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Cómo ha afectado la crisis a los trabajadores

LA EMPRESA INFORMATIVA: EVOLUCIÓN DURANTE LA CRISIS

4.3 Cómo ha afectado la crisis a los trabajadores

La reestructuración del sector productivo de las empresas informativas ha provocado un reajuste tanto en el empleo total como en las condiciones de trabajo de los trabajadores. Despidos colectivos o individuales, reducciones de jornada y de salarios, debilitamiento de la negociación colectiva, incremento del desempleo, etc. son algunas de las consecuencias que ha provocado la crisis económica en el período 2008-2013. Efectos que se esbozan y que se analizaran con detenimiento en esta tesis.

No obstante lo anterior, en este apartado vamos a examinar, a título ilustrativo, algunos parámetros que nos van a indicar cuantitativamente como se ha comportado el sector ante la crisis.

En primer lugar, vamos a referirnos al número total de horas trabajadas en las empresas informativas. Como método, se ha utilizado las estadísticas anuales de Contabilidad Nacional elaboradas por el I.N.E, que entre sus tablas contiene el número de horas totales trabajadas en el sector, con la salvedad de que, como ya dijimos en su momento, el tratamiento de datos se hace por divisiones de la C.N.A.E. y, dentro de ellas, se agrupan las divisiones 59 y 60, por un lado, y por otro las divisiones 62 y 63.

GRÁFICO Nº 31. Fuente: elaboración propia con datos del I.N.E. (DIRCE)

El número de horas trabajadas por los empleados en la división nº 58 ha disminuido en 29,52 por ciento en 2012, últimos datos disponibles, con relación a 2008. Se han perdido

un total de 43.880.700 horas en el período. Un cálculo estimatorio conservador de dividir esas horas entre 1.826 (las horas anuales máximas que permite la legislación española), daría el resultado de puestos de trabajo a tiempo completo destruidos en el período de referencia: 24.031.

En las divisiones 59 y 60, productoras y radio y televisión, se han perdido alrededor de una décima parte de las horas trabajadas en 2012 respecto a 2009, (10,17 % y 13.732.700 horas totales). Aplicando el mismo cálculo precedente, los puestos de trabajo a tiempo completo destruidos han sido de 7.520.

No pasa lo mismo en las divisiones 62 y 63, con el efecto distorsionador que se indicaba en el apartado primero de este capítulo al incluirse la primera división citada, ajena al concepto de empresa informativa. Aun así, se han trabajado 49.298.800 horas más en 2012 que en 2009, que se ha traducido en 26.998 puestos de trabajo más, con la fórmula ya mentada.

En síntesis, la crisis ha supuesto una notable destrucción de empleo en sectores tradicionales de la empresa informativa, (editoras de prensa, productoras y radio y televisión, en menor medida, y su trasvase hacia sectores tecnológicos emergentes, (medios digitales, plataformas informativas on-line, etc.), con un auge del empleo de la figura del trabajador autónomo.

La opinión al respecto de la U.G.T., sobre las condiciones laborales, en síntesis es la siguiente en el sector audiovisual:

“se detecta un descenso de los empleos fijos debido a varios procesos: a los procesos de reestructuración de las cadenas públicas. La última modificación de la Ley General de la Comunicación audiovisual que permite a las comunidades autónomas elegir el modelo de gestión de sus cadenas públicas, incluida la gestión privada, unida a los perniciosos efectos de la reforma laboral impuesta por el Gobierno, pondrán en peligro, según valoraciones de UGT, cerca de 20.000 puestos de trabajo en el sector audiovisual. (…)

- a los procesos de externalización de todo tipo de servicios, incluidos los de producción, de los principales operadores, tanto públicos como privados, con el consiguiente trasvase de empleados de unas empresas a otras pero con un deterioro de sus condiciones de empleo. (…) - a los procesos de fusiones y adquisiciones entre cadenas privadas.

- a la aplicación de las nuevas tecnologías que produce una sustitución de trabajadores (…) - a los procesos de convergencia profesional, resultado de la introducción de nuevas tecnologías”. (UGT, 2014: 62-63)

Por su parte, se plantea el siguiente panorama en la edición por parte de U.G.T., con especial énfasis en el acceso y destrucción de empleo:

“El mundo de los medios de comunicación se viene transformando a pasos agigantados y la revolución tecnológica ha sido definitiva en la consecución de estos cambios propiciando una reducción de empleo y una precarización de las condiciones de trabajo de los empleados del sector.

Por un lado, la revolución on-line ha agilizado el proceso de descentralización de la actividad periodística, con el consiguiente incremento de trabajadores autónomos o freelancers en el sector.

Estos son los que más se han aprovechado de la tecnología de la información y la comunicación, pero también son los que más sufren situaciones de abuso dentro de las redacciones. Estos profesionales en su mayoría figuran como autónomos pero, en realidad, están realizando un trabajo a jornada completa con las condiciones de un trabajador por cuenta ajena y con ausencia de cotización social, ni siquiera como autónoma, en gran parte de los casos. Delegaciones enteras de diarios y redacciones audiovisuales están formadas por periodistas contratados como autónomos. Hay casos en los que para cobrar las colaboraciones se exige acreditar el alta como autónomo en la Seguridad Social, para lo cual el periodista se da de alta días antes de presentar su factura, y de baja poco después, ya que los ingresos por colaboraciones apenas alcanzan para pagar la cotización mínima.

Se comprueba la tendencia de los medios de comunicación a reducir al máximo las redacciones y a ampliar una red de colaboradores que se ocupe de llenar contenidos a precio de saldo, sin contrato laboral y cobrando sólo por nota publicada o emitida. Otra cuestión fundamental que se plantea a los trabajadores independientes se refiere a los derechos de autor sobre la repetida publicación electrónica de su trabajo (…) La tecnología también ha contribuido a la eliminación de muchos puestos de trabajo en los periódicos en los últimos 25 años. No quiere decir que los periodistas estén siendo sustituidos por ordenadores, sino que la demanda actual es de trabajadores capaces de aportar conocimientos editoriales y creatividad en formatos técnicos. Además, los puestos de trabajo se han visto desdibujados, ya que la tecnología altera las rutinas establecidas, es decir, se incorporan, nuevas tareas como, por ejemplo, escribir para la prensa on-line.” (UGT, 2014: 66-67)

El mismo sindicato resume así varios elementos que influyen en la degradación de las condiciones laborales en el ámbito de los medios de comunicación:

“Podemos señalar que existen fundamentalmente dos procesos que están cambiando el sector y, por tanto, afectando a las condiciones laborales de los trabajadores de la comunicación, como son:

La externalización creciente de actividades por parte de las empresas más grandes o más consolidadas, que ha supuesto la proliferación de productoras pequeñas, el crecimiento del trabajador autónomo o falso autónomo, de empresas de servicios, de trabajadores a la pieza y de freelancers, etc. con perfiles laborales muy diferentes y que trabajan a demanda de las primeras. Esta dinámica de subcontrataciones se considera un elemento negativo dado que pone en peligro, por un lado, la estabilidad laboral y profesional del trabajador y, por otro, impide la consolidación de perspectivas profesionales a largo plazo.

La polivalencia funcional o el hecho de que la misma persona realiza ahora el trabajo que antes correspondía a varios empleados, repercute en la calidad y la especialización, ya el periodista no puede realizar bien todos los trabajos, generando malestar y frustración. La creciente polivalencia supone un aumento de tareas y de responsabilidad y un mayor ritmo de trabajo y jornadas más largas, lo que deriva en un incremento de los riesgos para la salud física y psíquica de los trabajadores de los medios”, (UGT, 2014: 90)

CAPÍTULO 5.

LA FORMACIÓN: INSERCIÓN LABORAL DE LOS LICENCIADOS