Al presentar el primer Cuaderno del NAE, en julio de 2004, el ministro Luiz Gushiken estableció que el objetivo del equipo era “articular la inte- ligencia nacional para el tratamiento de temas estratégicos desarrollando actividades de información, prospección análisis y simulación” con el ob- jetivo de desarrollar un proyecto de nación188. El primer objetivo trazado
por el Núcleo fue diseñar el Proyecto Brasil 3 Tiempos con planes a 18 años, hasta 2022, con paradas intermedias en 2007 y 2015. Se proponía
explícitamente superar el entrampamiento del corto plazo y planificar el
futuro del país para dos décadas como mínimo.
La creación del NAE fue una de las primeras decisiones tomadas por el gobierno Lula poco después de asumir el cargo. El primer secretario eje- cutivo fue Oswaldo Oliva Neto, hermano del senador Aloizio Mercadante, quien jugó un papel relevante en el impulso inicial que debía tener el Nú- cleo, en las primeras y decisivas formulaciones. Más adelante veremos que luego de dejar el NAE pasó a ocupar otros cargos no menos importantes aunque más discretos. Proyecto Brasil 3 Tiempos, la primera publicación del NAE, “materializa las concepciones de un planeamiento nacional de largo plazo”, como señaló Oliva Neto189. En 2005 el NAE pasa a integrarse
directamente a la Presidencia de la República y en 2008 se crea la nueva Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE)190. El IPEA pasa a vincularse a la
SAE, proceso que institucionaliza la planificación estratégica en todas las
áreas del gobierno.
Fruto de un importante trabajo de investigación y consulta, en 2008 se
aprueba el Programa Nacional de Actividades Espaciales y el Plan Ama- zonia Sustentable que articula la estrategia para el desarrollo sustentable de la región decisiva para el futuro del país. Ese mismo año se publica la
Estrategia Nacional de Defensa que define una completa reorganización
de las fuerzas armadas y las prioridades de inversiones en los sectores que se consideran estratégicos (nuclear, espacial, tecnología de información y comunicación), y se realizan ciclos de planeamiento estratégico con el IPEA. En 2009 se comenzó a elaborar el proyecto Brasil 2022.
Para elaborar el primer proyecto (Brasil 3 Tiempos) y lanzar el proceso de gestión estratégica a largo plazo, se abrió una instancia en el seno del go- bierno que llevó a la creación de un “Consejo de Ministros” encargado de
188 Núcleo de Asuntos Estratégicos , Cadernos NAE, Nº 1, cit., p. 5.
189 Núcleo de Asuntos Estratégicos , “Agenda para o futuro do Brasil”, Caderno NAE Nº 8, Bra-
silia, mayo de 2007, p. 5.
coordinador el proyecto, dirigido por el NAE, que incluyó a los ministros de la Casa Civil (José Dirceu), Secretaría General de la Presidencia (Luiz Soares Dulci), de Desarrollo Económico y Social (Tarso Genro), de Comu- nicación del Gobierno y Gestión Estratégica (Luiz Gushiken), todos ellos adscritos a la Presidencia, y el ministro de Planeamiento, Presupuesto y Gestión (Guido Mantega). Ese verdadero “gabinete estratégico” estaba in-
tegrado por militantes del PT y personas de confianza del presidente Lula,
y fue coordinado también por Oliva Neto. Veremos que recién cuando los
proyectos quedaron definidos con precisión, se abrió la participación a per- sonas que no pertenecen al círculo íntimo de la máxima dirección del PT. El NAE crea grupos de trabajo, realiza gran cantidad de mesas redondas y encuentros, y publica cuadernos y diversos proyectos que balizan en los más diversos sectores los objetivos trazados. Con gran pragmatismo, el NAE concluye luego de cuidadosos análisis que los planes anteriores fracasaron por su concepto estático de proyecto, en su lugar priorizan el
concepto de proceso y sustituyen el concepto de “planificación” por el de
‘gestión”, que les permite introducir interacciones correctoras durante la implementación de los objetivos trazados191. El NAE dividió la realidad
brasileña en varias dimensiones para que especialistas realizaran estudios que fueron luego modelados por el Núcleo en base a amplias consultas con la sociedad, de modo que se combinaron los conocimientos de espe- cialistas con la “voluntad popular”192. En total participaron unos 500 in-
vestigadores y 50 mil personas que generaron un millón y medio de datos “relacionados con la percepción del futuro de la sociedad sobre los princi- pales temas estratégicos nacionales”193.
En este proceso, que se realizó en los años 2005 y 2006, surgieron los 50 principales temas estratégicos de largo plazo, que si se consiguen concre- tar colocarían a Brasil entre las naciones desarrolladas. En la percepción de la sociedad, en orden de importancia aparecen los siguientes objetivos: calidad de la enseñanza, educación básica, violencia y criminalidad, des- igualdad social y nivel de empleo194. Además de los proyectos ya señalados,
entre 2004 y 2007 en NAE elabora doce cuadernos sobre los más diversos temas (desde nanotecnología hasta cambio climático) y realiza ciclos de planeamiento estratégico con el IPEA entre 2008 y 2010195.
191 Núcleo de Asuntos Estratégicos, Cadernos NAE, Nº 1, cit., pp. 42 y 51. 192 Núcleo de Asuntos Estratégicos, Cadernos NAE, Nº 8, cit., p. 55.
193 Ibíd.
194 Ibíd., p. 16.
195 Los Cuadernos del NAE hasta 2010 están dedicados a: biotecnologías, cambio climático, re-
forma política, escenarios prospectivos, futuro de Brasil, inclusión digital, matriz de combus- tibles, modelo macroeconómico y nanotecnología. En cuanto a los ciclos de conferencias, las principales fueron: desarrollo social, política exterior, cultura, educación, seguridad institucio-
El proyecto Brasil 2022 fue presentado en diciembre de 2010 por Pinhei-
ro Guimarâes. En la Presentación del documento, el ministro de Asuntos Estratégicos justificó la necesidad de la planificación de largo plazo:
La tarea de planificación es de extraordinaria importancia para los
países subdesrrollados como Brasil, al contrario de lo que ocurre en los países altamente desarrollados. En los países capitalistas altamente desarrollados, la madurez de la infraestructura física y social y la convicción de que las fuerzas del mercado orientarían, de la mejor forma posible, las inversiones productivas y las relaciones del país con
el exterior, hacen parecer poco importante la actividad de planificación. Esa afirmación debe ser matizada, pues esos países desarrollados
planean de forma muy atenta y persistente las actividades del Estado en dos áreas decisivas: defensa y alta tecnología, que no dejan jamás al mercado y su sistema de precios.196
En ese texto sostiene la idea de que el crecimiento de China se debe a la
planificación del Estado y a la regulación de las empresas privadas tanto en términos de localización geográfica como de compromisos de transfe- rencia de tecnología y de nacionalización de las inversiones y las exporta- ciones. Explicó además que el proyecto abarca tres gestiones de gobierno,
por lo que no presenta programas de gobierno ni metas financieras. Para
la elaboración de Brasil 2022 se formaron 37 grupos de trabajo corres- pondiendo uno a cada ministerio, integrados por técnicos del SAE, del IPEA, de la Casa Civil y de cada ministerio. El texto tiene cuatro partes:
El Mundo en 2022, América del Sur en 2022, Brasil en 2022 y Metas del Centenario. Los dos primeros traducen la mirada de los estrategas de Bra- sil sobre la realidad global y regional.
Entre los múltiples desafíos que se plantean para 2022, el más impor- tante es la creciente concentración de poder en los países centrales. El texto sostiene que el hiato de poder militar entre Estados Unidos y el resto del mundo continuará y será “un hecho estratégico fundamental” que se ampliará por la propia evolución de la tecnología militar197. La tendencia
global, en opinión de la SAE, es hacia una aceleración del desarrollo cien-
tífico y tecnológico que modificará las relaciones de poder con una fuerte
competencia entre mega-empresas y estados, con un gran impacto de la informática, la nanotecnología que seguirán transformando los procesos físicos productivos con una creciente oligopolización de los mercados. La nal, minas y energía, ciencia y tecnología, salud, desarrollo agrario, deporte, puertos, planifi- cación, seguridad social, igualdad racial y comunicación social.
196 Secretaria de Assuntos Estratégicos, Brasil 2022, Brasilia, 2010, p. 5.
biotecnología y la ingeniería genética tienen gran impacto en la competiti- vidad de la agricultura además de consecuencias en la salud humana. En el terreno militar los armamentos serán cada vez más letales, automa- tizados y miniaturizados con control remoto, lo que aumentará la diferen- cia de poder entre Estados Unidos y los países de la periferia. Todo apunta a que la concentración de poder sea la tendencia central en el mundo, lo que “debe constituir la principal preocupación de la estrategia brasileña en la esfera internacional y doméstica”198. Apenas un ejemplo: Estados
Unidos invierte 400.000 millones de dólares en investigación y registra 45.000 patentes al año, mientras Brasil invierte sólo 15.000 millones y registra 480 patentes. Por eso el proyecto Brasil 2022 sostiene que el país debe actuar sobre las principales tendencias internacionales “para impedir que cristalicen los privilegios de las grandes potencias, que traban nuestro desarrollo”199. En ese sentido los brasileños ven la perspectiva inmediata
como poco auspiciosa.
Se propone una estrategia inspirada en lo que viene haciendo China: per- mitir el acceso a su mercado y sus recursos naturales a condición de que se desarrolle la industria en suelo brasileño y que haya transferencia de tecnología. En paralelo, como el sistema económico global estará cada vez
más dominado por unas pocas firmas de los países centrales, Brasil debe
estimular a las empresas brasileñas para impedir que el país se convier- ta en “una mera plataforma de producción y exportación de mega-em- presas multinacionales, cuyas sedes se encuentran en países altamente desarrollados”200.
En suma, apuestan a competir en el mismo terreno y con las mismas ar- mas. El principal objetivo es evitar la incorporación subordinada a alguno de los bloques mundiales para lo que se debe liderar un bloque sudameri- cano que es el que puede asegurar el fortalecimiento del capital y la mano de obra nacionales. En el análisis de Brasil 2022, la región sudamericana debe transitar el camino de archipiélago de naciones subdesarrolladas a la
conformación de un bloque capaz de influir en el mundo apoyado en sus
enormes riquezas naturales: minerales, fuentes de energía, tierras ara- bles, agua y biodiversidad. Pero la región es muy heterogénea, con altos grados de concentración de riqueza, industria escasamente desarrollada salvo Argentina y Brasil, exportaciones volcadas a las materias primas y en los últimos años amenazados por la avasalladora competencia de Chi- na que afecta la integración comercial regional.
198 Ibíd., pp. 18-19.
199 Ibíd., p. 16.
Por otro lado, los acuerdos de libre comercio que firmó Estados Unidos
con Chile, Perú y Colombia luego del fracaso del ALCA, buscan “hacer imposible la formación de una unión aduanera en América del Sur201. Para
continuar con la integración regional y profundizarla, Brasil debe contri- buir a superar las enormes asimetrías entre los doce países sudamerica- nos, contribuyendo al desarrollo de los más atrasados. Ciertamente en este punto sobran declaraciones y faltan políticas concretas, pero es un cambio respecto al discurso anterior. Como señala Brasil 2022 las asimetrías en- tre los países de la región tienen algunas características estructurales que
no son fáciles de modificar.
En la década de 1960 todos los países de la región tenían una pauta ex- portadora muy concentrada en pocos productos, al punto que sólo tres productos primarios concentraban el 70% de las exportaciones. En 2010 eso ha cambiado, aunque de modo parcial y desigual. Los tres principales productos de exportación de Brasil suman 20% de sus exportaciones to- tales. Pero el país que le sigue en cuanto a calidad de sus exportaciones, los tres primeros productos representan el 40%. Eso contribuye a que el comercio de Brasil con sus socios regionales sea muy desequilibrado y,
sobre todo, que las empresas sean muy desiguales; las grandes empresas
brasileñas, que se expanden primero hacia la región y luego al resto del mundo, están teniendo creciente importancia en las economías de cada uno de los países sudamericanos. En consecuencia, hay una preocupación con una eventual hegemonía brasileña.
Los encargados de la planificación estratégica en Brasilia creen que su país
tiene especial responsabilidad para comenzar a revertir esta situación. Sostienen que América del Sur vive una situación similar a la que atravesó Europa luego de la Segunda Guerra Mundial que llevó a Estados Unidos a impulsar el Plan Marshall para promover el desarrollo y evitar que la región cayera en manos del comunismo soviético. Por eso Brasil deberá
“abrir sus mercados sin exigir reciprocidad, y financiar la construcción de
infraestructura de esos países y su interrelación continental”, para lo cual
debe ampliarse el mecanismo del Fondo para la Convergencia Estructural
del Mercosur202. Si el país más importante de Sudamérica dejara la región
librada a las estrategias de inversión del mercado y las multinacionales, aumentarían las tensiones y resentimientos lo que afectaría también el desarrollo de Brasil, concluye el proyecto estratégico del gobierno.
Por último, se propone la expansión hacia África Occidental donde Brasil tendrá que afrontar la fuerte competencia con los intereses comerciales,
201 Ibíd., p. 40.
financieros y estratégicos chinos. Sin embargo, cuenta con la ventaja de
no tener un pasado colonial y de proponerse compartir el Atlántico Sur de
forma pacífica con sus vecinos. Para Brasil este océano tiene una impor- tancia estratégica para garantizar su seguridad.