2.2 Marco Teórico
2.2.12. Calidad de Vida y Desarrollo Humano
De acuerdo con los objetivos planteados en la misión y visión de la UTM, se persigue que la educación del alumnado conlleve también al mejoramiento de la calidad de vida, el desarrollo humano y social; lo anterior implica, sin duda, la aportación del programa de servicio social. Por lo anterior resulta relevante esbozar el concepto de calidad de vida.
Son muchos los autores que desde la rama de la economía o de la filosofía, han tratado de definir la calidad de vida. Entre ellos, se presentan a continuación los enfoques de González y Sen.
El concepto de calidad de vida, menciona González (2002), es empleado en relación con la salud, la justicia y la ética, por lo que su interpretación ha sido
construida mediante las consideraciones de varias disciplinas de contenidos muy diversos. Sin embargo, el autor señala que la esencia del concepto “está el carácter valorativo, contextual e histórico al que debe atenerse, así como su fidelidad a los valores humanos que constituyan expresión de progreso social y respeto a una individualidad en que se armonicen necesidades individuales y sociales” (González, 2002 párr.24). A partir de lo anterior, se puede decir que, como concluye el autor:
“la utilización del concepto calidad de vida permitirá valorar las
condiciones de vida de las personas y comunidades, para poder estimar el grado de progreso alcanzado y seleccionar las formas de interacción humana y con el medio ambiente más adecuadas para acercarnos progresivamente a una existencia digna, saludable, libre, con equidad, moral y feliz”. (González, 2002 párr.23)
Otro enfoque respecto a la calidad de vida, lo proporciona el doctor en economía, Amartya Sen (2001), quien menciona que existen muchas y muy diversas maneras de conceptualizar el nivel de vida o la calidad de vida. Esto debido a la múltiple cantidad de maneras de ver la propia vida, de ahí que muchas concepciones pueden ser válidas y razonables. Por ejemplo, habrá para quienes un buen nivel de vida les significa ser personas pudientes, otras para quienes será el tener el tipo de vida que desean tener. Estas y otras conceptualizaciones son las que han de relacionar las necesidades con las motivaciones primordiales del individuo. El autor señala que para evaluar la calidad de vida de una sociedad, no es posible remitirse únicamente al resultado del Producto Interno Bruto (PIB), sino que debe considerarse el
enfoque de capacidades, que constituye la base de la teoría del autor. De acuerdo a Sen, la calidad de vida, se evalúa en función a las capacidades de las personas de ser o hacer (opciones), y lo que llega a ser (logros), y no
solamente a los medios de que dispone. Este autor señala que la evaluación de la calidad de vida, debe considerar el disfrute de una larga vida, una mayor educación, la dignidad y el respeto de sí mismo; siendo estos elementos que amplían las opciones y por tanto las capacidades de los individuos.
Partiendo de los anteriores enfoques y para los fines de la presente investigación se entiende el mejoramiento de la calidad de vida, a partir de la educación, y considerando al programa de servicio social como parte de la misma, pretende contribuir a que el alumnado construya una vida sustentada en su dignidad como persona, con libertad de pensamiento, con un sentido
profundo de equidad y justicia, poseedor de cualidades morales que constituyen la base de una vida feliz.
Además de la calidad de vida, el desarrollo humano, es otro concepto que se vincula con los objetivos del servicio social de UTM, por lo que es necesario comprender sus implicaciones.
De acuerdo con el informe sobre desarrollo humano 2000, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2000), se entiende por desarrollo humano al “proceso de ampliación de las opciones de la gente, aumentando las funciones y capacidades humanas. De esta manera el desarrollo humano refleja además los resultados de esas funciones y
capacidades en cuanto se relacionan con los seres humanos. Representa un proceso a la vez que un fin.” (p. 28). De acuerdo con el mismo informe, se menciona que existen tres capacidades esenciales del desarrollo, que son: que la gente viva una vida larga y saludable, que tenga conocimientos, y además acceso a recursos necesarios para un nivel de vida decente. Sin embargo, no deben excluirse otros aspectos como la seguridad, sustentabilidad, garantías de los derechos humanos. En concreto, como se menciona en el informe “el
desarrollo humano es de desarrollo de la gente, para la gente y por la gente.” (p. 29). Cabe destacar que los anteriores conceptos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) comulgan con el enfoque del Dr. Amartya Sen sobre calidad de vida y desarrollo humano expuestos
anteriormente.
Sin embargo, estas posturas se enfrentan a los esquemas adoptados por los gobiernos, quienes continúan considerando como parámetro en la
evaluación del desarrollo humano, el PIB per capita, visión ante la cual, como recién se mencionó, se atiende al crecimiento económico (bienes), sin
considerar la calidad de vida (capacidades) que componen el Índice de
Desarrollo Humano (IDH) que resulta como indicador del enfoque de desarrollo humano del PNUD, (Sanahuja, 2000).
De acuerdo a los enfoques revisados sobre calidad de vida y desarrollo humano, y para los fines de la presente investigación, se puede concluir que el desarrollo humano conlleva necesariamente al desarrollo social o comunitario.
Ambos conceptos se encuentran vinculados por la interdependencia obvia del individuo con su sociedad. Considerando los objetivos de UTM en lo que
respecta al desarrollo humano y comunitario, se entendería que la participación del alumno, dentro de su contexto comunitario, constituye su aportación social, por lo que el reconocer y responsabilizarse de dicha aportación, es el camino a seguir para alcanzar un desarrollo comunitario real.
2.2.13. Aplicación del Servicio Social en aras del Desarrollo Comunitario