ASOFIN FINRURAL Bancos Fondos Mutuales Cooperativas
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Según el Grafico Nº 12 FINRURAL y Fondos dos agrupaciones de entidades financieras mantienen tasas de interés activas en moneda extranjera para microcrédito más altas como promedio durante 1994–2013, cuya media correspondiente a ambos asciende aproximadamente 28.41% cifra observada notoriamente superior a los datos registrados por cuatro restantes; donde el sistema mutualista presenta porcentajes claramente bajos comparativamente marcando una tendencia decreciente desde 21.19% en 1994 hasta anotar 8.30% al terminar 2013. Definitivamente, los costos del dinero son muy caros en el mercado microcrediticio donde aquellos prestatarios pequeños llegan pagar montos monetarios elevados por intereses (capital+intereses) a las instituciones financieras donde obtuvieron los préstamos, una vez celebrados los acuerdos.
Al respecto, según estudios realizados sobre temática estudiada, todos coinciden en señalar que las tasas de interés activas del sistema bancario boliviano durante 1994–2013 son más altas superiores al 12%, rígidas a la baja e incompetitivas en comparación a países latinoamericanos y europeos. Inmediatamente rescatando algunos ejemplos, se puede indicar que Estados Unidos tiene tasas activas cercanas al 0%, mientras en Chile no sobrepasan el 2%, así sucesivamente es posible ir observando cifras cada vez bajas, donde quedan ratificadas aquellas enormes diferencias entre países subdesarrollados tanto desarrollados al registrar costos del dinero marcadamente contradictorias.
Como resumen: tasas de interés activas altas en moneda extranjera, rígidas a la baja e incompetitivas para el mercado microcrediticio boliviano, donde cuyo promedio observado durante 1994–2013 asciende aproximadamente 24.21%, aplicado por seis grupos de entidades financieras: ASOFIN, FINRURAL, Bancos, Fondos, Mutuales, y Cooperativas. Desde aquella perspectiva críticamente analítica, resulta una situación adversa para los prestatarios pequeños quienes enfrentan múltiples dificultades en sus pagos por préstamos obtenidos realizando innumerables sacrificios, inclusive genera inminentes incumplimientos de cuotas mensuales obligatorias previamente pactadas entre
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ambas partes, que finalmente llegan convertirse en deudores morosos, lo cual significa aumentar la carga moratoria no deseada por intermediación financiera. Al final fue necesario encontrar algunas causas que determinan las tasas de interés activas altas para microcrédito mantenidas por ASOFIN, FINRURAL, Bancos, Fondos, Mutuales, y Cooperativas. Sobre este aspecto citado, Baldivia (2004) quien atribuye a tres factores explicativos básicos: 1) gastos financieros sobredimensionados, 2) egresos por previsiones bastante elevados, y 3) costos administrativos sumamente altos; cuyas situaciones adversas descritas influyen decididamente en las entidades financieras nombradas a sostener costos del dinero significativamente caros precisamente para compensar riesgos microcrediticios y otras indemnizaciones resultado de las operaciones activas.
3.3 Conclusiones sobre el modelo microfinanciero boliviano
Modelo microfinanciero boliviano socialmente excluyente, porque las condiciones de acceso al crédito son rígidas para segmento poblacional con escasa solvencia económica quienes quedaron excluidos cuando fueron calificados como “sujetos no bancables e insolventes” en términos financieros y según sus situaciones socioeconómicas resultaron marginados del mercado microcrediticio durante 1994–2013. Esta situación desalentadora observada es insostenible económica y financieramente en desmedro de la responsabilidad social bancaria, donde cuya misión asignada ha sido incumplida por sector intermediador que no entiende el bienestar común equitativamente compartido.
Asimismo, el mercado microcrediticio principal componente del modelo descrito es bastante reducido con escasa cobertura crediticia entre 1994–2013, porque la cartera bruta total colocada por ASOFIN, FINRURAL, Bancos, Fondos, Mutuales y Cooperativas, cuyos montos presentan marcada tendencia creciente pero sobre niveles bastante bajos e insuficientes, desde $us313 millones durante 1994 que representan 10.75% de cartera del sistema financiero y 5.24% respecto al PIB, hasta registrar $us7.629 millones en 2013 equivalentes
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a 56.13% de cartera mencionada y 24.75% del producto, percibiéndose un crecimiento significativo de alrededor 19.60% anualmente, cuando a partir del 2008 las cifras empezaron aumentar notoriamente desde $us2.706 millones que significa variación porcentual superior al 46% respecto del año anterior 2007 y termina anotando valores hasta $us7.629 millones en 2013, donde esta situación positiva presenciada se debe principalmente al apogeo crediticio y financiero alcanzado como respuesta a la bonanza económica que viene atravesando Bolivia por efectos del auge de los precios internacionales debido a las condiciones favorables del mercado externo que impulsaron tres economías
hegemónicamente dominantes: Estados Unidos, China y Japón en siglo XXI.
En cuanto a la cartera bruta microcrediticia total por actividad económica, ASOFIN asignó mayor importancia al comercio con 35.40% y servicios tienen 26.97%, ambos suman 62.37%; cuando los rubros restantes adquieren menor grado relativo. Igualmente FINRURAL de su cartera colocada al área urbana, el comercio lleva 52.50% porcentaje bastante significativo; mientras para área rural agricultura y ganadería encabeza con 34.10% seguido por comercio 33.14%, donde los dos alcanzan 67.24%. Finalmente, sistema financiero entre sus colocaciones el comercio encabeza con 45.21% y como segundo construcción 23.08% que logran sumar 68.29%. Entonces, según estos resultados los pequeños prestatarios mayormente se dedican a la actividad comercial informal con presencia minoritaria de servicios y construcción sin prestar mayor atención al sector productivo. Asimismo, la atención cobertural es eminentemente urbana que rural aproximadamente con más del 78% concentrado preferentemente en sectores informales cuyos rubros acostumbran evadir las obligaciones fiscales siendo algunos de tantos aspectos negativos presenciados. La demanda microcrediticia compuesta por sector prestatario, hasta 2013 existían 1.212.998 clientes pequeños del sistema microfinanciero clasificados entre individuales y microempresariales, cuya cifra resulta bastante reducido en relación a la población económicamente activa, lo cual significa exclusión y marginación de potenciales pequeños prestatarios a nivel general.
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CAPÌTULO IV
IV. INCLUSIÓN FINANCIERA BOLIVIANA Y SERVICIOS FINANCIEROS
Este Capitulo IV está delimitado a dos ejes temáticos: 1) inclusión financiera, y 2) servicios financieros; donde ambos aspectos configuraron coherentemente el presente acápite. Esta parte se refiere particularmente al desarrollo del sector financiero boliviano que comprende dos sistemas: 1) microfinanciero, y 2) financiero; con respecto al incremento de cartera, depósitos, clientes (prestatarios) y agencias principalmente; los cuatro elementos listados llegan constituir indicadores apropiados para medir el acceso de la población a los servicios financieros. Con estos aspectos mencionados se espera estimar aproximativamente el avance de bancarización del país desde el año 1994 hasta 2013, cuando durante 2007–2013 las colocaciones microcrediticias aumentaron inconteniblemente donde se registraron cifras históricas $us7.629 millones al finalizar 2013 debido al apogeo financiero por bonanza económica.
4.1 Inclusión financiera su definición e indicadores apropiados
Según FINRURAL (2013), la inclusión financiera queda definida como “el acceso universal y continuo de la población a los servicios financieros diversificados, adecuados y formales, así como a la posibilidad del uso conforme a las necesidades de usuarios para aportar a su desarrollo y bienestar”. Asimismo, otros autores como Heimann (2009), quien se refiere a “un estado en que todas las personas pueden tener acceso a una gama de servicios financieros de calidad, proporcionados a precios asequibles, de manera conveniente y con dignidad para los clientes”. Entonces, desde ambas conceptualizaciones se toman cuyas referenciales esenciales para su respectivo desarrollo temático donde se extrajeron importantes aportes que permitirán seguir enriqueciendo los nuevos conocimientos sobre este tema.
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4.1.1 Componentes operativos de inclusión financiera en Bolivia
La inclusión financiera para desarrollarse íntegramente necesita de cinco componentes operativos vitales: 1) clientes con formación financiera, 2) marco normativo regulatorio, 3) mercado diversamente competitivo, 4) innovación tecnológica, y 5) gama de productos financieros con calidad. Al respecto, el Estado boliviano, sector financiero y ASFI, actualmente vienen trabajando sobre estos aspectos cruciales mencionados, donde mediante las acciones coordinadamente combinadas se lograron avances significativos en esta materia (ver Esquema Nº 6). Sin embargo, existen grandes deficiencias estructurales las cuales dificultan severamente el desarrollo financiero de dos sistemas (sistema microfinanciero, sistema financiero) con modelo excluyente.
ESQUEMA Nº 6