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CALIDAD DE VIDA Y FUNCIONAMIENTO COGNITIVO 99!

4. CALIDAD DE VIDA Y FACTORES ASOCIADOS EN LA ESQUIZOFRENIA 78!

4.2. FACTORES ASOCIADOS 79!

4.2.4. CALIDAD DE VIDA Y FUNCIONAMIENTO COGNITIVO 99!

El rendimiento cognitivo es otro de los aspectos centrales en la esquizofrenia y objeto de amplia investigación en la actualidad. Los déficits cognitivos presentes en las personas con esquizofrenia, aunque menos llamativos que los síntomas productivos, producen más quebranto en la vida del paciente (Vallejo, 2006).

Los déficits cognitivos que más se han relacionado con la esquizofrenia tienen que ver con la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria de trabajo, la memoria y aprendizaje verbal y visual, y las funciones ejecutivas (Bowie y Harvey, 2005; Heinrichs y Zakzanis, 1998).

Asimismo, el funcionamiento cognitivo se ha relacionado con la evolución funcional de las personas con esquizofrenia (Bowie y Harvey, 2005; Green, Kern, Braff

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y Mintz, 2000), con la sintomatología negativa (Harvey, Koren, Reichenberg y Bowie, 2006) y con la calidad de vida.

El estudio del papel que ejercen los factores cognitivos sobre la calidad de vida se ha evaluado a través de dos procedimientos. Por un lado, mediante la realización de exploraciones neuropsicológicas en las que se evalúan la mayor parte de las funciones cognitivas o, al menos, aquellas que se han demostrado más deterioradas en personas con esquizofrenia; por otro, utilizando medidas más sencillas, generalmente basadas en el componente cognitivo de la PANSS.

Nuestra revisión se ha centrado en aquellos trabajos que utilizan formas de evaluación neuropsicológica que permiten la exploración específica por dominios o funciones cognitivas, ya que posibilita un estudio más exhaustivo y específico de aquellos dominios cognitivos que pueden influir en una mayor o menor calidad de vida. Con respecto a la influencia del rendimiento cognitivo sobre la calidad de vida, los estudios analizados también muestran resultados divergentes. En general, los trabajos realizados no encuentran una relación significativa entre las funciones cognitivas y la calidad de vida subjetiva (Tolman y Kurtz, 2012). Así, funciones cognitivas tales como la memoria visual (Aksaray et al., 2002; Brissos et al., 2008; Hofer et al., 2005b), el tiempo de reacción (Heslegrave et al., 1997), la atención (Brissos et al., 2008; Chino et al., 2009; Hofer et al., 2005b), la memoria de trabajo (Hofer et al., 2005b), las habilidades motoras (Brissos et al., 2008) o las funciones ejecutivas (Aksaray et al., 2002; Brissos et al., 2008; Chino et al., 2009; Hofer et al., 2005b), no parecen estar relacionadas con la calidad de vida subjetiva.

En esta línea se encuentran estudios como el llevado a cabo por Hofer et al. (2005b), en el cual se investiga la asociación entre el funcionamiento cognitivo y la calidad de vida, las necesidades y el funcionamiento general en 60 pacientes con diagnóstico de esquizofrenia. La evaluación se llevó a cabo mediante los siguientes instrumentos: la psicopatología a través de la PANSS, la calidad de vida con el WHOQOL-BREF, la CAN para la necesidad de cuidado, el funcionamiento psicosocial mediante parámetros como la situación laboral y de convivencia y, por último, el funcionamiento cognitivo para el cual diseñaron una batería de evaluación cognitiva. En la batería neuropsicológica utilizaron el “Test de Elección de Tareas Múltiples”

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(Mehrfachwahl–Wortschatz-Test-B, MWT-B; Lehrl, 1977) para la evaluación de la inteligencia premórbida; el “Test de Clasificación de Tarjetas de Wisconsin” (Wisconsin

Card Sort Test, WCST; Heaton, Chelune, Talley, Kay y Curtiss, 1993) y una prueba de

fluidez verbal consistente en que los pacientes generaran el mayor número de palabras posibles dentro de la categoría “animales”, y el mayor número de palabras posibles que comenzaran con la letra “s” en un minuto, para evaluar las funciones ejecutivas; el “Test de Aprendizaje Verbal de California” (California Verbal Learning Test, CVLT; Delis, Kramer, Kaplan y Ober, 1987) para medir el aprendizaje y la memoria verbal; el “Test de Rendimiento Atencional” (Test for Attention Performance, TAP; Zimmermann y Fimm, 2004) para la atención, la alerta visual (subtest 11 del TAP), la memoria de trabajo (subtest 2 del TAP); y, por último, el “Test de Retención Visual de Benton” (Benton Visual Retention Test, BVRT; Benton, 1991) para la memoria visual.

Los autores no encuentran una relación significativa entre las variables cognitivas estudiadas y la calidad de vida subjetiva. Sí encuentran una asociación significativa entre las variables cognitivas y factores objetivos de funcionamiento como el funcionamiento laboral y la situación de convivencia. Las funciones cognitivas resultaron un buen predictor para trabajar y vivir solo.

Sin embargo, otros autores sí encuentran una influencia significativa sobre la calidad de vida subjetiva, en el caso del rendimiento en tareas que implicaban funciones de memoria (Ritsner, 2007c; Woon et al., 2010), atención (Alptekin et al., 2005; Ritsner, 2007c), habilidades motoras (Ritsner, 2007c; Sota y Heinrichs, 2004) o funciones ejecutivas (Ritsner, 2007c; Sota y Heinrichs, 2004).

La situación es similar cuando se estudia la relación entre rendimiento cognitivo y calidad de vida objetiva. Así, o bien apenas aparece influencia del rendimiento cognitivo relacionado con memoria de trabajo, velocidad motora, funciones ejecutivas (Ueoka et al., 2011) o se encuentra una relación muy débil entre el rendimiento cognitivo y la calidad de vida (Heslegrave et al., 1997). En cambio, otros estudios sí encuentran una relación significativa de la calidad de vida objetiva y aspectos tales como la atención sostenida, las habilidades motoras, las funciones ejecutivas (Ritsner, 2007c) o la memoria verbal y la velocidad de procesamiento (Ueoka et al., 2011). Esta última función, la velocidad de procesamiento, se ha señalado como un potente factor

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predictor de la calidad de vida, por encima del resto de factores cognitivos (Ojeda et al., 2012).

Ritsner (2007c) realiza un estudio en el que encuentra que la calidad de vida subjetiva y objetiva se halla significativamente influida por el rendimiento cognitivo. Esta investigación perseguía dos objetivos: conocer las variables de funcionamiento cognitivo predictoras de la calidad de vida y ver si estas variables son independientes de la severidad de los síntomas, la angustia emocional, los efectos secundarios del tratamiento farmacológico, la edad, la educación y la duración de la enfermedad. Se evalúa a 62 pacientes con diagnóstico de esquizofrenia mediante 12 test neuropsicológicos pertenecientes a la “Batería de Evaluación Neuropsicológica de Cambridge” (Cambridge Neuropsychological Test Automated Battery, CANTAB; Sahakian y Owen, 1992); los cinco dominios evaluados son: habilidades motoras,

atención y memoria, aprendizaje, atención sostenida y funciones ejecutivas. Asimismo,

se utiliza el cuestionario Q-LES-Q y la QLS para la evaluación de la calidad de vida. La evaluación de la severidad de los síntomas, la angustia emocional y los efectos secundarios se realizó mediante la escala PANSS, el “Inventario Breve de Problemas de Talbieh” (Talbieh Brief Distress Inventory, TBDI; Ritsner, Rabinowitz y Slyuzberg, 1995) y la “Escala para la Valoración de Síntomas Extrapiramidales” (Extrapyramidal

Symptoms Rating Scale, ESRS; Chouinard y Margolese, 2005).

Los autores encuentran una relación significativa entre el funcionamiento cognitivo y la calidad de vida. El déficit en funciones ejecutivas resultó ser un predictor de la calidad de vida general (tanto en el QLS como en el Q-LES-Q) así como de 5 dominios de la calidad de vida: estado de ánimo y relaciones sociales (del Q-LES-Q) y relaciones

interpersonales, rol instrumental y funciones intrapsíquicas (del QLS). El déficit en

atención sostenida se encontró asociada a una baja calidad de vida relacionada con los dominios salud física (Q-LES-Q) y rol instrumental (QLS). El rendimiento en memoria se relacionó con los subtest estado de salud física y estado de ánimo (Q-LES-Q). Por último, las habilidades motoras demostraron ser un predictor válido de la variabilidad en los subtest actividades generales (Q-LES-Q) y rol instrumental (QLS). Estas variables resultaron estar significativamente asociadas antes y después de ser controladas las variables severidad de los síntomas, angustia emocional, efectos secundarios del tratamiento farmacológico, edad, educación y duración de la enfermedad.

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Con el objetivo de evaluar la magnitud de la relación entre el rendimiento cognitivo y la calidad de vida, Tolman y Kurtz (2012) realizan un interesante metaanálisis, que abarca las investigaciones realizadas entre 1980 y 2009, con los siguientes criterios de inclusión: una muestra de, al menos, un tercio de personas con diagnóstico de esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo; evaluación mediante pruebas neuropsicológicas estandarizadas; uso de medidas objetivas y subjetivas de la calidad de vida a través de instrumentos validados; y aporte de resultados estadísticos que permitan observar el tamaño del efecto. Del total de 518 estudios potenciales encontrados en una primera fase, solo 20 cumplieron los criterios de inclusión. Los resultados relativos a la calidad de vida objetiva muestran una débil relación entre ésta y funciones cognitivas como la inteligencia cristalizada, la memoria de trabajo, el aprendizaje y memoria verbal y la velocidad de procesamiento; una relación débil-moderada con las funciones ejecutivas, y una nula relación con la atención. Menor es la asociación de la calidad de vida subjetiva, ya que no se encuentra significativamente relacionada con la atención, la memoria de trabajo, la memoria verbal o las funciones ejecutivas, aunque sí se aprecia una ligera y débil relación con la inteligencia verbal, la velocidad de procesamiento y la fluencia verbal. Además, se encuentra un patrón diferencial de relación entre las medidas neuropsicológicas y la calidad de vida objetiva y subjetiva. Así, mientras que la relación con la calidad de vida objetiva se encontró que era mayoritariamente positiva, en el caso de la calidad de vida subjetiva se mostró negativa o nula.