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2. ESTADO DEL ARTE

3.5. Calidad educativa en educación superior

En Colombia la educación superior está regida bajo unos lineamientos de calidad que responden a los planes de desarrollo y que articulan las prácticas educativas en las instituciones de educación superior. Estas políticas que rigen la práctica pedagógica en la universidad o instituciones de educación superior en el país, responden a unas directrices desde las cuales las instituciones conforman los programas enfocados a formar profesionales acordes a las necesidades del contexto nacional e internacional.

Estas prácticas se reglamentan mediante la Ley 30 de 1992, que instaura las directrices bajo las cuales se presta el servicio de educación superior en Colombia por lo que dispone, sus funciones, objetivos, la labor docente y de todos los estamentos que componen a las mismas desde una concepción de calidad educativa a partir de la cual se acreditan y funcionan las estas instituciones.

Para esto, el Ministerio de educación Nacional, crea el consejo Nacional de Acreditación (CNA) cuyo objeto es garantizar que la educación superior sea de calidad, definiendo unas formas de evaluación y certificación que se otorgan a las instituciones alrededor de sus

prácticas y discursos, certificándolas como instituciones acreditadas en alta calidad educativa. (CNA, 2016).

Esto quiere decir que a partir de un sistema de evaluación y autoevaluación se certifican a las instituciones que prestan los servicios de educación superior, por medio de la obtención del registro calificado Regulado por la Ley 1188 de 2008 y el Decreto 2566 de 2003 que establece el minino de condiciones y procedimientos que debe cumplir una institución para ofrecer programas académicos en educación superior (CNA, 2016) y por medio de la acreditación en Alta Calidad, la cual reconoce la calidad de los programas a nivel nacional, por medio de tres procesos mediantes los cuales se sistematizan las prácticas de las instituciones desde esta cultura específica de la calidad:

- Autoevaluación: evaluación interna de la institución mediante la cual se determina la implementación del modelo de acreditación de alta calidad establecido por el CNA

- Evaluación externa o evaluación por pares: es la evaluación de pares docentes,

del proceso de autoevaluación realizado por la instituciones, mediante el cual se establece si se están llevando a cabo las acciones propuestas en los lineamientos del CNA.

- Evaluación final: evaluación y concepto del CNA, basado en la autoevaluación del programa y en el informe entregado por los pares el cual incluye recomendaciones planes de mejoramiento y la acreditación si es pertinente (CNA, 2016).

Este proceso de autoevaluación y de evaluación para la acreditación nacional propuesta por el CNA se fundamenta en el desarrollo de unos documentos (discursos) a partir de los cuales primero, se presentan los lineamientos de acreditación fijando unas características específicas, que tiene en cuenta las diferentes áreas del saber y las competencias básicas para el respectivo desempeño profesional y los énfasis desde los cuales debería desarrollarse.

Estos conceptos de calidad, como la importancia de los programas, los objetivos, las tipologías de instituciones, y los elementos de la evaluación, están consignados en el Acuerdo 02 de 2014, configurando los discursos pedagógicos nacionales e institucionales en tanto que a partir de estos se establecen los procesos educativos relacionados a la formación del sujeto en educación superior y desde los cuales se reglamenta la evaluación.

Estos documentos2 presentan unos factores claves desde los cuales las instituciones realizan

sus propios documentos de autoevaluación a partir de unas características específicas llamadas factores que determinan los niveles de calidad de las instituciones. (CNA, 2016).

Los factores que regulan los procesos de autoevaluación son:

- Misión y proyecto institucional

- Estudiantes

- Profesores

- Procesos académicos

- Visibilidad nacional e internacional - Investigación y creación artística cultural - Pertinencia de impacto social

- Procesos de autoevaluación y autorregulación - Organización administración y gestión

- Planta física y recursos de apoyo académico - Bienestar institucional

- Recursos financieros (CESU, 2014).

Así este proceso de evaluación se configura y recrea por medio de un documento de autoevaluación institucional, que muestra la coherencia entre sus prácticas, misión, visión, autorregulación, planes de mejoramiento entre otros, y que ponen en evidencia las prácticas de calidad en las instituciones, por lo que son la base de los otros documentos que configuran el discurso institucional de las universidad e instituciones de educación superior.

De este modo todas las intuiciones de educación superior en Colombia responden a unos lineamientos discursivos desde los cuales se establece un enfoque específico de formación de los sujetos en educación superior y que responde a unos objetivos nacionales e internacionales, que desde el discurso de calidad propende por una formación integral que transforme la sociedad y que se fundamenta en unas prácticas propias de la gestión pedagógica y educativa.

En la acreditación Institucional, la calidad se determina por el logro tanto de los fines como de los objetivos de la Educación Superior, por la capacidad para autoevaluarse y autorregularse, por la pertinencia social de los postulados de la misión y del proyecto institucional, por la manera como se cumplen las funciones básicas de docencia, investigación y proyección social, por el impacto de la labor académica en la sociedad y por el desarrollo de las áreas de administración y gestión, bienestar y de recursos físicos y financieros, también en relación con óptimos de calidad sugeridos en el modelo del Consejo (Revelo, 2002). La acreditación institucional apunta sustancialmente a valorar la capacidad de la institución para sostener en el mediano y largo plazo, su proyecto institucional y educativo, su capacidad para enfrentar y dar respuesta oportuna a los rápidos cambios que plantea el entorno. Es más, una mirada hacia delante, hacia el futuro. (CNA, 2016).

Este discurso responde a una educación de “calidad” desde prácticas integrales, fundamentadas desde la pedagogía, configurando un discurso pedagógico mediante el cual se regularizan los discursos de las instituciones y de los docentes. Este sistema de autoevaluación de calidad educativa ha permeado en las prácticas de las universidad pues es de acuerdo a ellas funcionan las instituciones de educación superior, por lo que está presente en los discursos desde lógicas propias del gobierno nacional e institucional de cada una de ellas.

A partir de estos elementos de la calidad educativa, se regulan las prácticas sociales y culturales, es decir que se deberían ver reflejados en los discursos de los docentes, transformándolos en el proceso de implementación, pues su objetivo es transformar las

prácticas educativas en acciones concretas mediante estas prácticas discursivas fundamentadas en la calidad, instituyendo “buenas prácticas” que buscan una formación integral de los individuos. Habría que ver hasta qué punto estos discursos son transformadores o responden a legitimar unas prácticas de evaluación que se sustentan en un discurso vacío de formación integral y que busca regularizar la practica pedagógica desde las lógicas de la administración y del mercado actual.

De esta forma se intenta develar la incidencia de estos discursos en el ámbito de la reproducción socio cultural o de la transformación en los enfoques de formación del sujeto, teniendo en cuenta que los postulados de formación si bien tienen una función de reproducción social, también podrían dar pasó a una trasformación, pues los discursos se capturan para perpetuar las prácticas sociales o se liberan para transformarlas.