocristales en menor proporción. Son frecuentes los fenocristales subhedrales - euhedrales con cribado medio en el interior y un borde limpio y zonado (Fig. 6.18 c). Este cribado en ocasiones está en duda, confundiéndose con la presencia de abundantes inclusiones de opacos en las plagioclasas, aunque por las formas de las inclusiones, se asemeja al cribado. También presentan, minoritariamente, fe- nocristales con este tipo de cribado pero anhedrales. Además de estos dos tipos principales de fenocristales de plagioclasa (euhedrales y limpias, y con cribado medio), se encuentran varios tipos diferentes pero como casos aislados, sin repetirse con frecuencia.
También pueden observarse tanto en los basaltos pre- como post-caldera, la presencia de cristales de características notoriamente diferentes al resto. En los Basaltos Pre-caldera, una sola colada lávica muestra fenocristales limpios y con crecimiento esqueletal en el borde (Fig. 6.18 d). Otras coladas presentan un solo fenocristal anhedral, y con un cribado fino en panal de abejas ya sea en todo el cristal o en un anillo cerca del borde, siendo claramente de
CAPÍTULO 6. ANÁLISIS PETROGRÁFICO 143 Basaltos Pre- y Post-caldera
500 µm 200 µm 500 µm a b c d e f g h 200 µm 500 µm 500 µm 500 µm 500 µm
Figura 6.18: a) Clinopiroxeno con engolfamientos. b) Plagioclasa limpia y euhedral. c) Pla- gioclasa con cribado medio. d) Plagioclasa levemente esqueletal. e) Plagioclasa anhedral con cribado fino. f) Plagioclasa esqueletal. g) Xenocristal de feldespato alcalino. h) Plagioclasa anhedral y con cribado fino.
otro origen distinto al de los fenocristales euhedrales y limpios (Fig. 6.18 e).
En solamente dos lavas de los Basaltos Post-caldera I, se encuentran fenocristales con huecos relativamente grandes, rellenos con pasta, controlados cristalográficamente y con esquinas angulosas. Estas características indicarían que se trata de un rasgo del crecimiento (esqueletal) y no de disolución (Fig. 6.18 f) (Vernon, 2004). También cabe destacar el caso de un basalto el cual posee dos xenocristales posiblemente de feldespato alcalino (macla de albita muy fina y difusa), de tamaño marcadamente mayor al resto de los fenocristales (el mayor es de 1 cm de largo), totalmente anhedrales y redondeados y que, además, poseen un cribado grueso y un cribado en panal de abejas que bordea al contorno del cristal y del cribado grueso (Fig. 6.18 g). En cuanto a los Basaltos Post-caldera II, como fenocristal claramente distinto al resto, se destaca una plagioclasa anhedral y redondeada, con cribado en panal de abejas en su interior, menos en un borde limpio, la cual se encuentra junto con otras plagioclasas euhedrales y limpias (Fig. 6.18 h).