Capítulo V. Análisis de resultados En este apartado analizamos las traducciones del cuento Le Petit Chaperon Rouge , de Charles Perrault, estudiante
MICROGÉNESIS Y TRADUCCIÓN
2.14. Aportaciones teóricas para el análisis de traducciones 1 La fidelidad
2.15.1. Bases teóricas para la elaboración de la tipología de errores
Para elaborar el cuadro de tipología de errores, nos basamos en las tablas de errores propuestas por algunos teóricos de la traducción, como Delisle (1993), Hurtado (1995) y Waddington (2000) y para los aspectos pragmáticos en Thomas (1995) y Escandell (1996). Delisle, propone que se utilicen símbolos para indicar errores y aciertos en la traducción, comenta que en ocasiones aparecen faltas graves y otras que no lo son tanto; por lo que es importante que el estudiante y el maestro puedan comprender cuál es el error y dónde se localiza para poder
80 mejorar su traducción (Véase Anexo 8 p. 297 ).
Hurtado (1995) presenta una escala de corrección que constituye también una escala de evaluación, ya que explica cómo calificar las traducciones. Este es un tema relevante en nuestro trabajo, ya que dicha escala toma en cuenta los errores y las soluciones. La autora señala que se trata de una escala destinada a los estudiantes que se inician en la traducción. Aquí los errores son clasificados en tres esferas: 1) La comprensión del texto de partida; 2) la expresión en la lengua de llegada, y 3) el aspecto funcional, es decir, la función prioritaria del texto de partida o la función de la traducción (Véase anexo 9, p. 298).
Para Waddington (2000) existen dos tipos de errores: de lengua y de traducción. Sin embargo, cómo él mismo afirma, un error de lengua puede ser en realidad un error de traducción, ya que una falta se considera un error de traducción, cuando interfiere de alguna manera en la transmisión del significado del texto original. Un error de transmisión puede deberse a omisiones, a que se añaden elementos innecesariamente o alguna información en el texto de llegada que no aparece en el texto original. Esto significa que un error de lengua, como por ejemplo un error de ortografía o el uso indebido de un artículo definido, puede considerarse un error de traducción, si afecta a la transmisión del significado del original.
El autor complementa la información señalando que hay cinco errores de traducción: agregado, ambigüedad, cultura, omisión, registro y transmisión del significado. Esta última categoría incluye el contrasentido, el falso sentido y el sentido diferente, y añade que existen siete categorías de errores de lengua: gramática (concordancia, adverbio, artículo, número, posesivo, preposición, relativo, verbo), léxico, párrafo, puntuación, redundancia, ortografía y orden de las palabras. Waddington precisa no obstante que la lista puede ser ampliada por quien corrija la traducción y que se pueden agregar otras categorías si se considera necesario. En principio, cada error de lengua es penalizado con un punto y cada error de traducción con dos puntos, salvo en el caso de la omisión, por la cual se quita un punto por cada palabra omitida. Por otra parte, Waddington presenta un cuadro en el cual son consignadas las penalizaciones que deben ser
81 aplicadas cuando un error de traducción tiene incidencia sobre otras palabras.
Autores como Thomas (1995) y Escandell (1996) señalan que un error pragmático puede ser cometido tanto en la producción de un texto como en la recepción del mismo, debido a un desconocimiento de las normas o valores socioculturales y a que para dar cuenta de un error pragmático es necesario tomar en cuenta los factores extralingüísticos. Lo anterior se debe a que un estudiante puede comprender un enunciado gramaticalmente correcto y con un sentido literal idéntico en ambas lenguas, pero con un valor comunicativo distinto.
De acuerdo con Escandell (1996), cuando entran en contacto dos sistemas culturales, el de la lengua de origen y el de la lengua meta, es importante considerar que el sistema cultural de la lengua meta tiene sus propias reglas, lo mismo que el sistema gramatical. Si el sistema falla da lugar a un error de tipo pragmático. Thomas (1995) señala que existen dos tipos de errores: pragmalinguísticos y sociopragmáticos.
Un error pragmalingüístico tiene lugar cuando se usa en una lengua una fórmula propia de otra, con un significado del que carece en la primera; así, si un estudiante traduce “no es posible entrar” en lugar de “no se puede entrar” e indica prohibición en lugar de imposibilidad física, esto afecta las relaciones interpersonales más convencionales al provocar malos entendidos.
En cambio el error sociopragmático consiste en el traslado a otra lengua de las percepciones sociales y las expectativas de comportamiento propias de otra cultura. Por ejemplo, ante un cumplido, “Qué bonito saco llevas hoy”, en la cultura hispana, el destinatario del cumplido tiende a mitigar el valor de éste con comentarios del tipo “Es barato”, “Hace mucho que lo tengo”, “Me lo regalaron, es muy viejo”. En cambio, en la cultura anglosajona se agradecerá el cumplido con un “Gracias, sí, es bonito”, que en una cultura hispana puede resultar descortés. Lo que cambia es la interpretación del enunciado y la valoración social.
Es importante subrayar que estas propuestas y la de esta investigación que nos ocupa, se refieren al ámbito de formación y desarrollo de la competencia traductora en estudiantes universitarios, no a un ámbito de evaluación de traductores profesionales.
82 Finalmente, a partir de estas diversas propuestas se elaboró la Tipología de errores en la traducción, que incluye cuatro categorías de análisis con sus respectivos rasgos: semántica, lingüística, gramatical y pragmática.