Hay muchas personas que al tener un libro entre sus manos piensan que lo más importante que tienen que hacer es comenzar a leerlo de inmediato. Y así se dirigen directamente al texto, a veces al primer capí- tulo, dejando como cosa sin importancia el prefacio o la introducción. Todavía se suele dar menos impor- tancia al examen del índice. Esto es una equivocación
desde el punto de vista de obtener una lectura plena- mente provechosa. Veamos ordenadamente el método y los pasos más apropiados.
EL TITULO
En primer lugar se ha de leer el título con toda atención. Este consejo puede parecer superficial o inne- cesario. Todas las personas saben por lo menos el título de la obra que están leyendo. Sin embargo, el re- fiexionar sobre el título es el primer paso de impor- tancia.
Piense el lector que lectura inteligente quiere decir lectura con plena comprensión; y que comprender es saber ver las relaciones que existen entre las cosas dentro de una visión global de conjunto. Siempre que uno lee faltándole esta visión de conjunto está reali- zando una lectura deficiente. Por eso es. importante asegurarse desde el primer momento esa visión global y la posibilidad de establecer una correcta relación entre las diversas partes y el todo. La lectura del título es el primer paso en este sentido.
Normalmente el autor escoge el título de su obra después de pensarlo bien y porque considera que en él queda resumida la quintaesencia de su pensamiento. El mejor momento para comprender todo el alcance del título es al terminar de leer la obra: pero en la medida que procuramos profundizar y adivinar lo que se encuentra encerrado tras las palabras del título, esto nos proporciona de entrada la actitud mental más adecuada para iniciar la lectura de la obra.
En el título debemos saber encontrar el tema fun- damental y el aspecto particular del mismo que es considerado. Cada tema suele tener muchas ramifica- ciones y generalmente un libro sólo trata algunos o alguno de los aspectos posibles. Con frecuencia tam- bién podemos encontrar en el título, o en el subtítulo de la obra, el enfoque particular o el punto de vista desde el cual se considera el tema tratado.
La comprensión del título nos proporciona desde el primer momento una visión amplia dentro de la cual podrán ir colocándose ordenadamente todos los demás datos e ideas particulares.
LECTURA RÁPIDA ¡ 8 5
EL ÍNDICE
El segundo paso que hay que dar es consultar el índice. La lectura del índice sirve en primer lugar para confirmarnos la idea que nos habíamos formado, al leer el título,, sobre el tema y el enfoque general de la obra. Además encontraremos en él la estructura y la organización del escrito. A través del índice nos podemos formar un cuadro mental más completo, dis-
tinguiendo las fases principales del desarrollo del tema e incluso la mutua relación y la importancia relativa de cada una de las partes. Esto facilita luego el «skim- niing» o lectura de información.
LA INTRODUCCIÓN
El tercer paso será la lectura del prefacio o intro- ducción. El examen y la refiexión sobre el índice nos habrá permitido formarnos una idea más concreta sobre el objetivo del libro, temas tratados, enfoque y plan general. Con estas ideas podremos leer con mucho más provecho y más rápidamente la introducción del autor. Es de esperar que encontraremos confirmadas la mayor parte de nuestras ideas y en todo caso enten- deremos mucho mejor las explicaciones del autor. En la introducción nos hablará normalmente de las razo- nes que tuvo para escribir, de los problemas básicos abordados, de los criterios seguidos en su trabajo, del plan adoptado, del público a que se dirige, del modo de emplear el libro de una manera más provechosa. Al terminar de leer el prefacio se puede decir que estamos ya familiarizados con el tema del libro. Ya
sabemos de qué se trata y de qué modo es tratado el asunto.
Este momento es oportuno para hacer una ligera anticipación. La amplitud de la anticipación dependerá; como ya hemos dicho anteriormente, de nuestros cono- cimientos previos sobre la materia, pero siempre podre- mos hacer provechosamente algún género de anticipa-
ción i ya sea formulando nuestras propias opiniones sobre el asunto, bien concretándolas en una serie de preguntas referentes al tema. El interés que esto des- pierta en nosotros es la mejor preparación para dar el paso siguiente con la mente dirigida y polarizada hacia la búsqueda de las ideas fundamentales. Esta anticipación puede hacerse con respecto a todo el libro en general y también con respecto a cada capítulo en particular como paso previo a su lectura.
Los pasos que hemos explicado hasta ahora nos deben haber proporcionado, si han sido bien realiza- dos, dos cosas: una visión global, amplia, del tema a estudiar, y unas estructuras generales dentro de las cuales deberán ir clasificándose las ideas particulares que vayamos aprendiendo. Por otra parte la anticipa- ción nos habrá estimulado y dinamizado hacia la rea- lización de una lectura atenta llena de interés y con unos propósitos claros y bien definidos.
LOS CAPÍTULOS
El paso siguiente es la lectura de cada uno de los capítulos. ¿En qué orden y cómo debemos leerlos?
En la lectura de los capítulos podemos distinguir dos partes: una la perteneciente a la fase de lectura de información general o «skünming»; y otra a la lee-
LECTURA RÁPIDA 187
tura detallada o completa del libro. En esta segunda fase la lectura de los capítulos deberá hacerse orde- nadamente; pero esto no es necesario en la primera fase.
LECTURA DE INFORMACIÓN
Para hacer la lectura de información general algu- nos autores, como Eric de Leeuw, aconsejan inspeccio- nar el primero y el último páp?afos y las primeras líneas de los restantes párrafos; en los demás capítulos se puede hacer un «skimming» más libre. Esta regla tiene su razón de ser dada la significación especial que suelen tener el primero y el último capítulo, pero puede haber casos en que esto no sea lo más ade- cuado.
Al realizar la lectura de información general habrá algunos capítulos que merecerán ser examinados con mayor atención. Si el lector ha hecho un cuidadoso examen del índice y a través de la anticipación ha concretado sus intereses y sus objetivos, podrá deter- minar con facilidad cuáles son los capítulos más rele- vantes donde encontrará las ideas más importantes
de toda la obra. A veces podrán coincidir con el pri- mero y el último capítulo, pero no siempre será así. Dependerá principalmente del plan seguido por el autor y en parte también de los intereses del mismo lector.
Una vez determinados" los capítulos a examinar, deberán ser leídos aplicando las indicaciones que di- mos al hablar de la lectura de información general. Como resultado obtendremos una visión global, pero exacta, de la postura fundamental del autor, de las
tesis básicas de la obra, y de las soluciones generales que se dan a la problemática planteada.
A continuación puede hacerse, en la medida que se juzgue conveniente, una ligera supervisión de los res-
tantes capítulqs. Si el lector se ha fijado bien habrá observado que todos los pasos propuestos siguen un orden lógico que se acomoda al modo de funcionar de la mente. La mente comprende bien las ideas genera- les; y los detalles e ideas particulares sólo las asimila perfectamente cuando son presentados poniendo de manifiesto sus relaciones entre sí y sobre todo con las ideas más generales.
Esto es precisamente lo que va haciendo el lector al seguir los pasos indicados. Se parte de una visión global, lo más clara y consciente posible, y paso a paso se va enriqueciendo con otras ideas según su relativa importancia jerárquica. De este modo se cons- truye una estructura sólida y firme apta para ser bien comprendida, asimilada y retenida por la mente deí lector.
LECTURA DETALLADA
El último paso de la lectura de un libro consiste en la lectura ordenada y detallada de cada capítulo. En general aquí debe repetirse el mismo ciclo explicado con respecto a la lectura del libro en conjunto. Siem- pre será un ir de lo general a lo particular; claro que tratándose de un capítulo la visión general del mismo estará supeditada a la visión global de toda la obra. Al comenzar la lectura de cada capítulo nos habre- mos de fijar con detalle en el título y en los subtítulos o subdivisiones. Con esto tendremos una idea exacta
LECTURA RÁPIDA 189
del punto concreto tratado en dicho capítulo, así como de la estructura general del mismo. Después se ha de consultar el índice para no olvidar el lugar exacto que ocupa dentro del conjunto de toda la obra. Este detalle es importante incluso para la correcta com- presión del mismo capítulo. Después, a través de una lectura de información procuraremos captar las ideas principales del capítulo, y finalmente realizaremos la lectura completa del texto teniendo en cuenta los deta- lles y las ideas secundarias.
REVISIÓN FINAL
Al terminar de leer toda la obra sera muy bueno hacer una recapitulación general, fijándonos en el índi- ce y quizá repasando con la técnica del «skimming» alguno de los capítulos principales. Esta revisión final tiene una gran semejanza con la visión global de las primeras fases porque se mueve dentro del ámbito de las ideas generales; pero se diferencia porque ahora la visión global se presentará cargada de mucha mayor riqueza y contenido.
Esta revisión final no debería omitirse nunca. El tiempo y el esfuerzo que requiere es relativamente muy pequeño, pues las ideas están todavía frescas en la mente. Sin embargo, la utilidad de esta revisión es extraordinaria en orden a lograr una fijación más clara y duradera de lo que se ha leído.
CAPITULO XIV