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9C.3.4 El gradiente de sal horizontal en las inmediaciones de la desembocadura.

El gradiente horizontal de sal es uno de los parámetros importantes en un estuario bien mezclado y que da idea del alcance de la intrusión salina. La Figura 9C.4 muestra las salinidades medidas por el instrumento colocado en Bonanza y las recogidas en la posición de la Boya09 junto con las diferencias entre unas y otras. Estas diferencias se muestran en los dos momentos destacados del ciclo mareal, es decir, en los instantes en que se alcanza el máximo local de salinidad (final de la creciente, a efectos prácticos máxima intrusión salina a escala mareal) y el mínimo (final de la vaciante, mínima intrusión salina). Lógicamente la salinidad en Bonanza es mayor que la de la medida en la Boya09 (aunque en algún momento esporádico puede verse que no es estrictamente así) y por tanto las diferencias mencionadas deben ser positivas.

Las permanentes variaciones a distintas escalas temporales que sufre el estuario complica la definición de un “posible estado de equilibrio”. En una hipotética situación de equilibrio, los gradientes horizontales de densidad serían advectados aguas arriba y aguas abajo por las corrientes mareales sin ser deformados de forma que las diferencias de salinidad entre máximos y mínimos deberían mantenerse. Si ese hipotético equilibrio se rompe, y las descargas del río es el elemento más perturbador en ese sentido, entonces lo anterior deja de ser cierto. La Figura 9C.4 ilustra estas situaciones: en presencia de descargas puntuales intensas (Abril 2008, Febrero 2009) o medianas pero mantenidas (Enero 2009, Febrero 2008) o ambas (Febrero 2009) las diferencias Smax,BONANZA – Smax,BOYA09 tienden a ser sensiblemente mayores que las correspondientes a mínimos

Smin,BONANZA – Smin,BOYA09, en tanto que en ausencia de descargas, es decir, cuando el flujo de agua

dulce es constante o casi, las diferencias son muy similares. El ejemplo más claro es en Marzo 2008 previamente a la descarga intensa de Abril que se estudia con detalle más adelante.

Figura 9C.4. Panel superior: Salinidades medidas en Bonanza y en la Boya09. Panel inferior: Diferencia de salinidades

entre los valores máximos en cada ciclo de marea en esas dos localidades, es decir, Smax,BONANZA – Smax,BOYA09 (puntos

rojos) y mínimos, es decir, Smin,BONANZA – Smin,BOYA09 (puntos azules). Las barras grises indican la descarga de agua en

Bonanza, en unidades de m3s-1 x 20.

Los valores medios de las diferencias de salinidad mostradas en la Figura 9C.4 son 7.7 unidades en el caso de los máximos y 5.6 en el de los mínimos, siendo 6.6 unidades el promedio. Habida cuenta la distancia existente entre estas dos posiciones es 10 km (ver Figura 9B.1 o epígrafe 9B.5.2.2), el gradiente salino medio en la parte baja del estuario podría establecerse en unos 0.6 km-1, oscilando entre los 0.8 y 0.5 km-1. Lo anterior permitiría definir una posible “situación de equilibrio” para el estuario del Guadalquivir en términos de la intrusión salina en la parte baja del estuario como aquélla en la que el gradiente horizontal salino instantáneo estuviese comprendido en la horquilla 0.5 a 0.8 unidades de salinidad por kilómetro. Se trata evidentemente de una definición poco precisa debido a las pronunciadas fluctuaciones que experimenta esta variable debido a los diferentes forzamientos que actúan en el estuario pero que, al menos, sirve como referencia para el análisis de ciertos escenarios de descargas. Se recurrirá más adelante a esta referencia cuando se analice con cierto detalle las descargas ocurridas en el mes de Abril de 2008.

Un resultado curioso que refleja la Figura 9C.4 es la gran sensibilidad que tiene la diferencia de máximos de salinidad (puntos rojos) a la descarga del río y la mucha menor que muestran las diferencias de mínimos (puntos azules). La explicación a este comportamiento asimétrico debe buscarse en la posición relativa de Bonanza y Boya09 respecto al océano. La variable salinidad está acotada superiormente por el valor que tiene en el océano abierto, unas 36 unidades medidas en la escala práctica de salinidad. También lo está inferiormente por el valor 0 correspondiente al agua dulce y que se observará en la parte alta del estuario. En las posiciones intermedias, lejos de ambos contornos, las salinidades medidas fluctuarán alrededor del valor medio correspondiente a su supuesto estado estacionario con desviaciones de similar importancia hacia valores por encima o por debajo. En lugares que disten del contorno de océano abierto menos de una excursión mareal la distribución de salinidades se verá truncada en la rama de valores altos al topar con el límite máximo oceánico. Lo contrario ocurriría en la zona de cabecera del estuario.

Figura 9C.5. De izquierda a derecha: Histogramas de frecuencia relativa de salinidad en Broa (fuera del estuario)

Bonanza en las inmediaciones de la desembocadura y Boya09 río abajo pero alejada más de una excursión mareal de la desembocadura.

La Figura 9C.5 muestra los histogramas de salinidad en la boya Broa que está muy metida en la plataforma interior fuera ya del estuario pero bajo su influencia (ver Figura 9B.1 en Bloque 9B), en Bonanza y en la Boya09, separada de la desembocadura una distancia superior a una excursión mareal. Los histogramas muestran exactamente la evolución esperada. Respecto a la asimetría comentada anteriormente que se observa, en situación de descarga intensa, el tapón salino es casi expulsado del estuario y más aún al finalizar la vaciante de modo que la salinidad mínima es muy baja tanto en Bonanza como en Boya09 y su diferencia también va a serlo. Sin embargo la creciente sí puede hacer llegar aguas de influencia oceánica a Bonanza pero difícilmente conseguirán llegar hasta la Boya09 si persiste la situación de descarga de modo que la diferencia de salinidad al final de la creciente (diferencia de máximos) se verá sensiblemente aumentada, que es lo que muestra la Figura 9C.4. La asimetría pronunciada entre las diferencias de salinidades máximas y mínimas es característica del bajo estuario en situación de fuertes descargas y puede ser empleada como indicador de las mismas.

9C.4. TEMPERATURA Y TRANSPORTE DE CALOR