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Los bienes comunes y el capital social en la economía globalizada.

Primera Parte: Fundamentos teóricos e Hipótesis de Investigación Capítulo 1: Elementos teóricos Aproximación conceptual a las

1.4 Los bienes comunes y el capital social en la economía globalizada.

El desarrollo de la economía capitalista globalizada ha fragmentado y diversificado la cadena productiva con la obtención de más productos y la aparición de nuevos mercados. Esta complejidad creciente de la producción se expresa también en un mayor fraccionamiento y división social del trabajo. Como hemos indicado en otros capítulos anteriores, una mayor segmentación de la cadena productiva exige al mismo tiempo una racionalización mayor de los servicios e infraestructuras, con más economías de escala, que articulen ordenadamente la complejidad actividad económica: monopolios e infraestructuras de servicios para la producción de bienes comunes70 o externalidades productivas que faciliten la diversificación y la especialización productiva, en orden a la reproducción ampliada del capital productivo y la recomposición social de la fuerza de trabajo. Marshall definió como industrial atmosphere “La localización concentrada de actividades productivas crea una cultura industrial difusa, atrae a nuevas empresas con actividades complementarias, facilita la presencia de servicios especializados, y fomenta la acumulación de conocimientos específicos” (Callejón y Costa, 1996, pág. 39).

68 “Lejos de representar una sociedad postindustrial el capitalismo tardío constituye la industrialización

universal generalizada por primera vez en la historia (Mandel, 1972, pág 379).

69 “A mediados del siglo xix, el transporte a corta distancia, la calefacción doméstica, el alumbrado, el agua

y abastecimiento de energía en general, eran todavía puramente privados. En áreas coloniales técnicamente atrasadas, ellos aún determinaban una de las principales fuentes para la subordinación despótica de los nativos, que eran obligados a prestar servicios personales a sus amos coloniales, que disponían de “cortadores de leña y sacadores de agua” en el mismo sentido que los esclavistas romanos. La penetración del capital en este dominio, sobre todo a través de la electrificación, representó enormes desembolsos de capital fijo y la consiguiente caída en la rentabilidad de las empresas privadas; este cambio impulsó cada vez más la extensión de trenes públicos y suburbanos, estaciones eléctricas y servicios de gas y agua…” ibid, pág. 380.

70 Utilizamos el concepto de bienes comunes como bienes universales, desde la perspectiva de la producción

y el consumo. Por ejemplo, en la economía del siglo xxi no se concibe la producción y el consumo sin un acceso generalizado al servicio eléctrico.

46 El capitalismo maduro, avanzado o tardío, por efecto del progreso competitivo tiene enormes dificultades para compartir las plusvalías de capital y tiende a hacerse más concentrado y centralizado, más monopólico. “Las leyes de la competencia... afirman que supuestamente los beneficios (más allá de la rentabilidad normal del capital) tienden a reducirse a cero, y muy deprisa” (Stiglitz, 2012, pág. 152). La innovación tecnológica promovida por la necesidad del aumento de la productividad desplaza trabajo vivo por inversión fija y reduce la generación de beneficios al tiempo que afecta la masa absoluta de trabajo asalariado y la capacidad de consumo para la realización de la producción. El efecto conjunto de la caída del consumo y de la reducción del lucro capitalista se manifiesta en un incremento del endeudamiento de la economía y del beneficio financiero, parasitario con relación al auténtico proveniente de una mercancía no pagada a su valor como es el de la fuerza de trabajo. La expansión del sector servicios “que tipifica al capitalismo tardío” (Mandel, 1972) es el resultado de la necesidad contrarrestar las tendencias a la sobreproducción o subconsumo de la dinámica del capitalismo monopólico y que se expresa en un ensanchamiento de la economía no productiva, la de servicios en el sentido mercantil, esto es la que ayuda a la realización del producto por la venta pero que no agrega valor, entendido como valor de cambio con lucro. A su vez la diversificación de la producción y el consiguiente incremento de la división social del trabajo derivada de aquella fragmentación obliga a la racionalización y sistematización de las infraestructuras básicas de la economía: energía y agua en particular. Toda la dinámica de la economía mundial de la posguerra se dirigió a un aumento porcentual del sector servicios en la economía. La tercerización, en contraste a la aportación del sector primario y secundario de la economía hace posible la distribución, la circulación y reproducción de la economía capitalista y de la fuerza de trabajo,71 pero según la funcionalidad de los servicios creados, el efecto en reproducir el capital acumulado productivo dependerá de cómo contribuye esa economía de servicios a aumentar la masa de plusvalía72.

71 El peso del sector servicios medido como porcentaje del valor agregado en relación al PIB pasó de ser

en 1995 el 58,4% al 70% en el año 2017, esto es crece a un ritmo anual acumulativo del 1%.( Banco Mundial, 2017) .

72 “ El costo de los gastos del sector de los servicios…no se cubre con la producción normal de plusvalía,

sino con el capital social…(y) son repuestos mediante una reconstrucción de una parte del capital social agregado y no por una extracción continua de la producción continua de la plusvalía social”…En el capitalismo del siglo xx, el sector de los servicios en la esfera de la circulación consiste básicamente en el intercambio entre el propietario de una parte del capital social agregado que es improductivamente gastado

47 El fracaso de los regímenes de “socialismo real” y el desarrollo simultáneo de políticas neoliberales llevaron a una globalización de la economía capitalista de fin de siglo XX a escala planetaria. Una parte importante de la literatura convencional sobre bienes comunes y/o públicos 73enfocó los estudios más que al análisis de su funcionalidad, los derivó hacia los bienes públicos y el capital social74 atendiendo a que la globalización de

la economía capitalista expresaba algún grado de consenso social que debía ser académicamente estudiado más allá de la provisión de bienes públicos. “Los científicos sociales siguen buscando en el siglo XXI las causas de la prosperidad económica …, el concepto de “capital social” atrae más y más la atención”. (Ostrom y Toh-Kyeong, 2003). Un análisis más sociológico que económico, aunque centrado en como conductas micro y macro75 de la sociedad civil contribuían como acción colectiva en el marco de la economía capitalista a la prosperidad y el bienestar de los ciudadanos, fundamentalmente en los países centrales. El estudio de los bienes públicos va “más allá que una simple descripción del régimen de propiedad jurídica76 en la que se encuentran actualmente” citando (Ramis Olivos, 2013) ideas de Joseph Stiglitz. Otros autores que abundan en esa dirección son (Gadrey et al., 2013), (Marcellesi, 2013), (Martínez Allier, 2015), (Subirats, 1989).

y el propietarios de los ingresos. Este intercambio no en la determinación directa de la masa total de plusvalía, pero aun así, tiene importante relación directa con ella, pues ayuda a aumentar la masa de plusvalía reduciendo el tiempo de rotación del capital circulante” (Mandel, 1972, pág. 390).

73 No es sencillo asignar categoría de bienes públicos a las mercancías producidas en la economía capitalista

porque según evoluciona la tecnología y el modo de producción capitalista (relación entre fuerzas productivas y relaciones de producción) la disposición de bienes básicos, es decir mínimos necesarios para

una vida digna, va cambiando. Por ejemplo, las telecomunicaciones durante muchos años fueron un

monopolio natural porque demandaban de una infraestructura física para que las personas se conectaran. La evolución tecnológica permite hoy comunicarse virtualmente por otros medios. La electricidad por ahora sigue siendo un monopolio natural. Y los monopolios naturales, ajenos a la competencia, son infraestructura básica.

74 Sin embargo, la producción en el modo de producción capitalista, en realidad es social, porque las

mercancías que produce “la fuerza de trabajo” y van al intercambio tienen dos propósitos: ” ganancia a su amo como capitalista y así mismo como obrero asalariado” (Rosdolsky, 1968).

75 Factores vinculados a la aportación que los ciudadanos, con la ayuda del Estado, pueden realizar para

crear “Confianza, y normas de reciprocidad, redes y formas de participación civil y reglas o instituciones tanto formales como informales” (Ostrom y Toh-Kyeong, 2003).

76 En el año 2009 con el Nobel el a Elinor Ostrom aun cuando el debate alcanzó cotas superiores y “los

estudios empíricos demuestran ampliamente la capacidad de las comunidades para autogobernarse y administrar los recursos de manera sostenible…la literatura no siempre ha logrado separar la discusión sobre la gestión de los regímenes de propiedad” (D'Alisa, 2013).

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