2. Entre música campesina y música carranguera
2.3. El oficio de la hilandería
2.3.2. Los caminos de la hilandería
Entre tantas labores, hilar lana es un oficio que se realiza en lo que ellos llaman “sus tiempos libres”, de tal manera que pueden hacerlo cuando van caminando esos largos trayectos de un lugar a otro, cuando están descansando, o por las noches cuando ya han terminado sus demás ocupaciones:
«Pues eso si uno se piensa ir pa onde una amiga, enton’ uno escarmena la lana y se hace la manillita y mete uno la mano y se va uno hilando y no pierde el tiempo. Allá donde la amiga va echando uno carraca y va uno hilando».67
«Eso si se debe a que es que ellas cuando dicen que van a ver sus animales o que van por no ’starse así sin hacer nada mientras caminan, pues se acostumbran a ir caminando y van hilando, caminando y van hilando, pero yo no. No sumercé, yo prefiero hilar en la casa, y ahora por lo que la lana trae mucha tierra, entonces le toca a uno usar tapaboca […] Pues cuando ellas van hilando eso es porque ellas van es a ver el ganado, a ver las vacas, los marranos, a veces cuando no tienen las gallinas porque no las pueden tener en esto, se van a verlas y se van hilando… en el campo, por allá lejos de la casa porque cuando no tienen pasto en al pie de la casa pues toca llevar los animales a pastar a otros lados y por allá se van.»68
«Hubieron ocho hijos, cuatro hombres, cuatro mujeres, y ya trabaje po’aquí, yo me tocaba ver mi ganadito para dar el sustento de los hijos, hilar la lana, sacar el fique y torcer el lazo, cuando me iba, se va uno a apartar los terneros se iba uno torciendo lazo, o se iba a traer el agua porque en ese tiempo no había agua en el acueducto entonces tocaba traer el agua del pozo, se iba hilando lana y de pa’rriba su chorote cargado a las costillas en una mochila, eso le tocaba a uno. A traer la leña también, porque no había fondo ni había la facilidad que hay hoy en día, a traer la leña en el burrito, hilando lana o torciendo lazo, y así pasaron y
67 Doña Ana Saavedra, entrevista personal, 14 de febrero de 2014, Gachantivá 68 Doña Bertilda Igua, entrevista personal, 13 de febrero de 2014, Villa de Leyva
pasaron los años hasta que ya los hijos crecieron, estudiaron, se fueron y quedamos solos con mi marido».69
En lo que respecta a los tiempos para hilar la lana:
«Pero es que yo me ha tocado duro, trabajar duro, es que yo misma me aterro de que yo me ha tocado trabajar duro, yo tejía mejor dicho hasta tarde de la noche sentada en la cama y hágale al hilado y luego al tejido, y mi Diocito lindo es tan grande y poderoso….»70
«Yo era hilando lana hasta las once, doce de la noche y hile lana».71
«Desde chiquitas, cuando no ’staba uno haciendo nada no tenían obreros, entonces nos ponían a hilar, sí señora».72
Es importante resaltar que hilar lana no solamente es considerado como un oficio más liviano en medio de las otras labores del campo, sino que también, y debido a su capacidad de portabilidad, es un oficio que se puede realizar en cualquier momento y lugar. Esto a su vez permite que hilar lana, haga parte de los recorridos diarios de las campesinas, que son las que generalmente tienen que desplazarse desde sus casas hacia los lugares en donde cuidan sus animales, o hacia los lugares de donde tienen que traer leña, agua o víveres para sus casas como lo veíamos anteriormente.
Esto también explica en parte por qué es más frecuente ver a mujeres que a hombres, hilando por los caminos del campo, pues son las mujeres las que tienen que cuidar los animales mientras los hombres trabajan el azadón. Lo anterior no implica que los hombres no hilen lana, porque como se relataba anteriormente, es un oficio que no tiene distinción de género, lo que pasa es que los hombres lo realizan en sus casas o en otros lugares que no incluyen los caminos.
Ahora bien, es en las fiestas patronales o de los campesinos en donde se encuentran en un espacio público las músicas campesinas carrangueras y la hilandería. Por ejemplo, en Gachantivá durante el Festival de la Cultura que se realiza en noviembre, se suele dedicar el
69 Doña Lucila Monsalve, entrevista personal, 14 de febrero de 2014, Gachantivá 70 Doña Ana Saavedra, entrevista personal, 14 de febrero de 2014, Gachantivá
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día domingo para la gente del campo, y es en este escenario en donde se realizan concursos como pelar papas en tiempos récord, la cosecha del fruto más grande, sacar el fique en el mínimo tiempo posible, concurso de poesía y de coplas, cocinar los platos más ricos con ingredientes de la región como nabos, chuguas, ibias, gallina, e hilar la lana en sus diferentes grosores también con contabilidad del tiempo empleado en ello.
Así, las fiestas patronales y las fiestas de los campesinos que realizan en los municipios, se constituyen también en un espacio de circulación del oficio de la hilandería, además del cotidiano como lo son los caminos del campo.