Las en torno a 40 Bibliotecas de los Länder o regionales procuran el suministro bibliográfico a una región que puede ser todo un Land, una parte de él, un distrito gubernamental o una ciudad y su zona de influencia urbana; no atienden las
necesidades bibliográficas de un centro educativo ni de ninguna otra institución. Las bibliotecas regionales se distinguen por su origen, su tamaño, la composición de sus fondos, su titularidad y, especialmente, por su nombre, de manera que entre todas forman un grupo aparentemente heterogéneo; pero, al tener esencialmente las mismas funciones, deben ser clasificadas dentro del mismo tipo de biblioteca. Por tratarse de bibliotecas para uso general de un Land o una región, su nombre suele ser "Biblioteca del Land" o "Biblioteca Estatal", cosa que, desde luego, no ocurre en todos los casos.
Aunque existen excepciones, el cometido, claramente definido, de las bibliotecas regionales es la colección universal, incluso a pesar de que muchas de ellas, por su historia, se centran en materias de ciencias humanas o sociales; de esta manera, están en condiciones de suministrar literatura científica o de otro tipo a los habitantes de su área de servicio, ya sea una ciudad, una región o un Land. Por otra parte, tienen
el cometido específico de reunir, con la mayor exhaustividad posible, la producción escrita sobre sus respectivas regiones, archivándola, habilitándola y poniéndola a disposición general. Mientras que la Biblioteca Nacional Alemana tiene derecho al depósito obligatorio de ejemplares de todas las ediciones de la República Federal, igual derecho, aplicado al ámbito de la región o del estado federado, asiste a las bibliotecas con funciones regionales. En la actualidad, las bibliotecas regionales con derecho a depósito obligatorio de ejemplares en cada uno de los Länder están dirigiendo sus esfuerzos a lograr una regulación legal sobre la colección y el archivo de publicaciones en la red y páginas web.
El derecho al depósito de ejemplares, ejercido por la mayoría de las bibliotecas regionales, es a su vez la base sobre la que se confecciona y reedita continuamente una bibliografía regional, cuyo fin es proporcionar referencias bibliográficas de todas las novedades editoriales sobre el Land en cuestión, sus regiones y municipios y sobre las personalidades con él relacionadas. Si bien esta bibliografía ha aparecido durante mucho tiempo en forma impresa, la base de datos consultable a través de internet ha sustituido ya a la edición en forma de libro. Existen bibliografías regionales sobre cualquier territorio de la República Federal de Alemania.
Otros cometidos típicos que desempeñan las bibliotecas de los Länder o regionales son: habilitar y conservar la herencia que forman los fondos antiguos, recoger y preparar los papeles póstumos de personalidades de la región, encargarse del mantenimiento de archivos bibliográficos y desarrollar una intensa labor cultural y cívica, con exposiciones, conferencias, lecturas, conciertos, etc. Ocurre con frecuencia que colaboren en estas tareas sociedades de amigos de las bibliotecas y sociedades benéficas, pues gracias a las cuotas de sus miembros y a las donaciones que
consiguen son capaces de moverse allí donde no llegan los presupuestos públicos o donde se hace necesaria una actuación extraburocrática.
La mayoría de las bibliotecas de los Länder fueron en sus orígenes bibliotecas palaciegas; algunas deben su creación a la necesidad de bibliotecas que sirvieran como depósito de bienes secularizados (Amberg, Bamberg, Passau, Ratisbona); otras, por lo que respecta a la historia de sus fondos, están estrechamente ligadas a
bibliotecas de institutos de bachillerato (Coburg, Gotha); finalmente, solo unas pocas han sido fundadas ya en el siglo XX por el Estado o por alguna otra entidad local (Aurich, Coblenza, Spira). Por su parte, las Bibliotecas Municipales Científicas –cuyo número ha experimentado un fuerte descenso– nacieron de bibliotecas de concejos o de bibliotecas municipales históricas (Lübeck, Núremberg, Ulm); algunas no surgieron hasta el siglo XX (ZLB de Berlín, Dortmund), y en algunos casos aislados (Maguncia, Tréveris) su origen fueron extintas bibliotecas universitarias.
La diversa historia de cada uno de los territorios alemanes explica por qué algunos Länder actuales cuentan con varias bibliotecas del Land, mientras que en otros no hay ninguna con cierta tradición y desarrollo a sus espaldas. En estos casos, son las bibliotecas universitarias las que, además de sus cometidos originarios, asumen las tareas de carácter regional, expresando también en su nombre esta función doble. Así, encontramos las siguientes denominaciones: Biblioteca de la Universidad y del Land (Bonn, Düsseldorf, Halle, Jena, Münster, Saarbrücken), Biblioteca Estatal y de la
Universidad (Bremen, Hamburgo) o bien Biblioteca del Land y de la Escuela
Universitaria (Darmstadt) o Biblioteca de la Escuela Universitaria y del Land (Fulda).
En Renania-Palatinado, las dos bibliotecas del Land, en Coblenza y Speyer, han sido fusionadas desde el punto de vista organizativo con la Bibliotheca Bipontina
(Zweibrücken) y las oficinas administrativas (de Neustadt/Weinstraße y Coblenza) competentes en materia de Bibliotecas Públicas para formar un "centro bibliotecario del Land" interdisciplinar.
En muchos lugares ocurre también que las bibliotecas regionales se implican en el suministro bibliográfico para los estudios universitarios, la investigación y la
enseñanza. Incorporadas a las estructuras suprarregionales del sistema de las bibliotecas científicas, ponen sus fondos científicos a disposición del préstamo interbibliotecario, a lo que se añade el interés que sus fondos antiguos o sus fondos especiales tienen para los investigadores. Es especialmente en ciudades en la que es reciente la fundación de la universidad (Augsburgo, Bamberg, Tréveris) o de otras escuelas universitarias (Zwickau), así como en ciudades cuyas universidades proceden de antiguas escuelas técnicas universitarias (Hannover, Karlsruhe, Stuttgart), donde las bibliotecas regionales asumen subsidiariamente el suministro bibliográfico en determinados campos de la enseñanza universitaria.
Algunas antiguas bibliotecas palaciegas dotadas de preciosos fondos históricos se han especializado en campos muy concretos de la historia intelectual o cultural, actuando hoy como bibliotecas de investigación con un perfil absolutamente propio. En virtud de este propósito de prestar sus servicios a la investigación no universitaria, dichas bibliotecas despliegan una actividad científica propia y fomentan la investigación mediante ediciones propias, concediendo becas y organizando congresos
internacionales. Entre este pequeño pero notable grupo se encuentra la Biblioteca del
Duque Augusto en Wolfenbüttel, especializada en la historia cultural europea de los
comienzos de la edad moderna, y la Biblioteca de la Duquesa Anna Amalia en Weimar, consagrada a estudiar el clasicismo por ser una de las épocas más sobresalientes de la literatura alemana. Ambas disponen de extraordinarios fondos antiguos que el investigador puede consultar en sala, la mayor parte ordenados sistemáticamente en secciones de libre acceso; además, para completar su labor, adquieren la literatura secundaria científica que vaya apareciendo.
La Biblioteca de Investigación de Gotha, ligada oficialmente a la Biblioteca de la Universidad de Erfurt, posee un fondo antiguo amplísimo, cuya originaria orientación universal se vio limitada, desde 1850, al campo de las ciencias humanas. Por su parte, la Biblioteca Principal de las Fundaciones de Francke en Halle –que no debe su origen a una biblioteca regional, sino que fue creada en 1698 con fines educativos– está considerada como biblioteca de investigación en el terreno de la historia eclesiástica y de la educación en los comienzos de la edad moderna, y se encarga de los
correspondientes centros de colección bibliográficos.