6. La interfaz fonética-fonología a lo largo de la historia
6.10. Camino hacia la SPE (The sound Pattern of English)
Durante las décadas de los treinta y de los cuarenta, la discusión acerca de la naturaleza del fonema se convirtió en un tema fundamental en la revistas del estructuralismo norteamericano, porque la definición de Bloomfield de fonema “minimal same o vocal feaure” no satisfizo a todos los analistas. Por ejemplo, Swadesh no admitía, como sí lo hacía Bloomfield, que existieran diferencias fo- némicas que no sean recuperables a partir de los hechos fonéticos.
Coexistieron dos concepciones distintas de la naturaleza del fonema en la década de los treinta. La primera concepción consideraba que los fonemas eran de naturaleza psicológica, es decir, sonidos ideales, o sea, el equivalente mental de un sonido del habla (Sapir, Baudouin y Trubetzkoy). La otra concepción de fonema lo consideraba como los aspectos patentes del acontecimiento físico del habla: bien sea una pequeña parte constante de las propiedades fonéticas de los sonidos —que se reconocen como equivalentes desde un punto de vista funcio- nal— o bien clases de sonidos reales, plenamente especificados que se identifican de ese modo (Bloomfield y D. Jones).
Por esos años, Twaddell propuso una concepción de la fonología que se pa- recía mucho a la de Saussure: para Saussure la fonología se ocupaba de analizar los contrastes entre los segmentos fonéticos superficiales. Ambos coinciden, Twaddell y Saussure, en que el análisis de las relaciones diferenciales no es sólo el fundamento de análisis fonológico, sino también su fin.
Algunas aportaciones posteriores a la fonémica estructuralista son las de Chao, que defendía que podían existir múltiples análisis fonémicos alternativos para los mismos datos fonéticos, dependiendo de las elecciones que el analista haga, como ocurre en los casos de solapamiento parcial o en los de solapamiento total, donde un mismo sonido aparece como variante de más de un fonema en un mismo contexto fónico, como en el caso de las ostruyentes sordas finales del alemán Tag /ta:k/ y Tage /ta:ge/.
Bloch explicó que para evitar este solapamiento, las lenguas acudían a otros recursos, como por ejemplo, el inglés norteamericano normalmente tiene varian- tes vocálicas más largas cuando van seguidas de sonidos sonoros, que cuando van seguidas de los insonoros, por ejemplo: bid, bed, bad y pod tienen vocales fo- néticamente más largas que bit, bet, bad o pot.
Estos casos de solapamiento son muy importantes para la evolución de la teoría fonológica porque, para evitarlos, Bloch propuso la condición de que las representaciones fonémicas se pueden recuperar de manera única a partir de los datos fonéticos en exclusiva, esto es lo que será llamado por Harris el requisito de biunicidad.
El requisito de biunicidad relaciona de una manera más directa a la fonética y a la fonología, ya que supone que sólamente los hechos de pronunciación po- dían ser pertinentes para el análisis fonémico y que ningún hecho gramatical de ningún tipo se usa para hacer análisis fonológico.
Sin embargo, algunos lingüistas rechazaron esta prohibición de mezclar nive- les, como Pike. Pike defendió que para que un análisis fonético fuera satisfacto- rio tendría que tener la posibilidad de tener acceso a la información de la estruc- tura gramatical de las formas. Para no caer el los fallos anteriores, como consi- derar a /x/ y /ç/ variantes de un mismo fonema en alemán.
Moulton solucionó esta limitación incluyendo el concepto de juntura —ele- mentos fonéticos adicionales— en su teoría. Por ejemplo, en su libro The sounds of English and German desarrolla el concepto de juntura, reduciendo así, al igual que Bloomfield /x/ y /ç/ a un único fonema, sin hacer referencia a la es- tructura gramatical.
Como vemos, los fonemas de juntura son una manera hábil para mantener a las descripciones fonéticas independientes de la información gramatical de los análisis fonéticos, y de eludir algunas de las consecuencias de constreñirse a los hechos de pronunciación. De esta manera se consigue la buscada separación de niveles. Esto hizo que el concepto de fonema se enriqueciera. Pero pronto el ge- nerativismo reacciona contra esta concepción, y tras unos años de singular en- frentamiento entre las corrientes distribucionalistas y el generativismo, se vuelve con Halle y Chomsky a la fundamentación fonética de los rasgos distintivos. 6.11. SPE
El triunfo del generativismo se debió tanto al giro filosófico, porque se em- pezó a cuestionar la validez del método conductista de Bloomfield, para irse su- mando a un empirismo con poder predictivo; como a los avances de los estudios fonológicos que presentaban problemas para los conductistas, como los casos de solapamiento ya visto de Bloch. En un artículo de Chomsky, Halle y Lukoff, “On Accent and Juncture in English” (1956) ya se anunciaba la necesidad de aban- donar los postulados estructuralistas para realizar un estudio coherente de los elementos suprasegmentales del inglés, cuestionando seriamente que fuera defen- dible la propuesta básica de que la estructura fonológica fuera independiente de la gramática.
Será Halle quien siente las bases de la fonología generativista con su publi- cación en 1959 The sound Pattern of Russian. En esta obra Halle rechaza el principio de biunicidad —tan defendido por bloomfield y sus seguidores—, re-
chazando que se pueda inferir la representación fonológica apropiada de cual- quier evento del habla sin recurrir a ninguna información que no estuviera con- tenida en ningún hecho físico. Para probar esto, Halle mostró un ejemplo de lo que sucede con las obstruyentes en ruso, para las cuales habrá que tener en cuenta los hechos físicos si no se quiere un aumento de la complejidad de la re- presentación de éstas, porque las obstruyentes en ruso son todas sonoras excepto /c/, /č/ y /x/ que son insonoras. Sin embargo, al final de palabra, todas las obstruyentes en ruso son sordas, a menos que la palabra siguiente comience con una obstruyente sonora, en cuyo caso son sonoras. Para satisfacer el requisito de biunicidad, habría que realizar una división de las obstruyentes en dos clases y además añadir una regla especial.
La oportunidad de esta demostración supuso el ocaso de la fonética estruc- turalista, ya que el principio de biunicidad era una parte fundamental de esta teoría. Sin embargo, lo fundamental de la teoría de Halle fue el énfasis que puso en la consideración de que las reglas son centrales en una descripción fonológica.
Tras lo dicho, se produjo una reorientación de la investigación fonológica, cuyos efectos se observan en dos sentidos: en el paso de centrarse en las propie- dades de las representaciones fonológicas y sus elementos; y en el esfuerzo de hacer más hincapié en las reglas de una gramática.
Como hemos visto, este programa teórico tiene antecedentes en la Escuela de Praga, debido sobre todo a la relación entre Halle y Jakobson. Esto se refleja en la importancia que se da al sistema de rasgos distintivos como una teoría de fonética universal, ya que los estructuralistas norteamericanos nunca se habían dedicado al estudio de los rasgos distintivos. También recibió influencia de Praga esta teoría en la importancia que se concede a que los segmentos se descompu- sieran en dimensiones que constituyeran contraste, así como en la preocupación básica por la explicación lingüística y la investigación condominante de propie- dades universales y leyes de la estructura lingúística.
Este interés por las reglas no fue el único objetivo importante de la fonolo- gía generativa, también el uso de una notación de rasgos desempeñó un papel central en las primeras propuestas a favor de una medida de evaluación de las descripciones fonológicas, así como la búsqueda de que los rasgos en las descrip- ciones especifiquen el mínimo absoluto de información para distinguir un fonema de otro dentro del sistema de una determinada lengua; es decir, pretenden evitar la redundancia, organizando el conjunto de distinciones entre los segmentos, de tal manera que se reduzcan al mínimo las especificaciones necesarias para iden- tificar a los segmentos.
Durante los años sesenta la preocupación por las reglas de estructura y por la eliminación de la redundancia fue diminuyendo, dando paso a los problemas teóricos propios del periodo clásico que tienen que ver con la naturaleza de las reglas: como su notación, la elección de convenciones, abreviaturas para los con- juntos de reglas, la formulación de los principios que rigen el ordenamiento de
otras interacciones de reglas dentro de una gramática, la eliminación de la re- dundancia, entre otras, hasta llegar en 1968 a The sound Pattern of English (SPE).
La SPE es la presentación y ejemplificación más extensa de la fonología ge- nerativa, mediante esta obra la fonología generativa quedó establecida y legiti- mada.
Existen muchos paralelismos entre la teoría fonológica generativista y los fundamentos de las matemáticas, sobre todo con los Principia Mathematica de Whitehead y Russell: el intento de expresar todo el contenido de sus respectivas disciplinas en términos sujetos a la manipulación formal por medio de reglas bien establecidas. Sin embargo, enseguida se hace patente una dificultad muy importante en esta aproximación puramente formal, y es que las manipulaciones formales pueden relacionar fácilmente estados de cosas comunes y naturales con estados de cosas absurdos e imposibles, es decir, no había un control sobre los rasgos para evitar formar sistemas fonológicos imposibles, excepto el control rea- lizado mediante el conocimiento del propio fonólogo del sistema, de ahí que se revisara la teoría.
El sistema de rasgos distintivos que propone la SPE está formado por ras- gos binarios y su función es clasificadora. Se basa en un correlato articulatorio y no acústico, a diferencia del sistema de rasgos de Jakobson que sí incluía fun- damentaciones acústicas. Los rasgos distintivos de la SPE conjugan dos aspectos fundamentales, por un lado son fonológicos porque clasifican a un sonido, pero por otro lado son fonéticos porque representan dimensiones físicas de los soni- dos. Los rasgos de la SPE no sólo son distintivos, en el sentido de Jakobson —de diferenciar significados—, sino que también son definidores de los segmentos. Los rasgos distintivos propuestos son los siguientes: consonante–no consonante [± cons.], sonante–no sonante [± sonan.], continuo–no continuo [± cont.], estri- dente–no estridente [± estr.], lateral–no lateral [± lat.] y succión–no succión [± suc.]. Estos siete primeros rasgos son independientes del sistema articulador, mientras que los que citamos a continuación son dependientes del sistema arti- culador, cada uno de ellos está ligado a un articulador particular: labial–no la- bial [± lab.] y redondeado–no redondeado [± red.], son dependientes de articu- lador labial, mientras que los rasgos anterior–no anterior [± ant.], distribuido–no distribuido [± dis.] y coronal–no coronal [± cor.] dependen de articulador pre- dorsal. Del articulado dorsal dependen los rasgos alto–no alto [± alto], bajo–no bajo [± bajo] y retraído–no retraído [± retra.], y del paladar blando el rasgo na- sal–no nasal [± nas.]. Los rasgos que son causados por la raíz de la lengua son dos: raíz lingual adelantada–raíz lingual no adelantada [± RLA] y raíz lingual retraída–raíz lingual no retraída [± RLR], mientras que los rasgos que están condicionados por la laringe son sonoro–insonoro [± sono.], glotis aumenta- da–glotis no aumentada [± aumen.] y finalmente glotis contraída–glotis no con- traída [± contra.]
Como vemos, con la fonología generativa se vuelve a concebir una fonología con base articulatoria. Es el aspecto articulatorio el que toman de la fonética y no el acústico o el perceptivo, que incluía Jakobson en su sistema de rasgos. Como comprobamos, la relación entre fonética y fonología se va clarificando y delimitando al mismo tiempo.
6.12. Revisiones de la SPE