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Se han analizado los datos recogidos en un punto de la plataforma continental interior, frente a Mazagón, en una profundidad de 26 m y a unos 45 km hacia el noroeste de la desembocadura del río. Esta distancia es suficiente para considerar que su dinámica esté exenta de la influencia directa de procesos locales del estuario aunque pudieran dejarse sentir en eventos puntuales particularmente energéticos que tengan lugar en éste.

Las corrientes típicas observadas son del orden de 10 cm/s y se agrupan en dos bandas diferenciadas, la mareal de origen astronómico, dominada por las frecuencias semidiurnas, y la subinercial, de pocos días de periodo forzada meteorológicamente. Los picos máximos de corriente, algo inferiores a los 40 cm/s, se dan en esta segunda y con mayor intensidad en las capas superficiales.

En la banda mareal,

La constituyente dominante es M2, lunar principal, seguida por S2 y N2. Las diurnas son mucho menos importantes.

Las constantes armónicas de nivel del mar son más parecidas a las de Huelva que a las de Bonanza en el estuario (Tabla 9A.2), apoyando la idea del punto está fuera de su zona de influencia directa.

Las corrientes de marea tienen una estructura relativamente homogénea en la columna de agua que se rompe en la capa límite del fondo debido al efecto de la fricción.

La orientación de las elipses de marea semidiurna es normal a costa, lo que implica naturaleza de onda estacionaria en la plataforma interior, hecho corroborado por el desfase de 90º entre corriente (unos 330º, Figura 9A.6) y oscilación del mar (55º, Tabla 9A.2). La orientación de las débiles corrientes diurnas es paralela a costa sugiriendo comportamiento de onda progresiva.

Los registros de temperatura muestran la existencia de una débil marea interna con oscilaciones de amplitud inferior a 2 m que se ven reducidas en la época estival debido a la estratificación generada por el ciclo anual.

Desde el punto de vista de interacción plataforma interior / estuario, la marea astronómica, que concentra su energía en la banda semidiurna, apenas tiene repercusión debido a su escasa amplitud y, sobre todo, a su incidencia casi normal a costa. Debido a este hecho, no produciría corrientes residuales por rectificación de mareas o, de hacerlo, serían extremadamente débiles, más de un orden de magnitud menor que las forzadas meteorológicamente que son las que prevalecen.

En las frecuencias subinerciales

La dirección dominante es paralela a costa con el eje principal de movimiento orientado – 19º respecto al Este, que coincide bien con la orientación local de la costa.

Las corrientes hacia el Sureste (el estuario) son algo más frecuentes que las de sentido contrario (54% frente al 46%) lo que origina una deriva media de 1.5 cm/s hacia la primera dirección (Tabla 9A.3).

Esta deriva es más acentuada en la capa superficial (aproximadamente el doble) en tanto que se hace nula en la capa profunda donde sólo se aprecia una pequeña corriente residual hacia altamar (Figura 9A.16).

La estructura vertical del campo de velocidad horizontal es un ejemplo notable de respuesta al forzamiento del viento local en las capa límite de Ekman (Figuras 9A.12). Vientos de Poniente mueven la columna de agua hacia el Sureste y desplazan aguas superficiales hacia altamar que son reemplazadas por aguas profundas que avanzan hacia costa.

Lo contrario ocurre con vientos de componente Este que tienden a acumular aguas cálidas en costa y a generar una contracorriente costera cálida hacia el Oeste.

Un análisis de correlación muestra un desfase de unas 12-18 horas entre el forzamiento local del viento y la respuesta de la columna de agua (Tabla 9A.4). La correlación es alta (>0.63) y se da tanto para la componente paralela a costa (representada por el modo 1 del análisis ortogonal empírico) como la normal cuya estructura vertical queda bien capturada por el segundo modo empírico.

Las escalas temporales típicas de la corriente subinercial identificadas mediante análisis espectral son los 9 y los 5-6 días (Figura 9A.15). Con velocidades típicas de unos 10 cm/s, los desplazamientos asociados oscilan entre los 40 y los 25 km.

La estructura térmica de la columna de agua sigue el comportamiento esperado en la dinámica de afloramiento, con tendencia a enfriarse bajo Ponientes y a aumentar su temperatura bajo Levantes (Figuras 9A.20 a 9A.26).

La banda meteorológica sí tiene mayor relevancia en la interacción con el estuario. Las corrientes residuales que fuerza son predominantemente hacia el Sureste, lo que indica que la renovación del agua oceánica en el estuario proviene de esta región de la plataforma interior. A este respecto mencionar que bajo Ponientes y para sus duraciones típicas (pseudo ciclos de 9 días), el viento es capaz de desplazar masas de agua unos 40 kilómetros y más si el evento de Ponientes fuese intenso. Las aguas desplazadas son ricas en nutrientes al haberlas hecho aflorar el propio viento por efecto Ekman. El Poniente ha de jugar un papel relevante en la ecología y renovación de las aguas de la parte inferior del estuario. Por el contrario, los Levantes ventilan el estuario hacia la parte occidental de la plataforma continental, generan contracorrientes costeras que acumulan aguas cálidas en costa y pueden propagar su efecto grandes distancias hasta el confín de la plataforma en Cabo Santa María (Algarve Portugués) y más allá.

Las descargas del río no dejan rastro claro en los registros de Mazagón.

La escasez de eventos intensos registrados, sólo dos, no permite elevar a conclusión la anterior afirmación ya que esos días la dirección de la corriente subinercial era hacia el Sureste, arrastrando el producto de la descarga en esa dirección impidiendo su llegada al punto de observación (Figura 9A.28).

Sí se han encontrado anomalías térmicas que no encajan en la dinámica de Ekman y que pudieran ser debidas a la llegada de aguas continentales procedentes del Norte (ríos Tinto/Odiel)

El ciclo estacional originado por el calentamiento solar

Produce una señal en la temperatura superficial de las aguas de 4ºC de amplitud en la plataforma interior (Tabla 9A.5, Figura 9A.25) que supera en casi 0.5ºC a la de altamar y establece un gradiente térmico que cambia de signo estacionalmente, con aguas más cálidas en la plataforma en verano y más frías en invierno.

El ciclo anual es más acentuado en la desembocadura (1ºC mayor en amplitud) y más temprano que en Mazagón, lo que podría interpretarse como una influencia de aquella en la hidrología de la plataforma interior a distancias no muy grandes.

No se observa influencia clara ni en la intensidad de la corriente ni en posibles cambios de su estructura vertical

Se han rastreado oscilaciones de plataforma en los registros de nivel y corriente, pues de existir deben dejar huella en ambos.

El análisis espectral sugiere la posibilidad de que existan en la frecuencia de unos 10 cpd (Figura 9A.32) con una intensidad muy próxima al nivel de ruido.

El análisis espacio-frecuencial (S-espectro), que identifica en el tiempo la ocurrencia de estas oscilaciones, muestra su naturaleza intermitente (Figuras 9A.33, 9A.34) y rápido decaimiento. Ello unido a su pequeña amplitud las sitúa en un plano muy poco relevante en la dinámica de la zona.