• No se han encontrado resultados

2.2. Buen vivir de los habitantes

2.2.2. Buen Vivir

En los principios del derecho internacional público, expresamente, no existe una referencia sobre el Buen vivir, se sustenta en el paradigma comunitario

26

Vivir Bien, pero con mayor apego al principio de desarrollo sostenible o sustentable, reconocido en los principios de la Declaración de Río sobre el Ambiente y el Desarrollo

El principio del Buen Vivir orienta la interrelación al interior de la sociedad con la naturaleza. Significa vivir en armonía en las relaciones sociales, es decir entre todos los miembros de la comunidad y con la naturaleza, con los dioses, y los espíritus protectores de las vidas existentes en la tierra, los bosques, los ríos y lagunas.

2.2.2.1. Una aproximación conceptual al “Buen Vivir”

Con la aprobación y la puesta en vigencia de la nueva Constitución en el Ecuador, nuestro país ha vivido una transición institucional, el concepto calidad de vida ha sido reemplazado por el “Sumak Kawsay” (buen vivir-vida digna-vida plena) pero ¿qué es el Sumak Kawsay

El “Buen Vivir” o “Sumak Kawsay”, es una categoría simbólica que denota en la cosmovisión de numerosos pueblos ancestrales, un equilibrio entre las comunidades y la naturaleza. Desde un punto de vista filosófico, el “Buen Vivir” se entiende como una meta que no se halla totalmente vinculada a lo económico. Esta concepción implica que la economía cobra una dimensión diferente al crecimiento económico y a la acumulación capitalista. El “sumak kawsay” o Buen Vivir irrumpe y cuestiona la lógica capitalista y su individualismo inherente. (Ramírez, R; 2008: 10)

Entendemos por Buen Vivir la consecución del florecimiento de todos y todas, en paz y armonía con la naturaleza, para la prolongación indefinida de las culturas humanas. El Buen Vivir implica que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades reales de los individuos se amplíen y florezcan de modo que permitan lograr simultáneamente aquello que la sociedad, los territorios, las diversas identidades colectivas y cada uno -visto como un ser humano universal y particular a la vez- valora como objetivo de vida deseable (tanto material como subjetivamente, y sin producir ningún tipo de dominación a un otro). El concepto

27

de Buen Vivir nos obliga a reconocernos, comprendernos y valorarnos unos a otros, a fin de posibilitar el florecimiento, la autorrealización y la construcción de un porvenir compartido.

En la cosmovisión de las sociedades indígenas, en la comprensión del sentido que tiene y debe tener la vida de las personas, no existe el concepto de desarrollo. Es decir, no existe la concepción de un proceso lineal de la vida que establezca un estado anterior y posterior, a saber, de subdesarrollo y desarrollo; dicotomía por la que deben transitar las personas para la consecución del bienestar, como ocurre en el mundo occidental. Tampoco existen conceptos de riqueza y pobreza determinados por la acumulación y la carencia de bienes materiales. Desde la concepción indígena lo que se busca es el Buen Vivir, que constituye una categoría en permanente construcción y reproducción.

Pero tampoco se trata de crear el mito de la perfección de las sociedades indígenas, ni de quedarse en un término que puede ser altamente relativo, pues cada quién podría interpretar el “Buen Vivir” a su manera y, sobre todo, como un nuevo justificativo de inequidades. Cuando hablamos del Sumak Kawsay estamos hablando de un concepto que reivindica los componentes colectivos de la organización social y de un “sistema de felicidad” en que la empatía colectiva es un medio y un fin, que busca relaciones de armonía con la naturaleza y de igualdad material

El Buen Vivir ocupa 99 de los 444 artículos que fueron redactados por la Asamblea Nacional. En el Título II, capítulo segundo (Derechos del Buen Vivir), se desarrollan 23 artículos; y en Título VII (Régimen del Buen Vivir) se detallan 76. Abarca cambios integrales en temas tan amplios como salud, educación, equidad, medioambiente, donde el beneficiario único es el ser humano.

28

2.2.2.2. Qué es el Buen Vivir

EL Buen Vivir es un principio constitucional basado en el ´Sumak Kawsay´, que recoge una visión del mundo centrada en el ser humano, como parte de un entorno natural y social.

Con el buen vivir se pretende buscar opciones de vida digna y sustentable,

“En concreto el Buen Vivir es la satisfacción de las necesidades, la consecución de una calidad de vida y muerte digna, el amar y ser amado, el florecimiento saludable de todos y todas, en paz y armonía con la naturaleza y la prolongación indefinida de las culturas humanas. El Buen Vivir supone tener tiempo libre para la contemplación y la emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades reales de los individuos se amplíen y florezcan de modo que permitan lograr simultáneamente aquello que la sociedad, los territorios, las diversas identidades colectivas y cada uno visto como un ser humano universal y particular a la vez- valora como objetivo de vida deseable (tanto material como subjetivamente y sin producir ningún tipo de dominación a otro”. (Plan Nacional para el Buen Vivir 2009 – 2013.)

2.2.2.3. Vivir en comunidad

Convivir significa vivir con otras personas, es importante tratar de manera correcta y respetuosa a los vecinos y vecinas e intentar no actuar de manera que pueda molestarles.

“La buena vecindad se basa en valores como la solidaridad, el respeto, la responsabilidad mutua y la cooperación. El ejercicio de estos valores favorece el sentido de pertenecer a la comunidad y ser considerado miembro de ella. Son también la base del civismo, que se puede entender como el conjunto de cualidades (actitudes y comportamientos) que permiten a los ciudadanos y ciudadanas vivir en comunidad, respetando y aceptando siempre las reglas del juego de la democracia y los derechos fundamentales”.

(Plan Nacional del Buen Vivir, 2009)

El ejercicio de la convivencia, existe cuando todos los ciudadanos y ciudadanas tienen sentido y una práctica de responsabilidad. Dado que cada sociedad

29

establece su propio marco de relaciones sociales, es decir normas que regulan la convivencia ciudadana divididas en ámbitos, desde las comunidades de vecinos hasta el respeto por el medio ambiente, pasando por los espacios públicos.

Así pues, la vida en sociedad comporta una serie de derechos y deberes, conocerlos y practicarlos ayudan a relacionarse y convivir con el resto de vecinos y, en definitiva, a mejorar la calidad de vida de todos.

“Es muy importante que se transmita a los niños los hábitos y costumbres de la “buena vecindad”, para garantizar la convivencia de hoy y de mañana. Las madres y padres son responsables de los actos de nuestros hijos y por eso deben dar ejemplo y estar atentos a las actitudes y acciones de estos tanto en casa como en los espacios públicos”. (Plan Nacional del Buen Vivir, 2009)

Documento similar